Archivos de la categoría Jurisprudencia

Derecho Inmobiliario Registral o Hipotecario I

Derecho inmobiliario registral o hipotecario 1

Derecho Inmobiliario Registral o Hipotecario I – (José Manuel García García)

El Derecho Hipotecario tiene fama de ser una rama difícil, conceptual, formal, basada en apariencias formales que a veces se dicen son no concordantes con la realidad. Nada más lejos de su naturaleza. El Derecho Hipotecario surge en la historia para resolver problemas concretos. Actualmente, como consecuencia de la multiplicidad de relaciones jurídicas y del fenómeno de la relación interdisciplinaria, han aumentado las relaciones jurídicas que son objeto de atención y de solución por el Derecho Hipotecario.

Para hacer ver, ya desde este primer capítulo, que el Derecho Hipotecario surge para resolver problemas de la vida jurídica real y no para ocuparse de irrealidades o meras apariencias conceptuales y formales, expondré una serie de cuadros del paisaje real hipotecario, que podrían ampliarse indefinidamente, pero que, a efectos introductorios, estimo que pueden ser suficientes.

Estos siete ejemplos se pueden denominar así: 1º: El de la compra de un piso; 2º: El de las cargas; 3º: El ejemplo de la doble venta; 4º: El caso del préstamo hipotecario; 5º: El caso de los embargos; 6º: El caso de la concentración parcelaria; 7º: El ejemplo del agotamiento del volumen urbanístico de una finca.

Pongámonos en el caso de que una persona quiere comprar un piso. Antes de hacerlo debe cerciorarse de quién es el propietario, pues sólo está legitimado para venderle el piso quien sea su propietario. Para contestar a esa pregunta está el Registro de la Propiedad, que es la institución jurídica en la que constan oficialmente las titularidades sobre bienes inmuebles. No bastaría preguntar al portero del inmueble ni acudir simplemente al propio piso, pues allí podría encontrarse no el dueño precisamente, sino un inquilino, un usufructuario, un fiduciario, una persona que fue dueño pero que acaba de dejar de serlo, etc.

El resultado de atender a meras consideraciones fácticas o a la apariencia de la posesión podría ser nefasto para el potencial adquirente. Pero este adquirente no sólo busca en el Registro de la Propiedad el dato informativo acerca de quién es el actual propietario del piso, sino que necesita una seguridad acerca de tal extremo. Necesita que una institución legalmente regulada, garantice respecto a terceros quién es el propietario y  que sus declaraciones prevalezcan en relación con ese comprador, aun en el supuesto de que luego se demostrara que el Registro es inexacto. Pues bien, esa finalidad la cumple el Registro de la Propiedad: informar quién es el propietario, garantizando, de acuerdo con la Ley, que tal información se presume exacta y que está bajo la salvaguardia de los Tribunales, tal como resulta del párrafo tercero del artículo 1º: de la Ley Hipotecaria.

La Propiedad de Casas por Pisos

La propiedad de casas por pisos

La Propiedad de Casas por Pisos – (Manuel Batlle Vázquez)

Uno de los problemas más graves y acuciantes de la vida social moderna es el de la habitación. Antes, en una vida predominantemente rural, no podía surgir con caracteres agudos porque las familias que vivían sobre las propias tierras que cultivaban elevaban en ellas, o en la aldea próxima, su morada, valiéndose de su propio esfuerzo y utilizando los materiales más o menos toscos que encontraban a mano, práctica que todavía se observa en la actualidad en las comarcas de vida eminentemente agrícola y con poca densidad de población. Pero una fuerte tendencia hacia la vida ciudadana, fenómeno económico bastante complejo, impulsa a los hombres hacia la urbe, determinando grandes aglomeraciones que producen como resultado la carencia o escasez de habitaciones que, especialmente en estos tiempos, no pueden ser construidas con ritmo paralelo a la superpoblación, llegando a crear situaciones de verdadera angustia y de malestar social.

1º: La propiedad de una casa, dividida de tal manera que sus diferentes pisos pertenezcan a diferentes propietarios, es un hecho muy antiguo, aunque haya que reconocer que las manifestaciones que de tal institución se encuentran en la antigüedad tienen carácter excepcional; su generalización es, en cambio, moderna e hija de nuevas necesidades económicas.

