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Agosto 1914

Agosto 1914

Agosto 1914 – (Alexander Soljenitsin)

La novela, cabeza de una trilogía que el autor, Premio Nobel 1970, califica de obra cumbre de su vida, trata sobre la terrible derrota sufrida por el ejército zarista en la Prusia Oriental durante los diez primeros días de la Primera Guerra Mundial, un período que muchos historiadores consideran como el que inició el camino hacia la revolución, la guerra civil y el terror en la Rusia de primeros de siglo.

El rápido y deslavazado avance de las tropas rusas sobre Prusia se ve seguido de un vertiginoso y desorganizado despliegue en retirada de esas tropas invasoras, copadas por el hábil general François, y presionadas por los cuerpos del ejército de von Ludendorff y von Hindenburg.

Soljenitsin nos narra el desbarajuste imperante en el Estado Mayor ruso, donde generales ineptos, cuando no cobardes llevaron al sacrificio a gran número de soldados que, dóciles en la sumisión de siglos ante ideas que pronto cambiarían, hicieron patente su valor y su capacidad victimaria.

Aunque sólo sea como contraste excepcional, se dibujan también otras figuras militares como Samsónov, Martos, Kzimov, el incansable coronel Vorotíntsev, etcétera, responsables y competentes.

Se nos relata, asimismo, el fondo del gran sueño de una Rusia dormida, desde hacía un siglo, y que precisaba, para despertar, el choque brutal contra la férrea organización prusiana. Contra ese prolongado letargo ya pugnaban los arañazos de los socialrevolucionarios, de los anarquistas místicos de Tolstoi, de la “intelligensia” y de los estudiantes.

En medio de la transición, se mueven dramáticamente ante unos trágicos sucesos, todavía no comprendidos en su exacto valor histórico, unos personajes de gran aliento humano que discurren su angustiada peripecia.

Las Tesis de Abril

Las tesis de Abril

Las Tesis de Abril – (Lenin)

En nuestra actitud ante la guerra, que por parte de Rusia sigue siendo indiscutiblemente una guerra imperialista, de rapiña, también bajo el nuevo gobierno de Lvov y Cía.., en virtud del carácter capitalista de este gobierno, es intolerable la más pequeña concesión al “defensismo revolucionario“.
El proletario consciente sólo puede dar su asentimiento a una guerra revolucionaria, que justifique verdaderamente el defensismo revolucionario, bajo las siguientes condiciones:
 A: Paso del Poder a manos del proletariado y de los sectores pobres del campesinado a él adheridos.

B: Renuncia de hecho, y no de palabra, a todas las anexiones.

C: Completo rompimiento de hecho con todos los intereses del Capital.

Supresión de la policía, del ejército, y de la burocracia. (Sustitución del ejército permanente por el armamento general del pueblo)


Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de Capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria ”exigencia” de que deje de ser imperialista. 
Reconocer que, en la mayor parte de los Soviets de diputados obreros, nuestro Partido está en minoría y, por el momento, en una minoría reducida, frente al bloque de todos los elementos pequeñoburgueses y oportunistas sometidos a la influencia de la burguesía, y que llevan dicha influencia al seno del proletariado, desde los socialistas populares y los socialistas revolucionarios, hasta el comité de Organización.Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario y que por ello, mientras este gobierno se someta a la influencia de la burguesía, nuestra misión sólo puede consistir en explicar los errores de su táctica de un modo paciente, sistemático, tenaz y adaptado especialmente a las necesidades practicas de las masas.Mientras estemos en minoría, desarrollaremos una labor de crítica y esclarecimiento de los errores, propugnando al mismo tiempo la necesidad de que todo el Poder del Estado pase a los Soviets de diputados obreros, a fin de que, sobre la base de la experiencia, las masas corrijan sus errores.No una república parlamentaria  –volver a ella desde los Soviets de diputados obreros seria dar un paso atrás–  sino de una República de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país de abajo arriba.