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Bajo la Garra de Piedra

Bajo la garra de piedra

Bajo la Garra de Piedra – (Theresa Crater)

Un legado familiar olvidado. Seis llaves de cristal. Una posibilidad de desvelar los secretos enterrados bajo la Esfinge.

Una de las mejores novelas esotéricas de la última década. Crater conoce bien Egipto y sus misterios. Abundan Illuminati malvados, antigüedades y conspiraciones. Mejor que “El Código Da Vinci

Anne Le Clair, una joven abogada de éxito, siempre había conseguido mantenerse al margen del pasado gótico familiar. Sin embargo, cuando hereda un collar antiguo de su excéntrica tía, descubre que no puede escapar de sus secretos.

La joven se ve pronto inmersa en un intenso aprendizaje sobre una sabiduría prohibida, sociedades secretas y el legado de su propia familia… y descubre que es una de los seis iniciados que poseen la llave a un misterio tan grande como el universo.

Bajo la Garra de Piedra nos arrastra sin esfuerzo hasta el tiempo anterior a Jesús y María Magdalena para volver luego hasta nuestros días, cuando un grupo de hombres poderosos amenaza con subyugar a la humanidad.

Arroja luz sobre muchos personajes y momentos históricos interesantes, entre ellos los conocidos Iluminati, los masones o la orden rosacruz y muchos más.”

Mito, magia, profecía, aventura y romance descritos con rigor poético, y esto apenas refiere lo que encontrarás entre estas páginas. Desde la primera a la última, cautiva la narración, la historia y el dramatismo.

“Un trepidante thriller histórico que mezcla arqueología, esoterismo y paisajes maravillosos, en la línea de autores como Dan Brown o Katherine Neville, pero que se desmarca por su frescura y su brillante narrativa.”

El Diablo Enamorado

El diablo enamorado

El Diablo Enamorado – (Jacques Cazotte)

En esta novela corta escrita en pleno siglo XVIII encontramos la encarnación de un diablo novedoso, una modosa jovencita cuyo amor apasionado logra envolver a su invocante como una gasa irrespirable. 

Los juegos eróticos dieciochescos, la razón y el sueño de ella, la pasión y el esoterismo; todo ello conforman un libro que en la sencillez de su peripecia alberga múltiples facetas.

Jacques Cazotte (1720 – 1792) diplomático y soldado del rey, monárquico y guillotinado, visionario y ferviente practicante de las ciencias ocultas es un autor que en el siglo XVIII siendo Francia la cuna de la razón, de la filosofía, de la enciclopedia de Diderot, Montesquieu, Voltaire y Rousseau propone las múltiples aventuras de la imaginación, de lo mágico, de lo sobrenatural. Discípulo de Mesmer y de Saint Martin, considerado un adicto incondicional de las ciencias ocultas, empieza a escribir a los cincuenta y dos años.
El diablo enamorado” publicada en 1772 es su obra capital, con la cual obtiene gran éxito y lo convierte en un antecedente del realismo mágico del siglo XX, influenciando la novela fantástica y la literatura demoníaca francesa.

Es posible rescatar en su obra la influencia de los cuentistas árabes a pesar de que parte de lo fantasmagórico que recorre su obra pudo ser atrapada e imaginada al pie de las palmeras de la Martinica, isla en la que transcurrió parte de su vida ya que fue interventor de las islas de Sotavento (Antillas Francesas).
La influencia de los cuentistas árabes se entrelaza con la metafísica judía y las oscuras teorías de los filósofos alejandrinos.

Así, la seducción de la fábula oriental puesta de moda por el éxito de las Mil y una noches, los libros que trataban de La Cábala y de las ciencias ocultas y Los duendecillos que aparecen descriptos en “Incubo y o Súcubo del mundo encantado” de Békker llevan a Cazotte a invenciones literarias que den alguna explicación posible al poder de las fuerzas ocultas de la naturaleza.

Como literato y como filósofo místico preanuncia muchos años antes la Revolución Francesa. Toma de sus cavilaciones, de sus sueños y de sus ensueños diurnos, el material que le permitió enfrentar ya anciano una posición en la cual había resuelto negarse a combatir el destino y a enfrentar una convicción inquebrantable que expresa ya subido en el patíbulo, exclamando con voz muy alta: “Muero como he vivido, fiel a Dios y a mi Rey”. La ejecución tuvo lugar el 25 de septiembre, a las siete de la tarde, en la place du Carrousel.

El motivo de su condena fue la correspondencia dirigida a su amigo Ponteu, descubierta entre los papeles de Laporte, intendente del registro civil.
Salvado por su hija en la primera audiencia del tribunal, demostrando que no era aristócrata porque accedió a beber a la salud de la nación y por el triunfo de la república, fue aclamado entre aplausos y escoltado hasta su casa. Pocos días después vió entrar a su casa, un gendarme con una orden firmada por Petión, Paris y Sergent, quien lo condujo al ayuntamiento y de allí a la Conciergerie, el tribunal, obedeciendo a una convicción inquebrantable lo condena a muerte. Días previos había relatado a su amigo Saint Charles haber tenido una visión:

Me pareció ver a un guardia que venía a buscarme de parte de Petion, no me quedaba más remedio que seguirle, comparecía delante del alcalde de París que mandaba que me llevaran a la Conciergerie y de ahí al tribunal revolucionario.  Ha sonado mi hora

“un siglo XVIII muy diferente del que conocemos. De un siglo volcado en el esoterismo iluminista, con tanta o mayor ilusión que en el racionalismo militante. De un siglo que había descubierto que el rostro mítico y el rostro lógico no son en absoluto incompatibles, y que la luz y las tinieblas fueron creadas para vivir juntas. De un siglo que vio nacer la literatura fantástica propiamente dicha y asistió al nacimiento de un subgénero literario como la novela gótica inglesa, de tan sugestiva y brillante descendencia en las letras occidentales. Porque el siglo XVIII no es sólo la centuria en que se rinde culto a la razón (Voltaire), sino también la del descubrimiento de los monstruos que habitan la mente humana (Sade). La novela breve de Cazotte, escrita en un estilo razonable y claro, contiene sin embargo en sus páginas el germen de la tempestuosa revolución romántica.”