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Salud, Belleza y Juventud

Salud, belleza y juventud

Salud, Belleza y Juventud por los agentes naturales – (Atilio Spezza)

Por el título “Salud, Belleza y Juventud“, no debe suponerse, ni remotamente, que vamos a tratar aquí de asuntos relacionados con la coquetería, tan en boga en estos tiempos. En realidad, estas tres palabras son sinónimas, pues no puede haber belleza y juventud sin salud.

Para convencernos mejor bastaría observar a un ser sano en el verdadero sentido de la palabra (no existe). Pero, ¿dónde hallarlo? Entre los seres humanos nos sería difícil, pues nuestra especie, demasiado desviada en el sentido fisiológico debido, en el mejor de los casos, a las dificultades creadas por el artificio de su rápida evolución, no es fácil hallar el prototipo de la salud ciento por ciento.

Mucho más fácil es hallarlo en una especie seleccionada por la lucha espontánea por la vida, en un ambiente más natural que el creado por el hombre con sus medios, acertados a veces, pero ficticios casi siempre.

La Tierra, anterior al hombre, no es obra del hombre. La Tierra, es pues, desde su origen  –para, y de todos los hombres–  Todos por modo indiviso y sin distinción de raza o de tiempo de su paso por el mundo la heredaron (en común) gratuitamente. Ella ha constituido, constituye, y ha de constituir en el porvenir el espacio vital único de que puede servirse la Humanidad, para su solo soporte, granero y hogar.

Y el hombre  –cada hombre–  desde su primer antepasado, tiene un derecho natural, inalienable e imprescindible de acceso a las ingentes riquezas y utilidades de la tierra. Ese derecho del hombre  –de cada hombre–  es tan antiguo e igual como el derecho a respirar el aire, beber el agua y a tomar el sol. Nadie ha podido renunciar a él, porque es irrenunciable, es vital. Y quien a él renunciare no podrá hacer lo propio con el derecho igual de sus sucesores.

Es una gran injusticia la que se ha cometido: vastas extensiones de tierra han sido sometidas al monopolio de los individuos por la conquista a mano armada, la merced del príncipe o la fuerza avasalladora del dinero. Y la apropiación como propiedad exclusiva de algunos hombres, del espacio vital sobre el que hemos de vivir todos, ha tenido lugar.
 
La Tierra, libre y gratuita en su origen, se halla acotada. Y sometidos a fuerte tributo su aprovechamiento agrícola, industrial y urbano. Las rentas absentistas y los impuestos mancillan su original pureza.

Al hombre sin igualdad jurídica le sobra la libertad moral. La igualdad jurídica en Economía es la Igualdad del espacio. La ley natural del espacio ha de regir para todos igual

(Magistrado del Tribunal del Consejo General del Poder Judicial)

La Preservación de Enfermedades

La preservacion de enfermedades

La Preservación de Enfermedades

El camino más corto para alcanzar un fin en cualquier problema que se presente, no importa en qué orden de la vida, es el que se mide por un arco. Las horas de la mañana llegan en línea curva; el año es una sucesión de curvas; el Tiempo también; y el Todo una esfera infinita. La recta de que nos hablan los filósofos es una concepción absurda sobre la cual se ha montado toda la arquitectura abstracta de la Geometría.

El sol, lejos de marchar en línea recta, gira siguiendo un maravilloso arco. La Vía Láctea recorre el espacio como una rueda. Los universos lejanos, los soles, los mundos, las lunas, los cometas, trazan arcos. Aquel astro, que parece seguir una línea recta, es realmente perturbado por uno o varios cuerpos que le apartan de su ruta ideal.

La humanidad aprende a vivir alejándose del camino recto. La civilización ha inventado una graciosa curva que se llama “educación“. Ella permite ocultar el fondo de nuestros sentimientos, enmascarándolos con una fórmula común. Las distancias de los centros de dos almas es una línea recta, pero no debemos ir por ella, sino por la curva que la educación ha trazado para el trato social. Por ella se va bien en todos los puntos de su trayectoria. Se gana tiempo, aunque parezca lo contrario. La civilización ha cultivado y legalizado esa curva que hace del hombre honrado un solemne hipócrita.

