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Big Sur

Big Sur

Big Sur – (Jack Kerouac)

Mi obra comprende un vasto libro semejante al de Proust, excepto por el hecho de que mis recuerdos están escritos sobre la marcha, y no, mucho después, en un lecho de enfermo.

La novela describe el deterioro mental y físico de Duluoz. Duluoz es incapaz de hacer frente a un público exigente y lucha contra un alcoholismo avanzado.

Las objeciones de mis primeros editores me impidieron usar en cada obra los mismos nombres para los personajes. «En el Camino«, «Los subterráneos», «Los vagabundos del Dharma«, «Doctor Sax«, «Maggie Cassidy«, «Tristessa«, «Ángeles de la desolación», «Visiones de Cody«, y todos los demás, incluyendo este libro, Big Sur, no son sino capítulos de la obra total que llamo «La leyenda de Duluoz». Tengo la intención de recopilar en mi vejez toda mi obra e insertar mi panteón de nombres uniformes, dejar una enorme biblioteca repleta de libros y morir feliz. La totalidad conforma una comedia colosal, vista con los ojos del pobre Ti Jean (yo mismo), conocido también como Jack Duluoz; el mundo de la acción furiosa y de la demencia y también de la mansa dulzura visto a través de la cerradura de su ojo. (Jack Kerouac)

Cada libro de Jack Kerouac es una pieza única, un diamante telepático. Con la prosa engastada en el centro de su mente, revela la conciencia misma con toda su elaboración sintáctica, narrando minuciosamente el vacío luminoso de su propia confusión paranoica. Esta escritura natural y tan rica no tiene paralelo en la segunda mitad del siglo XX. Es una síntesis de Proust, Céline, Thomas Wolfe, Hemingway, Genet, Thelonious Monk, Basho, Charlie Parker y la percepción atlética y sagrada del propio Kerouac.

Big Sur es un relato preciso y humano de los estragos del Delírium Trémens alcohólico sobre Kerouac, un novelista superior que tuvo la fuerza suficiente para completar su narración poética, tarea que pocos autores han podido realizar en tales condiciones. Encontraremos aquí a los poetas de San Francisco y reconoceremos al héroe Dean Moriarty diez años después de «En el Camino«. (Allen Ginsberg)

Las Puertas de la Percepción

Las puertas de la percepcion

Las Puertas de la PercepciónCielo e Infierno – (Aldous Huxley)

Las drogas alucinógenas y sus efectos han dado lugar a toda una corriente de arte y literatura en la que aparecen nombres tan insignes como Charlie Parker, William Burroughs, Jimi Hendrix y tantos otros. Esta volumen recoge dos ensayos pioneros escritos entre 1954 y 1956 («Las Puertas de la Percepción» y «Cielo e Infierno«) en los que Huxley analiza los cambios objetivos provocados por la ingestión de drogas.

No se trata de revelación o de un Cielo o un Infierno de visiones, sino del descubrimiento de una relación de tradición arcaica y que la droga hace visible; la semejanza o la identidad de la mente humana con la realidad substancial del cosmos.

Aldous Huxley (1894-1963) es autor de algunas de las novelas más influyentes del siglo XX,  como «Contrapunto» (1928), «Un Mundo Feliz» (1932), «Mono y Esencia» (1948) o «La Isla» (1962), y de ensayos de una lucidez y amenidad fuera de lo común.

Yonqui

Yonqui

Yonqui – (William S. Burroughs)

William S. Burroughs publicó Yonqui, en 1953, gracias a los buenos oficios de Allen Ginsberg, que se paseó con el manuscrito bajo el brazo por diversas editoriales hasta dar con Carl Salomón, un editor más valiente  –y más desesperado–  que otros, y que años después confesó que era tal el terror que le daba trabajar con semejante material que estuvo a punto de darle un colapso. Y así fue como apareció uno de los libros míticos de la literatura americana de nuestro siglo, pero también uno de los más prohibidos y subterráneos, en una editorial marginal, bajo el seudónimo de William Lee, Burroughs aún no era el autor de «El almuerzo desnudo«, ni se había constituido en el gran visionario de nuestra época, que ha inspirado a escritores, a músicos, a pintores y cineastas, pero en esta descarnada, deslumbrante crónica de una adicción  –los vagabundos en busca de droga, la avidez por el chute, la peculiar sexualidad y las no menos extrañas relaciones nacidas en la comunión de la droga–  estaba ya el fundamento de toda su obra posterior.

Para Burroughs, un audaz explorador del lado más salvaje de la vida y la literatura, todo debe ser experimentado hasta el límite, aunque él nunca pierde la distancia de la inteligencia. Para llegar al paraíso de la droga hay que hundirse en su infierno, puesto que ambos son lo mismo, y la degradación nunca está muy lejos de la revelación. Porque la droga, finalmente, no es un medio para aumentar el goce ni es un estimulante: es una manera de vivir.

