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La Piedra de Toque

La piedra de toque

La Piedra de Toque – (Montserrat del Amo)

En la consulta del médico. Margarita, la madre, orgullosa hasta reventar, por las maravillas  —reales o imaginadas—  de su niño.

El hijo, Carlos Alberto, dieciséis años. Y la enfermera, que pregunta y pregunta, que sondea y sonsaca, que pone nerviosa a doña Margarita. Y el enfado de la madre porque aquella ignorante enfermera no capta, no descubre, no admira la enorme inteligencia, el alto coeficiente mental de Carlos Alberto.

Y, al final, la indignada horrible explosión de Margarita porque a su niño no lo recibe el famoso doctor Deva, sino un vulgar colaborador suyo, el doctor Fernando Méndez. Ese doctor Méndez al que Margarita llama, a gritos “enfermo, perturbado, loco…

En La Piedra de Toque, Montserrat del Amo ha escrito la historia de un paralítico cerebral. Y del tesón de unas personas que, en vez de encasillarlo como “subnormal” y marginarlo, privándole de la educación especial, creen en él y en sus posibilidades.

Esta es una interesante novela que hará pensar a los lectores. La Piedra de Toque no es una novela amarga, sino llena de ilusión y esperanza. Es la historia de una superación

Terrirorio comanche

Terrirorio comanche

Territorio Comanche – (Arturo Pérez-Reverte)

Una auténtica historia de Guerra nunca es Moral. No instruye, ni alienta la Virtud, ni sugiere modelos de comportamiento, ni impide que los hombres hagan las cosas que siempre hicieron. Si una historia de Guerra parece Moral, no la creáis.

Guerra de Bosnia, principios de los años noventa.

Una novela extraordinaria que es, además, una lúcida reflexión sobre el periodismo

«Para un reportero en una guerra, territorio comanche es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. El suelo de las guerras está siempre cubierto de cristales rotos. Territorio comanche es allí donde los oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando.»

Esta novela fue llevada al cine por Gerardo Herrero y protagonizada por Imanol Arias y Carmelo Gómez.

Territorio comanche es una obra maestra, no porque sea de una perfección literaria sin igual, sino por todo lo que ésta conlleva. No sólo es de fácil lectura, sino que se acerca al estilo de los artículos periodísticos que nos enriquecen culturalmente. Se trata de una obra en la que Reverte saca lo más profundo de sí y lo pone a la vista de todos aquellos a los que la guerra nos queda tan lejos, nos ofrece otro punto de vista.

No solo habla de la muerte y destrucción, sino que nos habla de amistad. De personas y de sentimientos. Sentimientos de amor y de odio, de ternura y de ilusión, de esperanza y de deseos como el que sentía Márquez por su puente. Juega un poco con la muerte, hace bromas con ella e incluso se permite reírse de los muertos como Sexsymbol. Pero esto sólo lo puede hacer alguien que ha sido capaz de ganarle a la muerte cuando ésta le tuvo enfrente.

Es una novela excepcional e incluso se podría decir que consiguió salir victoriosa de su adaptación al mundo cinematográfico, pues hay que felicitar a los actores por su interpretación y sobre todo agradecer ese decorado real que nos permitió sentir más cerca lo que quería mostrar.

Me gustaría acabar este apartado con un comentario que hizo el propio Pérez-Reverte sobre esta adaptación cinematográfica:

“Ninguna película es nunca tu historia, ni la que has escrito ni la que ha vivido. Hay cosas que te gustan más, otras menos y otras nada. Sin embargo, a pesar de todo eso, a veces una película consigue recuperar, o construir, algo que merece la pena. En el caso de Territorio Comanche ha sido así. Se trata de una película voluntariamente seca y dura, fría, con ninguna concesión a la retórica fácil, las pseudocoartadas morales ni los efectos sentimentales que solemos encontrar en las películas sobre reporteros de guerra.

Territorio Comanche es una simple historia de amistad y de trabajo en un lugar difícil, en un mundo difícil, entre gente que se dedica a la difícil tarea de contar para espectadores lejanos una guerra que desde Troya a Sarajevo siempre fue la misma. Una guerra que, a pesar de sus crónicas diarias y la crudeza de sus imágenes, esos hombre y esa mujeres, los periodistas que cubren conflictos bélicos saben por experiencia que seguirá siendo siempre la misma guerra, sin que eso altere, salvo por unos minutos de telediario, el pulso de la gente. En Territorio Comanche, hasta los colores, fríos y grises, corresponden a la mirada desesperanzada y lúcida con que realmente ves la guerra cuando estás metido en ella; y logran crear de un modo bastante fiel, tratándose del cine, el modo en el que trabajan los reporteros profesionales.

Creo que Carmelo, Imanol y los otros, encarnan con suficiente credibilidad la mirada de quienes viven el horror sabiendo que nada, ni siquiera su trabajo, podrá impedir que el hombre siga matándose hasta la consumación de los tiempos. Precisamente la toma de partido de Gerardo Herrero es esa: la áspera sequedad de una trama y unas imágenes más elocuentes que un discurso, una lágrima o una bandera. Por supuesto, no faltarán algunos imbéciles que lamenten en esta película la ausencia de demagogia al uso, camuflada de compromisos morales o éticos, de hermanitas de la caridad travestidas de periodistas filántropos que viven y mueren por la solidaridad, la paz y el progreso, en vez de profesionales que se limitaban a hacer su trabajo lo mejor que podían, a cambio de un sueldo y de una cierta idea del mundo y de sí mismos. Pero da igual. Ellos nunca fueron reporteros, ni estuvieron allí. Ni les mataron, trabajando, a cincuenta y dos compañeros”.

