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Trece en Zurich

trece en Zurich

Trece en Zurich – (Robert Ludlum)

La Alemania Nazi hace su último y desesperado esfuerzo por evitar la derrota. Es el mes de Octubre de 1944. Los trece están reunidos en torno a una mesa. La acción en Zurich. Los trece son los líderes del mundo: los que manejan las finanzas y las industrias de gran dimensión. Los trece han sido convocados por Elizabeth Scarlatti, arquitecto y fundadora del vasto imperio Scarlatti.

El proposito de Elizabeth es convencer a los trece que la ayuden a detener a su hijo Ulster Scarlatti. Este hijo, que ahora prefiere llamarse Heinrich Kroegen, está al servicio de Hitler, es audaz, de penetrante inteligencia e incalculablemente peligroso.

Heinrich Kroeger ha elaborado un plan que otorgará a Hitler el control del más poderoso instrumento conocido sobre la tierra. La única capaz de detenerlo es Elizabeth, su madre.

Robert Ludlum es el autor moderno por definición: ágil, inteligente y de inagotable inventiva, siempre dispuesto a sorprender al lector, página tras página. De su pluma salió “El Círculo Matarese“, bestseller Nº 1 en todo el mundo, éxito que ahora repite con “Trece en Zurich

La Guerra Árabe – Israelí

La guerra arabe israeli

La Guerra Árabe – Israelí – (Edgar O’Ballance)

No es posible exagerar la importancia, no sólo para el Próximo Oriente, sino para el mundo entero, de la Guerra sostenida entre las naciones árabes y el joven Estado de Israel en 1948. Sus consecuencias han sido tremendas y muchas de ellas son aún imprevisibles.

Sin embargo, la significación Política de tal Guerra  –y el hecho de que ha suscitado entre gran parte de la humanidad, reacciones profundamente emocionales–  ha tendido a oscurecer la propia historia de la misma. Hace tiempo que se sentía la necesidad de un documento positivo e imparcial, escrito desde un punto de vista Histórico sobre la Campaña en sí. Esta necesidad es precisamente la que ha venido a satisfacer “La Guerra Árabe – Israelí de Edgar O´Ballance“.

Para mayor claridad, el Mayor O’Ballance ha dividido las hostilidades en fases separadas; La lucha clandestina que precedió al fin del Mandato; La marcha contra el recién nacido Estado judío realizada por los Ejércitos de Egipto, Siria, Transjordania e Iraq; El primer alto el fuego y la consolidación subsiguiente; La “Ofensiva de los 10 días” de los israelís; Las operaciones finales de limpieza contra los Sirios en el Norte y contra los Egipcios en el Sur. El trasfondo político de la contienda está vigorosamente subrayado para hacer comprensibles las Operaciones Militares.

Este volumen es el resultado de un intenso y cuidadoso estudio de la Campaña como un todo, y en detalle. Para prepararlo, el Mayor O’Ballance ha consultado, no sólo todo el material publicado, sino muchos de los Dirigentes vivos de ambas partes. Su narración, sus conclusiones y sus juicios han resultado definitivos.

…Quizá sirva de ayuda decir, que los Árabes iniciaron su poderío Militar de manera repentina, cuando en el Siglo VII, cierto número de tribus arábicas se unieron en inflamado celo religioso, tras las predicaciones de Mahoma, e iniciaron la tarea de convertir o conquistar a los Infieles. A partir de entonces, la condición de soldado se convirtió no sólo en la profesión más notable ante Alá, sino también en sumamente provechosa, puesto que todo combatiente tenía asegurada su parte del Botín….

Nadie conoce que una Unidad compuesta enteramente de Judíos luchó en Waterlóo, perdiendo 35 oficiales y 2000 hombres. Napoleón la había formado en Batavia en el año 1809, y le sirvió siempre fielmente. Unos años más tarde, durante la Revolución Polaca de 1830-1831, otro Regimiento de judíos, con un total de 10.800 combatientes, luchó contra los Rusos, provocando la admiración de los Polacos, por ser sobresalientes guerreros. Durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, gran numero de judíos sirvieron en las Fuerzas Armadas de los diversos Ejércitos de los distintos países, que formaron parte de la Guerra excepto , naturalmente, de la Alemania nazi. Su bravura no pasó desapercibida, y para citar un solo ejemplo, diremos que solo en la Segunda Guerra Mundial, se concedieron 25.000 condecoraciones al valor, impuestas a judíos.

