Archivos de la categoría Biografía

Su vida

Su vida – (Santa Teresa de Jesús)

Teresa Sánchez de Cepeda y Ahumada nació en Avila en 1515. De familia noble,  aunque humilde, era aún muy niña cuando las lecturas de vidas de santos y libros de caballerías despertaron en ella su entusiasmo por los hechos heroicos. Ingresada en el Convento de la Encarnación en su ciudad natal, bien pronto comenzó a sufrir en su salud el rigor de la clausura; no obstante, fundó un convento de Carmelitas Descalzas, restableciendo la austeridad que anteriormente tenía la Orden. Esto le ocasionó grandes contrariedades, y en constantes luchas recorrió los caminos de España multiplicando los conventos, que aún hoy día siguen su espíritu y su regla.

Fray Luis de León, que hizo imprimir los escritos de la Santa, decía de ellos: “Siempre que los leo me admiro de nuevo, y en muchas partes de ellos me parece que no es ingenio de hombre el que oigo“. Queda un retrato de ella, debido al pincel de Juan de Miseris, y que se dejó pintar, aunque no gustaba de esa vanidad, porque se lo ordenó el padre Gracián, provincial de la Orden, no sin exclamar al ver el retrato: “¡Dios te lo perdone, Fray Juan, que ya que me pintaste, me has pintado fea y legañosa!“.

Dotada de gran imaginación poética, escribió con donaire una serie de libros, siendo el más celebrado “Las Moradas; esta obra que ha sido traducida a todos los idiomas, fue escrita cuando contaba sesenta y dos años y se debatía en sus mayores luchas, sin que se vea en ella cansancio o amargura: antes al contrario, se advierte la santa alegría, lozanía y pureza de estilo que tiene toda su obra. Entre otras obras escribió el libro de “Su Vida“. La Santa Madre murió en Alba de Tormes en 1582.

Raices

Raices

Raices – (Alex Haley)

Cuando Alex Haley era un niño, en Henning (Tennessee), su abuela solía contarle historias sobre su familia, hasta un antepasado que ella llamaba “el africano“. Contaba que ese hombre había vivido al otro lado del océano, cerca de lo que él llamaba “Kamby Bolongo” y que un día cuando estaba cortando un tronco en el bosque para fabricarse un tambor, fue atacado por cuatro hombres, apaleado, encadenado y arrastrado a bordo de un barco de esclavos con destino a la América Colonial.

Alex Haley creció con el recuerdo vivo de esas historias, y comenzó la búsqueda de documentación que pudiera autentificar las narraciones oídas. La investigación le ocupó durante doce años y tuvo que recorrer 800.000 kilómetros, pero al fin, descubrió no solamente el nombre de “el africano”  —Kunta Kinte—  sino también la localización precisa de Juffure, el lugar real de Gambia, en la costa Oeste de África, en la que fue prendido en 1767 a la edad de 16 años, hacinado en el Lord Ligonier hasta Maryland y vendido a un plantador de Virginia.

Así ha escrito el drama monumental de doscientos años de Kunta Kinte y las seis generaciones que vinieron tras él  —esclavos y libertos, campesinos y herreros, aserradores y encargados de coche-cama, abogados y arquitectos–,  y un escritor.

Pero Haley  ha hecho algo más que recapturar la historia de su propia familia. Ha redescubierto a un pueblo entero una rica herencia cultural que la esclavitud les arrebató, como les arrebató sus nombres y su identidad.

Catalina de Aragón

Catalina de aragon

Catalina de Aragón – (Luis Ulargui)

La vida de Catalina, hija de Fernando de Aragón y desgraciada esposa de Enrique VIII, cobra nueva luz en las páginas de esta documentadisima y estimulante biografía. El destino de la joven princesa quedó sellado con el acuerdo de matrimonio que su padre dispuso para ella. Las alianzas estratégicas exigían emparentarse con los ingleses, y así Catalina acabó convirtiéndose en esposa de Enrique, célebre por su promiscuidad y deseoso de obtener un hijo varón para la continuidad del trono. Tras veinticinco años de matrimonio, Enrique VIII alejó a Catalina de la corte, exigiéndole el divorcio para poder casarse con Ana Bolena. Aquella turbulenta historia de infidelidades y de intrigas políticas, habría de desembocar en el cisma de la Iglesia católica y en el advenimiento de la confesión anglicana.

