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La sala número seis

La sala numero seis

La sala número seis – (Antón Chéjov)

El doctor Andrei Efímich es un hombre apocado, de poca decisión, acostumbrado a su cómoda vida, a su cerveza de media tarde, a dejarse acompañar por su amigo Mijaíl Averianich. Su vida se limita a sus costumbres entre las que se encuentra acudir al hospital a trabajar pocas y desganadas horas. Un día entra en la sala número seis, un lugar donde están encerrados los locos (en aquella época se les llamabaalienados“), y allí se encuentra con un personaje poco común que llama mucho su atención. Su inteligencia y lo agradable que le resulta hablar con él es lo que hace que la vida de Andrei Efímich de un giro y tenga nuevas ilusiones, sin embargo no todo el mundo entenderá este interés. Su amigo Mijaíl y el nuevo doctor Jobotov deciden tomar cartas en el asunto.

Antón Chéjov, escritor ruso (1860-1904). Nacido en el seno de una familia pobre, logró licenciarse en medicina (1884). Sin embargo, únicamente ejerció en esporádicas ocasiones y prefirió consagrarse a la literatura. En 1884 sufrió los primeros síntomas de tuberculosis, enfermedad contra la que luchó hasta el final de sus días y que le obligo a efectuar diversas estancias en Crimea y Francia. Cultivó la amistad de Tolstoi y Gorki.

Se dedicó principalmente al teatro y al cuento. Entre sus obras dramáticas sobresalen “La Gaviota” (1895), “El Tío Vania” (1899), “Las tres hermanas” (1901), y el “Jardín de los cerezos” (1904). Recopiló sus cuentos en volúmenes como “Cuentos de Melpómene” (1884), que muestran la influencia de Gógol y un tono cómico-grotesco, “Relatos abigarrados” (1886), y “En el Crepúsculo” (1887). Fueron estas dos últimas obras las que le proporcionaron notoriedad.

En estos cuentos Chéjov rechaza los elementos retóricos y la acción para describir a la pequeña burguesía rusa. Con “La Sala número seis” (1892), una de sus obras maestras, Chéjov trató de superar el realismo mediante el recurso del simbolismo. Algunos de sus mejores cuentos son: 

La EstepaEl dueloHistoria de mi vidaLos campesinosLa señora del perritoEn la hondonada.

Su estilo , simple, sobrio, sugerente y delicado se caracteriza por abordar la tragedia cotidiana de la existencia humana prescindiendo del énfasis…

–Los hipócritas pretenden ser palomas, políticos, literarios, águilas. Pero no se deje engañar por su apariencia, no son águilas, son ratas–.

El Violín de Rothschild y otros relatos

El violin de Rothschild y otros relatos

El Violín de Rothschild y otros relatos – (Anton Chejov)

Los estudiosos de la obra de Anton Chejov coinciden en afirmar que en el año 1886 se produjo un notable cambio en su actividad como cuentista. En esa fecha terminó el periodo de aprendizaje al que se había entregado durante los seis años anteriores, sometiendo su técnica a un proceso de depuración que, como observa Juan López Morillas  -prologuista y traductor de esta edición-,  conllevó “la eliminación metódica de arbitrios narrativos tradicionales, en particular de las descripciones detalladas de personajes y ambientes, pues tal minuciosidad desvirtuaba, y a veces ocultaba, lo que cabalmente se quería revelar: al ser, sentir y hacer de los personajes que transitaban por las páginas de la narración

Los doce cuentos incluidos en el presente volumen bajo el título: El Violín de Rothschild y otros relatos, pertenecientes todos ellos a la etapa de madurez del célebre escritor ruso, revelan la maestría que universalmente se le reconoce en el arte de la narrativa breve…

El consejero privado – La corista – Gente de calidad
El orador – En camino – Volodya – Terror
El violín de Rothschild – El hombre enfundado
Sobre el amor – Dushechka – El obispo

Ivanov – La Gaviota – Tío Vanya

Ivanov-La gaviota-Tio vanya

Ivanov – La Gaviota – Tío Vanya – (Anton Chejov)

La vocación teatral de Anton Chejov (1860-1904), más temprana, al parecer, que su vocación de narrador, cristaliza especialmente en cinco obras que representan un profundo esfuerzo innovador y ejercieron una influencia decisiva sobre el posterior desarrollo del teatro europeo.

Rechazando las convenciones y efectismos propios del teatro del momento, Chejov aspiró a crear obras más contenidas y sutiles, exentas de didactismo y enjuiciamientos morales, en las que la vida se mostrara objetivamente tal y como es, con la complejidad y sencillez que reviste la cotidiana realidad. Estrenada en Moscú en Noviembre de 1887 y representada de nuevo en Enero de 1889, radicalmente modificada en algunos pasajes, Ivanov tiene por protagonista a un activo representante del liberalismo ruso dominado ahora por la indolencia y la abulia.

La Gaviota, estrenada con críticas adversas en Octubre de 1886 y representada dos años después por el Teatro de Arte de Moscú, bajo la dirección de K. S. Stanislavski, con un éxito clamoroso, condensa dialécticamente las reflexiones del autor a cerca del Arte y su función social.

Tio Vanya, que ofrece el contraste entre el hombre útil, activo y sensible a los problemas de la humanidad, y la vida rutinaria y soñolienta del hacendado de la época, es la tercera de las obras incluidas en este volumen, prologadas y traducidas del ruso por Juan López Morillas