Archivo de la etiqueta: Fuhrer

Años de perro

Años de perro – (Günter Grass)

En los Turnos de madrugada  –primero de los tres libros que integran este volumen–  Brauxel, propietario de una mina, cuenta las mocedades de Eduardo Amsel y Walter Matern, que viven en la desembocadura del Vístula. Amsel tiene sangre judía y sufre tribulaciones que sólo compensará creando espantajos a imagen y semejanza del hombre; Matern encarna las virtudes el pueblo alemán antes de que este se convirtiera en espantapájaros con el nazismo y en robot con la prosperidad.

En el segundo libro, el joven Harry Liebenau dirige las Cartas de amor a su prima Tula y describe en ellas cuanto ocurrió antes de que el mastín Principe, perro favorito del Führer, abandone a su dueño en la Cancillería del Reich y cruce el Elba en pos de un nuevo amo. Matern  –antiguo SA, pero limpio de culpa porque los culpables son siempre los otros–,  narra en las Materniadas, el tercer libro, sus viajes por la Alemania vencida para castigar las fechorías nazis y buscar a Amsel, hasta que en la mina encuentre el desenlace insólito de estos Años de perro.

Cinco años después de escribir El tambor de hojalata, Günter Grass, con su genio de narrador, su visión personalísima de Alemania y del mundo, su parodia de todos los estilos respetables, la amargura que se traduce en insolencia y la burla en corrosiva carcajada, Grass logra una inmensa construcción alegórica, convierte la narración del Apocalipsis en una gran novela picaresca de nuestros tiempos, en la epopeya satírica de ese gran espantajo que es el hombre.

Eichmann

Eichmann

 Eichmann – (Jean Pasenthal)

Pronto cruzaré la laguna Estigia, y en la otra orilla encontraré a los verdaderos responsables de este Holocausto

(Palabras pronunciadas por Adolfo Eichmann, en el transcurso de su proceso de Nuremberg)

Han transcurrido muchos años, y cuando el eco del proceso de Nuremberg, parece olvidarse, renace y, al contrario de estar extinguido, sale una vez más a la actualidad. 

Los hechos históricos, sangrantes e implacables dan lugar a una meditación.

¿El fue el único?

El proceso seguido contra Adolfo Eichmann, ha desenterrado en la trágica evocación, las victimas de Belsen y Auschwitz. Las dantescas imágenes que hemos visto casi todos, han, y cobran vida, con toda la fuerza de una venganza largamente contenida, y ardientemente deseada.

El, ese hombre sobre el cual se acumulan los mayores cargos de responsabilidad, ha intentado defenderse, y para ello empleó palabras como estas:

Di gracias a Dios por no haberme hecho el directo instrumento de muerte para mis semejantes durante la Guerra

Pero las fosas comunes con los restos de miles de seres indefensos, los hornos crematorios, y las cámaras de gas, tienen una fuerza poderosa e irrebatible.

Sin embargo, la objetividad de un investigador, más de una vez se habrá preguntado: ¿Acaso solamente ha sido culpable Adolfo Eichmann? ¿A cuantos les alcanza la responsabilidad de los sufrimientos y la muerte de millones de judios inmolados en la más terrible discriminación racial conocida?

¿A cuantos incumbe, a fin de cuentas, ser enjuiciados y castigados por inducir y guiar a los pueblos hacia la destrucción y la guerra?

Hiroshima, Nagasaki, Dresde (que fue borrada del mapa), donde fue quemada toda la población civil, niños, mujeres, hombres y ancianos alemanes, ¿por el solo y único motivo de ser ciudadanos alemanes, y votar a un loco?. ¿Todos votaron a Hitler?..¿Es un motivo votar a alguien, para ser abrasado con fósforo blanco?. Miles y miles de mujeres, niños y ancianos alemanes, fueron quemados vivos emulando una escena trágica como las que se vivieron en Auschwitz…

¿HAY ASESINOS BUENOS Y ASESINOS MALOS?

Las heladas estepas rusas siberianas tampoco se salvan. Son tantos y tantos los ejemplos y los testigos de este maldito furor, de esta maldad incontenible, que se despierta en los hombres cuando conducen a sus pueblos hacia las guerras.

Adolfo Eichmann ha sido uno más entre los muchos que, sustentando y poniendo en practica la más absurda y soberbia idea racista, han cometido terribles crímenes, llevando a la vez la desolación a un pueblo —ese sufrido pueblo alemán— que hubo de soportar las consecuencias de una idea política nefasta y cruel. Niños alemanes de 8 años combatiendo contra las tropas rusas, viejos de 80 años atrincherados defendiendo Berlín. Alemania se había quedado sin hombres.

¿Por qué Norteamérica y los aliados, sabiendo lo que ocurría en los campos de concentración no los conquistaron en primer lugar, acabando con los sufrimientos?…No, dejaron que pasara hasta después de acabada la guerra…

¿CÓMPLICES…DEL GENOCIDIO?

Sería absurdo dudar de la violencia con que Hitler animó aquella acción, conocida como la “Solución final“. El mismo Goebbels, cuya fidelidad al Fuhrer no puede ponerse en duda, escribía con fecha 14 de Febrero de 1942:

El Fuhrer expresa una vez más su decisión de acabar brutalmente con todos los judíos de Europa. En lo que se refiere a este punto, no hay lugar para ninguna consideración de carácter sentimental

Y aunque no apareció orden ni documento alguno de Hitler, decretando el exterminio de los judíos, las directrices encaminadas a encontrar una “solución final” emanan sin duda de él, aunque Heydrich sea el encargado de aplicar los expeditivos métodos.

¿No persiguió, apresó, mató, y expulsó, Norteamérica también a los judíos?, ¿al igual que Francia y otros países europeos?

Si, Eichmann representó sin duda el espíritu de la acción… todos coinciden en la conducta negativa de Eichmann en los esfuerzos de última hora de detener la matanza de judíos….