Catalina de Aragón, mujer de fuerte carácter, culta y reservada. Hija de reyes, reina y madre de reina, personaje que protagonizó uno de los episodios clave de la historia de Europa. La vida de Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos, princesa de Gales por su matrimonio con Arturo Tudor y reina consorte de Inglaterra como primera mujer de Enrique VIII, estuvo jalonada de hitos que fueron configurando a un personaje cuyas decisiones y actuaciones fueron fundamentales para entender la Europa del primer tercio del siglo XVI.

Uno de sus enemigos, el arzobispo de Canterbury y Thomas Cranmer, dijo de ella que, de haber sido un hombre, hubiese sido el mayor de los héroes nacidos en la historia. Y es que Catalina de Aragón por su fortaleza, por su convicción, por su educación, por su cultura, por su labor en pro de la formación de las mujeres y por su diplomacia de criterio fue una auténtica representante del Renacimiento. En muchas ocasiones su dramático divorcio de Enrique VIII ha ensombrecido otras facetas de una mujer sumamente moderna para su tiempo.

Esta biografía, recogiendo las últimas aportaciones de la historiografía, no sólo recrea la vida privada de su protagonista y la de múltiples personajes que se relacionaron con ella, sino que también es el mejor testimonio de una época en la que comenzó a modelarse el destino de un país.

Carne apaleada

Carne apaleada

Carne apaleada – (Inés Palou)

Inés nació en una familia de clase media que le pago sus estudios. Desempeño diversos oficios, hasta que, siendo responsable en parte de la marcha financiera de una empresa, se vio envuelta en problemas fiscales. Para salir del paso recurrió a metodos que la justicia considera delictivos, por lo cual pasó una larga temporada en la carcel, en Barcelona. Allí comenzaría también el terrible túnel de humillaciones y rebeldía del que solo salió con el suicidio en 1975.

No sabemos muy bien si su experiencia carcelaria cambió para mal la forma de ser de Inés Palou (Agramunt, Lérida, 1923 – Gelida, Barcelona, 1975) o si, por el contrario, eligió el delito como forma de vida con anterioridad. En cualquier caso, su primera novela, Carne apaleada, es, o pretende ser, una autobiografía exculpatoria. Sobre su biografía real algo nos dicen los textos que acompañan a la edición de sus obras: Nació en una familia de clase media que pudo pagarle estudios de Comercio y Peritaje Mercantil.  Pasó una larga temporada en la cárcel de mujeres de Barcelona. Allí comenzó a escribir. 

Suave es la noche

Suave es la noche

Suave es la noche – (Francis Scott Fitzgerald)

Una pareja norteamericana que parece tenerlo todo llega a la Riviera francesa y sus destinos comienzan a deslizarse sutilmente hacia el abismo. “Suave es la noche” es una de las mejores novelas de Fitzgerald. “Hay mucho de su propia vida en este atormentado retrato de la opulencia destructiva y el idealismo malogrado“, declaraba su esposa, Zelda.

Autor de “El Gran Gatsby“, entre otras novelas y espléndidos relatos, Francis Scott Fitzgerald (Saint-Paul 1896-Hollywood 1940) ha retratado como nadie a la clase alta estadounidense en el periodo de entreguerras.

Franco

Franco

Franco – Autoritarismo y Poder Personal – (Juan Pablo Fusi)

La dificultad final que se presenta al escribir acerca de Franco es separar entre la persona y el régimen… La tarea no es sencilla. Además de un concienzudo estudio, requiere objetividad, sensibilidad, imaginación y, quizá lo más importante, valentía…

No cabe ninguna duda de que Juan Pablo Fusi posee todas estas cualidades… Quedará como una valiosa introducción a la carrera política del hombre que dominó España durante más tiempo que ningún otro.

