La mujer en la lucha social

La mujer en la lucha social

La mujer en la lucha social y en la guerra civil española – (Lola Iturbe)

¿Por qué la mujer jugó un papel tan importante en la guerra civil de España? Esa es la pregunta que pretende esclarecer Lola Iturbe, y para ello, nos traza una historia de la mujer y la lucha hacia su emancipación.

Con carácter enciclopédico, recoge la biografía de aquellas que marcaron un hito en esa lucha social, intentando rescatar del olvido, aunque sea sólo por su nombre, a todas las mujeres que decidieron romper con el rol tradicional que les reservaba la sociedad.

La mujer en la lucha social y en la guerra civil española, a pesar de los años pasados desde su primera edición, no ha perdido su importancia como documento histórico de homenaje a la mujer en la revolución social. 

El Doctor Fischer de Ginebra

El Doctor Fischer de Ginebra

El Doctor Fischer de Ginebra o La reunión de la bomba – (Graham Greene)

Cincuentón sumido en la rutina de una existencia gris, Alfred Jones tenía buenos motivos para considerar que la vida era poco atractiva… hasta que conoció a Anna-Luise y se enamoró de ella. Hermosa, rica, joven y enamorada a su vez de Alfred, la muchacha había de ser también, fatalmente, el vínculo entre él y su padre (su aborrecido padre), el enigmático doctor Fischer. ¿Qué aberrante curiosidad, qué género de indagación motivaba los actos de ese hombre? Anfitrión fastuoso y bromista muy especial, el doctor Fischer ofrecía brillantes fiestas que eran auténticas trampas, redes sutilmente tendidas para atrapar a sus huéspedes y divertirse observando hasta qué punto lleva la codicia a los hombres a someterse a las más degradantes humillaciones. Una diversión de “gran guiñol”, un juego macabro que podía llegar al extremo de poner la propia vida como apuesta.

El drama y la farsa se mezclan aquí con preciso equilibrio: ciertamente la codicia y la avidez de los hombres pueden llegar a lindar con lo grotesco; pero también existe la dignidad  —o, si se prefiere, la integridad—  capaz de desbaratar todo intento de rebajar el fondo más íntimo del hombre.

Las brillantes dotes creadoras de Graham Greene, su talento cómico, su capacidad para intensificar gradualmente el suspense, su don para explorar e iluminar los más escondidos repliegues de la naturaleza humana, se combinan ahora en un relato magistral, a su vez cautivador e inquietante.

Homenaje a Cataluña

Homenaje a Cataluña

Homenaje a Cataluña – (George Orwell)

Cuando en Julio de 1936 se produce el levantamiento armado fascista contra la República española, George Orwell decide viajar a España para trabajar inicialmente como periodista: pero las circunstancias le llevarían a enrolarse en las milicias del POUM. Como miliciano luchará en el frente de Aragón y será gravemente herido en la garganta, toma parte en los sucesos de Mayo del 37 en Barcelona: y, como sus compañeros del POUM, sufrirá persecución por parte de los estalinistas del PSUC y se verá obligado a huir de España, atravesando la frontera como simple turista. En 1938, cuando aún no había llegado a su fin la Guerra Civil, escribe “Homenaje a Cataluña“, donde relata sus experiencias en la Revolución española.

“De hecho, lo que había ocurrido en España no era una mera Guerra Civil, sino el comienzo de una Revolución. Esta es la situación que la prensa antifascista fuera de España ha tratado especialmente de ocultar. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de “fascismo frente a democracia“, y el aspecto revolucionario se silenció hasta donde fue posible.”

“Las milicias de trabajadores, basadas en los sindicatos y compuestas por hombres de opiniones políticas más o menos iguales, originaban la concentración del sentimiento más revolucionario del país y lo canalizaban en un sentido determinado. Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el “rechazo del capitalismo” eran más normales que su contrario.”

“En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas las cuales vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. En algunos aspectos, se experimentaba un pregusto de socialismo. Desde luego, semejante estado de cosas no podía durar. Era sólo una fase temporal y local en un juego gigantesco que se desarrollaba en toda la superficie de la tierra. Sin embargo, duró lo bastante como para influir sobre todo aquel que lo experimentaba”

Feminismo para principiantes

Feminismo para principiantes

Feminismo para principiantes – (Nuria Varela)

¿Quiénes eran las sufragistas?

¿De dónde sale el feminismo radical?

¿Por qué se habla de marxismo y feminismo como de un matrimonio mal avenido?

¿Por qué el feminismo ha sido vilipendiado y ridiculizado?

¿Por qué las feministas han sido tratadas de “marimachos”, feas o mujeres insatisfechas sexualmente?

¿Cómo y dónde surge la expresión “violencia de género“?

¿Qué relación hay entre el feminismo y los accidentes de tráfico?

¿En qué consiste la masculinidad?

A partir de estos interrogantes, y otros muchos, la autora repasa tres siglos de hacer y deshacer el mundo, de alumbrar líderes fascinantes, y narra la aventura de una agitación social que ningún otro movimiento ha conseguido mantener durante tanto tiempo. 

El Capital

El capital

El Capital – (Karl Marx)

La evolución fatal de la lucha de clases, según Marx, conducirá a la lucha armada, cuando la situación esté preparada por la crisis interna del capitalismo, corroído por sus propias contradicciones. La lucha llevará a las clases obreras a la conquista del poder y después de esta victoria amanecerá un nuevo mundo sin clases.

