Archivos de la categoría Policíaca

Psique

Psique – (James Lasdun)

Lawrence Miller es profesor en el Artur Clay College de Nueva York. Su ordenada vida empieza a desintegrarse cuando le empiezan a pasar cosas a las que no encuentra explicación: el punto de lectura de un libro de su despacho fuera de lugar, el descubrimiento de una barra de hierro escondida en su despacho, archivos del ordenador borrados, el saludo en el parque a una chica que después será asesinada, encontrar el ojo de cristal de su vecino en su bolsillo trasero… Nos encontramos atrapados dentro de la cabeza de Lawrence, mientras atraviesa las calles de Manhattan persiguiendo a sus perseguidores.  Y todo ello parece inculparle directamente. De una evidente agudeza intelectual, Psique es una novela imposible de olvidar.

El halcón maltés

El halcon maltes

El halcón maltés – (Dashiell Hammett)

Sam Spade, detective privado de San Francisco, cumple con un encargo de rutina, pero los acontecimientos toman un rumbo inesperado y se convierte en el principal sospechoso del asesinato del hombre al que debía espiar. La clave está en una estatuilla de oro con figura de halcón que ha sido objeto de robos y extravíos durante más de cuatro siglos.

Dashiell Hammett (1894-1961) es uno de los precursores de la novela negra. En sus obras  –Cosecha roja-,  –El hombre delgado–  el realismo más descarnado convive con la historia romántica y la crítica social y política. El halcón maltés dio origen a la célebre película de John Huston.

El largo adiós

El largo adios

El largo adiós – (Raymond Chandler)

Una chica deslumbrante se aleja en un Rolls-Royce dejando a su marido borracho y sin un céntimo en el aparcamiento de un restaurante: es el inicio de la amistad de Terry Lennox y el detective Philip Marlowe. Pero un tiempo después Terry desaparece y Marlowe es acusado de complicidad en el asesinato de Sylvia Lennox.

Raymond Chandler (1888-1959) es uno de los maestros de la novela negra y el creador del inefable detective Philip Marlowe. Trabajó como guionista en Hollywood. Entre sus novelas destacan, además, “El sueño eterno” , “Adiós, muñeca” y “La dama del lago

Hannibal

Hannibal

Hannibal – (Thomas Harris)

La agente especial Clarice Starling ya no persigue asesinos en serie desde la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI. Tras capturar al temible psicópata Buffalo Bill, su incapacidad para ascender dentro del cuerpo lo ha condenado a las brigadas de choque. Un trabajo peligroso, pues puedes dar con tus huesos bajo tierra o, aún peor, ante la Oficina de Responsabilidades Profesionales del FBI. La investigación interna abierta tras la muerte de cinco personas en un calamitoso tiroteo parece el principio del fin de la brillante carrera de Clarice. Pero entonces vuelve a dar señales de vida el aterrador doctor Hannibal Lecter, el único que parece dispuesto a echarle una mano.

Siete años después de escapar de Estados Unidos para saborear en libertad la carne humana, el psiquiatra caníbal que ayudó a acabar con las atrocidades de Buffalo Bill ha vuelto a ponerse en contacto con Starling. Su reaparición permitirá que la agente se haga cargo de nuevo de un caso. Pero Mason Verger, el único superviviente de los letales ataques de Lecter, ve en el inesperado regreso de Hannibal la oportunidad de consumar la venganza que lo mantiene con vida.

Con la habitual maestría para el retrato psicológico de los personajes, Thomas Harris retoma en Hannibal las inquietantes peripecias del doctor Lecter en un viaje por el tenebroso interior de la mente de uno de los asesinos más repulsivos y fascinantes de la literatura de las últimas décadas.

De días como aquél podría decirse que tiemblan por empezar…

American Psycho

American psycho

American Psycho – (Bret Easton Ellis)

Un joven ejecutivo ha triunfado plenamente en Nueva York: tiene todo lo que puede soñar cualquier ciudadano cosmopolita. En apariencia, es la felicidad hecha hombre pero, detrás de esta vida completa y prepotente, el protagonista de American Psycho oculta una personalidad psicópata, asesina, capaz de atrocidades impensables. No estamos frente a una simple novela de denuncia sino frente a un durísimo alegato sin concesiones cuya lectura resulta casi agobiante.

Las páginas de American Psycho recogen la vida diaria de un joven ejecutivo convencional que, con apenas 26 años, es ya un triunfador en la desbordante ciudad de Nueva York. Patrick Bateman lleva una vida acorde con las reglas que fija el sistema: ocupa un lujoso apartamento, profesa un intenso culto al cuerpo, viste de acuerdo con la moda más actual y exquisita y tiene una novia rica, sofisticada… La felicidad completa.

