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Jornal organo de difusion sindicalista

Jornal – Órgano de difusión Sindicalista – Sindicato Vertical

Papel de la Educación en el planteamiento de los Problemas Sociales

Falange de las JONS

Al escoger un tema central para este número extraordinario con el que JORNAL cierra sus primeros diez años de existencia,un problema se ha destacado por encima de todos los demás a la atención de directores y redactores: el de la educación como presupuesto eficiente y como instrumento eficaz en las soluciones de los problemas sociales, como tarea a contemplar en todos los programas de acción sindical y como medio de acercamiento y vehículo de comprensión entre los hombres de diferentes razas, condición y situación.

Por esta razones el número que sigue a estas palabras se despliega en una múltiple tarea de información, ensayos, análisis y críticas, aspirando en su conjunto a constituir un documento y un testimonio sobre el valor social de la educación en nuestro mundo actual.

A la vista de la ambición del tema y ante las aportaciones y colaboraciones que para su desarrolla se han recibido, JORNAL advierte que el gran valor de este número, broche de diez años de difusión sindical, es el de constituir una muy completa sugerencia, de aportar datos, posiciones y puntos de vista en ocasiones merecedoras de un mayor desarrollo y de una más cuidada atención. Pero aun conscientes de su error, aun preocupados por el peligro en haber incurrido en omisiones o reiteraciones igualmente perjudiciales, damos a la prensa este numero 93 de nuestra revista, con la seguridad y la confianza de que si alguna de sus muchas afirmaciones no llegan a hacerse entender en la densidad de estas páginas, si prevalecerá el criterio que ha informado este esfuerzo, que ha movido a hombres de distinta edad identificados en análogas preocupaciones a plantearse el problema de la educación como instrumento del proceso social, a reflexionar sobre él y a dar en estas páginas el fruto de su meditación y de su estudio, y esta idea es la de que sólo la educación, la lucha constante contra la incomprensión y la ignorancia, la acción vinculada a actuar sobre las mentalidades de los hombres haciéndolas más universales y mas comprensivas, puede constituir una agenda y un presupuesto firme y estable para enfrentar los numerosos problemas que la sociedad de nuestro tiempo encuentra en su horizonte.

Los Sindicatos españoles han advertido desde los momentos iniciales de su experiencia el valor y la importancia del factor educativo, y en virtud de ello, escuelas sindicales, cursos de capacitación económica y social, actividades de formación profesional y una política de becas que constituyen el punto de partida de una auténtica intelectualidad del trabajo han sido las preocupaciones más destacadas con las que los Sindicatos españoles han asumido esta responsabilidad.

En la España de hoy no queda sitio para el educador demagogo, falto de toda inquietud, huérfano de formación y habitual repetidor de idénticos tópicos y análogas protestas. Por el contrario, la tarea está planteada y en pie para las personas deseosas de aprender y de enseñar, celosas y tensas en una y otra tarea que en escuelas y talleres, en universidades y centros de estudios orienten su esfuerzo y su actividad en la continuación de estas tareas, que prometen proporcionarnos una España mejor, cada vez más próxima y evidente.

El signo de la educación contemporánea: Gabriel Elorrriaga

Enseñanza y movilidad social: Adolfo Maillo

La educación social cristiana como instrumento para el acercamiento de las clases: Martín  Brugarola.

La educación como función social: Eduardo Adsuara

La educación, primer postulado de la justicia social: Francisco Labadie

Sentido social de la educación: Alberto Fernández Galar

Educación tarea de todos: José María de Llanos.

