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El Cuarto en que se vive

El cuarto en que se vive

El Cuarto en que se vive – (Graham Greene)

Tan perfecta desde el punto de vista técnico como sus novelas más perfectas, en esta primera y reciente obra de teatro de Graham Greene se plantea el problema del amor humano cuando entra en conflicto con las leyes divinas.

Al parecer, los dos amantes de El Cuarto en que se vive podrían ser felices y prescindir de Dios, como lo han hecho hasta que comienza el drama. Pero la acción de un bien y de un mal sobrenaturales acaba por imponerse a ellos, dando importancia y relieve a su conducta.

Al final, sucumben a ese Dios en que no creen. Ese Dios manifiesta su presencia sin trastornar el orden establecido, el orden natural de las causas y los efectos, convirtiendo unos amores adúlteros, más bien triviales, en una relación cargada de ansiedad, de insatisfacción, de pesadumbre, que por su vehemencia misma está destinada a concluir trágicamente.

En la última escena, un incidente conmovedor nos indica que la heroína ha recibido el don misterioso de la Gracia. Dios se ha compadecido de ella. De nuestros pensamientos, y no de nuestros actos, depende nuestra salvación…

La obra cuenta la sombría historia de una familia compuesta por dos hermanas solteras, ancianas y católicas, Teresa y Helena, que junto a María, una empleada por horas, cuidan a su hermano Jaime, un sacerdote enfermo y condenado a una silla de ruedas. Los tres habitan en una casa grande pero su vida se desarrolla en una incómoda habitación del tercer piso, ya que el resto de los cuartos están cerrados porque alguien ha muerto en ellos. Se suma a la familia una sobrina, llamada Rose, que llega tarde al funeral de su propia madre porque la noche anterior se hizo amante de su tutor, Michael, un psicólogo freudiano, casado, mayor que ella y, para colmo, no católico, con el que piensa huir. Esta situación es intolerable para la rígida moral católica de sus tías, que harán lo imposible por retener a Rose y desbaratar esta relación «adúltera y pecaminosa«.

El Demonio y la señorita Prym

El demonio y la señorita Prym

El Demonio y la señorita Prym – (Paulo Coelho)

Una comunidad dividida por la codicia, la cobardía y el miedo. Un hombre perseguido por el fantasma de un pasado doloroso. Una joven en busca de la felicidad. Siete días, un breve período de tiempo durante el cual el Bien y el Mal librarán una batalla decisiva y cada personaje decidirá a cuál de los dos bandos pertenece.

La pequeña localidad de Viscos, perdida en el tiempo y el espacio, será el marco de esa inquietante lucha. Con la llegada de un extranjero, la ciudad se convierte en cómplice de una trama perversa que marcará para siempre la historia de sus escasos habitantes. El extranjero ha viajado desde muy lejos buscando la respuesta a una pregunta que le atormenta: en su esencia, ¿el ser humano es bueno o malo?

El Demonio y la señorita Prym es un texto emocionante, una novela cargada de tensión que plantea una cuestión esencial sobre la que todos nosotros nos hemos parado a reflexionar alguna vez…

Cierto personaje le preguntó:  —Buen Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?–  Y Jesús le respondió: «¿Por qué me llamas bueno?. Únicamente Dios es bueno.»

(Lucas – 18, 18-19)

La primera historia sobre la División nace en la antigua Persia: el dios del tiempo, después de haber creado el universo, se da cuenta de la armonía que tiene a su alrededor, pero siente que le falta algo muy importante: una compañía con quien disfrutar de toda aquella belleza.

Durante mil años, reza para conseguir un hijo. La historia no cuenta a quién se lo pide, ya que él es todopoderoso, señor único y supremo; a pesar de todo, reza y, al final, queda en cinta.

Cuando comprende que ha conseguido lo que quería, el dios del tiempo se arrepiente, consciente de que el equilibrio entre las cosas es muy frágil. Pero ya es demasiado tarde: el hijo ya está en camino. Lo único que consigue con su llanto es que la criatura que lleva en su vientre se divida en dos.

Cuenta la leyenda que de la oración del dios del tiempo nace el Bien (Ormuz), y de su arrepentimiento nace el Mal (Ahriman), dos hermanos gemelos…

Preocupado, hace los posibles para que Ormuz salga primero de su vientre, controlando a su hermano, Ahriman, y evitando que cause problemas en el Universo. Pero el Mal, inteligente y espabilado, da un empujón a Ormuz en el momento del parto, y es el primero en ver la luz de las estrellas.

