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El jugador

El jugador – (Fedor Dostoievski)

La primera idea de este relato parece datar de unos tres años antes; por aquel entonces Dostoyevski pensó en escribir una novela sobre el tema del juego, ambientándola en alguno de los balnearios alemanes que solían frecuentar los rusos en sus viajes por la Europa occidental; balnearios como los de Wiesbaden, Baden-Baden, Homburgo y Ems, que eran al mismo tiempo verdaderas capitales del juego, y que el escritor conocía bien, para su desgracia.

El jugador es una pieza básica en el edificio de la obra de Dostoyevski, conteniendo absolutamente todas las características de sus novelas más famosas, esto es, morbosidad, dramatismo, tensión casi intolerable, agresividad y revelación punzante y sutil de estados anímicos vividos y sufridos por el genial escritor. Dos pasiones principales campean en este libro: la del juego, que envenenó al propio autor, hasta pocos años antes de morir, y la de un amor hecho de humillaciones, confusiones y odios. Ruina, demencia, engaño y desengaño son sólo algunas de las explosivas turbulencias que un hombre, Alexei Ivanovich, desencadena en un paraíso cogido con alfileres.

Dostoyevski traslada todas estas experiencias a su obra con el propósito de liberarse de una pasión funesta, objetivizándola en un libro y dominando unos recuerdos obsesionantes, como antes había sublimado los negros años de su estancia en un penal de Siberia.

La Alegria de vivir

La alegria de vivir

La Alegria de vivir – (Phil Bosmans)

Ediciones 29 tiene el honor de realizar la versión española de un libro ciertamente best-seller en todo el mundo. La edición original holandesa ha alcanzado ya 31 reimpresiones, con un total de 400.000 ejemplares, convirtiéndose así en el libro más vendido en Holanda durante este siglo. La edición alemana alcanza ya los 200.000 ejemplares. Ahora, junto con la edición española, se publica simultáneamente en Italia, Noruega, Francia, Japón e Inglaterra.

No se conoce nada comparable a este libro. Es dificil calificarlo en términos tradicionales, y a esto debe en parte su extraordinaria popularidad. Aunque escrito por un sacerdote católico, no se trata de un libro religioso en sentido estricto. El autor es un líder nato: dirige una organización, ciertamente única, de ayuda a gentes desesperadas y una residencia para ex-reclusos, y, además, como parte de su actividad, dirige un servicio telefónico con gravaciones dirigidas a personas con problemas de depresión nerviosa. Este servicio se puso de moda y, ahora, cientos de personas llaman por teléfono diariamente cuando tienen algún problema o necesitan apoyo moral.

La profunda personalidad de este hombre transpira a través de toda la obra, pero no existe muestra de afectación o sentimentalismo fácil. Su mensaje es moderno y actualizado. Habla de viviendas donde habita la gente amontonada, sobre madres que no tienen a dónde llevar a sus hijos, sobre gentes que tra haber comprado alfombras y televisión en color para todas las habitaciones de la casa, se sienten prisioneras de un mundo muerto y sin sentido que ellas mismas fabricaron.

Y cuando habla del aburrimiento, de la agresividad personal, del consumismo, no trata de hacer trampas y engañarnos. Su mensaje no está encaminado al piadoso o al intelectual. Su lenguaje es directo, rígido, pero consolador. Ha llevado la esperanza al corazón de miles de personas que perdieron a la persona amada, su trabajo o que están atravesando un periodo de crisis personal.

Lean este libro profundamente probechoso y la alegría de vivir retornará a sus corazones