Pero, tras esta apariencia impregnada de todos los tópicos amables, cosmopolitas y sugerentes, se esconde una realidad mucho más descarnada: Patrick tiene una irrefrenable vocación psicópata de asesino que lo arrastra a las más sórdidas y variadas prácticas de violencia criminal.

American Psycho es una novela que nos introduce en un torbellino de violencia, de insatisfacción vital, de vacío existencial, que van convirtiendo al protagonista en un hombre incapaz de superar el definitivo aburrimiento de su doble vida. Bret Easton Ellis ha logrado escribir una parábola estremecedora, descarnada, del mundo opulento y convencional que suele confundirse con el escenario de la felicidad.

El Código da Vinci

El codigo da vinci

El Código da Vinci – (Dan Brown)

Robert Langdon, profesor de simbología religiosa de la Universidad de Harvard, y Sophie Neveu, experta en criptología de la policía francesa, aúnan sus fuerzas para resolver un misterioso crimen cometido en el Museo del Louvre. Un secreto vital para la humanidad está en peligro. Algunos lucharán por salvaguardarlo. Otros, despiadadamente, por destruirlo.

Cuando la policía francesa presentó en su hotel para que les acompañara a la escena de un brutal asesinato en el Louvre, el profesor Robert Langdon jamás se hubiera imaginado lo que verían sus ojos, ni el peligro que esto entrañaría. En el centro exacto de una de las galerías del palacio, yacía un cadáver desnudo, boca arriba, con las extremidades extendidas y una estrella de cinco puntas sobre su abdomen, en apariencia dibujada por la víctima con su propia sangre antes de morir.

La imagen, aunque grotesca, en ningún modo podía ser casual. Y Langdon, como experto en simbología, no tardaría en comprobarlo al descubrir el trazado de un círculo alrededor del cuerpo y reconocer en la disposición de los elementos nada más ni nada menos que una reproducción en tamaño natural del famoso boceto de El Hombre de Vitrubio, de Leonardo da Vinci.

La víctima había querido dejar un último mensaje. Y su identidad, Jacques Saunière, conservador del Louvre y una autoridad en iconografía esotérica y religiosa, no hacia sino confirmar la teoría. Langdon era la última persona con quien Saunière había intentado contactar y esto le convertía en el principal sospechoso. Resolver el enigma se convertía así en un verdadero imperativo… aun cuando esto implicara sumergirse en la lucha entre algunas de las fuerzas ocultas más antiguas y poderosas del planeta.

Los crímenes de la rue Morgue

los crimenes de la rue morgue

Los crímenes de la rue Morgue – (Edgar Allan Poe)

La canción que cantaban las sirenas o el nombre que adoptó Aquiles cuando se escondió entre las mujeres, pese a ser cuestiones misteriosas, no se encuentran más allá de toda conjetura.”

(Urn-BurialSir Thomas Browne)

Escritor estadounidense (1809-1849). Al trauma de la muerte prematura de su madre y del abandono del padre, se añadió la difícil relación con su padre adoptivo, que lo acogió a los dos años y lo llevó a Inglaterra y Escocia, donde inició sus primeros estudios, que completó a su regreso en Richmond y la Universidad de Virginia, de la que fue expulsado por mala conducta, así como después le expulsaron por indisciplina de la academia militar de West Point cuando se enroló en el ejército (1831). Pero ya en 1827 había publicado su primer libro de poemas, Tamerlán y otros poemas. En 1835 comenzó a colaborar como crítico literario en The Southern Literary Messenger. En 1836 se casó con su prima Virginia Clemm, de 14 años, cuya muerte en 1847, cuando ya estaba enfermo y alcoholizado, le supuso un golpe terrible del que no se recuperaría.

Pese a que publicó una novela (Las aventuras de Arthur Gordon Pym, 1938), poemas (El cuervo y otros poemas, 1845) y escritos teóricos (Fundamento del verso, 1843; La filosofía de la composición, 1846; El imperio poético, 1850), debe a sus cuentos la mayor parte de su celebridad: Cuentos de lo grotesco y lo arabesco (1840), El escarabajo de oro (1843). “Los crímenes de la rue Morgue” y su continuación “El misterio de Marie Rogêt“, recogidos en este volumen, iniciaron en la literatura el género criminal detectivesco.