El dios del tiempo, desolado, decide crear aliados para Ormuz, y entonces crea la raza humana, que luchará con él para dominar a Ahriman y evitar que se apodere del mundo.

En la leyenda persa, la raza humana nace como aliada del Bien y, según la tradición, al final vencerá. Siglos después, surge una versión opuesta, en la que el hombre es el instrumento del Mal.

Un caso acabado

Un caso acabado

Un caso acabado – (Graham Greene)

Un caso acabado es una de las principales obras de Graham Greene. Narra la vicisitud de Querry, un famoso arquitecto, que, minado por una súbita y desazonadora indiferencia ante el arte y ante la vida, renuncia a su carrera para trasladarse anónimamente a una leprosería congoleña.

El diagnóstico que ahí se formula respecto a Querry es el equivalente mental de un «caso acabado«: una lepra que ha atravesado una fase de mutilación. Lentamente, la nueva vida de Querry empieza a restablecer su equilibrio interior, cuando la sórdida irrupción de la envidia y el instinto cainita le conducirá a la inmolación de un medio cerrado y opresivo. Un caso acabado es un clásico mayor de la novela de nuestro tiempo.

Un hombre blanco se refugia en un hospital de leprosos del Congo central. Es Querry, casi sesenta años, barba entrecana y un arrugado traje tropical. Poco a poco, la selva y los personajes de su entorno –el doctor Colin, el padre Paul, el leproso Deo Gratias, el atormentado Ritcher– nos irán desvelando el misterio de ese hombre callado, arquitecto católico y famoso, que busca la redención en tierra de misiones. Hasta la llegada del reportero Montagu Parkinson… He aquí una de las grandes novelas de Graham Greene.

Intriga y reflexión, combinados en uno de sus más extraordinarios personajes: ese hombre despojado de toda ambición que también se considera, como los leprosos desahuciados, «Un caso acabado«, pero que, para muchos, es más que un ejemplo: un santo. Cuestión de fe. Porque en todo hombre coexiste, junto al bien, el mal. La recreación de Querry, a quien muchos críticos han encontrado paralelismos con el propio autor, obsesionó, como ningún otro personaje, a Graham Greene. Lo sabemos por su propia confesión en «En busca de un personaje«, el diario en el que cuenta como «persiguió» el rastro de X, el futuro Querry, por el Congo belga, y que editamos como un epílogo fascinante que revela el proceso creativo de un escritor que observa la realidad con precisión y detalle –sus anotaciones sobre los misioneros y los leprosos son asombrosas-, a la vez que posee el deslumbramiento de un portentoso libros de viaje. Por primera vez, novela y diario, se publican juntos.

La Rebelión de los Ángeles

La rebelion de los angeles

La Rebelión de los Ángeles – (Anatole France)

Narrada con delicioso estilo e ironía venenosa, «La rebelión de los Ángeles» nos sitúa en el centro de la más audaz y quimérica de las empresas imaginables: destronar al anciano y todo poderoso soberano: El Dios de la mitología judeo-cristiana, el tirano del universo, el cruel Laldabaoth. La acción comienza en la biblioteca de los Esparvicu, donde la plácida rutina diaria de su conservador se ve interrumpida por una serie de misteriosos desórdenes y extrañas desapariciones, que nos conducen hasta los ambientes revolucionarios del París de primeros de siglo. Sin necesidad de recurrir a fantasmas esotéricos, Anatole France logra una espléndida y divertida metáfora sobre la eterna lucha del bien y el mal, dando vida simplemente a los viejos espíritus familiares de la teología cristiana…

Los Cátaros

Los cataros

Los Cátaros – La Herejía perfecta – (Stephen O’Shea)

Historia Inquisición

«Una crónica apasionante de uno de los episodios más vergonzosos de la historia de la Iglesia de la Edad Media«

Radicales en sus ideas y dotados de una profunda espiritualidad, los Cátaros rechazaban el materialismo, trataban por iguales a las mujeres, aceptaban la diferencia de Credo, defendían el Amor Libre y afirmaban que el Infierno no existía. Pero sobre todo, estos rebeldes pusieron en entredicho la autoridad de la Iglesia, y su concepción del Bien y del Mal, provocando con ello que se tambaleara el sistema de valores impuesto.

