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Las Memorias de Leonardo

Las memorias de Leonardo

Las Memorias de Leonardo – (Jack Dann)

Florencia, siglo XV. Aquí, en una ciudad gobernada por los Médici, y en una época en la que la ciencia y la magia van de la mano, el talento de Leonardo da Vinci empieza a dar señales de su temprano genio. Rodeado de grandes figuras históricas como Sandro Botticelli y Nicolás Maquiavelo. Leonardo disfruta de la privilegiada vida del artista y ama a una joven increíblemente hermosa. Pero un enemigo cruel y despiadado está tramando su caída. El gran artista e inventor se verá obligado a abandonar la ciudad que lo vio nacer, dando así lugar a un mítico viaje hacia su destino, una aventura magnífica que podría haber sucedido.

Jack Dann ha recibido algunos de los premios literarios más importantes y ha sido comparado con Kerouac, Borges, Roald Dahl, Lewis Carroll, Mark Twain y Philip K. Dick. En Las Memorias de Leonardo hace una recreación casi mágica del Renacimiento italiano y de la enigmática figura de Da Vinci.

Lo tiene todo: pasión, política, suspense, filosofía y tragedia, y una asombrosa belleza

Un gran ejemplo de arte literario, y una clara cumbre en la carrera de este maestro artesano del lenguaje…”

Big Sur

Big Sur

Big Sur – (Jack Kerouac)

Mi obra comprende un vasto libro semejante al de Proust, excepto por el hecho de que mis recuerdos están escritos sobre la marcha, y no, mucho después, en un lecho de enfermo.

La novela describe el deterioro mental y físico de Duluoz. Duluoz es incapaz de hacer frente a un público exigente y lucha contra un alcoholismo avanzado.

Las objeciones de mis primeros editores me impidieron usar en cada obra los mismos nombres para los personajes. “En el Camino“, “Los subterráneos”, “Los vagabundos del Dharma“, “Doctor Sax“, “Maggie Cassidy“, “Tristessa“, “Ángeles de la desolación”, “Visiones de Cody“, y todos los demás, incluyendo este libro, Big Sur, no son sino capítulos de la obra total que llamo “La leyenda de Duluoz”. Tengo la intención de recopilar en mi vejez toda mi obra e insertar mi panteón de nombres uniformes, dejar una enorme biblioteca repleta de libros y morir feliz. La totalidad conforma una comedia colosal, vista con los ojos del pobre Ti Jean (yo mismo), conocido también como Jack Duluoz; el mundo de la acción furiosa y de la demencia y también de la mansa dulzura visto a través de la cerradura de su ojo. (Jack Kerouac)

Cada libro de Jack Kerouac es una pieza única, un diamante telepático. Con la prosa engastada en el centro de su mente, revela la conciencia misma con toda su elaboración sintáctica, narrando minuciosamente el vacío luminoso de su propia confusión paranoica. Esta escritura natural y tan rica no tiene paralelo en la segunda mitad del siglo XX. Es una síntesis de Proust, Céline, Thomas Wolfe, Hemingway, Genet, Thelonious Monk, Basho, Charlie Parker y la percepción atlética y sagrada del propio Kerouac.

Big Sur es un relato preciso y humano de los estragos del Delírium Trémens alcohólico sobre Kerouac, un novelista superior que tuvo la fuerza suficiente para completar su narración poética, tarea que pocos autores han podido realizar en tales condiciones. Encontraremos aquí a los poetas de San Francisco y reconoceremos al héroe Dean Moriarty diez años después de “En el Camino“. (Allen Ginsberg)

Los vagabundos del Dharma

Los vagabundos del Dharma

Los vagabundos del Dharma – (Jack Kerouac)

Una de las obras capitales de Jack Kerouac, el escritor paradigmático de la generación beat. Situada en California, expone el descubrimiento del budismo y su primera ley, “la vida es sufrimiento“, durante la época en que su autor se sentía un fracasado al no encontrar editor para sus libros. Pero además de un modo filosófico de encarar el fracaso y de la búsqueda del auténtico significado  -el Dharma-,  por parte de jóvenes desharrapados y febriles, expresa la comunión con la naturaleza en la cima de altas montañas, la fraternidad y la poesía. Y todo entre vino, marihuana y orgías, donde Kerouac aparecece como Ray Smith, aunque el auténtico protagonista sea el poeta y budista Gary Snyder, que figura bajo el nombre de Japhy Ryder. También puede identificarse fácilmente Allen Ginsberg y Laurence Ferlinhhetti, entre otros participantes en el llamado “renacimiento de San Francisco“, narrado con suma brillantez en el libro.

