Archivo de la etiqueta: Leandro Fernández de Moratín

El Sí de las Niñas

El si de las niñas

El Sí de las Niñas – (Leandro Fernández de Moratín)

En el contexto de la obra de Leandro Fernández de Moratín, El Si de las Niñas es la más lograda, no sólo de sus comedias, sino de todas sus obras. Moratín, conocido principalmente como dramaturgo y creador de la comedia neoclásica  —también llamada moratiniana–,  cultivó además la poesía y la prosa.

Se sabe que a los nueve años ya componía versos y a lo largo de su vida escribió más de un centenar de poemas. Algunos fueron premiados en certámenes, como el romance endecasílabo La toma de Granada por los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel, por el que recibió en 1779 un accésit de la Real Academia Española; en 1782 obtuvo un premio semejante por su Lección poética. Sátira sobre los vicios introducidos en la poesía castellana, en tercetos endecasílabos, interesante para conocer su opinión sobre la lírica de su tiempo.

El tema de El Sí de las niñas responde a un problema frecuente en una época, el de los matrimonios desiguales, unido a una equivocada educación de la mujer. El matrimonio desigual no era tan frecuente en el aspecto social, de cónyuges de distinta clase, como en cuanto a la edad de ambos contrayentes. Se trata de un tema recurrente en el teatro de Leandro Fernández de Moratín. El matrimonio de desigual edad aparecía ya en su primera comedia, El viejo y la niña, y el de diferente condición social estaba en El barón. La inadecuada educación de los jóvenes se hallaba en La Mojigata, y es además el tema de La Escuela de los maridos, de Molière, que Leandro tradujo y adaptó al teatro español.

En El Sí de las niñas una muchacha joven se ve obligada a casarse con un hombre de bastante más edad, por la coacción de su madre, viuda y en mala situación económica, que buscando colocar a su hija, no cuenta con sus sentimientos. Paquita, la protagonista, está enamorada de don Carlos, que resulta ser sobrino de don Diego, lo que posibilita el final feliz una vez resuelto el enredo, ya que no sólo Paquita, sino también su madre, ven colmados sus objetivos. De otro modo, también don Diego consigue su propósito pues a lo que verdaderamente aspiraba era a una vejez en compañía…