Archivos de la categoría Fascismo

Vino y pan

Vino y pan – (Ignazio Silone)

La obra novelística de Ignazio Silone es una permanente reelaboración de recuerdos de su tierra natal  —la región de los Abruzzos—  y de su etapa de militante revolucionario. Fundador y dirigente del Partido Comunista Italiano, Silone rompió con sus camaradas a comienzos de los años 30 por insalvables divergencias ideológicas, sin abandonar por ello, desde el exilio, la lucha contra el régimen mussoliniano. Pietro Spina, protagonista de “Vino y Pan“, es un revolucionario profesional que penetra clandestinamente en Italia en vísperas de la invasión de Etiopía para reanudar el trabajo conspirativo y, también, por una vital necesidad de volver  tomar contacto con su tierra.

Perseguido por la policía política, aislado de una población llena de recelo y temor, Spina se enfrenta asimismo con sus compañeros de partido, que amenazan con expulsarle por su negativa a aprobar acríticamente las resoluciones de la Internacional Comunista. Los problemas seculares del campesinado italiano, la vida política de la Italia fascista y los problemas ideológicos del movimiento comunista durante la década de 1930 constituyen el telón de fondo de una historia amorosa que se vincula a una profunda crisis de conciencia.

Homenaje a Cataluña

Homenaje a Cataluña

Homenaje a Cataluña – (George Orwell)

Cuando en Julio de 1936 se produce el levantamiento armado fascista contra la República española, George Orwell decide viajar a España para trabajar inicialmente como periodista: pero las circunstancias le llevarían a enrolarse en las milicias del POUM. Como miliciano luchará en el frente de Aragón y será gravemente herido en la garganta, toma parte en los sucesos de Mayo del 37 en Barcelona: y, como sus compañeros del POUM, sufrirá persecución por parte de los estalinistas del PSUC y se verá obligado a huir de España, atravesando la frontera como simple turista. En 1938, cuando aún no había llegado a su fin la Guerra Civil, escribe “Homenaje a Cataluña“, donde relata sus experiencias en la Revolución española.

“De hecho, lo que había ocurrido en España no era una mera Guerra Civil, sino el comienzo de una Revolución. Esta es la situación que la prensa antifascista fuera de España ha tratado especialmente de ocultar. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de “fascismo frente a democracia“, y el aspecto revolucionario se silenció hasta donde fue posible.”

“Las milicias de trabajadores, basadas en los sindicatos y compuestas por hombres de opiniones políticas más o menos iguales, originaban la concentración del sentimiento más revolucionario del país y lo canalizaban en un sentido determinado. Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el “rechazo del capitalismo” eran más normales que su contrario.”

“En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas las cuales vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. En algunos aspectos, se experimentaba un pregusto de socialismo. Desde luego, semejante estado de cosas no podía durar. Era sólo una fase temporal y local en un juego gigantesco que se desarrollaba en toda la superficie de la tierra. Sin embargo, duró lo bastante como para influir sobre todo aquel que lo experimentaba”

Bismarck e Hitler

Bismark e Hitler

Bismarck e Hitler – (Henry Vallotton) – Colección “El III Reich

La historia es el juicio de Dios

El Imperio alemán que fundó Bismarck en 1871 fue llevado a la derrota por Guillermo II en 1914, y a la ruina por Hitler, en 1939, convirtiéndose así en realidad el temor expresado por el “Canciller de Hierro” un año antes de su muerte:

Por las noches, la idea de que desmigajen la obra que yo he levantado piedra tras piedra no me deja dormir

¿Tan diferentes fueron el constructor y el demoledor de este Imperio? ¿Puede considerarse a Hitler  —como hay quien lo afirma—  discípulo y continuador de Bismarck? Y, sin ir tan lejos en el camino de las afirmaciones, ¿hubo parentesco espiritual entre el Junker de Pomerania y el hijo del aduanero austriaco? Estas son las tres preguntas que me propongo estudiar comparando las concepciones y procedimientos de los dos cancilleres, basándome en sus palabras, en sus escritos, y, sobre todo, en sus hechos.

Para poderlas contestar con pleno conocimiento de causa, he estudiado a fondo la vida y la obra de los dos hombres de Estado. Por lo que respecta a Bismarck, me ha resultado fácil hacerlo, pues el “Canciller de Hierro” pertenece a la Historia y poseemos abundante y fidedigna documentación sobre él; pero, en lo que a Hitler concierne, no me ha sido tan fácil. En primer lugar, pisamos aún terrenos movedizos, pues incluso acontecimientos tan importantes como el de su suicidio en el Búnker de la Cancillería no han podido comprobarse. Los informes soviéticos indican una cosa, mientras que los datos de los aliados indican lo contrario. Y no es que esta incertidumbre se deba precisamente a falta de material, sino a la excesiva abundancia de documentos y a la plétora de fuentes informativas, pues el espíritu de acribia de la Wehrmacht y de la Administración alemana exigía que se conservasen todos los archivos  —incluso los de las ejecuciones en los campos de concentración–,  aunque, dicho sea de paso, en documentos redactados convencionalmente. Fue tal la cantidad de protocolos, informes y correspondencia que se encontró, que, decenas de años después de la guerra, toneladas de documentos seguían aún sin haberse podido examinar.