La sinceridad, la sencillez, la ingenuidad, encuentran siempre perturbadores, y cuando alguna vez el hombre quiere hacer uso de uno de esos elementos rectilíneos, lo anuncia previamente como una amenaza a las leyes de las costumbres.

Si sentís la necesidad de pedir dinero a un amigo, la amistad os brinda una línea recta. Mas no la seguís. Empezáis por perífrasis, rodeos, historias, es decir, comenzáis por trazar curvas y más curvas que os conducen tanto más pronto al fin deseado cuanto más graciosa y delicada sea el trazado por ellas.

El que sigue el camino recto no está educado, ni sabe vivir; la sociedad le huye o le teme. La línea recta es la línea de la guerra, es la línea absurda que la razón no admite. Es la línea de los atracadores, la de los ladrones de corrales y salteadores de caminos. El hombre que la inicia suele avergonzarse y se enmascara el rostro para ejecutarlas, o bien piensa en ella cuando es de noche.

La vida es un sinusoide; la línea visual no es recta, ni el rayo de luz, ni la trayectoria de la bala que sale del fusil. Hasta la Verdad sufre flexiones en el concepto del hombre que la contempla. Y como la consecución de un fin es la apetencia constante del hombre, no puede aconsejarse a éste la línea recta como camino más corto para llegar a él, sino la curva más o menos convencional que le guía hasta el corazón mismo de sus anhelos.

Neandertal

Neandertal

Neandertal – (John Darnton)

En las remotas montañas del norte de Asia, un guerrillero desaparece, una estudiante es asesinada y un eminente paleontólogo norteamericano se esfuma sin dejar rastro. Para la oscura institución responsable de la investigación todo esto son indicios de que algo ha salido mal en la más extraordinaria expedición jamás llevada a cabo.

Matt Mattison y Susan Arnot, antiguos alumnos del profesor desaparecido, ex amantes y en la actualidad rivales académicos, aceptarán la misión de encontrar a su viejo tutor de Harvard y el secreto que él ansiaba descubrir: la existencia de una especie entroncada con los orígenes de la humanidad, cuyos individuos han existido durante más de cuarenta mil años. Dotados de poderes inimaginables en un mundo dominado por humanos, dichos homínidos están a punto de alterar para siempre el curso de la civilización.

John Darnton, haciendo gala de un experto manejo del suspense y de una rigurosa documentación científica, nos presenta la pugna entre arqueólogos y gobiernos rivales por seguir la pista a un grupo de criaturas que son una reliquia de la prehistoria. El resultado es “Neardental“, la novela de aventuras más esperada del año que, de la mano de Darnton, llevará al lector hacia un viaje fantástico que le hará creer en lo imposible.

El Origen de los Dioses

El origen de los dioses

El Origen de los Dioses – (Christian Jacq)

Grabados, en el interior de las pirámides, los jeroglíficos hablan de un pasado lleno de esplendor, riqueza y misterios.

En esta obra, Christian Jacq profundiza en un universo apasionante y desconocido que pone al descubierto la naturaleza de una de las civilizaciones más antiguas e interesantes de la humanidad.

El significado de la vida y la muerte, las relaciones entre los hombres y los dioses, la política, las artes y las ciencias son aquí estudiadas con rigor para desentrañar los enigmas fundamentales del pensamiento del Egipto faraónico.

El infinito en la palma de la mano

El infinito en la palma de la mano

El infinito en la palma de la mano – (Gioconda Belli)

El mágico relato de nuestros orígenes es probablemente el que más fascinación ha inspirado en la humanidad a lo largo de los tiempos. Pero, mas allá de los cuarenta versículos que la Biblia dedica a Adan y Eva, más allá incluso de la leyenda, ¿cómo sería la vida de aquella inocente, valiente y conmovedora primera pareja?, ¿cómo sería aquel universo primigenio?

