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El maestro y Margarita

El maestro y margarita

El maestro y Margarita – (Mijaíl Bulgákov)

Novela de culto, la obra trasciende la mera sátira, si bien genial, de la sociedad soviética de entonces para erigirse en metáfora de la complejidad de la naturaleza humana, así como del eterno combate entre el bien y el mal.

El maestro y Margarita es, ante todo, una novela dentro de otra. Por una parte, la historia de la llegada del diablo a Moscú y la repercusión que esto tiene en la vida de Margarita y su amante el Maestro, y, por la otra, la admirable novela escrita por el Maestro sobre Poncio Pilato y Jesucristo.

Pero eso no es todo: El Maestro y Margarita es un gran carnaval, lleno de humor, risa , parodia y amor.

Esta obra fue publicada en forma de libro en 1967, es decir veintisiete años después de que Bulgákov muriera. En su momento fue novedosa e inusual. Hoy puede estar satisfecho Mijaíl Bulgákov : al leer El Maestro y Margarita , el lector actual no dudará de que se encuentra en presencia de un extraordinario escritor.

Por eso está considerada como una de las mejores novelas del siglo XX, El maestro y Margarita se ha convertido en una novela de culto gracias a su irreverente mezcla de política, filosofía, sátira, romance y fantasía. Además, la historia de su escritura y publicación es tan enrevesada que podría dar para todo un relato propio.

Mijaíl Bulgákov nació en el viejo Imperio Ruso en una familia acomodada que le permitió estudiar medicina al mismo tiempo que se interesaba por la literatura. Contrario a la revolución, luchó junto a los Rusos Blancos y vio como gran parte de su familia emigraba a París. Bulgákov abandonó la medicina y decidió mudarse a Moscú, donde probó suerte como escritor y dramaturgo. Sin embargo, su actitud poco favorable al régimen soviético le provocó una persecución constante. Paradójicamente, Bulgákov trató de emigrar, pero Stalin, quien había disfrutado de una de sus obras, le seguía consiguiendo trabajo mientras la NKPD registraba su casa y lo acosaba.

En Moscú de comienzos del siglo XX y la Jerusalén del año 33 se funden en una trama extravagante y precisa a la vez, como un complejo mecanismo de ingeniería literaria. En esta asombrosa sátira de la sociedad rusa, Satanás se hace presente para castigar la hipocresía y el oportunismo mientras los protagonistas luchan por ver cumplidos sus sueños de felicidad.

Mijaíl Bulgákov (1891-1940) es autor de comedias y narraciones en su mayor parte satíricas. Aunque gozaba de gran popularidad, fue víctima de la censura y la persecución a causa de sus críticas al sistema soviético. Su mejor novela, El maestro y Margarita, escrita en 1929 y su muerte, sólo pudo ver la luz en 1966.

El Mesías Prometido

El mesias prometido

El Mesías Prometido – Historia Sagrada del Antiguo testamento

(Mariano Villapún Sancha)

El mesias prometido 2

La Historia Sagrada comprende desde la Creación hasta el Diluvio (años 6000 a 4000 antes de Jesucristo). La Historia Sagrada es la narración de los hechos contenidos en la Biblia, o Sagrada Escritura. La Historia Sagrada se divide en dos partes:

1º: El Antiguo Testamento; comprende cuarenta y cinco libros, escritos por diversos autores antes del nacimiento de Jesucristo.

2º: El Nuevo Testamento; comprende los libros escritos después del nacimiento de Jesucristo.

Los libros del Antiguo Testamento se dividen en:

Libros históricosLibros moralesLibros proféticos

1º: Los libros históricos narran la historia del pueblo hebreo, y sus nombres son:

Génesis (trata del origen del mundo) – Exodo (salida de los hebreos de Egipto) – Levítico (libro de culto) – Números (se citan las familias del pueblo hebreo) – Deuteronomio (explicación de la ley). Estos cinco libros, escritos por Moisés, forman el Pentateuco.

Josué. (Historia de este Patriarca escrita por él mismo, como sucesor de Moisés) – Jueces. (Historia del pueblo hebreo, escrita por Samuel) – Rut. (Escrito por Samuel; caridad de esta mujer) – Los Reyes. (Escrito por David, Saúl y Samuel; hechos de sus vidas)

Los dos libros de los Paralipómenos, llamado también “Crónicas“, contienen hechos omitidos en los libros de los Reyes o nuevos detalles de los allí referidos – Los libros de Esdras. (Vuelta de la cautividad de Babilonia y de la reconstrucción del templo) – Tobias. (Su historia) – Judit. (Su historia) – Ester. (Su historia) – Los dos libros de los Macabeos. (Refieren los gloriosos hechos de los hijos de Matatías)

2º: Libros morales o didácticos. (Contienen ejemplos edificantes y reglas para la vida) – Job. (Modelo de paciencia) – Los Salmos. (Escritos la mayor parte por David) – Los Proverbios. (Colección de sentencias y enseñanzas en verso) – El Cantar de los Cantares. (Amor de Jesucristo por su Iglesia y por las almas que la forman) – El Eclesiastés. (Vanidad de las cosas humanas) – La Sabiduría. (Nos habla de la sabiduría de Dios, distinta de la sabiduría humana) – El Eclesiástico. (Los deberes con los padres, para con los pobres y uso de las riquezas)

3º: Los libros proféticos. (Contienen los escritos de los Profetas en los que exhortan al pueblo a cumplir la Ley de Dios, y con dureza le echan en cara el olvido de la Ley) – Los cuatro Profetas mayores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel y los doce menores, que son: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías.