No obstante, rara ha sido la semana en que no se hayan revelado documentos secretos o se publicasen libros o Memorias… Cuando no era un Canciller que publicaba documentos súbitamente esclarecedores de hechos misteriosos, era un embajador que escribía sus recuerdos, o algún jefe de la Gestapo o de las S.S. que intentaban rehabilitarse. Otras veces, quienes fueron conjurados un día precisaban detalles de complots poco conocidos, o quienes sufrieron detención e internamiento revelaban la resistencia de cierto núcleo de alemanes adversarios al régimen. En semejante avalancha de documentación de papel resulta dificultoso distinguir lo verídico de lo falso, llegar a conclusiones y considerar cifras casi siempre contradictorias.

Sé que han de surgir aún nuevos documentos y que se registraran nuevos testimonios que deberán obligar a modificar los presentes estudios, pero, como digo, la dificultad con que me he encontrado para mi trabajo no ha sido la escasez de datos, sino otra de muy diferente índole… Las atrocidades cometidas en el período 1933-1945  —que hicieron retroceder a Europa varios siglos en la barbarie—  fueron tales que, independientemente del asco y de la indignación que producen, provocan estados de ánimo que pueden perjudicar la imparcialidad de un ensayo histórico.

Naturalmente, yo no me he contentado con leer lo que ha ido apareciendo en los escaparates de las librerías o en la Prensa, sino que, personalmente, he inquirido cerca de los testigos que me parecieron seguros, muy especialmente en este trabajo a los embajadores André François-Poncet, Coulondre, Davignon, el Mariscal Mannerheim y el pastor Niemöller.

Si este paciente estudio da una visión exacta de los hechos; si el lector logra encontrar en él un resumen de la verdad y de lo que hoy día sabemos ya, y si los historiadores pueden obtener de él informaciones útiles, habré conseguido mi propósito.

La agonía de Alemania 1944-1945

La agonia de alemania

La agonía de Alemania 1944-1945 – (Georges Blond) – Colección “El III Reich

La lucha más sangrienta de la historia de Europa se desarrolló entre los meses de Julio de 1944 a Mayo de 1945. Millones de hombres fueron enfrentados en combates de una violencia inaudita, llevados a cabo con medios de destrucción incomparablemente muy superiores a los de la guerra mundial de 1914-1918. El centro de nuestro continente llegó a ser un auténtico cráter de volcán en erupción.

He pensado que, para contar, o, más bien, para mostrar ese drama en su unidad, debía colocarme en el centro de la acción, es decir, en territorio alemán, pues, solamente situándose allí, es posible ver llegar las dos invasiones que avanzaban desde el Este y el Oeste; además, el último acto, apocalíptico, no puede revivirse si no es trasladándose mentalmente a Berlín.

El objetivo de mi cámara lo he desplazado hacia el Este y hacia el Oeste tantas veces como me ha sido preciso para ver los episodios más dramáticos y significativos de la batalla de Europa. Aunque no pretendo  —ni mucho menos—  decir que he conseguido dar cuenta de todo en este libro, sí espero, no obstante, que todo lo substancial haya quedado reflejado en él.

Existe una inmensa documentación sobre la contienda europea de la Segunda Guerra Mundial, vista no sólo del lado aliado, sino también del lado alemán. Los archivos del Alto Mando de la Wehrmacht cayeron intactos en manos de los ingleses al entrar éstos en Flensburgo. En el transcurso de la invasión  —y más tarde también—  los Servicios de Información de los Ejércitos Aliados han buscado, recogido y clasificado metódicamente innumerables documentos militares y civiles  —órdenes, relaciones, informes, cartas personales—  e interrogado a miles de alemanes. Los expedientes de Nuremberg, con los interrogatorios y anexos,  constituyen un filón inagotable. Varios especialistas en la materia, franceses y de otras nacionalidades  —siendo muy de tener en cuenta los de la Historical División norteamericana–,  han reconstruido los acontecimientos ocurridos en el Este, basándose en los comunicados del Estado Mayor soviético, en diversas publicaciones rusas y en las declaraciones de los combatientes alemanes, húngaros y rusos, hechos prisioneros en su repliegue hacia el Oeste, y, más tarde, liberados o evadidos de su cautiverio. Existen también las numerosas obras de estimables historiadores que, tratando de los diferentes sectores y aspectos de la lucha en Europa, han sido publicadas.