Poesía y misterio se dan la mano en esta sorprendente  novela que nos presenta al primer hombre y la primera mujer descubriéndose y descubriendo su entorno, experimentando el desconcierto ante el castigo, el poder de dar vida, la crueldad de matar para sobrevivir y el drama de amor y celos de los hijos por sus hermanas gemelas.

El infinito en la palma de la mano ha sido galardonada con el Premio Biblioteca Breve  2008 por su singularidad y su capacidad evocadora. Gioconda Belli ha creado un mundo nuevo que surge de los Grandes libros secretos, textos apócrifos o prohibidos llenos de revelaciones y fantásticas apariciones, y recrea magistralmente la historia más prodigiosa que puede imaginarse.

Todo comienza cuando Adán despierta tras su creación en el jardín del Edén, una parcela del mundo creada por Dios para el disfrute de todas las criaturas que pueblan la tierra ya que se trata de un lugar idílico en el que todas las criaturas tienen sus necesidades biológicas completamente satisfechas y las malas sensaciones como el dolor no existen. Con el fin de complementar al hombre Dios crea a la mujer (Eva) de la misma forma que al hombre: en la absoluta ignorancia. Sin embargo ambos saben a la perfección nombrar las cosas que les rodean y manejan la habilidad del lenguaje instintivamente. Explorando su hábitat, Eva descubre el árbol del conocimiento, el cual da los frutos que harán surgir en ellos la filosofía como herramienta para alcanzar conocimientos.

El diablo en forma de serpiente le habla de sus propiedades a Eva y le advierte que si tomase sus frutos posiblemente incluso muriera. Pero ella, sin tener en cuenta sus advertencias come porque no teme a la muerte y tiene curiosidad de lo que pueda pasar. Al comprobar que queda impune les da a probar a los animales y más tarde a Adán. Luego se refugian en una cueva y descubren lo que son los sentimientos más allá de la tranquilidad y la felicidad como lo es el deseo. Al rato todo comienza a temblar y la tierra se fractura ante sus pies abriendo una grieta entre ellos y el paraíso. Enseguida se dan cuenta de que es el castigo que Dios les ha impuesto por desobedecer sus normas y hacer uso de una libertad excesiva.

Descubren que el lugar al que han sido enviados es muy distinto del paraíso al ser más yermo y hostil. Al principio solo desean permanecer cerca del paraíso a la expectativa de ser perdonados, pero la humanidad que les ha dado la fruta del conocimiento les hace explorar su alrededor donde tienen problemas con el terreno y la fauna que les rodea. Entonces llegan a la conclusión de que no soportan esa situación y que prefieren descubrir qué es la muerte pero Dios les salva porque tiene curiosidad de lo que sus creaciones serán capaces de hacer en el futuro. Pronto sus necesidades vitales se hacen obvias, pero Adán temeroso de la ira de Dios se niega a comer ninguna fruta y se lo prohíbe a Eva porque ella fue la que le impulsó a comer la última vez. Pero Dios, les envía señales para hacerles entender que comer no es malo y es necesario. A pesar de todo, Adán no se sacia comiendo frutas y como a su alrededor observa como los animales se devoran los unos a los otros para vivir, decide empezar a matar conejos fascinado por la muerte tal como se la ha descrito el diablo.

Sin embargo Eva no entiende que es vital para ella alimentarse de animales lo cual lo considera un error, al igual que una crueldad. Al cabo de un tiempo reflexionando sobre si Dios creó a esos animales para que se alimentaran ellos empieza a hacer caso a Adán. Con el paso de los meses Eva da a luz a Caín (cuyo nombre proviene del perro con el que Adán jugaba en el paraíso) y a Luluwa. En breve se queda embarazada de Aklia y Abel. Poco a poco van adquiriendo conocimientos del mundo animal que luego aplican para mejorar su calidad de vida e ingeniar artilugios que les ayuden en sus tareas a la vez que sus hijos crecen. Abel, resulta ser un muchacho tranquilo, trabajador, apuesto y amante de Dios pero Caín es muy diferente a él y es difícil de educar dado a su carácter a veces estoico a veces apasionado que siempre está rodeado de una aureola siniestra.