Las investigaciones de Cuq sobre derecho Babilónico, nos dan a conocer un caso de venta de una porción divisa de una casa. El mismo Cuq advierte que se trataba, sin duda, de un supuesto raro, a causa del modo de construcción de los edificios de aquellos tiempos. Un acta de tiempos de Inmeroum, rey de Sippar, relaciona la venta de la planta baja de una casa, mientras que el piso superior queda propiedad del vendedor. Tal acta se remonta a unos dos mil años antes de Jesucristo.

Derecho Sindical

Derecho sindical

Derecho Sindical – (Tomás Sala Franco – Ignacio Albiol Montesinos)

El Derecho Sindical: Contenido y caracteres

1º: Las dos grandes partes del Derecho del Trabajo.- El Derecho del Trabajo comprende dos grandes centros de imputación normativa: las relaciones laborales individuales existentes entre los empresarios y trabajadores individualmente considerados y las relaciones laborales colectivas existentes entre los empresarios, organizados profesionalmente o no,  y las organizaciones profesionales de trabajadores, de entre las que destacan los sindicatos, si bien existen otras formas de organización profesional de los trabajadores, distintas a los sindicatos (delegados de personal, comités de empresa, coaliciones, asambleas, etc…)

El Derecho individual del Trabajo estudia la normativa reguladora de las relaciones laborales individuales. Y el Derecho Colectivo del Trabajo  —también llamado Derecho Sindical—  estudia la normativa reguladora de las relaciones laborales colectivas.

2º: El contenido del Derecho Sindical.- El estudio de las relaciones colectivas comprende, así, dos tipos de problemas. De una parte, los problemas de organización obrera y patronal. En este sentido, la libertad sindical y sus manifestaciones, la representación de los trabajadores en la empresa, el derecho de reunión o de asamblea de estos últimos y el asociacionismo empresarial. De otra parte, los problemas de acción colectiva obrera y patronal. En este sentido, la participación institucional en la empresa y fuera de ella, la negociación colectiva, la huelga, el cierre patronal y los procedimientos judiciales y extrajudiciales de solución de los conflictos laborales, tales como, la conciliación, la mediación y el arbitraje, etc…

Salud, Belleza y Juventud

Salud, belleza y juventud

Salud, Belleza y Juventud por los agentes naturales – (Atilio Spezza)

Por el título “Salud, Belleza y Juventud“, no debe suponerse, ni remotamente, que vamos a tratar aquí de asuntos relacionados con la coquetería, tan en boga en estos tiempos. En realidad, estas tres palabras son sinónimas, pues no puede haber belleza y juventud sin salud.

Para convencernos mejor bastaría observar a un ser sano en el verdadero sentido de la palabra (no existe). Pero, ¿dónde hallarlo? Entre los seres humanos nos sería difícil, pues nuestra especie, demasiado desviada en el sentido fisiológico debido, en el mejor de los casos, a las dificultades creadas por el artificio de su rápida evolución, no es fácil hallar el prototipo de la salud ciento por ciento.

Mucho más fácil es hallarlo en una especie seleccionada por la lucha espontánea por la vida, en un ambiente más natural que el creado por el hombre con sus medios, acertados a veces, pero ficticios casi siempre.

La Tierra, anterior al hombre, no es obra del hombre. La Tierra, es pues, desde su origen  –para, y de todos los hombres–  Todos por modo indiviso y sin distinción de raza o de tiempo de su paso por el mundo la heredaron (en común) gratuitamente. Ella ha constituido, constituye, y ha de constituir en el porvenir el espacio vital único de que puede servirse la Humanidad, para su solo soporte, granero y hogar.

Y el hombre  –cada hombre–  desde su primer antepasado, tiene un derecho natural, inalienable e imprescindible de acceso a las ingentes riquezas y utilidades de la tierra. Ese derecho del hombre  –de cada hombre–  es tan antiguo e igual como el derecho a respirar el aire, beber el agua y a tomar el sol. Nadie ha podido renunciar a él, porque es irrenunciable, es vital. Y quien a él renunciare no podrá hacer lo propio con el derecho igual de sus sucesores.

Es una gran injusticia la que se ha cometido: vastas extensiones de tierra han sido sometidas al monopolio de los individuos por la conquista a mano armada, la merced del príncipe o la fuerza avasalladora del dinero. Y la apropiación como propiedad exclusiva de algunos hombres, del espacio vital sobre el que hemos de vivir todos, ha tenido lugar.
 
La Tierra, libre y gratuita en su origen, se halla acotada. Y sometidos a fuerte tributo su aprovechamiento agrícola, industrial y urbano. Las rentas absentistas y los impuestos mancillan su original pureza.