El libro de la Mujer

El libro de la mujer

El libro de la Mujer – (Osho)

Este libro recoge las respuestas de Osho a las preguntas clave sobre lo que significa ser mujer en el mundo, o, más exactamente, el aspecto femenino de los seres humanos. Las preguntas abarcan cuestiones como la sexualidad, el amor, la relación de pareja, el trabajo, la maternidad, el aborto, el cuerpo femenino, la igualdad.

Las respuestas de Osho se enmarcan en una visión del ser humano que está por encima de la diferencia de sexos. Ser masculino o femenino es más una cuestión de psicología que de fisiología. Un personaje como Jesucristo está más cerca de lo femenino que de lo masculino, y un personaje como Juana de Arco, al contrario.

Para Osho, lo femenino es la fuente primitiva de vida, de creatividad, de entrega. El camino más seguro para llegar a conseguir una buena convivencia, para reducir los conflictos personales y sociales, y para aspirar a una sociedad más espontánea y consciente.

Cleopatra

Cleopatra

Cleopatra – (Edward Grifins)

Desde el año 59  —antes de Jesucristo—  los acontecimientos se habían sucedido a los ojos de la pequeña Cleopatra con un ritmo nuevo, fascinante, ofreciéndole un espectáculo de la vida lleno de interés y movimiento.

La niña se había hecho ya mujer en el año 55. Tenía ya catorce años y había podido observar y vivir el atractivo de la existencia.

En el año 59, Cleopatra había asistido en Roma al reconocimiento de su padre, Ptolomeo Auteles, como rey de Egipto por el Senado Romano.

Roma, la poderosa y mítica Roma, había accedido, al fin, a las pretensiones de aquel bufón flautista que era el padre de Cleopatra, hijo bastardo de Ptolomeo X, y reconocido sus discutibles derechos a sentarse en el trono fundado por el general macedonio  —hijo de Lagos y partidario del gran Alejandro—  con los reinos de Egipto y Palestina.

Aquel Ptolomeo, primero de la dinastía de su nombre, tal vez estuviera bien lejos de imaginar que sus sucesores ensangrentarían constantemente el trono por él fundado y lo mancharían con sus incestos y otros vicios hasta extremos poco menos que inconcebibles…

Roma había fascinado a la joven y sensitiva egipcia. Allí, al amparo de los muros de la imponente Roma republicana, Cleopatra se había hecho mujer, conociendo el amor por primera vez en los brazos del bello y audaz Cneo Pompeyo, hijo de Pompeyo el Grande

Mi Credo

Mi credo

Mi Credo – (Hermann Hesse)

El Credo a que me refiero no es fácil expresarlo con palabras. Podría explicarse así: creo que, a pesar de su aparente absurdo, la vida tiene sentido; y aunque reconozco que este sentido último de la vida no lo puedo captar con la razón, estoy dispuesto a seguirlo aun cuando signifique sacrificarme a mi mismo. Su voz la oigo en mi interior siempre que estoy realmente vivo y despierto. En tales momentos, intentaré realizar todo cuanto vaya contra las costumbres y leyes establecidas. Este credo no obedece órdenes ni se puede llegar a él por la fuerza. Solo es posible sentirlo.

En Mi credo nos permite conocer su valoración de las personas, a quienes divide en “racionales” y “piadosas“. El racional —indica— aspira al poder. El piadoso se siente parte de la Tierra. Entre los segundos nombra a Sócrates y al “Salvador” (Jesucristo), quienes sufrieron vergonzosos juicios por parte del poder y el pueblo, y se pregunta, si cediendo ambos en su postura, si no habiendo sido tan heroicos, sus jueces les hubiesen perdonado, pero su conclusión es que: “haciendo culpable al enemigo de su muerte” triunfaban sobre él.

Las hormigas también libran guerras; las abejas también organizan Estados; las marmotas también acumulan riquezas».
Una sabe que está cerca del autor cuando lee estas páginas; Hesse, está ahí. Polifacético, temeroso, valiente. Por eso, al llegar al final, que acaba con un pequeño cuento de los hermanos Grimm, una no puede dejar de conmoverse, mientras piensa que ese pequeño relato, deberíamos copiarlo y tenerlo siempre a la vista:

“Una huerfanita hilaba, sentada sobre el muro de la ciudad, cuando vio salir un sapo de una hendidura. Rápidamente extendió junto a ella su pañuelito de seda azul, que los sapos aman con pasión y solo a ellos se dirigen. En cuanto el sapo la vio, dio media vuelta, volvió con una pequeña corona de oro, la colocó sobre el pañuelo y se fue de nuevo. La niña tomó la corona; centelleaba, y la formaban los más delicados hilos de oro. Al poco rato, el sapo volvió y, al no ver la corona, se deslizó por el muro y golpeó contra él su cabecita, lleno de dolor, hasta que sus fuerzas se agotaron y cayo muerto. Si la niña no hubiese tocado la corona, el sapo habría sacado más tesoros de la hendidura”.