Abel se gana fácilmente el aprecio de su padre y Eva se encariña de la solitaria y marginada Aklia mientras que Caín y su gemelo Luluwa se enamoran el uno del otro. Todo se tuerce cuando Dios decide que el lazo de sangre que los une es demasiado grande y que por ello no pueden reproducirse entre ellos así que con la primera menstruación de las dos hijas deciden emparejar a Caín con Aklia y a Abel con Luluwa. La tensión crece de forma evidente por parte de Caín que está triplemente celoso de Abel porque él tiene el cariño de su padre, está destinado a emparejarse con Luluwa y además cuenta con el favor de Dios. Todo termina cuando Abel le intenta convencer de que es lo correcto y que es lo mejor para él, Caín le mata accidentalmente de un golpe y Dios castiga a Caín marcándole la cara y desterrándole a tierras lejanas. A raíz de eso Adán repudia a su hijo y junto con Eva, Luluwa y Aklia intentan seguir adelante y perpetuar su especie.

Del sentimiento trágico de la vida

El sentimiento trágico de la vida

Del sentimiento trágico de la vida – (Miguel de Unamuno)

Este doquijotesco don Miguel de Unamuno“, como le saludaba en un verso famoso Antonio Machado, nació en Bilbao en 1884 y murió en Salamanca el 31 de Diciembre de 1936. En esta ciudad transcurrió lo más fecundo de su existencia, entregado a su cátedra de griego, a la rectoría de la Universidad, a sus andanzas y coloquios infatigables, y a una obra fecundísima de escritor y removedor de ideas.

Se le ha considerado siempre una de las mentes más profundas y originales de Europa, habiendo alcanzado casi todas sus obras  versiones a los más distintos idiomas. Unamuno abarcó muy diversos géneros  –poesía, ensayo, teatro, filosofía, novela-,  dejando en todos la huella de su poderosa personalidad. Del Sentimiento Trágico de la Vida es una extraordinaria y apasionada serie de meditaciones en torno a los problemas fundamentales del espíritu y del destino humanos.

Ha sido reconocida por modo unánime como su obra capital. En ella está el alma española junto a la celosía del confesionario en plena confesión, y lo más atractivo de su tono es el sincero dramatismo concienzudo y sin orgullo con que don Miguel se da rudos golpes de pecho, penitente español en la catedral de su alma…

El hombre de carne y hueso – El punto de partida – El hambre de inmortalidad – La esencia del catolicismo – La disolución racional – En el fondo del abismo – Amor, dolor, compasión y personalidad – De Dios a Dios – Fe, Esperanza y Caridad – Religión mitología de ultratumba y apocatástasis –  El problema práctico – Don Quijote en la Tragicomedia europea contemporánea

Las Sociedades Primitivas

Las sociedades primitivas

Las Sociedades Primitivas – (Claude Lévi-Strauss)

Nuestra forma de vida no es la única que puede darse en la sociedad humana. Han habido, y de hecho todavía existen, otros modos de vivir que han dado como resultado sociedades que están establecidas sobre fundamentos muy distintos a los de la sociedad en que vivimos. Esas organizaciones humanas, a las que durante mucho tiempo se las agrupó por comodidad bajo el concepto genérico de “sociedades primitivas”, son el objetivo de estudio de Etnólogos y Antropólogos en general, y ello no sólo por el interés intrínsico que presentan en sí mismas, sino también porque la historia cultural no está desvinculada del futuro de la humanidad.

Shosha

shosha

Shosha – (Isaac Bashevis Singer)

El propio autor decribe esta novela como “un relato en que se presentan unos cuantos singulares personajes en circunstancias singulares“. La acción se desarrolla en Varsovia durante la década de los treinta, los años del ascenso de Hitler al poder. El protagonista, Aaron Greidinger, conocido familiarmente como “Tsutsik“, se encuentra sentimentalmente relacionado con cuatro mujeres: Betty, que admira su talento; Celia, mujer casada, mayor que él; Tekla, muchacha campesina, que trabaja como criada en su nuevo piso; Dora, la marxista, una antigua pasión, con la que se reconcilia la víspera de su marcha a la Unión Soviética. Un día de primavera redescubre su pasado en la persona de su compañera de juegos de infancia, Shosha, que es todavía una joven inocente… El posterior destino de “Tsutsik” y Shosha, revelado en un epílogo en Israel, corona esta maravillosa saga de imprevisibilidad humana, autoengaño y humor en medio de la tragedia.

