Archivos de la categoría Franquismo

Juan Luis Vives

J. Luis Vives – (Antología) – (José Corts Grau)

La verdadera sabiduría estriba en juzgar sanamente las cosas, de modo que estimemos cada una de ellas tal cual es en sí, y no vayamos tras las viles, como si fueran preciosas, o desechemos las preciosas como viles, ni vituperemos las laudables ni alabemos las vituperables

(Juan Luis Vives)

Jerónimo Feijoo

P. Jerónimo Feijóo – (Antología) – (J. de Entrambasaguas)

Extensa y multiforme la obra de Feijóo, presenta, aparte de su creación literaria, dos aspectos esenciales, discernidos con especial cuidado para esta Antología, que aspira a reflejar la ideología del polígrafo gallego: uno, sus estudios sobre el saber de su tiempo, bien científicos o de otra especie, técnicamente superados, que sólo interesan desde el punto de vista histórico; otro, sus opiniones personales sobre temas pervivientes que no han perdido su vitalidad, como reflejo de una época en relación con el pensamiento español. Este último aspecto es el que forma, casi íntegramente, la presente selección una vez deslindado el resto, separándolo escrupulosamente de cuanto le rodea sin unión con ello, tras demoradas lecturas y confrontaciones. Finalmente, los textos reproducidos  —sin más modificación que transcribirlos con la ortografía y puntuación modernas—  siguen fielmente las mejores ediciones de la obra de Feijóo.

Jerónimo Feijoo II

P. Jerónimo Feijoo – (Antología) – (J. de Entrambasaguas)

No puedo menos de improbar la conducta de aquellos escolásticos que, al ver que algún presidente de disputa pública a la autoridad de algún Santo, que se le objeta como argumento, no da interpretación alguna, ni otra respuesta que el que no se conforma con su dicho, se exacerban furiosamente, como si oyesen negar algún artículo de Fe.

Jerónimo Feijoo III

P. Jerónimo Feijoo III – (Antología) – (J. de Entrambasaguas)

Los ignorantes, por ser muchos, no dejan de ser ignorantes: ¿Qué acierto, se puede esperar, de sus resoluciones? Antes es de creer que la multitud añadirá estorbos a la verdad, creciendo los sufragios del error.

Siempre alcanzará más un discreto solo, que una gran turba de necios; como verá mejor al sol un águila sola, que un ejército de lechuzas.

El vulgo, el juez inícuo del mérito de los sujetos, suele dar autoridad contra el sí propio de los hombres literatos, y constituyéndolos en crédito hace su engaño poderoso. Las tinieblas de la popular rudeza cambian el tenue resplandor de cualquiera pequeña luz en lucidísima antorcha; así como la linterna colocada sobre la torre del faro, dice Plinio, que parecía desde lejos una estrella a los que navegaban de noche en el mar de Alejandría.

Don Juan Valera

Don Juan Valera – (Antología) – (Emiliano Aguado)

Bien acostumbrados estamos a no sentir la belleza de un paisaje que se nos describe como el más encantador del mundo ni a encontrar por ninguna parte la bondad, la perspicacia, o la perversidad de unos personajes que se nos presentan como los más buenos, perspicaces o perversos de los hombres. Y este hecho, que está al alcance de cualquier fortuna, puede explicarse de maneras bien distintas, aunque no brote más que de esa mirífica disonancia en que viven los que no han conseguido acomodar sus medios de expresión a los sentimientos que el mundo y el paso de la vida van dejando en su alma.

Vázquez de Mella

Vázquez de Mella  – (Antología)

Este no es un Mella partidista. Y no sólo porque él no lo fué, sino porque no conoció partidismo jamás. Los grandes hombres de España, vistos a través del prisma y su terrenal estilo, no son sólo grandes, sino que todos ellos siguen el camino recto y seguro del servicio patriótico. Si pudieron parecer en otro tiempo de derechas o de izquierdas, se debió a un prejuicio falsamente planteado. Si se encuadraron en partidos, no arrancó tanto de la lógica de sus opiniones como de la coacción de las circunstancias y del ambiente.

Los cómics del franquismo

Los cómics del franquismo – (Salvador Vázquez de Parga)

Partiendo de la idea de que el cómic, como producto de una sociedad, es también reflejo de la ideología de ésta, el presente libro penetra en el examen de los cómics más representativos producidos en España durante el período franquista para extraer de ellos un significado oculto. El Capitán Trueno, El Coyote, Roberto Alcázar y Pedrín, junto con Carpanta, Las hermanas Gilda o Topolino, van desfilando, entre otros muchos inolvidables personajes, por las páginas de “Los cómics del franquismo“, tratados con una fina ironía y un hondo sentido del humor. Los cómics del franquismo resulta así no sólo un valioso estudio útil para los aficionados al tema, sino sobre todo, para el gran público, un intento de acercamiento al verdadero sentido del cómic como medio válido de expresión artística e ideológica, y un recuerdo nostálgico del mundo fantástico de la adolescencia.