Los vagabundos del Dharma elevó a Jack Kerouac a representante esencial del resurgir de una espiritualidad que también era un nuevo modo de relacionarse entre los seres humanos y que hoy, cuando se imponen las realidades virtuales y las rutas cibernéticas, supone un soplo de aire puro y un impulso hacia otros mundos igual de poco sustanciales, pero donde los sentimientos adquieren proporciones insólitas…

Yonqui

Yonqui

Yonqui – (William S. Burroughs)

William S. Burroughs publicó Yonqui, en 1953, gracias a los buenos oficios de Allen Ginsberg, que se paseó con el manuscrito bajo el brazo por diversas editoriales hasta dar con Carl Salomón, un editor más valiente  –y más desesperado–  que otros, y que años después confesó que era tal el terror que le daba trabajar con semejante material que estuvo a punto de darle un colapso. Y así fue como apareció uno de los libros míticos de la literatura americana de nuestro siglo, pero también uno de los más prohibidos y subterráneos, en una editorial marginal, bajo el seudónimo de William Lee, Burroughs aún no era el autor de “El almuerzo desnudo“, ni se había constituido en el gran visionario de nuestra época, que ha inspirado a escritores, a músicos, a pintores y cineastas, pero en esta descarnada, deslumbrante crónica de una adicción  –los vagabundos en busca de droga, la avidez por el chute, la peculiar sexualidad y las no menos extrañas relaciones nacidas en la comunión de la droga–  estaba ya el fundamento de toda su obra posterior.

Para Burroughs, un audaz explorador del lado más salvaje de la vida y la literatura, todo debe ser experimentado hasta el límite, aunque él nunca pierde la distancia de la inteligencia. Para llegar al paraíso de la droga hay que hundirse en su infierno, puesto que ambos son lo mismo, y la degradación nunca está muy lejos de la revelación. Porque la droga, finalmente, no es un medio para aumentar el goce ni es un estimulante: es una manera de vivir.

William S. Burroughs (1914-1997) es una figura legendaria de la literatura norteamericana de este siglo, un escritor comparado con Villon, Rimbaud, y Genet. Tanto su vida como su obra, de un pesimismo total y un sombrío sentido del humor, reflejan una actitud de rebelión permanente contra la sociedad convencional. Homosexual, drogadicto durante muchos años, amigo e ídolo de Kerouac y Ginsberg, se le considera el gran “gurú” de la generación beat, pese a su negativa de ser incluido en ella. Su obra es una de las más radicalmente innovadoras de la literatura contemporánea…

En el Camino

En el camino

En el Camino – (Jack Kerouac)

Con el paso del tiempo, “En el camino“, un libro que fue la biblia y el manifiesto de la generación beat, se ha convertido en una “novela de culto” y en un clásico de la literatura norteamericana. Con un inconfundible estilo bop, que consiguió para Kerouac el título de “heredero de Charlie Parker” en esta novela se narran los viajes enloquecidos, a bordo de Cadillacs prestados y Dodges desvencijados, de Dean Moriarty, el mítico hipster, el héroe de todos los beatniks, “un demente, un ángel, un pordiosero” y el narrador Sal Paradise, recorriendo el continente, de Nueva York a Nueva Orleans, Ciudad de México, San Francisco, Chicago y regreso a Nueva York. Alcohol, orgías, marihuana, éxtasis, angustia y desolación, el retrato de una América subterránea, auténtica y desinhibida, ajena a todo establishment. Una crónica cuyos protagonistas, en la vida real y en el libro, fueron Jack Kerouac (Sal Paradise), Neal Cassady (Dean Moriarty), Allen Ginsberg, William Burroughs.

En el camino 2

Sal y Dean recorren de punta a punta los Estados Unidos, incursionan por México, se pierden de vista y vuelven a encontrarse y finalmente se despiden, entre la nostalgia y las ominosas promesas de un futuro incierto. Entre tanto, conversan a gritos hasta la afonía total, seducen o son seducidos por cuanta mujer pasa cerca, beben y se emborrachan, interrumpen sus correrías para extasiarse ante la belleza de un paisaje o ante su propia poesía.

Es éste un libro que tiene el ímpetu de algunos poemas de Walt Whitman, que abarca panoramas tan vastos como los de Thomas Wolfe en sus narraciones continentales, que se entrega a una retórica cósmica cercana a los mejores pasajes de los “Trópicos” de Henrry Miller. Lo que une a sus personajes es la negativa a aceptar la “forma de vida norteamericana“.

Son rebeldes con causa. Por la vía del delirio, de un desarreglo de los sentidos como el que querían Rimbaud y algunos surrealistas, buscan una salida que les permitan salir del materialismo.

En el camino 3

Nació en Lowell, Massachusset, en 1922, Jack Kerouac se consagró a mediados de la década d los 50 como novelista portavoz de esa generación beat cuya forma de vida se propagó de la costa del Pacifico a todos los sectores de la juventud norteamericana. Como sus otras obras, “Los vagabundos del Dharma“, “El viajero solitario”, “Satori en París“, esta ficción autobiográfica de “El Camino”, recoge las experiencias vitales con una fruición vital y un ritmo interno sólo comparable a los de la música beat. En la comunión con la naturaleza y el hombre, sus criaturas anuncian ya esa suerte de éxtasis místico que las obras más recientes del autor han intentado captar y compartir con el lector.