Seleccionando y confrontando gran parte de estos documentos y obras, y también interrogando personalmente a varios supervivientes, he podido procurarme la substancia del texto contenido en las páginas que siguen. Obvio es decir que todo corresponde a la verdad y que, en esta obra, nada se ha inventado y a nada se le ha dado carácter novelesco. ¿Para qué iba a intentarlo siquiera, cuando la realidad histórica me proporcionaba a cada instante aspectos y detalles mucho más impresionantes y dramáticos que cuantos hubiera podido imaginar?

En Julio de 1944, Berlín había recibido ya más de treinta mil toneladas de bombas explosivas e incendiarias. Todos sus barrios, completamente devastados y convertidos en campos de cráteres gigantescos, presentaban un aspecto lunar. La mayor parte de sus calles sólo ofrecían a la vista restos de fachadas; lo demás se había volatizado, convertido en enormes espacios cubiertos de montones de escombros.

Había alarmas y bombardeos todas las noches. Primero se oían las sirenas, y, poco después, las bombas estremecían el suelo, hundiéndose los edificios e inmuebles. Los coches de bomberos corrían de un incendio a otro sin poder dar abasto. Al día siguiente, las llamas devoraban aún las ruinas. Los equipos de socorro circulaban por los barrios derruidos distribuyendo alimentos y vestidos, y recogiendo niños errantes y solitarios…

Hijos de Matrix

Hijos de Matrix

Hijos de Matrix – (David Icke)

¿Quiénes son los hijos de Matrix?… Somos nosotros, todos nosotros.

Este libro se ha escrito con el objetivo de reunir las pruebas y antecedentes del control extraterrestre, intraterrestres e interdimensional que dominado el planeta Tierra  durante miles de años hasta el día de hoy, intentando presentar la imagen más clara posible de las fuerzas que diariamente manipulan y dirigen las vidas del género humano.

Los linajes que hoy controlan el mundo y  nuestras vidas son los mismos que dominaron Lemuria, la Atlántida, Sumeria, Egipto, Babilonia, el Imperio Romano, el británico y los demás imperios europeos.

Ellos son los Presidentes de Estados Unidos, los primeros ministros, las familias que controlan bancos y empresas, los propietarios de los medios de comunicación y aquellos que controlan el ejército. Hemos sido dominados por por la mismo tribu entrecruzada de híbridos extraterrestres o intraterrestres, los Nefilim, durante miles de años y ahora estamos enfrentándonos a un momento crucial de su vasto plan.

San Camilo 1936

San Camilo 1936

San Camilo 1936 – (Camilo José Cela)

Cela, con su singular maestría, aborda en esta novela los momentos inmediatamente anteriores al 18 de Julio de 1936, cuando estalló la Guerra Civil española. Sus personajes, seres humildes y representativos de la mayoría de los españoles, en lugar de protagonizar la historia, aquí la “padecen“, víctimas de ciegas y destructivas corrientes.

San Camilo 1936 es una obra extraordinaria que demostró, una vez más, la indiscutible talla de Camilo José Cela como figura cumbre de las letras españolas de nuestro siglo.

A los mozos del reemplazo del 37, todos perdedores de algo: de la vida, de la libertad, de la ilusión, de la esperanza, de la decadencia…

Y no a los aventureros foráneos, fascistas y marxistas, que se hartaron de matar españoles como conejos y a quienes nadie había dado vela en nuestro propio entierro…

De amor y de sombra

De amor y de sombra

De amor y de sombra – (Isabel Allende)

Esta es la historia de una mujer y un hombre que se amaron en plenitud, salvándose así de una existencia vulgar. La he llevado a la memoria cuidándola para que el tiempo no la desgaste y es sólo ahora, en las noches calladas de este lugar, cuando puedo finalmente contarla. Lo haré por ellos y por otros que me confiaron sus vidas diciendo: toma, escribe, para que no lo borre el viento.”

El amor es la vitalidad del lado luminoso de la vida, el inmenso potencial generoso del hombre, su torrente de solidaridad, de coraje, de ansias de un mundo más justo. La sombra es la parte siniestra de la realidad, la guerra, la represión brutal, las dictaduras, el hambre, la miseria…

Así explica Isabel Allende, en el prólogo, los sentimientos y el fondo en que se mueven los personajes de esta novela, ambientada en “algún lugar” de la América Latina.

Irene y Francisco, viven en la parte iluminada de la vida, al margen de las tragedias, hasta que, de pronto, la violencia irrumpe en su historia de amor. Y los jóvenes entran de lleno en el mundo de las sombras donde campan por sus respetos el odio, la crueldad y la muerte. Un mundo tenebroso, cuya injusticia inhumana contribuirán a combatir con sacrificio y heroísmo.

