Vino y pan

Vino y pan – (Ignazio Silone)

La obra novelística de Ignazio Silone es una permanente reelaboración de recuerdos de su tierra natal  —la región de los Abruzzos—  y de su etapa de militante revolucionario. Fundador y dirigente del Partido Comunista Italiano, Silone rompió con sus camaradas a comienzos de los años 30 por insalvables divergencias ideológicas, sin abandonar por ello, desde el exilio, la lucha contra el régimen mussoliniano. Pietro Spina, protagonista de “Vino y Pan“, es un revolucionario profesional que penetra clandestinamente en Italia en vísperas de la invasión de Etiopía para reanudar el trabajo conspirativo y, también, por una vital necesidad de volver  tomar contacto con su tierra.

Perseguido por la policía política, aislado de una población llena de recelo y temor, Spina se enfrenta asimismo con sus compañeros de partido, que amenazan con expulsarle por su negativa a aprobar acríticamente las resoluciones de la Internacional Comunista. Los problemas seculares del campesinado italiano, la vida política de la Italia fascista y los problemas ideológicos del movimiento comunista durante la década de 1930 constituyen el telón de fondo de una historia amorosa que se vincula a una profunda crisis de conciencia.

Blues para Mr. Charley

Blues para Mr Charley – (James Baldwin)

Cuando en 1958 Elia Kazan propone a James Baldwin  —portavoz ideológico de un importante sector de la intelectualidad negra y novelística de reconocido talento—  escribir para el teatro, ve rechazada su oferta; sin embargo, en ese momento surge ya el germen de una idea que tomaría forma dramática seis años más tarde. Blues para Mr Charley (1964) se basa en un caso sucedido en Mississippi en 1955: el asesino blanco de un muchacho negro, tras ser absuelto en un juicio inícuo, acepta con toda desfachatez, seguro de su impunidad, que la confesión de su crimen sea publicada.

Aunque pudiera parecer que la obra se propone simplemente escenificar la cínica brutalidad con que gobernantes, policías, jueces y jurados imponen la discriminación racial en el Sur, el verdadero núcleo dramático lo constituye, no la inocencia de las víctimas, sino la irresponsabilidad moral de los verdugos. Con independencia de sus notables calidades teatrales y literarias, la importancia de la pieza estriba en que inicia una reflexión, histórica, ética y política de nuevo tipo sobre los blancos del Sur: emponzoñados por el odio racial, acosados por el miedo y la inseguridad, estos seres marginales, que no son una encarnación del mal sino instrumentos y víctimas del miedo social, han de cerrar los ojos ante la realidad de su propia conducta porque el conocimiento lúcido del contenido de sus actos les llevaría a la locura.

“Seguimos un camino  —concluye el autor del prólogo que abre el volumen—  dominado por las más horribles tinieblas; esta obra pretende dar testimonio de la existencia y el poder de la luz.”

La mujer de treinta años

La mujer de treinta años – (Honoré de Balzac)

En esta novela el tema de la liberación femenina se escapa de la fábula o de la farsa cómica para inserirse en el contexto de la sociedad liberal burguesa del primer tercio del siglo XIX. La narración recoge casi toda la vida de Julie de Vandenesse, desde su fulgurante enamoramiento de un apuesto militar del ejército napoleónico hasta su muerte. Quizá el aspecto más notable (y sin duda muy moderno) de esta novela lo constituye el hecho de que toda su intriga tenga su origen en un “secreto“, una circunstancia inusual pero nunca nombrada: La mujer de treinta años es también la historia de una joven que sufre lo que más adelante se llamará una disfunción sexual. 

Palomas en San Marcos

Palomas en San Marcos – (Pamela Moore)

La Plaza de San Marcos está a pocas calles de Greenwich Village. La atraviesa el Bowery, con sus veredas tachonadas de cuerpos extendidos entre los restos de botellas rotas, sus largos y angostos bares repletos de bebedores taciturnos…, pobladores de “slums” de la más miserable condición, náufragos de la sociedad, y también dignos trabajadores ucranianos y polacos que siguen luchando para arrancarse de su pobreza de inmigrantes.

Hoy  —desde hace tres o cuatro años–,  se está incorporando al abigarrado conjunto una pintoresca bohemia de “beatniks“, la inquieta generación apaleada actual, los sueños con triunfar como Jack Kerouac o Allen Ginsberg  —sin tener su talento–,  o como triunfaron  en otros tiempos en el “VillageEzra Pound, Edna St. Vincent Millay, Edmund Wilson… A ellos se suman artistas fracasados, músicos, pintores, que no pueden vivir en los lujosos “buildings” que brotan en todos los bloques del “Village” —alquiler por cuarto: 75 a 100 dólares mensuales—  y tienen que emigrar a la Plaza San Marcos donde es factible alquilar un habitáculo pasable por 10 dólares.