La acción formativa de los sindicatos: Pedro la Mata

Trabajar y saber: José María Poveda

El tema de la educación en el Estado español: Lope Pérez-Cornes

Problemas de la enseñanza en el sindicalismo nacional: F. Fernández

Nuevos tiempos, nuevas enseñanzas: José María del Moral

La formación profesional: Antonio Aparisi

El turismo, como profesión y como actividad educativa: Benito Castro

La orientación profesional: Octavio Aparicio

La educación cooperativa: Camilo Rodriguez Alonso

El horizonte educativo de la seguridad social: César Gala Vallejo

La realidad sindical en los estudios universitarios: Jorge Romero

El cine como instrumento de educación social: D. Rodriguez Sayalero

Televisión y educación: Fernado Suarez de Atienza

Aceleración cultural y medios de expresión: Antonio Montalvo

Una nueva ilustración: La Unesco: José Grajal

El problema educativo de las democracias: F. Martínez Catalán

Un organismo internacional al servicio de la educación iberoamericana: Pablo Carcer

La actividad de la organización de los Estados americanos y la educación del trabajador: Alejandro de Mesa

Los problemas generales de la educación en los Estados Unidos: Fernando María Cizeno

Reflexión y Magia: Raul Chávarri

Educación para el mañana: Alberto Junceda

Esencia y fundamento de la convivencia: Alberto Donceda

Más allá del estado bienhechor: F. M. C.

Análisis institucional de la seguridad social: M. M. A.

José Antonio en América: A. M. M. A.

La formación profesional nuevo horizonte de la sociedad española: J. M. C.

Una editorial al servicio de la educación y la convivencia: A. M. M. A.

La economía política de la educación: J. M. C.

Estructura política y convivencia nacional: F. M. C.

Notas y críticas de libros

                                                                        Notas sindicales                                                                                                                  

Cuadernos de Previsión Laboral

Cuadernos de previsióm laboral

Cuadernos de Previsión Laboral – (Delegación Nacional de Sindicatos Verticales)

Falange de las JONS

Cada día adquiere una mayor importancia en todo el universo la práctica de una eficaz política de prevención de riesgos profesionales. Y es natural que así suceda si tenemos en cuenta que tal medida conduce a un mayor bienestar en el trabajo, a una mayor economía en la empresa y a un superior desarrollo de la economía nacional. Sin embargo,  no se ha logrado el que se preste la atención adecuada a tan importante cometido, quizás porque no se conozca el verdadero alcance que persigue la prevención de los accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales, pues no cabe la menor duda que dentro de cada empresa es perfectamente realizable adoptar las medidas necesarias, ya que ello no entorpece la producción, ni eleva los gastos o costes, como tampoco disminuye los rendimientos.

Todo accidente de trabajo lleva implícitas una serie de consecuencias de tipo moral, social, económico, etc. Por eso es necesario estudiar las causas que lo producen, ñlos efectos de toda índole que provoca, y las medidas que conviene adoptar para evitar una posible repetición. Un análisis, pues, de todos estos factores nos darían la pauta a seguir con precisión y eficacia; en una palabra, se  llegaría a una auténtica prevención de riesgos profesionales.

Para el trabajador el accidente de trabajo entraña además de una desgracia, de un dolor, una reducción de sus ingresos, una posible merma de su capacidad funcional incluso la muerte; pero para la empresa todo accidente supone una pérdida en su economía, un entorpecimiento en la marcha normal del trabajo, una disminución en la producción e incluso en la calidad.

Prevención de Riesgos Laborales: Antonio Lora Varó

La Seguridad Social en el ámbito internacionalEl Convenio Hispano-Italiano de Seguridad Social: F. Sánebez Monías

Enfermedades por esfuerzos físicosCardiopatías y Trabajo Las enfermedades infecciosas en el medio laboral: Dr Manuel Bermejillo Martínez.

Algunas consideraciones sobre Fisiología del Trabajo: J. M. Gandarias

El seguro de Accidentes de Trabajo y Enfermedades profesionales: José Manuel González Fausto

Los estudios higiénicos de fábricas Los puestos de trabajo desde el punto de vista de los riesgos profesionales y de los requerimientos Psico-Fisiológicos de las tareas: Florentino Yáñez Cartón.