Ante tal situación, Inocencio III, apoyado por los señores feudales, promovió unas campañas bélicas que, de 1209 a 1229, desempeñaron con éxito su misión: Exterminar el Catarismo.

El periodista Stephen O`Shea nos presenta un ilustrador cuadro de la Francia medieval, así como una evocación de otra época que lleva a pensar que la Intolerancia religiosa es Intemporal.

Los Cátaros vivían en una zona que abarcaba el sur de Francia y Cataluña.

«Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos»

Esta lema ha quedado de aquél conflicto que convirtió a la ciudad de Béziers en la Guernica de la Edad Media. Todos sus habitantes fueron asesinados indiscriminadamente. La destrucción y el saqueo de la ciudad costó 20.000 vidas.

«Te voy a joder en plan medieval»…dijo Quentin Tarantino en: Pulp Fiction. Solo la frase ya asusta.

Las dos décadas de carnicerías a cargo de las cruzadas dieron paso a 15 años de Rebelión y represión irregular, que culminaron en 1244 en el la Fortaleza solitaria de Montségur, situada en un risco, al final Montségur se rindió, y más de 200 de sus defensores, y líderes, fueron quemados vivos.

Un tiro es poco para matarme

Un tiro es poco

 Lope de AguirreLa Cólera de Dios – (Klaus Kinski)

Hoy hablaremos de una figura extraordinaria, pero esta vez del Mal.

Algunas veces viendo el mal de cerca, sacas contrastes para ver lo que es el Bien.

Voy a hablar de uno de los seres más extraordinarios y más malvados de la historia.

Una persona de las más sangrientas que hayan existido jamás.

Una figura sobre la que hay innumerables leyendas, y algo de material documental histórico. Pero no mucho.


Yo tenía 18 años, y como todas las noches, deambulaba por el puerto buscándome la vida y buscado algo de trabajo en algún barco que zarpara a las Américas.
Durante días anduve intentándolo, hasta que por fin encontré a un viejo que me dijo, – «Si quieres conquistar nuevos mundos súbete al barco conmigo«-. Nadie le conocía, yo tampoco, pero no me quedaba otra alternativa, o subía con él, o me moría de hambre. Era un hombre de unos 50 años ya pasados. No me gustaba la idea de conquistar nuevos mundos, había escuchado algunas historias que no me habían agradado nada, bastante tenía yo con poder conquistar el mío, tarea difícil en el siglo XVI. Pero me fascinó la idea y la imagen de aquel hombre.

El viejo me dijo que yo sería su ayudante en todo momento, y que si nunca me separaba de él, nada malo me pasaría.

El viejo era un personaje bastante oscuro, si se hubiera muerto en ese preciso momento nadie se hubiera dado cuenta, y mucho menos se hablaría hoy de él.
Si se hubiera muerto antes de embarcar seria uno más del montón, sin nombre y sin historia. Como muchos otros.
Lo que nadie sabía era lo que nos esperaba en las indias. Las indias de ahí el nombre de los indios, porque nosotros buscábamos las nuevas rutas orientales hacia la India, y creíamos que lo que los conquistadores habían descubierto era la India, no el continente americano.

Allí nos esperaba lo que aquí en España nos perseguía. La miseria, los males, la pobreza y una muerte triste y segura.
La vida de mi jefe se hace famosa dos años antes de morir. Su vida oscura e insignificante, explota con una detonación impresionante dejando paso después a una gran llamarada de fuego.
Esa explosión era lo que yo llamo heroísmo criminal, una explosión de locura asesina, de valentía incomprensible, y que el fuego de la deflagración, le mete de lleno en la historia sin que él quiera. Y no solo en la historia sino también en la leyenda.