Después de su “Chocolates for Breakfast“, esa obra genial, precursora de tanta literatura sobre la “dolce vita“, Pamela Moore ha trabajado de firme durante estos últimos cuatro años para lograr este profundo estudio sobre los alrededores de la Plaza San Marcos, que se transforma en el barrio más pintoresco de Nueva York con su invasión de los contingentes que van desertando de Greenwich Village. Y con este libro, Pamela Moore seguirá siendo siempre la precursora, pues no ha surgido aún ningún libro dedicado a la incipiente fama de la Plaza.

Crónicas prohibidas

Crónicas prohibidas – (Pedro Monzón)

El libro que tiene delante ha sido precedido por una campaña detractora y en otros tiempos habría terminado en la hoguera antes de ver la luz.

Se ha dicho que era un libro cruel, mordaz, despiadado, cuando en realidad sólo es un juego literario, divertido, metafórico, festivo, tal vez punzante e hiriente en algunos pasajes, pero con heridas superficiales de pronóstico menos grave.

Se trata de 79 retratos con figura, de 79 caricaturas literarias de nuestro entorno, de nuestro “ahora mismo” albacetense. Son 79 semblanzas de personajes que bajo el prisma del autor tratan de reflejar la verdad y el camelo de una etapa de nuestra provinciana historia. Tal vez lo más sobresaliente del libro sea su estilo fluido, ese buscar símiles, esa intuición presta a poner ejemplos siempre clarificadores de lo que el autor quiere expresar.

El libro “se encuentra a caballo entre el barroquismo decadente, el realismo social y la clandestinidad“, y nace o parece ser que fue creado para divertir y hacer pensar por partes iguales. Don José S. Serna que se disculpó y que prefirió “guardar la ropa“, cuando se le encargó la confección del prólogo, habla de este libro como de algo prohibido y pone el ejemplo comparativo de los toros en puntas y los trapecistas sin red. 

El muerto indiscreto

El muerto indiscreto – (Rubén Correa)

Emilio Dargas, un periodista cuarentón y casi acabado, se tropieza en un restaurante de Buenos Aires con Luis Kunny, uno de los artífices del ascenso del presidente Saul Jalil. Pero todos saben que Luis Kunny murió dos años antes, y no dudan en atribuir tan singular encuentro al compulsivo romance de Dargas con el alcohol.

En busca de su verdad, el periodista se adentrará en la trastienda del poder político, sin advertir que es utilizado en una desesperada venganza: blanco involuntario en el fuego cruzado de una guerra secreta, se verá enredado en una lucha de fuerzas tan dispares que no será fácil predecir el desenlace.

Metáfora de la lógica sinuosa que ha regido la política argentina en las últimas décadas, “El muerto indiscreto” es también una parábola sobre las siempre difíciles relaciones entre periodismo y poder. “Un relato del proceso de progresiva corrupción, tanto del personaje, como del régimen político que le sustenta y promociona“.

Juan Luis Vives

J. Luis Vives – (Antología) – (José Corts Grau)

La verdadera sabiduría estriba en juzgar sanamente las cosas, de modo que estimemos cada una de ellas tal cual es en sí, y no vayamos tras las viles, como si fueran preciosas, o desechemos las preciosas como viles, ni vituperemos las laudables ni alabemos las vituperables

(Juan Luis Vives)

Jerónimo Feijoo

P. Jerónimo Feijóo – (Antología) – (J. de Entrambasaguas)

Extensa y multiforme la obra de Feijóo, presenta, aparte de su creación literaria, dos aspectos esenciales, discernidos con especial cuidado para esta Antología, que aspira a reflejar la ideología del polígrafo gallego: uno, sus estudios sobre el saber de su tiempo, bien científicos o de otra especie, técnicamente superados, que sólo interesan desde el punto de vista histórico; otro, sus opiniones personales sobre temas pervivientes que no han perdido su vitalidad, como reflejo de una época en relación con el pensamiento español. Este último aspecto es el que forma, casi íntegramente, la presente selección una vez deslindado el resto, separándolo escrupulosamente de cuanto le rodea sin unión con ello, tras demoradas lecturas y confrontaciones. Finalmente, los textos reproducidos  —sin más modificación que transcribirlos con la ortografía y puntuación modernas—  siguen fielmente las mejores ediciones de la obra de Feijóo.