¡Campeona!

Campeona

¡Campeona! – (Suzan Elizabeth Phillips)

Queridos lectores:

De todos los libros que he escrito, ¡Campeona! es el que más me llena de orgullo. Es una de mis historias favoritas, y llevaba años deseando contarla; trata sobre “una mujer con el coraje necesario para enfrentarse al mundo de los hombres” ¿Ha habido alguna vez una heroína, menos preparada para eso que la correcta y distinguida Susaannah Faulconer?

Susannah huye de su boda, a lomos de la Harley de un chico malo, y entra en un mundo para el que no la habría podido preparar ningún manual de protocolo. Un mundo con hombres como Mitch Blaine, genio de los negocios que no aguanta a la Alta Sociedad, y Sam Gamble, un visionario carimático. También conoceremos a Yank Yankowski, uno de esos fabulosos frikis sobre los que me encanta escribir. Estos tres hombres obligarán a Susannah a poner a prueba su valor y su capacidad para amar en el mayor desafío de su vida.

El Poder del Espíritu

El poder del espiritu

El Poder del Espíritu – (Rosemary Altea)

La ayuda espiritual que necesitamos para comunicarnos con nuestros seres queridos más allá de la muerte.

Aunque nos cueste creerlo, los seres humanos nacemos dotados de unas cualidades poderosas, que nos guían y nos proporcionan energía vital. Sin embargo, a menudo no sabemos aprovechar estos dones y nos perdemos en un laberinto de confusión y miedo.

Al entregarnos “El Poder del Espíritu“, Rosemary Altea nos ayuda a recuperar ese poder oculto, para que aprendamos a oir nuestra voz interior y la de los seres que tanto hemos querido antes de que la muerte los llevara.

Los suyos son ejercicios simples, que solo requieren un poco de paciencia, la calma necesaria para aprender a sentir, y la ilusión de saber que nuestra fuerza espiritual siempre nos acompaña.

El poder de Rosemary Altea para comunicar con el mundo de los espiritus le ha valido el reconocimiento de miles de personas que asisten a conferencias y ponen en practica los ejercicios por ella recomendados. Nacida en Inglaterra, Rosemary Altea vive en Vermont (Estados Unidos), pero viaja constantemente a Europa para dirigir grupos de trabajo y poner sus dotes al servicio de los demás.

No soy más que una aprendiza, pero estoy deseosa de ofrecer al mundo las maravillosas enseñanzas de mi guia: Águila Gris” (Rosemary Altea)

Intimidad

Intimidad

 Intimidad – (Osho)

La capacidad para la verdadera intimidad se basa, por encima de todo, en la confianza en uno mismo y en el valor que cada cual tiene como ser humano único. Y, según Osho, la única forma de desarrollarla consiste en ser absolutamente honrados con nosotros mismos sobre quiénes somos, sin juicios de valor y sin el deseo de cambiarnos para encajar en los ideales de otras personas. Por desgracia, la mayoría de nosotros vivimos inmersos en la ilusión de que la fuente de la intimidad se encuentra en nuestra relación con un “otro” especial en nuestra vida, y si no hemos desarrollado la suficiente confianza en nosotros mismos, vamos en busca de ese otro especial en el que depositamos la esperanza de recibirla.

Osho nos indica el camino para llegar a la auténtica fuente de nuestra capacidad para alcanzar la intimidad, no solo en las relaciones amorosas, sino también en toda la comunidad de seres del planeta. Así, la intimidad no es algo que podamos encontrar fuera de nosotros mismos, sino una capacidad que descubrimos cuando logramos saber quiénes somos y aprendemos a confiar en ello.

A todo el mundo le da miedo la intimidad, aunque no sea consciente de ello. La intimidad significa quedarse descubierto ante un desconocido, y todos somos desconocidos: nadie conoce a nadie. Somos desconocidos incluso para nosotros mismos, porque no sabemos quiénes somos.

La intimidad te aproxima a un desconocido. Tienes que quitarte todas las defensas, porque solo así es posible la intimidad. Pero de eso tienes miedo: si te quitas todas las defensas, todas las máscaras, ¿quién sabe qué hará contigo el desconocido? Todos escondemos mil y una cosas, no solo los demás, sino de nosotros mismos, porque nos han educado una humanidad enferma con toda clase de represiones, inhibiciones y tabúes. Y el temor consiste en que con un desconocido  —no importa haber convivido con esa persona treinta o cuarenta años: nunca deja de ser un desconocido—  resulta más seguro mantener ciertas distancias, ciertas defensas, para que no se aprovechen de tu debilidad, de tu vulnerabilidad.

A todo el mundo le da miedo la intimidad…

El problema se complica aún más porque todo el mundo desea la intimidad…