Al hombre sin igualdad jurídica le sobra la libertad moral. La igualdad jurídica en Economía es la Igualdad del espacio. La ley natural del espacio ha de regir para todos igual

(Magistrado del Tribunal del Consejo General del Poder Judicial)

Comentarios al Código de Derecho Canónico II

Comentarios al derecho cononico 2

Comentarios al Código de Derecho Canónico II

Proseguimos estos Comentarios al Código de Derecho Canónico iniciados en el volumen I, que había cerrado sus páginas con la explicación del canon 681.

En el presente volumen ofrecemos a nuestros lectores la disciplina de los cánones 682-1321 y su comentario doctrinal.

La distribución de este trabajo, por orden de autores y de materias, es como sigue: El P. Arturo Alonso Lobo, O. P., comenta la tercera parte del libro II (can. 687-725), así como el libro III en sus cánones preliminares (can. 726-730), y en los títulos acerca de los sacramentos en general (can. 731-736) y de los cinco primeros sacramentos en (can. 737-947). D. Lorenzo Miguélez Domínguez prosigue la explicación doctrinal de los sacramentos con los tratados acerca del orden y del matrimonio (can. 948-1143) y del apartado referente a los Sacramentales (can. 1144-1153). El P. Sabino Alonso Morán, O. P., se ha encargado de la segunda y tercera parte del libro III (can. 1154-1321); con esta materia clausuramos el volumen II.

Para que la obra resulte completa y los lectores tengan a mano no sólo el comentario de la disciplina eclesiástica, sino también el mismo texto legal, se insertan  —como ya hicimos en el volumen I—  los cánones respectivos en latín y castellano. Debido a que el tratado sobre el matrimonio es muy extenso, hemos decidido fraccionar el texto canónico en sus diferentes capítulos, logrando así una mayor proximidad entre el texto legal y su explicación doctrinal.

Los dos volúmenes restantes, que verán la luz pública próximamente, completarán este primer comentario completo del Derecho Canónico, con el texto latino oficial y su traducción castellana, escrito en estilo conciso, claro y de técnica moderna.

El hombre Necrotropo

El hombre Necrotropo

El hombre Necrotropo – (Hans Von  Hentig) – Estudios de Psicología Criminal XI

Considerada como tema, la necrofilia pierde todo su horror  —del que no están libres ni siquiera hombres que pretenden legislar–,  si se saca al extravío del aislamiento de todos los hechos escuetos para implicarlo en conexiones más amplias, mucho más amplias. Aquí queda incluido el tratar de descubrir los primeros gérmenes, el trasfondo, profundamente oculto, del absurdo, cuanto tan sólo aparece como un tímido deseo, juego mental, ansia felizmente reprimida, huésped clandestino, sin ser aún objeto de la ley y de la ética.

Para estos estados de transición había que encontrar un término nuevo. La vida de las plantas proporciona modelos, que aluden a simples giros, querencias, impulsos de movimiento en dirección a un estímulo, al fototropismo, quimiotropismo, geotropismo y cosas semejantes. Antes de desencadenarse cualquier reacción precede un movimiento de búsqueda. La “sinuosidad” psíquica puede compararse con estos procesos en el plano más elevado de los seres vivos.

El necrófilo al que conseguimos sorprender y atrapar es un caso extremo del necrotropo. No podrá comprendérsele en cuanto individuo extraviado, si no se buscan las raíces de la malformación hasta llegar a los sustratos más profundos de la conciencia, a épocas en las que el muerto no era algo “vacío y yermo” sino que, a su manera, se movía en torno a nosotros, silencioso, viviendo de otros modos.

No satisface a la sensibilidad humana el que con la muerte se apague y concluya todo vestigio de vida, como cuando una vela se consume. Cierto es que se abandona la envoltura carnal, pero se liberan potencias distintas y sutiles, que se asientan en nuevos y misteriosos soportes, el soplo del aire, las sombras, fuegos fatuos, corceles espectrales que cabalgan sobre las nubes, y cuando están encolerizadas también en la tempestad. El cuerpo es puesto en seguridad en la fosa, pero la descomposición desata desconocidas energías. La fe las llama almas, porque proceden de los lagos y después de vivir sobre la tierra retornan a ellos.