Importancia social de la dermatosis profesionales: Manuel Salinas González

Métodos de medidas y control de los riesgos de intoxicación y neumoconiosis: José Manuel Cáceres Hernández

Importancia social de la neumoconiosisClasificación y datos estadísticosEl seguro de Silicosis: Arturo Parada Barros.

Los riesgos de incendios y explosionesLos equipos de salvamento en los siniestros catastróficos: Javier de Juan.

Legislación.

El último pretendiente

El ultimo pretendiente

El último pretendiente – (Javier Lavardin)

Esta es la crónica de un hombre y de la resurección momentánea de un partido político… se trataba de un hombre –o de un mito– que retrasó durante bastantes años la instauración de la monarquía franquista en Juan Carlos de Borbón… Tras el último intento fallido, sobre la esperanza carlista se cernia definitivamente la oscuridad de lo imposible. Pronto comenzaría a cumplirse la vieja profecía (Junio de 1909) del tribuno Juan Vázquez de Mella, cuando decía que si algún día les faltaran los símbolos “las muchedumbres carlistas podrían marcharse a su casa o engrosar en el socialismo

Esta fue, en definitiva, la historia del último pretendiente a la corona de España. Un asombroso caso de creación política y un ejemplo, nada desdeñable, de cómo la “dialectica de las posibilidades“, a pesar de la audacia e inventiva de los protagonistas, se disuelve en el vacío si no cuenta con el apoyo del viento favorable de la historia…

En 1952, hacía trace años que España había salido de una guerra civil. La lucha, que duró tre años, liquyidó la segunda República española. El bando vencedor, compuesto por principalmente de militares, gente de las clases alta y media, y campesinos, contó desde el momento de la sublevación con el apoyo de dos grupos políticos organizados: falangistas y carlistas. Los primeros propugnaban la creación de un Estado totalitario, semejante en bastantes aspectos formales más a la Italia de Mussolini que la la Alemania de Hitler. Los segundos eran, ya de por sí, u fenómeno político muy curioso. Monárquicos de su propia dinastia, llevaban más de cien años en la oposición. Habían sostenido tres guerras durante el siglo XIX contra las Monarquías y la República existentes en España. Aunque el saldo había sido negativo  -habían perdido las tres guerras-  no por ello cesaron en su empeño.Por eso, en 1936, habían sido capaces de colaborar con el bando vencedor, aportando a la lucha más de cien mil hombres. Valients, católicos  -su lema: Dios, Patria, Rey-,  no acostumbrados al poder, la guerra civil había sido su revancha histórica.

Ya en plena guerra, los elementos militares sublevados habían nombrado generalisimo y jefe de un gobierno a un joven general de 43 años, Francisco Franco. En aquellos momentos, tal nombramiento debió de tener aire de interinidad para los contemporáneos. Uno de los primeros actos de gobierno del general Fanco había sido un decreto de Unificación (17 de Abril de 1937), que aglutinaba en un solo partido a falangistas y tradicionalistas, o carlistas (Falange Española Tradicionalista – FET), o (Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista – JONS). Este decreto, mal recibido por unos y otros, fue especialmete denunciado por los carlistas, que, en política, a partir de ese momento, abandonaron todo contacto con el régimen de Franco.

Pero esta separación no alcanzó a las vicisitudes de la guerra, ya que los carlistas continuaron enviando a sus hombres  –los requetés–  al frente de batalla. Las consecuencia políticas no se hicieron esperar. El régimen de Franco estaba apoyado internacionalmente por Alemania e Italia. Terminada la guerra civil, el espíritu totalitario barnizó España de arriba a abajo. Cánticos de inspiración germana, saludo brazo en alto, camisas azules, desfiles de centurias… Los falangistas, en el poder. 