TAO TE CHING – LAO TZU

TAO TE CHING - LAO TZU

Tao TE CHINGLAO TZU – (Stephen Mitchell)

El TAO Te Ching (El Libro del Sendero), de Lao Tzu, es una de las joyas de la Humanidad, un tratado ya clásico sobre el arte de vivir cuya vigencia se extiende fuera de todo tiempo y de todo lugar. Su figura central –el Maestro– es un hombre o una mujer que vive en armonía con el TAO, esencia irreductible del universo y fuente de toda vida. El Maestro es, así, un ejemplo vivo que nos enseña no sólo a gobernar sabiamente nuestra vida, sino también a dirigir ya sea un país, una empresa o una familia.

La presente versión está basada en la traducción inglesa de Stephen Mitchell, una de las más reputadas internacionalmente y de la cual se han vendido más de medio millón de ejemplares en todo el mundo. Su especial cualidad es que transmite con sencillez y claridad las enseñanzas de esta obra inmortal que a menudo resultan excesivamente crípticas en otras versiones. La adaptación que aquí presentamos ha sido constrastada con otras traducciones españolas e inglesas, aunque respetándose en todo momento el estilo claro y directo de la versión de Mitchell.

Las ilustraciones han sido seleccionadas por el Doctor Stephen Little, director de Arte Oriental del Instituto de Arte de Chicago y una autoridad de Arte chino y japonés. Se trata de un bellísimo conjunto de pinturas realizadas por artistas taoístas, o por pintores de inspiración taoísta, cuidadosamente elegidas para realzar el espíritu y la poesía de estas magistrales enseñanzas. Los interesados hallarán una detallada información acerca las mismas al final de esta obra..

El Libertino

El libertino

El Libertino – (Frederic Wakeman)

El mar es una antigua prueba. Y, milenios atrás, el hombre, era un organismo marítimo, debió sobrepasarla, acosado por un misterioso impulso de inferioridad o superioridad que le impulsó el avance hacia la tierra firme. Fué una tremenda ordalía, y por ello la memoria humana ha velado piadosamente esos recuerdos; así como no registra las angustias al nacer, tampoco rememora los padecimientos del renacer terrestre, esa revolución, esa violenta distorsión del cuerpo y la mente, tan parecida a un estrangulamiento. No conservamos hacia la matriz primordial, el mar, más que una desconfianza, un terror leve e insondable a la vez, en ocasiones sólo indiferencia, pero en él se cumplió la prueba a la que debemos nuestra humanidad.

A esta prueba se ve arrojado de pronto nuevamente Duncan Bell a causa de un accidente en apariencia sin explicación alguna. Duncan Bell, que flota en la noche del pacifico con su hijo aferrado a un fragmento de yate, casi sin esperanzas de salvación, es un disipado, uno que ha entregado al libertinaje todo lo que la vida le concedió: riqueza, talento, amor. Tras el parapeto del dinero, ha sido el que no puede tolerar a los ricos, y por su vocación de marino, su única pasión verdadera, no se ha atrevido a romper sus comodidades y convenciones que desprecia. Es un desarraigado, el que no encuentra en la tierra el sentido que lleva atraparse a ella, un paria del alma entre hombres. Y mientras es arrastrado por la resaca, mientras con ojos de preahogado ve pasar ante sí las imágenes de su despreciada vida, piensa que para hacer frente a la prueba sólo tiene en su haber, paradógicamente, esos conocimientos marinos que recogió en su indolencia y ese hijo concebido por azar con una mujer de la que lo separa la sospecha. Todo cobra para él en ese momento un sentido diverso, el mundo se le vuelve al revés, y cuando el mar reitera su eterna y aniquiladora pregunta: ¿Qué eres?, Duncan Bell responde ahora con voz humana: “¡Quiero ser!”