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Crónica del Rey Pasmado

Cronica del rey pasmado

Crónica del Rey Pasmado – (Gonzalo Torrente Ballester)

Siglos atrás, un rey tiene un súbito antojo que provoca un gran revuelo en la corte y largas y enconadas discusiones entre frailes, moralistas e inquisidores: quiere ver desnuda a su esposa, la reina, pretensión inaudita de la que se hace eco regocijado el mentidero de Madrid y que da mucho que hablar a los súbditos de Su Majestad.

En esta pintoresca situación andan mezclados un valido, un jesuita portugués, una afamada cortesana y la superiora de un convento, que participan en innumerables peripecias magistralmente contadas con humor socarrón por el novelista.

Una vez más, Gonzalo Torres Ballester maneja como nadie los hilos de una intriga tan hábil como irónica, y nos ofrece una divertidísima estampa de la antigua corte española en un libro lleno de gracia picaresca y de amenidad.

El Misterio Velázquez

El misterio de velazquez

El Misterio Velázquez – (Eliazer Cansino)

He aquí las confesiones de Nicolás Pertusato, un muchacho al que el destino obligó a participar en unos sucesos extraordinarios y hasta hoy ignorados. Este joven que aparece retratado en Las Meninas evoca su vida, la lucha por mantener su dignidad a pesar de su particular condición física y, finalmente, su enigmática relación con el pintor Velázquez, que le llevará a acometer una difícil empresa.

Este libro trata de la historia de Nicolás Pertusato, “Nicolasillo”, un niño enano (una enfermedad) que es trasladado de su Italia natal a España, al palacio de Felipe IV, donde haría de sirviente. En esa época estaba de moda en todas las cortes europeas tener a personas con deformaciones físicas o intelectuales (locos) y de otras razas, en fin, gente diferente. Su misión era divertir y acompañar, y generalmente, terminaban siendo como de la familia.

Allí conoció a Diego de Acedo, enano que ejercía de funcionario, Maribárbola, otra enana de origen alemán que acompañaba a las infantas y a Juan Pareja, ayudante de Velázquez, que le dio la libertad como esclavo, y gran pintor. Todos ellos residentes en palacio. Nicolasillo tomará clases y es muy admirado por conocer muchos versos. Más tarde, será enviado a la casa de Velázquez gracias a su gran inteligencia y allí será espectador y admirador de la obra de Velázquez hasta el mismísimo día de su muerte.

El misterio que narra este libro es la aparición de la Cruz de Santiago en el traje del autorretrato de Velázquez en “Las Meninas”(se aprecia en el cuadro), después de finalizado y estar colgado en las estancias reales. Esta cruz, es pintada por el criado de Velázquez, Juan Pareja, a petición de Nicolasillo ya que se lo había pedido el maestro en el lecho de muerte. Velázquez quería pintar con toda su alma el cuadro de “Las Meninas”. Él tenía la idea del cuadro en su cabeza, pero no era capaz de plasmarlo en el lienzo. Un tal Nerval tenía la solución, pero a cambio de facilitarle el secreto para poder pintar el cuadro, Velázquez tenía que entregarle su alma. Velázquez pinta por fin su grandioso cuadro y poco antes de su muerte, le pide a Nicolasillo, en el que tiene puesta toda su confianza, que pinte en su autorretrato del cuadro la Cruz de Santiago, (título otorgado por el rey a Velázquez, justo antes de su muerte) ya que así podrá salvar su alma.

República Literaria

Republica literaria

República Literaria – (Diego de Saavedra Fajardo)

La República Literaria de Don Diego de Saavedra Fajardo es la obra más destacada literalmente del conjunto de su bibliografía de carácter político. Saavedra fue un diplomático muy relevante cuando la crisis de la Guerra de los Treinta Años llegó a abatirse sobre la Monarquía de Felipe IV y entonces, como escritor culto y comprometido con la política, puso su pluma al servicio de los intereses de Madrid.

La República –editada aquí según el texto último conocido, además de ofrecerse el llamado texto “primitivo” en los Apéndices– es una suasoria de quienes representan las ciencias y la cultura humanística, aparte de una utopía al revés de la ciudad soñada, según unas fuentes renacentistas precedentes como lectura…

Eduardo I y Felipe IV

El rey de Inglarerra Eduardo I rinde homenaje al rey de Francia Felipe IV

Eduardo I de Inglaterra piernas largas (17 de junio de 1239 – 7 de julio de 1307), popularmente conocido como “El Zanquilargo“, rey de Inglaterra que adquirió protagonismo histórico al conquistar extensos territorios de Gales y por sus intentos de conquista de Escocia. Tomó por esposa a Leonor de Castilla, hermanastra de Alfonso X. El matrimonio se celebró el 18 de octubre de 1254, en el monasterio de las Huelgas, en Burgos. La princesa, noble y virtuosa, se convertiría en una fiel compañera para Eduardo, llegando a acompañarlo a la Octava Cruzada, siendo el suyo uno de los escasos matrimonios reales más exitosos de toda la historia.

Felipe IV de Francia y I de Navarra, llamado el Hermoso (1 de julio de 1268 – Fontainebleau, 29 de noviembre de 1314), rey de Francia y de Navarra, casado con Juana I de Navarra. Undécimo rey de la Dinastía de los Capeto. Hijo del rey Felipe III el Atrevido y de su primera esposa Isabel de Aragón (que murió por una caída de caballo que sucedió en Calabria, Italia, cuando volvía de la Octava Cruzada, el 11 de enero de 1271 estando embarazada del que podría haber sido su quinto hijo. Hija de Jaime I el Conquistador, rey de Aragón y conde de Barcelona, y de su segunda mujer Violante de Hungría)

Felipe IV de España

Esta estatua ecuestre de bronce, es obra del escultor italiano Pietro Tacca, y fue realizada con la colaboración de Galileo Galilei entre 1634 y 1640. El asesoramiento del físico consistió en; ya que el caballo se sostiene sobre los cuartos traseros, Galileo hizo ver al escultor, que era mejor hacer la estatua la mitad trasera maciza, y la mitad delantera hueca.

Felipe IV rey de España, de Nápoles, de Sicilia, y de Cerdeña.

Llamado El Grande, o Rey Planeta, fue rey de España desde 1621, hasta su muerte ocurrida el 17 de Septiembre de 1665

Esta estatua ecuestre está entre las tres o cuatro más importantes del mundo por su elaboración y belleza.