¿Una gran utopía? Posiblemente, pero lo cierto es que el marxismo, cuyas líneas maestras están trazadas en “El Capital“, aunque en su primitiva pureza ha sido abandonado hasta por quienes prometieron seguirlo, ha marcado profundamente el pensamiento humano, ha penetrado en todos los ramos de la ciencia y ha empapado la conciencia del hombre moderno, como no lo había hecho ninguna otra “versión” del mundo y de la historia.

El Ladrón de Cuerpos

El ladron de cuerpos

El Ladrón de Cuerpos – (Anne Rice)

A lo largo de los siglos, Lestat el vampiro ha gozado de una cómoda existencia. Su supremacía en el mundo de la noche colmaba todas sus aspiraciones. Pero ahora, de repente, Lestat se ve acosado por la duda y la nostalgia, y también por el deseo de experimentar de nuevo qué se siente cuando se es mortal…

Una oportunidad que se le presenta cuando Raglan James, miembro de una orden secreta, le propone que intercambien sus cuerpos durante sólo dos noches…

Tras Entrevista con el Vampiro, Lestat el Vampiro, La reina de los Condenados, Anne Rice supera sus propios planteamientos en El Ladrón de Cuerpos y alcanza un nivel de terror todavía más sofisticado.

El ponche mágico

El ponche magico

El ponche mágico – (Michael Ende)

 La palabra “genialcoholorosatanarquiarqueologicavernoso” pertenece a una clase de palabras  —las palabras catalejo—  muy apreciadas en los círculos sociales de la brujería, por su versatilidad y su alto grado de efectividad. Por este motivo, Belcebú Sarcasmo y Tirania Vampir preparan un ponche genialcoholorosatanarquiarqueologicavernoso para celebrar el Año Nuevo.

Pero… ¿por qué tienen tanto interés en bebérselo antes de la medianoche?

Entrevista con el Vampiro

Entrevista con el vampiro

Entrevista con el Vampiro – Crónicas Vampíricas – (Anne Rice)

Anne Rice es una escritora que sigue caminos desconocidos para llegar a un mundo distinto. Si uno se rinde y la sigue en su viaje fantasmagórico, descubrirá que se ha rendido al hechizo como si se tratara de un sueño voluptuoso.”

–Ya veo… dijo el vampiro, pensativo, y lentamente cruzó la habitación hacia la ventana.

Durante largo rato, se quedó allí contra la luz mortecina de la calle Divisadero y los focos intermitentes del tránsito. El muchacho pudo ver entonces los muebles del cuarto con mayor claridad: la mesa redonda de roble, las sillas. Una palangana colgaba de una pared con un espejo. Puso su portafolios en la mesa y esperó.

–Pero, ¿cuánta cinta tienes aquí¿  –preguntó el vampiro y se dio la vuelta para que el muchacho pudiera verle el perfil–.  ¿Suficiente para la historia de una vida?

–Desde luego, si es una buena vida. A veces entrevisto hasta tres o cuatro personas en una noche si tengo suerte. Pero tiene que ser una buena historia. Eso es justo, ¿no le parece?

–Sumamente justo  –contestó el vampiro–.  Me gustaría contarte la historia de mi vida. Me gustaría mucho.

–Estupendo  –dijo el muchacho. Y rápidamente sacó el magnetófono de su portafolios y verificó las pilas y la cinta–. Realmente tengo muchas ganas de saber por qué cree usted en esto, por qué usted…

–No  –dijo abruptamente el vampiro–.  No podemos empezar de esta manera. ¿Tienes ya el equipo dispuesto?

–Sí  –dijo el muchacho.

–Entonces, siéntate. Voy a encender la luz.

–Yo pensaba que a los vampiros no les gustaba la luz  –dijo el muchacho–.  Si cree que la oscuridad ayuda al ambiente…

Pero en ese momento dejó de hablar…

Raices

Raices

Raices – (Alex Haley)

Cuando Alex Haley era un niño, en Henning (Tennessee), su abuela solía contarle historias sobre su familia, hasta un antepasado que ella llamaba “el africano“. Contaba que ese hombre había vivido al otro lado del océano, cerca de lo que él llamaba “Kamby Bolongo” y que un día cuando estaba cortando un tronco en el bosque para fabricarse un tambor, fue atacado por cuatro hombres, apaleado, encadenado y arrastrado a bordo de un barco de esclavos con destino a la América Colonial.

Alex Haley creció con el recuerdo vivo de esas historias, y comenzó la búsqueda de documentación que pudiera autentificar las narraciones oídas. La investigación le ocupó durante doce años y tuvo que recorrer 800.000 kilómetros, pero al fin, descubrió no solamente el nombre de “el africano”  —Kunta Kinte—  sino también la localización precisa de Juffure, el lugar real de Gambia, en la costa Oeste de África, en la que fue prendido en 1767 a la edad de 16 años, hacinado en el Lord Ligonier hasta Maryland y vendido a un plantador de Virginia.

Así ha escrito el drama monumental de doscientos años de Kunta Kinte y las seis generaciones que vinieron tras él  —esclavos y libertos, campesinos y herreros, aserradores y encargados de coche-cama, abogados y arquitectos–,  y un escritor.

Pero Haley  ha hecho algo más que recapturar la historia de su propia familia. Ha redescubierto a un pueblo entero una rica herencia cultural que la esclavitud les arrebató, como les arrebató sus nombres y su identidad.