Los resortes del Estado eran grandes, por lo que los carlistas poco pudieron reaccionar. Bastantes fueron encarcelados o desterrados. Se les privó de la propiedad de los periódicos, que pasaron a manos del partido unificado, después “Movimiento Nacional“. El príncipe carlista Javier de Borbón Parma, que había colaborado en el Alzamieto ya antes del 18 de Julio, fue puesto en la frontera francesa por indicación del embajador de Hitler. Esto ocurría en la primavera de 1938.

Al paso alegre de la Paz

Al paso alegre de la paz

Al paso alegre de la Paz – (Luis Otero Quintas)

Un enredo tragicómico sobre aquellos años de posguerra, de las escuelas franquistas, y demás…

A educadores, maestros, y otros adultos del período denominado franquista que tanto me enseñaron a no escribir libros cómo éste” O sea: ¡todos hemos fracasado!… y es que ahora no se viaja. Ahora lo que hacemos es llegar…

De la España de posguerra pocas cosas perduran con tanta fuerza como la perplejidad de unos colegiales hambrientos y abrumados ante aquel singular universo moral e ideológico de afirmación nacional, impregnado de gestas imperiales y encendidas proclamas pedagógicas de dudosa eficacia.

Al paso alegre de la Paz, con humor irresistible, relata las luces y las sombras de toda esa época, recreada a través de una nostalgia agridulce, a la vez trágica y cómica, salpicada de amables evocaciones pero también de absurdos, dificultades y desgarros que, a la postre, nos permiten comprendernos mejor, tal vez porque por fin hemos empezado a reírnos de todo, principalmente de nosotros mismos.

Luis Otero Quintas (1942), orensano de Piñeira de Arcos, fue niño de aldea y posguerra, un tiempo y un mundo que conformaron decisivamente su actividad literaria, de la que dan testimonio la novela El logaritmo binario de la Esposa de don Nicomedes (1992), así como el ensayo de humor No te lo pongas, no se lo pongas (1992).

Fue redactor del diario Arriba, subdirector y director de la revista Interviú y colaborador de la revista El jueves, además de guionista de radio y televisión.
También es autor, entre otros, de Animales sagrados (1976), un libro de conversaciones con personajes de la política, la cultura y el arte, de Al paso alegre de la paz (1996), de Gris marengo (1997), y de Mi mamá me mima (1998), irónicos recorridos por el universo moral e ideológico de la España franquista que se convirtieron en inesperados bestsellers y lo consagraron definitivamente.

El Florido Pensil

El florido pensil

El Florido Pensil – (Andres Sopeña Monsalve)

En la narración de lo que fue la “Des” –educación–  de varias generaciones de españoles de la pos-guerra en clave nacional-católica, un espejo fiel del fascismo postizo del régimen y de la estulticia de los constructores de su “ideología“. Partiendo de los libros de texto de la época, Andrés Sopeña evoca, con una gracia y un humor irresistibles, la escuela cotidiana, la radio local, los “tebeos” de Roberto Alcazar, el Cine de los jueves con Franco inaugurando pantanos y Yon Guein matando indios….

Todo aquello, en suma, que nos hizo “diferentes” y de lo que deberíamos aprender a librarnos, si aspiramos a ser “normales“. Para lo cual bueno es comenzar riéndonos de todo.

A través de estos medios se nos fue inculcando una manera de entender el mundo, la sociedad, España  –de Glorias Florido Pensil–  como se cantaba, con música del “himno nacional” que consiguió hacernos efectivamente “diferentes” y que sigue pesando sobre nosotros.

Este libro, al desdramatrizar con una eficaz comicidad todo este gran tinglado de vaciedad e ignorancia, puede ser el exorcismo que nos ayude a echar de dentro lo que nos queda de los viejos demonios, que no es poco.

