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Jim Morrison

Jim Morrison

Jim Morrison – Vida – Muerte y Leyenda – (Stephen Davis)

La fascinante y escandalosa biografía del cantante, poeta e icono que cambió la historia del Rock y definió una época.

La punzante visión poética de Jim Morrison, sus electrizantes actuaciones en directo y su apetito voraz por las experiencias sexuales, espirituales y psicodélicas inflamaron el espíritu y la psique de toda una generación. Durante su abrasador ascenso al estrellato como cantante solista de los Dors, su evocadora voz y sus letras apremiantes alcanzaron los pensamientos más oscuros y los deseos más apasionados de fans de todo el mundo.

El periodista Stephen Davis reune informaciones recogidas en decenas de entrevistas originales, grabaciones casi olvidadas y los propios diarios inéditos de Morrison, para crear el retrato vivo de este incomprendido genio. Davis mira tras las máscaras del «Rey lagarto y de Mr. Risin» para mostrar a un hombre de enorme inteligencia y ambición poética torturado por sus propios demonios.

Cada página rebosa de fascinantes detalles que conceden una nueva perspectiva a todas las fases vitales del artista, desde su juventud turbulenta hasta la mayoría de edad en la escena vanguardista de los Ángeles, pasando por la atmósfera de tensión en torno a los Dors, cuando las relaciones cada vez más difíciles entre Morrison y sus compañeros, sus épicas juergas con alcohol y drogas, y las tumultuosas aventuras sexuales (tanto con mujeres como con hombres) alcanzaron su apogeo frenético.

En un absorbente capítulo final, Davis sintetiza las pruebas recientemente descubiertas en París, para resolver de forma definitiva muchos de los misterios en torno a la muerte de Morrison, y reconstruye los días y horas finales de la mayor estrella de Rock estadounidense.

Miguel Angel

Miguel angel

Miguel Angel – (Heinrich Koch)

Miguel Angel Buonarroti está considerado por muchos como el mayor artista de todos los tiempos, y desde luego su obra escultórica, pictórica y arquitectónica, unida a sus escritos poéticos y a sus amplios conocimientos de otras materias, avalan suficientemente esta afirmación. Sin ninguna duda, el término de genio es el que mejor define a este personaje.

Heinrich Koch realiza en esta biografía un recorrido por la vida y la obra del polifacético artista, a partir de un minucioso análisis de documentos de la época. Una buena selección de cartas, poemas y escritos del propio Miguel Angel sirven para poner de manifiesto,con objetividad, no sólo el entorno, los hábitos de trabajo y la forma de vida del toscano universal, sino también, y sobre todo, los rasgos más destacados de su controvertida personalidad y de su arte.

Miguel Angel fue toda su viuda un solitario; lo fue incluso en la cúspide de su fama: mientrs trabajaba en los frescos de la Capilla Sixtina confesaba a su hermano en una carta: «Estoy tan atareado y tan sometido a esfuerzos físicos que sólo puedo ocuparme de mi mismo. No tengop amigos, ni tampoco los deseo«

Esta confesión fija una situación fundamental de su existencia: la soledad. Una soledad que era condición imprescindible para desarrollar su creatividad attística, y a la qu, además, tendía por inclinación natural. Miguel Angel se aislaba de un entorno que juzgaba tosco e incapaz de comprender su arte. A su vez, sus contemporáneos censuraban su caracter huraño, sus extrabagancias, todas estas críticas, según se desprende de una conversación con Vittoria Colonna y otras personas de su confianza, transmitida por el pintor portugés Francisco de Holanda: «La gente es muy dada a difundir mentiras sobre los pintores de renombre: son raros, insoportables y rudos en el trato, y sin embargo nadie más humano que ellos» La dificultad de trato con esos artistas no radica únicamente en su orgullo, porque rara vez encuentran personas que comprendan sus obras. Además, evitan las conversaciones vanas, que pueden arrancarlos de su rico mundo interior…

Es disparatado pensar que un artista se aparta de las personas por puro orgullo o soberbia, porque ése es el camino más fácil para perder amigos y granjearse enemigos. Si tal hace, justo es que se le critique. Pero si desdeña las palabras hueras y la fácil lisonja por no estar acordes con su forma de ser y porque debe dedicar todas sus enegías a su arte, me parecería la mayor de las injusticias impedirle vivir a su aire. ¿Po qué, entonces, importunar a semejante hombre que voluntariamente prefiere la soledad? ¿Por qué obligarle a participar en conversaciones vacías que perturban su calma creadora? ¿Acaso no sabeis que hay tareas que necesitan de la persona entera sin darle un momento de respiro para la ociosidad…? Vosotros no juzgaís a un artista por su propio valor, sino tan sólo prque lisonjea vuestro orgullo, relacionaros con una persona que trata con papas y emperadores. En mi opinión el artista que presta oídos a la adulación del público más que a la calidad de su propio arte, no es un verdadero artista, sino un espíritu corriente que no es preciso buscar con linterna porque se le encuentra en todas partes…

El Arquitecto

El arquitecto

El Arquitecto – (Mario Soldati)

Esta novela de Mario Soldati supone un recorrido sentimental, además de la realización de un proyecto profesional en Chicago por parte del protagonista.

La línea de reflexión intimista y la acción exterior enlazan Europa y el cumplimiento de Estados Unidos de un viejo sueño, como es trabajar en la ciudad que le había cautivado en su juventud.

La averiguación entre laberíntica e ingenua del personaje central, dibuja en definitiva el proceso de un artista. De un artista que se ausculta y, paralelamente al desarrollo de sus ideas arquitectónicas para una nueva institución universitaria, se encuentra con la vida en su memoria.

Novela divertida y fluida, su gravedad cabe advertirla paulatinamente. Se diría que la formación del hombre, del artista intelectual que es el arquitecto milanes Vittorio Franzi, implica un proceso sin fin que importa reconstruir y promete renovados descubrimientos.

Como diseño de una personalidad, El Arquitecto muestra la alteridad sentimental y el desdoblamiento —una especie de esquizofrenia amable muy latina— de un tipo inolvidable…