De mi jefe Aguirre no existe ni un solo retrato, ni siquiera una simple y única pintura. Toda su vida es desconocida, no se sabe a ciencia cierta en qué año nació, lo único que nos dejó son unas cuantas cartas escritas por él, y ahí dicen que era vasco, que nació en Oñate, y que había viajado a las indias siendo muy joven, lo dice con desprecio y asco en una carta dirigida al mismísimo rey, también queda el testimonio de sus compañeros de viajes y penurias.
De él solo quedó sus cartas y su firma, muy curiosa y desconcertante por cierto. Su firma, la firma de Lope de Aguirre el Tirano, como empezaron a llamarle, es la de un perfecto escribiente, raro y raro en el siglo XVI, porque nadie sabía escribir, y los pocos estudiosos que había, escribían con un garabato o con una simple cruz. Él no. Él escribía muy bien y con filigranas, cualquier grafólogo de hoy, diría que era pura energía en esencia.

Si es cierto lo que pone en sus cartas, tuvo que pasar por el Perú, y eso demuestra que debió nacer sobre el año 1510, y muere en 1561, pero su fama empieza en 1559. En esa época ya todos le llamábamos Aguirre el viejo, sus andares dejan una pista, la huella de haber pasado después de los conquistadores por el Perú y México, pero su figura todavía era gris, nadie le conocía y pasaba desapercibido, descansando momentáneamente con su pequeño grupo de hombres por distintas aldeas, decir también que cuando llega al Perú, todo el trabajo ya estaba hecho.

Aguirre, el hombre de energía temeraria, y de un valor sobrehumano, ya está cansado, ya no encuentra empleo, ya solo le quedan dos alternativas, andar de reyerta en reyerta que se le daban muy bien, o hacerse autónomo o emprendedor como dicen hoy. Aguirre el hombre de las revueltas, de las peleas, y que en una de ellas recibió un disparo que le dejó cojo para el resto de sus días. Le metieron preso en muchas ocasiones, y ahí se acaba su historia, no se sabe más de él, solo que también tenía una hija mestiza, y que tenía dos mujeres. Este hombre cuando está a punto de morir, cuando ya no le quedan fuerzas, una chispa le hace revivir. «El Dorado«.

El mito de El Dorado, que consistía en creer que había ciudades construidas con ladrillos de oro.
Y el rey de esas ciudades se bañaba todas las mañanas con polvo de oro.
Cuando la leyenda cobra forma y vida, es cuando todos los grupúsculos de hombres cansados, hambrientos y hartos, de nuevo sacan nuevas energías, y todos salen en estampida en busca de El Dorado.
En una de esas expediciones, se va también Aguirre y los suyos acompañados con la hija de él. La ida hacia ninguna parte, es dolorosa para todos los miembros del grupo de Aguirre, atraviesan las sierras montañosas del Perú, atraviesa la selva del río amazonas, decían los indígenas que El Dorado estaba cerca de las orillas del río, para navegar y atravesar el Orinoco, tuvo que hacer una embarcación con troncos de árbol, con raíces verdes, y compactada con clavos para que no se hundiera al navegar. Una más de las empresas heroicas y desesperadas para aquellos hombres….
En esa embarcación van soldados viejos, criminales, desertores, cerdos, gallinas y caballos, y así empieza la travesía. Aguirre se cabrea de repente, y sin motivo alguno, empieza a conspirar contra el rey y toda la raza de nobles…

Aguirre ya no cree en El Dorado ni en nada, de todos los que iban en la embarcación él es el único que no cree en el mito.
Aguirre empieza a cabrearse cada vez más..
El pasa de reyes y de Españas, él lo que verdaderamente tiene en su cabeza es hacerse dueño del Perú entero, derrocar al gobierno, y ser el único amo del Perú, y después proclamar su independencia de España.

Aguirre empieza a matar a todo aquel que intenta quitarle su idea de la cabeza.

A dos años de su muerte, empieza a ser el líder de todas las expediciones que van en busca del Dorado, todos los hombres le temen, en su equipo todos tiran de espada, no uno ni dos, sino todos y sin pensar, viejos desertores sin escrúpulos, que acaban asesinando al representante del rey, y en su lugar ponen a otro. Aguirre escribe una carta al rey proclamando la independencia del Perú de España, y en su firma no se corta un pelo, y firma como Lope de Aguirre El Traidor, y se la remite al rey de España Felipe II.

Sus lugartenientes le dicen que si eso no va a ser malo, a lo que Aguirre les responde: «yo estoy loco, y me da igual todo y todos, incluido el rey y España«, dice también que lo importante es luchar por su vida, la de su hija, y la de aquellos que le siguen. 