William S. Burroughs (1914-1997) es una figura legendaria de la literatura norteamericana de este siglo, un escritor comparado con Villon, Rimbaud, y Genet. Tanto su vida como su obra, de un pesimismo total y un sombrío sentido del humor, reflejan una actitud de rebelión permanente contra la sociedad convencional. Homosexual, drogadicto durante muchos años, amigo e ídolo de Kerouac y Ginsberg, se le considera el gran «gurú» de la generación beat, pese a su negativa de ser incluido en ella. Su obra es una de las más radicalmente innovadoras de la literatura contemporánea…

Jim Morrison

Jim Morrison

Jim Morrison – Vida – Muerte y Leyenda – (Stephen Davis)

La fascinante y escandalosa biografía del cantante, poeta e icono que cambió la historia del Rock y definió una época.

La punzante visión poética de Jim Morrison, sus electrizantes actuaciones en directo y su apetito voraz por las experiencias sexuales, espirituales y psicodélicas inflamaron el espíritu y la psique de toda una generación. Durante su abrasador ascenso al estrellato como cantante solista de los Dors, su evocadora voz y sus letras apremiantes alcanzaron los pensamientos más oscuros y los deseos más apasionados de fans de todo el mundo.

El periodista Stephen Davis reune informaciones recogidas en decenas de entrevistas originales, grabaciones casi olvidadas y los propios diarios inéditos de Morrison, para crear el retrato vivo de este incomprendido genio. Davis mira tras las máscaras del «Rey lagarto y de Mr. Risin» para mostrar a un hombre de enorme inteligencia y ambición poética torturado por sus propios demonios.

Cada página rebosa de fascinantes detalles que conceden una nueva perspectiva a todas las fases vitales del artista, desde su juventud turbulenta hasta la mayoría de edad en la escena vanguardista de los Ángeles, pasando por la atmósfera de tensión en torno a los Dors, cuando las relaciones cada vez más difíciles entre Morrison y sus compañeros, sus épicas juergas con alcohol y drogas, y las tumultuosas aventuras sexuales (tanto con mujeres como con hombres) alcanzaron su apogeo frenético.

En un absorbente capítulo final, Davis sintetiza las pruebas recientemente descubiertas en París, para resolver de forma definitiva muchos de los misterios en torno a la muerte de Morrison, y reconstruye los días y horas finales de la mayor estrella de Rock estadounidense.

Cuentos de un Bebedor de Éter

Cuentos de un bebedor de eter

Cuentos de un Bebedor de Éter – (Jean Lorrain)

Jean Lorrain (1855-1906) fue poeta, cuentista, novelista, homosexual declarado (afecto al maquillaje, las joyas y los perfumes; su amigo Jules Barbey d´Aurevilly se refería cariñosamente a él como «Monsieur La Putain») y, principalmente, toxicómano. Su desmedida y duradera pasión por el éter, que como el láudano, la morfina o el opio circulaba cuantiosamente por los cenáculos literarios decadentistas del fin de siglo, le valieron nueve úlceras en el intestino que terminaron por matarlo.

Estos breves relatos sobre eteromanía, en cuyo título resuenan las Confesiones de un opiómano inglés de Thomas de Quincey, retratan sutilmente las sombrías alucinaciones provocadas por el abuso de esa droga y por la excesiva exposición a otros «tóxicos» complementarios: el alcohol, la literatura y el arte. Caricaturas mórbidas, perversas, excesivas del dandy baudeleriano, a los personajes que habitan estas páginas el desarreglo de los sentidos no les depara ningún paraíso, más bien todo lo contrario: sólo paranoia, confusión y un sistema nervioso colapsado.

Relatos de un bebedor de éter” se mueve en un terreno irregular, una ciénaga por la que se avanza a tientas. Aunque en muchas ocasiones somos testigos acechados por Poe y Baudelaire, hay pasajes donde las influencias son menos determinantes, en esos casos Lorrain es tan amplio como infalible: “Allí, delante de vuestros ojos alucinados por la sombra. En la alta ventana, donde susurra el viento. Inerte y movediza se bosqueja una forma”.

Lorrain deambula taciturno, impregnando las paredes con una monstruosidad de trastornado, mientras se cuelan algunos versos, poemas que ayudan a respirar un poco en medio del horror.

El mismo horror, que promediando la noche puede despertarnos y llevarnos a descubrir un fantasma en el preciso instante en que nos miramos en el espejo. Algo así como un viaje alucinógeno, un sueño de ebrio encerrado en habitaciones de hotel donde la imaginación rinde sus frutos de manera atroz.

Cuando Lorrain publicó estos relatos en 1895 su estómago ya estaba devorado por alcohol y las drogas. Murió en 1906, a la edad de 50 años.

