El barón rampante

El baron rampante

El barón rampante – (Italo Calvino)

¡Si yo fuera el emperador Napoleón, me habría gustado ser el ciudadano Cosimo Rondò!” La admiración de Napoleón es compartida por todos los lectores de “El barón rampante“, la inolvidable historia de un niño de doce años que un mediodía de Junio de 1767 se encaramó a un árbol para ya no volver a pisar tierra.

Cuando tenía doce años, Cosimo Piovasco, barón de Rondó, en un gesto de rebelión contra la tiranía familiar, se encaramó a una encina del jardín de la casa paterna. Ese mismo día, el 15 de junio de 1767, encontró a la hija de los marqueses de Ondarivia y le anunció su propósito de no bajar nunca de los árboles. Desde entonces y hasta el final de su vida, Cosimo permanece fiel a una disciplina que él mismo se ha impuesto. La acción fantástica transcurre en las postrimerías del siglo XVIII y en los albores del XIX. Cosimo participa tanto en la revolución francesa como en las invasiones napoleónicas, pero sin abandonar nunca esa distancia necesaria que le permite estar dentro y fuera de las cosas al mismo tiempo. En esta espléndida obra, Calvino se enfrenta con el que, según él mismo declaró, es su verdadero tema narrativo: “Una persona se fija voluntariamente una difícil regla y la sigue hasta sus últimas consecuencias, ya que sin ella no sería él mismo ni para sí ni para los otros”.

Italo Calvino nació en Cuba en 1923. Después de sus primeras novelas neorrealistas, se inclinó hacia una literatura más cercana a la fantasía y la imaginación. El vizconde demediado, El barón rampante y El caballero inexistente componen la trilogía Nuestros antepasados, su obra más conocida. Murió en Siena en 1985 dejando varios libros inéditos, entre ellos Por qué leer a los clásicos.

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