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Juan Luis Vives

J. Luis Vives – (Antología) – (José Corts Grau)

La verdadera sabiduría estriba en juzgar sanamente las cosas, de modo que estimemos cada una de ellas tal cual es en sí, y no vayamos tras las viles, como si fueran preciosas, o desechemos las preciosas como viles, ni vituperemos las laudables ni alabemos las vituperables

(Juan Luis Vives)

Las confesiones de un pequeño filósofo

Las confesiones de un pequeño filosofo

Las confesiones de un pequeño filósofo – (Azorín)

Nace José Martínez Ruiz (Azorín) en Monóvar (Alicante) en 1874 y muere en Madrid el 2 de Marzo de 1967. Es una de la figuras de la generación del 98  —así bautizada por el mismo—  que tanto contribuyó a variar el tono y el sentido de la literatura española de la época.

Las confesiones de un pequeño filósofo, libro breve y consumado, es una de las pocas historias confidenciales del niño sin amaneramiento, sin cursilería, hechas con simplicidad y, sin embargo, entreabriendo la traspuerta que da ya a la recámara del hombre y a sus intrincadas inquietudes.

Interno en un colegio de Escolapios en el pueblo de Yecla, a unas horas de su pueblo natal, Azorín pinta sus congojas de colegial, sus distracciones por las ventanas del salón de estudio, viendo la vega, la psicología de sus profesores, descritos con sagacidad sin par, y otras malicias y peripecias. Al mismo tiempo, hay en este bello tomo lleno de intimidad, afueras campesinas, tenerías y casas salientes en las que viven sus tíos, los que dirán un día, recordándole: “Azorín es un hombre raro“. Dedicado a Antonio Maura, “a quien debe el autor de este libro el haberse sentado en el Congreso: deseo de mocedad“, tiene como regalo final, un “Epílogo de los canes“, en que está compendiado el conocimiento cauto e irónico del mundo que posee Azorín.

Lector: yo soy un pequeño filósofo; yo tengo una cajita de plata de fino y oloroso polvo de tabaco, un sombrero grande de copa y un paraguas de seda con recia armadura de ballena. Lector: yo emborrono estas páginas en la pequeña biblioteca del Collado de Salinas. Quiero evocar mi vida. Es medianoche; el campo reposa en un silencio augusto; cantan los grillos en un coro suave y melódico; las estrellas fulguran en el cielo fuliginoso; de la inmensa llanura de las viñas sube una frescor grata y fragante.

Yo estoy sentado ante la mesa; sobre ella hay puesto un velón con una redonda pantalla verde que hace un círculo luminoso sobre el tablero y deja en una suave penumbra el resto de la sala. Los volúmenes reposan en sus armarios; apenas si en la oscuridad destacan los blancos rótulos que cada estante llevaCervantes, Garcilaso, Gracián, Montaigne, Leopardi, Mariana, Vives, Taine, La Fontaine–,  a fin de que me sea más fácil recordarlos y pedir, estando ausente, un libro.

Yo quiero evocar mi vida; en esta soledad, entre estos volúmenes, que tantas cosas me han revelado, en estas noches plácidas, solemnes, del verano, parece que resurge en mí, viva y angustiosa, toda mi vida de niño y de adolescente. Y si dejo la mesa y salgo un momento al balcón, siento como un aguzamiento doloroso de la sensibilidad cuando oigo en la lejanía el aullido plañidero y persistente de un perro, cuando contemplo el titileo misterioso de una estrella en la inmensidad infinita.

Y entonces, estremecido, enervado, retorno a la mesa y dudo ante las cuartillas de si un pobre hombre como yo, es decir, de si un pequeño filósofo, que vive en un grano de arena perdido en lo infinito, debe estampar en el papel los minúsculos acontecimientos de su vida prosaica…

Nuevos Ensayos de Critica Filosófica

Nuevos ensayos de critica filosofica

Nuevos Ensayos de Critica Filosófica – (Dr Fermín de Urmeneta Cervera)

…una pagina cualquiera:

El Deseo: En la definición del Deseo, hallamos ya una primera y notable semejanza entre la expuestas por Vives y Descartes, así como en las siguientes explicaciones de las mismas.

Es el Deseo un apetito del bien que creemos conveniente para nosotros“, escribió Vives. Y Descartes afirma: “La Pasión del Deseo es una agitación del alma, causada por los espíritus, que la disponen a querer para el futuro las cosas que le parecen convenientes

Según Vives, el fin de todo deseo es “o conseguir algo, si no lo tenemos, o retenerlo, si lo disfrutamos“. Y según Descartes; “No solo se desea la presencia del bien ausente, sino también la conservación del presente

ojeando otra pagina cualquiera:

El Favor: La concepción del Favor como una clase de Amor, es un nuevo punto de coincidencia entre Vives y Descartes: mientras Vives afirma que “es el Favor un Amor incipiente“, Descartes afirma que “el Favor es una especie de Amor

Profundizando sobre su concepto, asevera Vives que todo Favor deriva, al igual que todo Amor, “de la estimación de algún bien“, detallando luego sus principales especies (universal y particular), sus causas ocasionales (odio, misericordia) y, últimamente, los motivos de su desaparición (saciedad, indignación).

otros renglones de otra pagina al boleo:

La Envidia: después de enumerar las diferentes maneras bajo las cuales se puede considerar el bien que ocurre a otro, define Vives su concepto de la Envidia como ” contener el ánimo por el bien ajeno“, concepción que había de recojer Descartes al escribir que “lo que comúnmente se llama Envidia es un vicio que consiste en una perversidad de la naturaleza, que hace que a ciertas gentes les enfade el bien que a los demás hombres acontece“. Seguidamente, enumera las propiedades inherentes a la Envidia (el Dolor y la Tristeza), los bienes que suelen envidiarse (Dinero y Gloria), sus fuentes principales (Soberbia, deseo de sobresalir, cobardía), sus molestos efectos (Palidez, Agotamiento), sus principales manifestaciones (Murmuración, Difamación, Habladuría, y Tergiversación) y, por último, las causas de su amortiguamiento o anulación (Felicidad, Grandeza, Compasión, Desprecio, Miedo, Peligro, otra Envidia mayor, incomunicación por parte del envidioso, Debilidad o Inocencia en el envidiado, etc..)

otros renglones de otras paginas:

La Indignación. El Miedo. La Esperanza. La Soberbia. El Respeto. El Odio. El Llanto. La Tristeza. El Amor. La Alegría. La Risa. El Desprecio. El Respeto…etc