El Revés de la Trama

El reves de la trama

El Revés de la Trama – (Graham Greene)

Graham Greene cuenta en El Revés de la Trama la historia del hombre acorralado de nuestra época. El caso que se narra tiene todos los alicientes de la novela policial, pero el arte de Greene y su propia madurez humana han logrado concebir una variante que enriquece la situación a la vez que la despoja de los fáciles atractivos de la ficción policial, con sus mecánicos golpes de suspense. Esta vez el perseguidor y la víctima son una sola persona; esta vez la caza es apenas simbólica: el protagonista, Scobie, está acorralado por sí mismo.

Aparte de los visibles, de los que van componiendo la trama de la situación, hay en la novela un personaje más: Dios. Y su inclusión permite considerar toda la historia desde un ángulo completamente distinto. En realidad, el verdadero problema de Scobie es que sólo puede sentir amor por Dios. Un amor al que se resiste, pero que lo conduce a su propia destrucción: el suicidio, la condenación eterna, sobre la que se cierne la esperanza, no obstante informulable, de que Dios viole por él sus propias normas, obre el milagro, y lo salve.

Dentro de la carrera literaria de Greene, El Revés de la Trama, a la vez que un abandono de los recursos más efectistas de la novela, constituye la presentación de un tema de eterna vigencia. Este libro intenso, real y seductor es una de las obras capitales de la ficción de nuestro tiempo.

No abras los ojos

No abras los ojos

No abras los ojos – (John Verdon)

David Gurney se sentía casi invencible… hasta que se topó con el asesino más inteligente con el que jamás había tenido que enfrentarse.

Dave Gurney, el protagonista de la primera novela de John Verdon, “Sé lo que estás pensando“, vuelve para afrontar el caso más difícil de su carrera, una batalla con un adversario implacable que no solo es un inteligente y frío asesino, sino que no tiene reparos en atacar directamente al punto débil de Gurney: su esposa.

Ha pasado un año desde que el ex detective de la Policía de Nueva York consiguió atrapar al asesino de los números y, aunque es su intención retirarse definitivamente junto a su esposa Madeleine, un nuevo caso se le presenta de forma imprevista. Una novia es asesinada de manera brutal durante el banquete de bodas, con cientos de invitados en el jardín, y ese es un reto al que es imposible resistirse.

Todas las pistas apuntan a un misterioso y perturbado jardinero pero nada encaja: ni el móvil, ni la situación del arma homicida y sobre todo, el cruel modus operandi. Dejando de lado lo obvio, Gurney empieza a unir los puntos que le descubrirán una compleja red de negocios siniestros y tramas ocultas.

De pie ante el espejo, sonrió satisfecho a su propio reflejo sonriente. En ese momento no podía sentirse más a gusto consigo mismo, con su vida, con su inteligencia; no, era algo más que eso, era más que simple inteligencia. Se podría decir que tenía un profundo conocimiento de todo. De eso se trataba, de un profundo conocimiento de todo, algo que iba mucho más allá de los límites normales de la sabiduría humana. La sonrisa de su rostro en el espejo se ensanchó aún más. Eso era lo que pasaba, la expresión justa. Internamente, podía sentir lo sagaz que era. Externamente, el curso de los acontecimientos era prueba de ello.

Para empezar, y por decirlo en los términos más simples, no lo habían atrapado. Habían transcurrido veinticuatro horas, casi exactas, y en ese tiempo su seguridad no había hecho sino aumentar. Claro que eso era previsible; se había asegurado de que no hubiera rastro que seguir ni lógica que pudiera conducir hasta él. Y, de hecho, nadie había venido. Nadie lo había descubierto. Por lo tanto, era razonable concluir que acabar con la zorra impertinente había sido un éxito rotundo.

Todo había salido según lo previsto, sin adversidades, de manera irrebatible; si, “irrebatible” era una palabra excelente para definirlo. Todo ocurrió según lo previsto, sin contratiempos, sin sorpresas…, a excepción de ese sonido. ¿Cartílago? Eso tuvo que ser. Si no, ¿qué?.

No tenía sentido que un detalle nimio provocara una impresión sensorial tan duradera. Aunque tal vez la fuerza, la perseverancia de la impresión era simplemente el producto lógico de su sensibilidad sobrenatural. Un precio que pagar por la agudeza.

A buen seguro que ese pequeño crujido algún día sería tan débil en su memoria como la imagen de toda la sangre, que ya comenzaba a desvanecerse. Era importante mantener las cosas en perspectiva, recordar que todo acaba pasando. Cualquier onda en el estanque termina por desaparecer.