Mi página diaria de Religión

Mi pagina diaria de religion

Mi página diaria de Religión – (Cipriano Monserrat – Doctor en Teología) año 1942

Es necesario reaccionar contra la ignorancia del pueblo, cada día más acentuada, respecto a las verdades religiosas. El autor de este libro cree haber encontrado uno de los medios más eficaces para combatir la ignorancia. Deseoso, ante todo, de hacer obra apologética popular y de vulgarización católica, presenta estas materias en forma de lecturas cotidianas, lo más breves y claras posible, de suerte que puedan comprenderlas las inteligencias menos dotadas y puedan ser fácilmente retenidas por las memorias menos felices.

Estas lecturas están dispuestas de manera que en el decurso aproximado de un año sea posible haber leído todo el libro. Su contenido versa sobre los hechos principales del Antiguo y del Nuevo Testamento y de la Historia de la Iglesia, sobre las verdades fundamentales de la Religión Católica  -dogma, moral, sacramentos, virtudes-  y sobre las nociones de Liturgia que ningún católico debe desconocer. La lectura reservada al domingo es un resumen de lo que se ha leído durante la semana.

Estas páginas van destinadas a los numerosos católicos que aun en pleno ajetreo de la vida cotidiana disponen de un rato para dedicarlo al conocimiento de la religión que practican y ven practicar en su derredor. En la parte destinada a la Historia de la Iglesia hallarán no pocas rectificaciones de hechos e ideas que han sido falseadas o desnaturalizadas por los enemigos de la religión cristiana, así como muchos testimonios irrecusables de autores católicos y heterodoxos que les harán concebir un mayor aprecio del cristianismo.

Las madres de familia hallarán aquí material para documentarse en orden a explicar a sus hijos las primeras nociones del Catecismo. Dígase lo mismo, guardada la proporción debida, del clero parroquial, que no dispone a veces de tiempo suficiente para profundos estudios y prolongadas lecturas ni de medios económicos para procurarse enjundiosos libros.

En suma, la lectura metódica de una página diaria facilitará a toda clase de personas el estudio o el repaso de lo que es esencial en la religión, sin ninguna fatiga, antes bien con el aliciente de la amenidad, que no es incompatible con tan elevadas materias. Autor, traductor y editor se considerarán espléndidamente recompensados si Dios bendice sus esfuerzos, haciendo de este libro un modesto instrumento para llevar muchas almas al conocimiento y al amor de la Santa Iglesia y de su divino Fundador Nuestro Señor Jesucristo.

La incertidumbre respecto a nuestro último desatino ha sido siempre el más atenazante de los problemas de acá abajo. Los que nos han precedido en el sufrimiento, han buscado, como nosotros la solución de ese angustioso enigma.

Pasaron también por este mundo, escribe el desdichado Lamennais“, y descendieron por el río del tiempo. Oyéronse sus voces por esas márgenes, y después no se les oyó más

“Unos decían: “¿Qué son esas ondas que se nos llevan?” No lo sabemos; nadie lo sabe. Y al decir ellos esto, se disipaban los ensueños… ¿Donde están? ¿Quién es capaz de decírnoslo?

Yo, Pablo de Tarso

Yo pablo de tarso

Yo, Pablo de Tarso – (Jesús Torbado)

Una recreación de la vida afanosa y conflictiva de Pablo de Tarso, un  hombre que ha sido decisivo en nuestra cultura. Griego y judío, enemigo de Jesucristo primero y su seguidor más fanático después, es una de las más inquietantes e influyentes personalidades en la historia del mundo occidental. En esta biografía apócrifa del apóstol número trece ven la luz datos y detalles que hasta ahora se ha procurado mantener ocultos.

Abreviaré la historia de aquel héroe, náufrago en todos los mares, peregrino en toda la tierra; tan glorioso que ni en ésta hubo cárcel, prisión ni castigo que ignorase, ni en ellos borrasca ni tormenta que no padeciese. Seria congoja de las aritmética hallar número para contar las leguas de sus caminos y rumbos. Innumerables veces repitió aquel mar empedrado de reinos, en tantas islas que a pesar de la tierra que hurta a sus olas, es archipiélago.

(Francisco de Quevedo – Vida de San Pablo (1648)

No fue un santo, porque el rasgo dominante de su carácter no era la bondad; altanero e iracundo para defenderse, usaba palabras duras, creía tener siempre la razón y se enemistó con distintas personas. No fue tampoco un sabio, porque nada dejó a la ciencia; no fue un poeta, porque sus escritos, obras de mayor originalidad, no tienen encanto alguno y sus formas están desunidas y sin gracia. ¿Qué fue entonces? Un hombre de acción eminente, atrevido y entusiasta; un conquistador, un misionero, un propagador

(Ernest Renan – San Pablo (1869)