El lector entrará en sus páginas como un libro de humor, irá descubriendo en ellas fragmentos de su propia infancia y acabará conociéndose mejor así mismo y entendiendo algo más el mundo que le rodea. Porque “de aquellos polvos vinieron estos lodos” o, si se quiere decir de otro modo, de aquellos libros y aquellas enseñanzas surgieron estas corrupciones (las que se airean) y las que se callan, porque ni siquiera se advierten, que son las peores. Y descubrirá que la mejor manera de enfrentarse a esta herencia es asumirla sin complejos y aprender a reírse de ella.

REFRÁN: “A quien no ama a sus parientes, deben romperle los dientes

En el Día de Hoy

En el dia de hoy

En el Día de Hoy – (Jesús Torbado)

Todas las penas pueden soportarse si las ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellas”  (Isak Dinesen)

La obra arranca de una hipótesis novelesca muy sugestiva: en 1933 la República ha ganado la Guerra Civil, Azaña y Negrín se han retirado. Besteiro es presidente e Indalecio Prieto jefe del gobierno. El General Franco, con algunos de sus incondicionales como Dávila y Carrero, se refugia en la Cuba del dictador Batista, mientras sus partidarios andan dispersos por el mundo, unos luchando bajo bandera portuguesa en Angola, otros, como Queipo, a las órdenes de Hitler; Serrano Suñer en Bolonia traduciendo obras jurídicas, y las primeras figuras de la Falange en Roma.

Sobre la base de esta ficción histórica, cuidadosamente ambientada en la época en que transcurren los hechos. Jesús Torbado imagina,  mezclando personajes reales muy conocidos  –entre ellos el escritor norteamericano Ernest Hemingway–  con otros oscuros personajes de su invención, una posguerra española que a simple vista parece todo lo contrario de lo que fue este periodo en la realidad; pero el humor y la ironía que presiden el relato subrayan una serie de aspectos paradójicos, que ahondan en una visión histórica ajena a cualquier partidismo. Un estilo muy fluido y ameno, en que destacan frecuentes guiños maliciosos al lector que aluden a circunstancias de actualidad, contribuye a hacer de esta insólita novela una de las ficciones más vivas y originales a que ha dado pie el inagotable tema de la Guerra Civil española.

La Gran Esperanza

La gran esperanza

La Gran Esperanza – (Rafael García Serrano)

Este escritor fue un Falangista en la Guerra Civil española. Un escritor que narra la historia de la Guerra Civil desde otra óptica. Siempre desde el respeto, y poniendo a cada uno en su sitio. No se salva ni dios.

Una Imagen testimonial, desenfadada y polémica, llena de melancolía y humanidad, de una generación española que hizo Historia.

Conviene advertir para que no haya engaños, que este no es un libro de revelaciones, porque yo no estoy en el secreto de nada, ni comí nunca la yema del Arcano, ni siquiera olfateé los misterios, ni jamás he sido hombre que haya rozado el circulo de decisiones. Este es un libro de contar lo que viví, lo que vi y oí, a ser posible tal y como lo escuché o lo presencié. De cuanto fui testigo digo la verdad, y de cuanto oí, no todo es cierto, porque la calle siempre está llena de leyendas, de mentiras a medias, de hechos tergiversados, de suposiciones disparatadas, pero lo que si es cierto, es que yo lo oí y que no me invento nada. Estas son mis particulares memorias, pero desde el punto de vista histórico puede que no lo sean. La verdad es que mi pretensión es más literaria que testimonial, a ratos, y más testimonial que literaria, a veces, y si se me hubiera aparecido doña Clío la hubiera espantado a escobazos, como a la mugrienta gallina que es.. Pero cuanto aquí relato, no está en mi mano evitar que sea verdad.

Ahora todo lo veo claro, pero con nieblas, como esas flores de la pobre Ofelia, o el hermoso zurullo de un gato ahogado, algún preservativo que otro, y aquel barquito que se le escapó a un niño. Ahora lo veo todo claro, pero con nieblas. En el Norte siempre hay nieblas, y hoy España es toda Norte y toda niebla, y apenas eso es todo lo que le queda a España. Me acuerdo de una Pamplona desaparecida donde pasé mi infancia. Una monumental Pamplona donde resuelve y excita muchas de mis nostalgias. Y ya dicho lo imprescindible, por si alguien curiosea de capitulo en capitulo, quiero decir que las cosas no están donde deberían estar.

