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Viaje a la aldea del Crimen

Viaje a la aldea del crimen

Viaje a la aldea del Crimen – (Ramón J. Sender)

Ramón J. Sender (1901-1982), aragonés de Chamalera de Cinca (Huesca), es un clásico de la literatura española del siglo XX. Su extensísima obra constituye uno de los más importantes y variados frescos de nuestra novelística. En toda ella está presente, con mayor o menor intensidad, una visión crítica del tiempo y las circunstancias que le tocaron vivir: República, Guerra Civil, exilio

Publicado en 1034 esta Viaje a la aldea de Crimen (Documental de Casas Viejas), es un impresionante reportaje, obra maestra en su género, sobre los acontecimientos que tuvieron lugar en la citada aldea gaditana durante los días 10, 11 y 12 de Enero de 1933.

Un grupo de campesinos hambrientos declaran el “Comunismo Libertario” para poder roturar y trabajar los latifundios de la zona. La represión, llevada a cabo por la Guardia Civil y la Guardia de Asalto será atroz, inconcebible, Francisco CruzSeis dedos“, de 70 años de edad y su familia son bombardeados, ametrallados y quemados vivos en su propia vivienda (una choza de barro y ramas). Sobre las brasas serán fusilados dieciséis campesinos labradores elegidos al azar entre los del pueblo.

Ramón J. Sender, enviado especial al lugar de los hechos por el periódico “La Libertad“, de Madrid, reconstruirá paso a paso los acontecimientos en una serie de crónicas que estremecieron a la opinión pública. Posteriormente, estas crónicas fueron reunidas y reelaboradas con nuevas informaciones para dar forma a este impresionante Viaje a la aldea del Crimen.

Casas viejas-Cadaveres_01

Cadáveres de la matanza de Casas Viejas

No ha ocurrido sino lo que tenía que ocurrir

(Palabras del Jefe del Gobierno Manuel Azaña

Doy a las fuerzas media hora para que sofoquen el movimiento

(Del Ministro de Gobernación Casares Quiroga)

No quiero heridos ni prisioneros

(Director de Orden Público Menéndez

Paso corto, vista larga y mala intención

(Lema de la Guardia Civil)

Cruz y Raya – Antología

Cruz y raya

Cruz y Raya – Antología – (José Bergamín)

CRUZ Y RAYA, revista de afirmación y negación“, constituyó desde el momento de su aparición, Abril de 1933, hasta su muerte, Julio de 1936, una de las revistas más originales de ese inquieto período…

Publicación abierta, libre e independiente, comprometida con su momento histórico, pensada y hecha por católicos, representó una voluntad de profundizar en el trasfondo español, actuando todos los valores del espíritu, sin ninguna clase de mediatización que los desvirtuara.

Recorrer hoy sus páginas, con la panorámica del tiempo transcurrido, nos permite encontrarnos con un conjunto de estudios y ensayos cuyo impacto en el momento de su publicación fue importante. Entre la impresionante lista de sus colaboradores se cuentan: Eugenio Imaz, Gomez de la Serna, Cernuda, Max Jakob, Falla, y un largo etc…

La presente “ANTOLOGÍA” recoge todos los estudios cuya validez se muestra inalterable y cuya relectura estimamos necesaria.

José Bergamín, director y alma de la revista, enriquece con un prólogo histórico esta “ANTOLOGÍA” y analiza cuál fue el papel que desempeñó en su tiempo y cuál es el que puede desempeñar en el momento actual…

Cruz y Raya en su corta vida, fue como Ortega y Gasset decía: “Una revista que nace con la nueva República y muere con ella”. Unamuno dijo de la revista: “Que hacer Cruz y Raya, es poner fin a algo y volver a empezar de nuevo”. De Cruz y Raya dijo Antonio Machado: “Está a la altura de las circunstancias, y no por encima de ellas, ni por debajo por supuesto, está al margen, al nivel de su tiempo, y no con una especie de neutralidad como se ha dicho erróneamente, estar a la altura de las circunstancias, tiene un nombre, históricamente imborrable” (para bien y para mal, y para las dos cosas a la vez)