Nacido en 1855 y muerto en 1906, es un autor exquisito de la época que ha pasado a la Historia como escenario de «dandyes«, excentricidades, champán, sueños  –algunos tenebrosos-,  fiestas, noches largas y cierta melancolía íntimamente emparentada con el Romanticismo, aunque le sucediera, y quizás se le opusiese. El lector enterado reconocerá en los nombres a quienes Lorrain dedica algunos de sus cuentos, autores y personas representativas de esa «belle époque«. La droga y el amor por lo extravagante les ha unido para la eternidad.

«¿Habéis notado el imperceptible olor a éter que se desprende de la nieve? La nieve tiene sobre mí casi los mismos efectos que el éter, me desequilibra y me turba. Hay gente incluso a la que vuelve loca…»

«… Demasiados sueños, amigo mío, demasiados sueños, se puede llegar a morir de eso, hay que tener cuidado…«

Cuentos de un bebedor de éter – La casa siniestra – Una noche turbulenta -Reclamación póstuma – Un crimen desconocido – Los orificios de la máscara – El visionario – El poseído – La mano enguantada – El doble – La habitación cerrada -Oración fúnebre

El dilema del matrimonio con un alcoholico

El dilema del matrimonio con un alcoholico

El dilema del matrimonio con un alcohólico

La Oficina de Servicio Mundial de los Grupos Familiares AL-ANON recibe anualmente, de todas partes del mundo, cientos de cartas de gente atribulada y aturdida. Quieren saber cómo enfrentar las inadaptaciones en sus matrimonios, dificultades que a menudo sólo fueron descubiertas después que el alcohólico ha adquirido la sobriedad.

Mientras que el alcoholismo activo del enfermo era todavía el mayor problema, la esposa deseaba solamente que el alcohólico estuviera sobrio. Esa iba a ser la solución mágica a todos los problemas. Pero el lograr la sobriedad, a menudo no produce la mejoría tan esperada.

Los problemas que acosan a las familias de los alcohólicos que todavía están activos, llevan a menudo a las esposas a AL-ANON en busca de soluciones. Las dificultades que desorganizan la vida familiar normal son la violencia física y verbal, hijos trastornados, riesgo a perder la salud y la seguridad, cuentas sin pagar, y, a menudo, una verdadera privación de necesidades tales como la comida y la ropa.

Esta terapia es eficaz. Esto está comprobado por los miles de individuos que han encontrado la forma de asumir actitudes más constructivas para sí mismos y hacia los demás familiares. Aprenden a vencer emociones negativas tales como el resentimiento y la auto-compasión. Fundamentalmente, el cambio resultante, a menudo motiva al alcohólico a buscar ayuda.

El Dilema del Matrimonio con un Alcohólico

«El matrimonio es la relación entre hombres hombres y mujeres, en que la independencia es igual, la dependencia es mutua y la obligación recíproca«

(L. Anspacher)

Devocionario Psicodélico

Devocionario Psicodelico

Devocionario Psicodélico – (Thimothy Leary)

Leary viajó a la India a finales de los 60 para hacer una reinterpretación del TAO The KING, el texto clásico de Lao Tse, a través del LSD. Así Leary escribe una guía para «viajar seguro«. Posiblemente el más insólito de los libros de Leary.

Tim Leary (1920 – 1996) abrió la caja de Pandora en los 60 con la publicación de su credo «Turn in, Tune in, Drop out«. Cambió las ideas de miles de jóvenes americanos y Nixon acabó diciendo de él que era el hombre más «peligroso» de Norteamérica«

Introducción de Ralph Metzner – Prefacio bibliográfico de Michael Horowitz – Una nota referente a la última edición americana. Ronin Publisher – Una nota referente a la presente edición. TF. editores – Prefacio. Rosemary Leary – Prologo. Tim Leary – I Rezos de preparación – II La experiencia de la energía elemental – III La experiencia de la energía semino-celular – IV La experiencia de la energía neuronal – v La experiencia de los Chakras – VI El Regreso: La experiencia del mundo de la impronta – Poemas escritos en colaboración con Rosemary Woodruff Leary – Indice según el orden de los capítulos del Tao The King.

Cuando pensamos en Tim Leary (1920-1996) nos vienen a la cabeza diferentes personalidades que formaban al hombre. La más popular de todas posiblemente sea la de gurú del ácido, aquél que “abrió” las puertas de la percepción a millones de americanos relatándoles las maravillas de la LSD e incitándoles a su uso.