Este es un libro que no deja de ser interesante, ya en el primer capitulo habla de Mao Tse-Tung. Mao Tse- tung, era un peligroso delincuente de Madrid que le pegaba a las aceitunas, a las tapas de huevo duro, a los pimientos con anchoa, y al vino, y que nadie le ganaba. Ah, también le encantaba la ensaladilla rusa y era comunista. Es interesante los insultos en canciones que se decían los de uno y otro bando en las trincheras de los frentes… te partes el culo de risa, Los insultos a la Guardia Civil, y las respuestas de estos. Vienen bastantes fotografías inéditas, que eso también es interesante. Habla de Euskadi, del Rey, de Ortega y Gasset, de la derecha, del nazismo, de como los jóvenes estorbaban, de ETA, de los Lendakaris, de los Carlistas, de los curas y obispos, de los fusilados y de los fusiladores, como no, del cara al sol en Burgos, de con Jose Antonio y de sin Jose Antonio, de la Falange Republicana, sección proclamada, de huelgas y prensa, de los hijos de puta y de lo hijos de las putas, del ruiseñor gallego y del carnicero navarro, y como no, de Franco, de las milicias, de las borracheras, de las trincheras y de las batallas, de los triunfos de unos y de otros, y de las derrotas de unos y de otros… esto es más o menos un 2% de lo que va este tocho de libro… los insultos en forma de canciones me han echo reír… se me olvidaba decir, que también habla de una gran cantidad de personajes, que yo no he oído sus nombres en mi vida.

Ensayo sobre la vocación política

Ensayo sobre la vocación politica

Ensayo sobre la vocación política – año 1958 – (Gabriel Elorriaga)

Un libro falangista. Este tipo de lectura científica y adoctrinante, a la vez que convence se entiende.

Decía con exactitud, Ortega y Gasset, refiriéndose al orden político:

Orden no es una presión que desde fuera se ejerce sobre la sociedad, sino un equilibrio que se suscita en su interior

El político actúa desde el seno de la sociedad, contando con sus propias posibilidades de ordenación, no anestesiándolas con algún elemento artificial de poder. Un ejemplo claro son las dos formas de enfrentamiento político con las agrupaciones sindicales. Un poder político que tema ser intranquilizado por el movimiento laboral moderno, puede tratar de coagular el auge sindical con actos de fuerza. Obliga, con ello, a las agrupaciones obreras a utilizar métodos de lucha. Si, a pesar de ello, vence en dicha lucha social, habrá conseguido tranquilidad, pero habrá construido una presa para almacenar potencia de más futuros desordenes, y, muy probablemente, favorecido el mantenimiento de intereses injustos, a los que el poder no tenía ninguna necesidad de defender.

Por el contrario, un poder político fiel a su misión ordenadora, verá en el movimiento sindical un elemento de utilidad. Este ejemplo del sindicalismo nos sirve también para explicar el carácter activo del orden. El político, al agrupar intereses, habilitar cauces y normalizar situaciones, no tiende a la quietud, sino que intensifica la actividad social. Porque en el fondo, el orden no es capricho estético, sino una necesidad de eficacia. Y la sociedad ordenada es más eficaz, no por ser menos activa, sino por actuar con más método, pues la inactividad social es también una forma de desorden. El principio fundamental de dar a cada uno lo suyo, inspira paralelamente al orden y a la justicia, hacia una misma meta de perfección. ¿Pero como distinguir la ambición política del egoísmo? ¿Como la avaricia del afán?. Porque como escribió Aristóteles:

En política es más difícil reformar que crear; como es más fácil aprender lo que se ignora que destruir lo aprendido