La Guerra Civil española

La Guerra civil española

La Guerra Civil española – (Miguel de Amilibia)

La Guerra Civil española fue la primera batalla de la II Guerra Mundial. El hecho de que ya transcurridos tanto años de una batalla tan dura como prolongada, de un encarnizamiento que sacó del español lo mejor y lo peor del hombre, presagió los horrores futuros. Después de hundirse nuestro país en un mar de sangre, aun siguen en nuestras conciencias una guerra fratricida llena de enconos, de sedimentos y recuerdos, cruel y dolorosa, que sus recuerdos nos enorgullecen, nos amargan o atormentan, y que ya es historia igual que lo es la Segunda Guerra mundial. Y que para nuestros hijos y nietos, aprendan de aquella contienda atroz, que no hubo ni vencedores ni vencidos, y por el honor y la memoria de aquellos que cayeron en una tierra que es su sepultura, una historia que debe de ser aprendida y nunca olvidada. Una historia que encierra una terrible lección.

Había tensiones en España, y tensiones en el exterior. El Fascismo era ya dueño absoluto del poder en Italia y Alemania, y de un “ANTI-COMUNISMO RABIOSO“. La Sociedad de Naciones era inoperante. La Unión Soviética había ingresado en ella, y la Alemania Nazi la había abandonado. Fue entonces cuando las alarmadas derechas iniciaron sus contactos con Hitler y Mussoli.

Los trabajadores en España presionaban para que se hicieran realidades sus esperanzas. Las alarmadas derechas conservadoras se aprestaban para la defensa. Había fascistas en España. Los de Jose Antonio Primo de Rivera, los de Onesimo Redondo. Eran la Falange. No tenían electores, no votos, pero sus grupos de acción cometían atentados y asesinatos constantes, provocaban represalias y creaban un clima de inseguridad general. Era la “dialéctica de los puños y las pistolas“. Ya lo dijo Jose Antonio Primo de Rivera el 29 de Octubre de 1933 en el Teatro madrileño de la Comedia:

Y queremos por último, que si esto ha de lograrse por la violencia, no nos detengamos ante la violencia

El Frente Popular estaba representado en las Cortes por 87 diputados de Izquierda Republicana, 39 de Unión Republicana, 36 de Esquerra catalana, 99 socialistas y 17 comunistas. La oposición estaba compuesta por 88 diputados de la CEDA de Gil Robles y los 13 del Bloque Nacional monárquico de Jose Calvo Sotelo. En el Centro Político, se hallaban los 10 nacionalistas vascos de Jose Antonio de Aguirre, confesionales, conservadores, pero comprometidos en la defensa de los derechos del País Vasco. La República tenia como presidente a Manuel Azaña, que había reemplazado a Niceto Alcalá Zamora. El gobierno, formado exclusivamente por republicanos, estaba encabezado por Santiago Casares Quiroga, quien no creía en el levantamiento militar. “No me fastidie usted más con cuentos de miedo, y déjeme en paz“… le dijo Casares al socialista Indalecio Prieto. ¿Juzgaba acaso Casares que los Generales no se iban a levantar?

La “dialéctica de los puños y las pistolas” proclamaba Jose Antonio Primo de Rivera en 1933 pone en marcha su maquinaria de muerte: en 1936 comienza lo que sería el anticipo terrible de la Segunda Guerra Mundial. Cuando en 1939 cae Madrid que “CON EL PLOMO EN LAS ENTRAÑAS“, organizó una defensa Heroica y sin parangón.Las tropas nacionales fundan el poder de Franco. Era la lucha del Frente Popular que, encarnadas en el heroísmo de las masas, intentaron frenar el avance de Franco apoyado por tropas alemanas, italianas, y marroquíes..

Secretos de la Segunda Guerra Mundial

secretos de la segunda guerra mundial

Secretos de la Segunda Guerra Mundial – (Raymond Cartier)

Cuando la Segunda Guerra Mundial estuvo ganada por los poderes aliados, sobrevino el Juicio de Nuremberg, en el que los vencedores, sobre la base del atentado cometido contra los inviolables derechos humanos, se convierten en jueces de los vencidos. Las actas de esos juicios son el cantero más fecundo para la encrucijada del hombre del siglo XX, y el punto de partida para la defensa de los valores que considera esenciales. Porque el nazismo en ultimísima instancia, por encima del esquema hegemónico, y de la rivalidad imperialista, frente al león británico, significaba una concepción de vida diferente. Allí quizá radique el meollo de su significación.

Raymond Cartier, uno de los grandes periodistas mundiales y director del famoso “París Match“, supo ver con su mirada avizora que en esas actas de los Juicios de Nuremberg residía el material más valioso de estudio para captar desde dentro el fenómeno hitlerista. Y tuvo además acceso a las alternativas del proceso como observador del Estado Mayor de las fuerzas francesas en Alemania, de modo que no le falta ni el registro erudito y documentado, ni la vivencia trágica de aquellos momentos, ni obviamente, el conocimiento pormemorizado de cuanto acaeció en esa tremenda conflagración mundial.

Tales son las vigorosas razones que permiten afirmar que este libro es de lectura impostergable para quienes pretrendan una visión del mundo coherente. No sólo en lo específico, relacionado con la Alemania nazi y su proyecto de dominación, sino más sutilmente, con relación a las trayectorias de las sociedades históricas, a partir de entonces.