Este acto se convierte en el primer acto de libertad de un pueblo bajo el yugo de España. Aunque en realidad la independencia se hizo mucho mas tarde y reglada por las leyes.

Pero ese acto no hay Dios que se lo quite.

Después le viene la idea de matar al gobernador del Perú, al que había puesto momentáneamente después de matar al representante del rey de España.
Entonces Aguirre empieza a conspirar e idea un plan. Un plan audaz que pone los pelos de punta. Bajaría por el amazonas llegando a Venezuela por sorpresa, cogería las provisiones necesarias y nuevos hombres, y en el pacifico robaría todos los barcos españoles, y con los esclavos se iría a Lima.

EL loco Aguirre, en el corazón de la selva, este temerario con tan solo 40 o 50 hombres, da forma a su plan de dar la vuelta a media América, matando indios, españoles, naturaleza viva, y todo lo que a su paso encuentra, para desintegrar el Perú del reino de Castilla. Pues lo hizo, vaya si lo hizo. Bajó por el amazonas, después por el Orinoco, después llegó al mar, por el mar subió hasta Brasil, las Guayanas, y llegó hasta Venezuela, allí su plan es truncado por la traición de algunos de sus hombres, que cuentan sus planes a las autoridades españolas.
Aguirre entra en cólera feroz, y diseña otro plan más temerario aún. Ir por tierra hasta el Perú. Luchando con los españoles de Venezuela, de Colombia, del Ecuador hasta llegar de nuevo a Lima. Y eso lo pone en práctica hasta que muere.

Los hombres curtidos en mil batallas, desertores y renegados le temen, pero le siguen. Aguirre crea un clima asesino entre sus hombres, crea una especie de fascinación del terror para ellos, para que sus hombres crean que pueden ser asesinados uno a uno, en cualquier momento del día o de la noche por él.
Crea un clima de inseguridad para todos, una atmósfera tan irrespirable, que ya nadie se fía de nadie, y mucho menos de él. Sin embargo él los une, y los hace aun más duros, como si mezclara arena con cemento, y secado después con el miedo.
Así conserva a su tropa, y embrujados le siguen. Así llega a la capital de Venezuela, y se encuentran que no es una ciudad, sino un montón de chozas de paja.

Aguirre sigue su camino sin detenerse, sus soldados le van abandonando poco a poco cuando él no se da cuenta. Aguirre se desespera aun más y escribe una carta al rey desafiándolo, y diciendo que no habrá perdón para él si le pilla, que se lo comerá crudo, y que a los traidores que le han condado sus planes y le han abandonado, los despelleja vivos, y que si el rey tiene lo que tienen los hombres, que se enfrente cara a cara con él.

Sus hombres aterrorizados siguen desertando y dejándolo solo. Hasta que a finales de Noviembre de 1561, Lope de Aguirre se queda solo con su hija y un joven apodado el víbora, que siempre permaneció fiel desde que una noche embarcó con él.

Entonces es cuando le dice a su hija: –«Hija reza porque te voy a matar«– y ahí es cuando comete otro de sus horrendos crímenes. Y es ahí cuando le dice al joven: – «Si alguien  pregunta diles que es la mejor cosa que he hecho en toda mi vida«. -«Prefiero ver muerta a mi hija, que puta de tanta escoria en este mugriento mundo«–.
Solo y cansado, y con el fiel joven como único acompañante, es detenido por los soldados fieles al rey, en cuyas filas se encontraban algunos desertores y traidores que habían sido soldados suyos.

Entonces Aguirre dice, antes de que lo maten, que le escuchen, que quiere decir algo importante, que es un recado para mandarle al Rey de España, pero no le dejan, y le pegan un tiro, el sonriente les dice, -«Perros ese tiro que me habéis dado es malo«- después le pegan otro en el pecho, y con la misma sonrisa les dice: – «Cacho perros, ese si es bueno«–. Y cayó muerto. Cayó muerto para entrar de lleno en la historia y en la leyenda.

Ya nada queda de él, solo ese viento que a veces huele a Aguirre allá por los pueblos de Venezuela, que dicen que es su sonrisa, la sonrisa de Lope de Aguirre el criminal, ese viento que dicen que es su alma que aun pulula por las noches oliendo a azufre, anunciando la llegada de Satanas….

ALK