La otra personalidad de Leary es la de aventurero, explorador. La faceta del científico, el psicólogo que creía que al ser humano se le puede cambiar a mejor con la ayuda de las drogas psicodélicas. El es la cabeza visible de una generación (la de los 60) que creía en la revolución total en todos los estamentos, incluido el de la ciencia. Leary emerge en este momento como la quintaesencia del héroe incomprendido de una serie de aventuras bizantinas en las que están involucrados revolucionarios políticos como Elridge Cleaver (líder de los Panteras Negras), gobiernos (el americano, el suizo, el afgano), prisioneros, espías, traficantes de drogas y gente fuera de la ley como The Brotherhood of Eternal Love… después de los tumultuosos 60/70. 

Y finalmente tenemos al hombre, al Leary filosofo vital, al que escribió docenas de libros, la mayoría de los cuales están muy influidos por el momento político que está viviendo lo que demuestra el nivel de implicación que tenía con su entorno.

Leary fue el que introdujo las drogas psicodélicas en la cultura norteamericana. Fue un visionario, un adicto a la ilusión, un libertino, un educador, un borracho irlandés, “un sonriente hombre de mala reputación”, un explorador del espacio interior, un héroe de la revolución de los 60, un pillastre, un individualista, , un mendigo, un millonario, un tonto sagrado, un ligón, un defensor de los derechos individuales, uno de los filósofos más astutos del siglo XX, un vendedor de humo, valiente, débil, gracioso, trágico, corruptible e inspirador.

Devocionario psicodélico’ es la más peculiar de sus obras. En su viaje a la India a finales de los 60 con su entonces esposa Nanette (madre de Uma Thurman) Leary se plantea, igual que ya había hecho con ‘El libro tibetano de los muertos’, hacer una reiterpretación del ‘Tao te king’ de Lao Tse. Para ello se instaló en las colinas de Kumaon en Almora y utilizó el poder de la LSD para descubrir la semilla de cada uno de los sutras y transcribirlos a la lengua franca de la psicodelia. El resultado es una guía para viajar seguro, una libro de plegarias para los innombrables.

Drogas

Drogas

Drogas – Realidades – Mitos – Efectos – Tipos – Riesgos – Abuso – Consumo

Dependencia

Gobierno de España

Una Guía útil sobre drogas – Tabaco – Alcohol – Cannabis – Cocaína – Heroína – Drogas de Síntesis – Aspectos fundamentales que debemos conocer – El ABC de las Drogas – ¿Donde puedo informarme?

Un signo de nuestro tiempo: Las Drogas

Un signo de nuestro tiempo las drogas

Un signo de nuestro tiempo – Las Drogas – (Salvador Cervera Enguich)

«Tienen arboles que dan frutos extraños; cuando los hombres se reúnen junto a la hoguera, arrojan al fuego las semillas de esos frutos y se embriagan, aspirando el humo«… (Heródoto)

Ya en la antigüedad se conocían determinadas sustancias capaces de ocasionar alteraciones Psíquicas en el ser humano, que modifican, por ejemplo, la Percepción, la Actividad Mental, la Conducta, y el estado de animo; pero ha sido nuestro tiempo cuando las Drogas (Opio y sus derivados, la Cocaína, la marihuana, los alucinógenos, las anfetaminas, el alcohol, etc) han llegado a convertirse en un gravísimo problema social que preocupa a todos los Gobiernos por su creciente consumo, con múltiples consecuencias alarmantes en los campos más diversos.

El conocimiento, pues, de la naturaleza de las Drogas, de la Conducta del Toxicómano, y de las posibilidades de recuperación, es una autentica necesidad dentro del mundo actual. Salvador Cervera, nació en Valencia en 1935, es especialista en Psiquiatría y Neurología y Profesor de la Universidad de Navarra.

Los hombres se drogan – El Estado se fortalece

Los hombres se drogan el estado se fortalece

Los hombres se drogan – El Estado se fortalece – (J. Henrry y L. Léger)

Los hombres se drogan – Un hecho – Una propensión contemporánea – La Seguridad Social – Materiales para la construcción de un Patíbulo – Piedras – La Ciencia – La Vida – La medida común – Cuerdas – La medicina vulgar – La medicina revolucionaria – Piezas de convicción – La Anti-revolución contemporánea – Los anexos de las Drogas – El Tratado – El uso – El saber vivir – Las jóvenes generaciones.

Más de la mitad de la población de los países en los que reinan las condiciones modernas de producción está drogada, luego se droga.

Lamamos «Droga» a todo producto, natural o sintético, concebido y consumido con el fin de obtener un efecto Psicotropico; es decir, una modificación de la actividad mental.

Drogarse –o estar drogado– debe entenderse ante todo como el acto estricto de consumir voluntariamente la droga por su efecto Psicotropico, sin prejuzgar las razones y circunstancias que rodean o determinan ese acto. Así la inyección de una dosis de Morfina o la ingestión de Diazepan (Valium) deben ser consideradas en el marco del acto voluntario del individuo que se droga.

La Toxicomanía es unitaria: es uno de los factores determinantes de la vida social actual.