De amor y de sombras es una historia terrible, pero también poética. Una obra en la que lo real se ve embellecido por lo imaginario y la calidad literaria da más vida a la autenticidad del documento. Una historia que, a pesar de todo, no renuncia a la esperanza…

La gran estafa de la medicina nazi

La gran estafa de la medicina nazi

La gran estafa de la medicina nazi – (Philippe Aziz)

Los diversos organismos que, bajo la supervisión del partido  nazi, dedicaron buena parte de sus actividades a la “investigación médica” no fueron otra cosa, a la vista de los resultados últimos, que otro eslabón más en la relación inacatable de crímenes contra la humanidad. En principio, la intencionalidad real de aquellos experimentos se dirigía hacia otro objetivo “práctico“. Tomemos, por ejemplo, todo lo relacionado con la cuestión de los gases letales. Heinrich Himmler, Reichsfurer de la SS, estaba fundamentalmente preocupado por la eficacia que aquellos gases demostraran en las acciones de guerra. Para llevar a cabo esta comprobación, Himmler no se recató en indicar a sus “colaboradores científicos” que utilizaran exhaustivamente  —hasta su desaparición y exterminio—  a los grupos étnicos o comunidades constantemente perseguidos por el terror nazi.

El desprecio a la vida humana fue la premisa desde la cual partieron aquellos aprendices de brujo que utilizaron todo el instrumental y adelantos de la ciencia puestos a su servicio por el potencial industrial e investigador de la Alemania de la época para despilfarrarlos en aberrantes experiencias de un matiz “aristocratista” cuya moral era inexistente.

La medicina nazi no implicó otro hecho que la puesta a punto del máximo potencial exterminador. Esta fue la consigna en lo que a los judíos, gitanos, alienados y demás elementos sospechosos de capacidad para oponerse a la ideología nacionalsocialista se refería…

La práctica de la eutanasia, entre otras, fue uno de los actos más evidentemente dirigidos a la exterminación pura y simple de grupos de individuos que por sus enfermedades o, simplemente, su oposición abierta implicaban una denuncia de los métodos nacionalsocialistas…

Las prácticas de esterilización fueron otro de los caballos de batalla de la “medicina nazi“. Desencadenador de auténticas tragedias entre mujeres que debieron someterse a la fuerza a humillantes ofensas a su esencia humana, además de inenarrables sufrimientos provocados por el desprecio y el odio, y el descuido y la desconsideración más brutales en la forma de comportarse de aquellos pseudomédicos e investigadores, que no parecían perseguir otra cosa, que figurar de alguna manera en el escalafón de privilegios que el nazismo propiciaba…

Maus

Maus

Maus – (Art Spiegelman)

“La verdad es que Maus es un libro que uno no puede dejar, ni siquiera para dormir. Cuando dos de los ratones hablan de amor, te conmueve, cuando sufren, lloras. Poco a poco, a través de este relato compuesto de sufrimiento, humor y los desafíos cotidianos de la vida, uno queda atrapado por el lenguaje de una antigua familia del Este de Europa y es encantado por su ritmo suave e hipnótico. Y cuando uno acaba Maus, se siente triste por haber abandonado ese mundo mágico “

Maus es la historia de un superviviente de Auschwitz, Vladek Spiegelman, narrada a su hijo Art, el autor del libro. Pero además, en Maus el autor también realiza un retrato de su padre en la actualidad (en el momento en que se entrevista con él para que le relate sus recuerdos de la guerra) así como de su difícil y tensa relación con él. En Maus, Spiegelman va más allá del Holocausto para instalarse en la psicología del superviviente en un intento de deshacer la maraña de su relación paterno-filial, de la sombra de una madre suicida y del fantasma de un hermano santificado al que nunca conoció. Hay que mencionar que en Maus los personajes se nos muestran con rasgos faciales de animales, característica que se usa con fines narrativos; así, por ejemplo, los judíos son presentados ratones, mientras que los nazis como gatos”

De los muchos elementos que ayudan a realzar el horror del holocausto nazi, uno de los más destacables es lo que tenía de sistemático, de burocrático, de científico. No sólo se mataba gente, lo que ya hubiese sido suficiente, sino que se hacía de forma precisa, tranquila, civilizada. No es extraña la imagen del nazi citando a su poeta favorito mientras enviaba a la muerte a cientos de personas, desmintiendo el mito de que la cultura y la educación hacen que las personas sean mejores. El holocausto fue ante todo un acto ejecutado con tal racionalidad que no podía sino volverse una locura. Casi da la impresión de que podría haberse evitado apelando a la misma razón que tan bien sirvió para ejecutarlo.

Y muy posiblemente sólo las víctimas y Kafka podrían explicar su horror.