La Criminalidad del Homófilo

La criminalidad del homofilo

La Criminalidad del Homófilo – (Hans Von Hentig) – Estudios de Psicología Criminal X

Los cambios en la estática doble de los sexos suponen sociológica e incluso biológicamente un grave trastorno. No debe extrañar que en cuentos y leyendas hayan sido considerados siempre como castigo de los dioses, pues culpa y desgracia están estrechamente vinculadas para la mentalidad primitiva. En cierto momento, los ejércitos de las amazonas habían casi conquistado Atenas, como revelaron aún durante mucho tiempo las estelas funerarias y los ritos en los sacrificios (Plutarco). En los dramas clásicos son llamadas las amazonas odiadoras de hombres (Esquilo).

Cuando Hércules marchó a Occidente, destruyó el Estado de las mujeres como una de las plagas por él perseguidas. Es cierto que se atribuían al forzudo Hércules muchas aventuras amorosas, pero el corazón del héroe, bajo su piel de león, también latía en amor hacia los muchachos Hilas, Yolao y Admeto (H. Licht), si bien en la mayoría de los libros se les llama, con sencillez y timidez, sólo los “acompañantes” (Encyclopedia of mythology). Compañeros de lucha acertaría mejor con su función, si no se les quiere llamar servidores (F. Brommer) o incluso amantes.

El gobierno de la mujer era una dolorosa molestia para el héroe de poderosos bíceps y maza de roble. Limpió el mundo de monstruos, dondequiera que los encontrase, de leones, serpientes, toros, caballos devoradores de hombres, bandoleros y mujeres belicosas (pues creía que se acomodaba mal a su propósito, de convertirse en bienhechor de toda la humanidad, permitir que continuara el gobierno de las mujeres (Diodoro III). Y podía luchar con tanta mayor constancia en pro de la humanidad, puesto que era un héroe con muchas pequeñas debilidades. Así al menos lo veía la imaginativa leyenda, y lo representaba el arte de los griegos. Y así también querían considerarlo, consolado y satisfecho, los hombres imperfectos.

Propiedad Intelectual

Propiedad intelectual

Propiedad IntelectualSociedad General de Autores y Editores – (SGAE)

Este volumen incluye, como norma básica, el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual del 12 de Abril de 1996. También se recogen las normas no derogadas de la Ley del Libro de 1975 y del Reglamento sobre Propiedad Intelectual de 1880, así como la producción reglamentaria sobre difusión de películas y otras obras audiovisuales recogidas en soporte videográfico, control de tirada, Comisión Arbitral de Propiedad Intelectual, de 7 de Marzo de 2003, y la regulación penal que ha dado a esta materia la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de Noviembre.

Además, forma parte de la obra un apartado dedicado a los Convenios Internacionales más caracterizados (el de Berna de 1886, el de Ginebra de 1952, el de Roma de 1961 y el relativo a la protección de los productores de fonogramas de 1971, así como el Acuerdo de Marrakech de 1994 que establece la Organización Mundial de Comercio)

El último apartado del volumen contiene diversas Directivas Comunitarias del Parlamento Europeo y del Consejo, relativas a la protección de los derechos de autor, programas de ordenador, bases de datos, comercio electrónico y armonización de derechos afines a los derechos de autor en la Sociedad de la Información.

El libro se complementa con un índice de conceptos, que facilita la consulta de los textos incluidos en el mismo.

El Reglamento de viviendas de Protección Oficial

El reglamento de viviendas de protección oficial

El Reglamento de viviendas de Protección Oficial a la luz de las disposiciones civiles hipotecarias – (Joaquín Vesteiro Pérez) – año 1970

Estudios Monográficos sobre Legislación y Jurisprudencia – Ministerio de la Vivienda

Servicio Central de Publicaciones

Así como en el organismo viviente no se provee el todo, sino que se da a cada parte y a cada miembro cuanto necesita para ejercer bien sus funciones, así tampoco se puede proveer al organismo social y al bien de toda la sociedad si no se da a cada parte y a cada miembro… cuando necesitare para cumplir sus funciones sociales

Y ello porque proporcionar vivienda es procurar el encuentro de la persona consigo misma y dar cobijo a la ambición y logro de sus más fundadas esperanzas; porque dándole un lugar sano y confortable donde vivir ayuda a conservar y fomentar sus facultades creativas y, como consecuencia, colaborará el hombre con la comunidad a la que pertenece mejorando no sólo su propio nivel de vida y su creatividad, sino también el de aquella.

Es por esta razón, por la que consideramos a la vivienda, juntamente con la alimentación y el vestido, elemento imprescindible para el normal desarrollo del Hombre y de su evolución.