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Historia sucinta de la matemática

Historia sucinta de la Matemática – (Gino Loria)

De la escuela de geómetras que desde fines de siglo honra a Italia, la venerable figura del eximio profesor de Génova, se ha destacado por su consagración a la historia de la Matemática. Su incansable labor de medio siglo ha producido obras utilísimas a todos los cultores de esta ciencia. Tales son:

Il passato e il presente delle principali teorie geometriche, que ha alcanzado varias ediciones; La Scienze esatte nell’antica Grecia (5 vol.); Pagine di Storia nella Scienza; Storia delle Matematiche (2 vol.); etc.

En todas las revistas internacionales de Historia de la Ciencia ha colaborado asiduamente, y en su patria fundó el Bolletino de Bibliografía e Storia delle Scienze Matematiche.

El Enigma de la Catedral de Chartres

El enigma de la catedral de Chartres

El Enigma de la Catedral de Chartres – (Louis Charpentier)

En el interior de la catedral de Chartres, a occidente de la parte baja del crucero sur, hay una piedra rectangular, empotrada en el sesgo de las otras losas, cuya blancura resalta netamente sobre el matiz gris general del enlosado. Esta piedra está marcada con una espiga de metal brillante ligeramente dorado.

Ahora bien, cada año, el 21 de Junio, cuando luce el sol, lo que suele acontecer en esta época, un rayo bate, a mediodía exactamente, la blanca piedra; un rayo que penetra por un espacio practicado en el vitral denominado de Saint-Apollinaire, el primero del muro oeste de ese crucero. Esta particularidad es señalada por todos los guías y aceptada como una rareza, una diversión del enlosador, del vidriero o del constructor…

El azar me llevó a Chartres un 21 de Junio, y quise ver “aquello” como una de las curiosidades del lugar.

A mi parecer, el medio día local debía situarse entre la una menos cuarto y la una menos cinco de nuestros relojes… Y fue efectivamente en aquel momento el punto luminoso se instaló sobre la losa.

Un rayo de sol que, en una cierta penumbra, hace una mancha sobre el pavimento, ¿qué tiene de extraño? Son cosas que se ven a diario… No obstante, no pude desasirme de una sensación de extrañeza.

Alguien, en tiempos, había dejado un espacio vacío, un minúsculo espacio vacío, en un vitral… Otro se había preocupado de escoger una losa especial, una losa diferente de las que constituyen el suelo de Chartres, más blanca, a fin de que fuese notada. Se había tomado el trabajo de labrarle, en el enlosado, al sesgo, un sitio, a su tamaño, donde insertarla; se había tomado el trabajo de practicar en ella un agujero para fijar aquella espiga que no señalaba ni el centro de la losa ni ninguno de sus ejes.

Se trata de algo más que de un capricho del enlosador. Un enlosador no hace un agujero en un vitral para que el sol se pose, unos días al año, en una piedra…

Un vidriero tampoco transforma un enlosado para ilustrar el olvido de una partícula de vidrio en el vitral que acaba de colocar.

Una voluntad concertada había ordenado aquel conjunto. Enlosador y vidriero habían obedecido a una orden, Y aquella orden había sido dada en función de un tiempo: el único momento del año en que el rayo de sol alcanza el cenit de su carrera hacia el Norte.

La orden había sido dada por un Astrónomo.

Y aquella orden había sido dada en función de un lugar: la piedra está situada en la prolongación del muro sur de la nave, en el centro de la parte baja del crucero  –que no exactamente en el centro–  y la inclinación de la piedra había sido, con toda evidencia, deliberada; el lugar había sido escogido por un Geómetra