La afición de Salvador Vázquez de Parga por el cómic proviene de su infancia. Creció al compás de las aventuras de Cuto, El Coyote, y El Guerrero del Antifaz, pero ello no le impidió seguir los estudios jurídicos que fundamentan su actual profesión. Su madurez no supuso, como suele ocurrir, un despectivo apartamiento del cómic, sino al contrario, una mayor comprensión del mismo como Arte y como medio de Comunicación, que le han llevado a estudiarlo y a investigarlo desde diversos puntos de vista y a reunir una importante colección gráfica. La novela popular, la novela negra y naturalmente el Cómic han sido los temas de sus colaboraciones en varias revistas. Los cómics del franquismo es su primer libro, y prepara actualmente una historia del cómic europeo.

Los dioses de sí mismos

Los dioses de sí mismos – (J. J. Armas Marcelo)

Los ya míticos acontecimientos del Mayo Francés de 1968, también tuvieron un importante eco en España, sobre todo en Madrid, y especialmente en sus medios universitarios. En tales medios J. J. Armas Marcelo inicia “Los dioses de sí mismos“, novela que, sinfonicamente estructurada en trece partes, es al mismo tiempo una grandísima obra de arte literario y una rememoración meditativa, vivaz e incluso combativa, de lo que ha sido la vida social y política española de estos últimos veinte años.

Un grupo de estudiantes, ya al final de sus carreras, juegan fuerte en la lucha contra el franquismo, y lo hacen desde radicales posiciones de izquierdas. Su acción, entusiasta y peligrosa, corre pareja con la actividad menos agitada y más calculada, propia de políticos en la semiclandestinidad. Los hechos, que se sucederán con auténtica aceleración histórica a partir del asesinato de Carrero Blanco, irán modificando las vidas, el pensamiento político y las apetencias sociales de unos “dioses de sí mismos” que, por lo menos en parte, vienen a ser el símbolo de españoles comprometidos con determinadas ideologías que a unos les habran perjudicado y a otros les habran llevado a un poder ni fácil de ejercer ni exento de contradicciones. J. J. Armas Marcelo ha conseguido una obra poseedora de gran empaque narrativo, muy singular y sólida como relato de ficción, y también como texto que asume con todo éxito el riesgo de presentar como Historia una actualidad viva.

La fiel infantería

La fiel infantería – (Rafael García Serrano)

Rafael García Serrano le debemos, sin duda, una de las novelas más sinceras de cuantas se han escrito sobre la Guerra Civil española de 1936. Importa, y mucho, el destacar el suave realismo que el autor expone y, especialmente, la espontaneidad de la narración. No hay, a nuestro parecer, un solo personaje que destaque sobre otro. Se trata de todo un pueblo que vive su más dramática epopeya. Epopeya, innecesario es el indicarlo, aceptada con sugestiva resignación y magnífico espíritu humanitario.

El acierto principal del autor de estas páginas reside, ante todo, en no haber reprimido los detalles de alegría que, efectivamente, dentro del propio dolor se producen. Por eso, justamente, estamos en presencia de uno de los pocos libros  —sobre la contienda de 1936—  que, quiérase o no, perdurarán a través del tiempo: lo humano, lo rigurosamente auténtico, y lo noble, como es bien sabido, permanecen siempre.

Existen, además, razones de mucho peso que avalan el éxito literario de “La fiel infantería“. García Serrano, independientemente de poseer una rara habilidad constructiva, nos ofreció una de las más conseguidas muestras de lo que se ha dado en llamar “El realismo“. El autor, conjuntamente con otros escritores de su generación, contribuyó al milagro de que, en España, luego de no pocos años, literatura y realidad comenzasen a recordar. He aquí, pues, la raíz de no pocos problemas…

La fiel infantería” inicia una nueva singladura. Una singladura que, para unos, significará nostalgias y, para otros, el asomarse a la contemplación de una hora de España que debe evocarse con todo respeto y serenidad. Digamos finalmente, que, sobre las páginas de “La fiel infantería“, campea una eterna primavera. Inmejorable recuerdo, ciertamente, para todos los que fueron sus heroicos protagonistas.