Franco – Autoritarismo y Poder Personal (1985), va más allá del mero ensayo biográfico. Con el mayor distanciamiento posible, en busca de la objetividad, analiza la personalidad de Franco y los efectos que sus convicciones, su concepción del Estado, sus ideas sobre abstracciones como unidad, orden o autoridad, ejercieron sobre el país durante el largo período en que detentó el poder. Como señala en el prólogo Edward Malefakis, catedrático de Historia Contemporánea de la universidad de Columbia, el libro es accesible a todo el mundo gracias a su excelente estructura y clara exposición.

Toda la belleza del mundo

Toda la belleza del mundo

Toda la belleza del mundo – (Jaroslav Seifert)

Jaroslav Seifert (Praga – 1901), galardonado en 1984 con el Premio Nobel de Literatura, es uno de los grandes poetas de nuestro tiempo. Subtitulada “Historias y Recuerdos“, Toda la belleza del mundo es su principal obra en prosa.

En este extenso y variadísimo libro de memorias, de constante inventiva y amenidad, sostenido por un sentido del humor, unas dotes de observación y un aliento poético admirables, Seifert reconstruye, sin sujeción alguna a la cronología rigurosa ni a las habituales convenciones del género, la propia vida, la de una ciudad  —Praga—  la de un país entero y la de toda una zona particularmente fecunda de la intelectualidad y la creación artística centroeuropea, que, atenta a las raíces autóctonas y sin perder de vista los vientos de renovación del París de las vanguardias, recorrió, desde los días crepusculares del imperio austrohúngaro hasta la actualidad, un azaroso y vasto itinerario que constituye una de las experiencias culturales y humanas más significativas del siglo XX.

Galería de tipos, archivo de imágenes y anécdotas, creación conmovedora y conmovida de un artista verbal único, Toda la belleza del mundo es una obra esencial de la literatura contemporánea.

Isadora Duncan

Isadora Duncan

Isadora Duncan

Peregrinos de la ilusión, un buen día  —el año no hace al caso—  llegan a Atenas unos viajeros, unos turistas excepcionales, con sed de tradición, decididos a bañarse en las puras aguas del clasicismo y de la mitología helénica…

La apiñada familia Duncan cree haber encontrado su particular Monte Tabor y proyecta levantar allí su tienda para preparar y gozar de su propia transfiguración. El proyecto no estaba basado sobre cimientos sólidos y el edificio apenas llegó a ser poco más que unos planos y un solar porque los dineros eran tan necesarios como escasos. Es una anécdota que define una forma de ser, una entrañable forma de  utopía.

Hubo de abandonarse la idea pero no se puede hablar de fracaso; la ilusión puede quebrarse pero nunca será un intento fracasado.

La danza fue seguramente la primera expresión de tipo colectivo, la primera respuesta organizada, ritual, del hombre frente a la Naturaleza.

Los más prehistóricos grabados y pinturas en cuevas nos hablan ya de este arte natural, impulsivo, en el que todo organismo sincronizado por medio de unas leyes, una especie de liturgia, respondía a la celebración de una ceremonia, una salida para la caza, una puesta de sol, o más tarde, un nuevo ciclo agrícola.

Isadora Duncan 2

Quizá por esta antigüedad, la danza es una de las artes que más han evolucionado. Y esa evolución es, sin duda, la que ha conseguido un puesto más elevado de expresión a base de esquematismos, abstracciones, etc. En una palabra, la tradición de la danza obliga al ejecutante a una perfección y a un aprendizaje tan severo que difícilmente ninguna de las otras artes se le puede comparar en este aspecto.

Y es fácil comprobarlo. Hoy día, las grandes academias, los grandes centros culturales donde se cultiva la expresión más pura de nuestro cuerpo, la expresión plástica del mismo, encierran, bajo el peso de la tradición, un severo trabajo.