Archivo de la etiqueta: Julio de 1936

Homenaje a Cataluña

Homenaje a Cataluña

Homenaje a Cataluña – (George Orwell)

Cuando en Julio de 1936 se produce el levantamiento armado fascista contra la República española, George Orwell decide viajar a España para trabajar inicialmente como periodista: pero las circunstancias le llevarían a enrolarse en las milicias del POUM. Como miliciano luchará en el frente de Aragón y será gravemente herido en la garganta, toma parte en los sucesos de Mayo del 37 en Barcelona: y, como sus compañeros del POUM, sufrirá persecución por parte de los estalinistas del PSUC y se verá obligado a huir de España, atravesando la frontera como simple turista. En 1938, cuando aún no había llegado a su fin la Guerra Civil, escribe “Homenaje a Cataluña“, donde relata sus experiencias en la Revolución española.

“De hecho, lo que había ocurrido en España no era una mera Guerra Civil, sino el comienzo de una Revolución. Esta es la situación que la prensa antifascista fuera de España ha tratado especialmente de ocultar. Toda la lucha fue reducida a una cuestión de “fascismo frente a democracia“, y el aspecto revolucionario se silenció hasta donde fue posible.”

“Las milicias de trabajadores, basadas en los sindicatos y compuestas por hombres de opiniones políticas más o menos iguales, originaban la concentración del sentimiento más revolucionario del país y lo canalizaban en un sentido determinado. Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el “rechazo del capitalismo” eran más normales que su contrario.”

“En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas las cuales vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. En algunos aspectos, se experimentaba un pregusto de socialismo. Desde luego, semejante estado de cosas no podía durar. Era sólo una fase temporal y local en un juego gigantesco que se desarrollaba en toda la superficie de la tierra. Sin embargo, duró lo bastante como para influir sobre todo aquel que lo experimentaba”

La Segunda República I

La segunda republica

La II República I – (Manuel Tuñón de Lara)

La Segunda República en dos volúmenes, constituye un intento de revivir y repensar una coyuntura histórica determinante en la Historia Contemporánea de España: la de los años 1930 a 1936. Tuñón de Lara parte de un examen de la estructura española al final de los años veinte sobre la que va a incidir la conflictiva coyuntura de los años republicanos. Estudia las articulaciones existentes entre los niveles económico, socio-institucional y político, concediéndole particular importancia al papel de las diversas clases sociales y de los partidos políticos, organizaciones sindicales, grupos de presión, etc, en torno a los polémicos temas del poder económico y del poder político.

El autor pretende llevar a cabo una exposición sintética y accesible a todos los lectores, pero apoyada en una sólida base científica, con utilización de toda clase de fuentes y de un abundante material de erudición.

Toda la obra, desde su comienzo, al caer la Dictadura de Primo de Rivera y abrirse el discutido “Periodo Berenguer“, hasta su final, al despertar de un trágico día de Julio de 1936, es un intento de superar la narración y sustituirla por la explicación y la comprensión de la historia, considerando sus distintos sectores como una totalidad articulada. Los hechos no aparecen aislados, sino insertos en un conjunto: el de la formación social de la época, considerada como objeto total de conocimiento…

La sociedad española en 1930 – La coyuntura económica y política de 1930-1931 – Diciembre de 1930 – La coyuntura económica y política de 1930-1931 – Las elecciones municipales y el 14 de Abril de 1931 – La Constitución – El bienio reformador – El 10 de Agosto de 1932  y sus consecuencias – 1933, punto nodal de la crisis – Caída del Gobierno de Azaña y final del bienio reformador – Balance del bienio “reformador” – Paridos, sindicatos y grupos de presión al final de la experiencia.

La guerra del General Escobar

La guerra del general escobar

La guerra del General Escobar – (José Luis Olaizola)

El Coronel de la Guardia Civil Antonio Escobar, hombre de profundas convicciones religiosas, consiguió con su decidida actuación el 19 de Julio de 1936 que no prosperase la sublevación militar en Barcelona.

Pese a ser hijo de un héroe de la guerra de Cuba, y tener una hija monja adoratriz, un hijo falangista Palma de Plata, y dos hermanos también coroneles de la Guardia Civil, optó por la libertad de actuar conforme a su conciencia y al juramento prestado al Gobierno legalmente constituido.

A través de esta obra, el autor nos da una visión infrecuente de los años de nuestra guerra, vividos sin partidismo ni ideologías por un militar que en la España del gran desgarrón histórico eligió, ante el estupor mal disimulado de las autoridades, una incómoda postura, porque creía que su puesto era aquél.

Pese a la historia del relato, nos encontramos ante una novela en la que su autor se ha limitado a recrear un personaje admirable que pudo vivir, luchar y morir en cualquier otra guerra fratricida de la Historia.

En el Consejo de Guerra ante el que comparezco en este castillo-presidio de Montjuich, el fiscal me acusa, sumarialmente, de delito de alta traición. Pero en el acto del juicio ha puntualizado:

Entiendo que un militar que se confiesa católico ha sido en esta guerra doblemente traidor: a su patria y a su Dios

El presidente ha advertido al fiscal:

“Atengase al contenido de la acusación. Al coronel Escobar no se le juzga por sus convicciones religiosas, sino por alzarse en armas contra el Régimen que ha triunfado y cuya legalidad ha sido reconocida por todos los países civilizados”

Se me está juzgando con la graduación de coronel, ya que, aunque al término de la guerra era General en Jefe del Ejército de Extremadura, para los vencedores sigo siendo el coronel de la Guardia Civil que en Julio de 1936 luchó, precisamente en esta ciudad de Barcelona, contra los militares rebeldes que dejaron de serlo cuando ganaron la guerra. Así me lo ha explicado el abogado que me defiende: tenga usted en cuenta, mi coronel, que la rebeldía queda purificada por el triunfo. El fiscal ha aceptado respetuosamente la advertencia del presidente del consejo, pero, habilidosamente, ha aprobechado su disculpa para articular una imputación muy penosa para mi.

-La anterior afirmación, señor presidente, viene a colación por la intervención del procesado en la noche del 19 al 20 de Julio de 1936, en  el convento de Carmelitas de la calle de Lauria, de esta capital, como consecuencia de la cual fueron asesinados veinticinco oficiales leales y un número de frailes no determinado pero superior a cincuenta-

He tenido la impresión de que los miembros del consejo han oído con agrado esta acusación, no por la muerte de aquella pobre gente, sino como justificación de la sentencia que tienen que dictar. Aunque llevo siete meses incomunicado en esta celda del castillo, los rumores me llegan. Los oficiales-prisioneros comentan que es el barcelonmismo Franco el que ha confeccionado la plantilla de cómo deben ser las sentencias. Los consejos de guerra sólo tienen que rellenarlas. Si es así, seguro que en ellas no hay ningún epígrafe en el que quepa todo lo que sucedió en el convento de la calle de Lauria. Fue muy complejo y muy doloroso.

Me ha cogido por sorpresa esta acusación o, por lo menos, no me la esperaba, ya que el abogado defensor ha insistido en que lo  verdaderamente grave y contra lo que tenemos que luchar es contra la imputación de no haberme adherido al movimiento nacional el 19 de Julio de 1936…