Se llama República de 1931, cuyos pensadores representadores y significativos, se llamaron: Unamuno, José Ortega y Gasset, Antonio Machado, Manuel Azaña… Y dirá más —como ya lo he dicho muchas veces— que estos fueron sus maestros, y los más queridos y seguidos, y algunas veces contradichos. De Azaña fue aquella frase de lo que significaba la República: “Independencia de juicio y libertad de espíritu“, como fue y significó CRUZ Y RAYA… y sus plumas que la hicieron aún más grande: Xavier Zubiri, José F. Montesinos, Antonio Marichalar, Eugenio Imaz, Dámaso Alonso, Alfredo Mendizábal, J. M. Cossío, Luis Cernuda, Manuel Abril, Ramón Gomez de la Serna… y los más jóvenes poetas: Vivanco, Rosales, Panero, Muñoz Rojas, Miguel Hernandez

Ojala despierten estas letras el espíritu dormido de ahora igual que lo despertaron en su época….

La reforma militar de Azaña

La reforma militar de Azaña

La reforma militar de Azaña – (Michael Alpert)

De todo se podrá culpar a España, excepto de haber tenido más reformas militares que cualquier otro ejército de la Tierra”  (Cánovas del Castillo)

La obra militar de Azaña ha sido tratada con hostilidad por los historiadores, y aun los resúmenes más someros de la historia contemporánea de España rara vez omiten decir que Azaña trituró al Ejército.

Esta libro no pretende ser una defensa polémica de Azaña, sino definir la naturaleza de su pensamiento militar y analizar la aplicación que encontró sobre el fondo de las exigencias bélicas de España y el de las limitaciones impuestas por el nivel social, político y económico del país en aquella época. Y en este marco los resultados de la reforma de Azaña son profundamente paradójicos. El 18 de Julio de 1936, por lo menos en aquellas guarniciones donde triunfó la sublevación, el Ejército era una fuerza coherente y razonablemente pertrechada. Si el relativo buen estado del Ejército se debía a las mejoras recientes efectuadas por Gil Robles en 1935, parece posible demostrar, no obstante, que la obra de éste sólo pudo realizarse gracias a la labor de Manuel Azaña y no a pesar de ella.

Madrid – El Advenimiento de la República

Madrid el advenimiento de la republica

Madrid – El Advenimiento de la República – (José Pla)

Dentro de la extensa obra de Josep Pla, uno de los grandes prosistas catalanes contemporáneos, destacan sus trabajos para la prensa, tanto en forma de crónicas parlamentarias como de apuntes de observador. Perteneciente a la generación de periodistas surgida entre las dos Guerras Mundiales, su prosa se caracteriza por la ironía, el realismo, la exactitud y el gusto por el detalle.

Madrid – El Advenimiento de la República  -simples notas madrileñas, cuyo origen “hay que contarlo en que, en Madrid, no ha tenido nunca nada que hacer“-  constituye en realidad una crónica política de los primeros meses del nuevo régimen, desde el 14 de Abril  –fecha en que Pla llega a la Capital–  hasta principios de 1932. En periodista va anotando impresiones, vivencias cotidianas, anecdotas y conversaciones de café, asiste a los acontecimientos en la calle y se ocupa de los grandes personajes republicanos de la época: Niceto Alcalá Zamora, Manuel Azaña, Julián Besteiro, Miguel Maura, Indalecio Prieto, Alejandro Lerroux, Francisco Largo Caballero y José María Gil Robles.

Sus impresiones, sumadas a las de la vida de la gran corriente, forman un cuadro excepcional  –trazado con humor y con amargura–  de los cambios que se suceden en la capital durante esas intensas jornadas…

La Guerra Civil española

La Guerra civil española

La Guerra Civil española – (Miguel de Amilibia)

La Guerra Civil española fue la primera batalla de la II Guerra Mundial. El hecho de que ya transcurridos tanto años de una batalla tan dura como prolongada, de un encarnizamiento que sacó del español lo mejor y lo peor del hombre, presagió los horrores futuros. Después de hundirse nuestro país en un mar de sangre, aun siguen en nuestras conciencias una guerra fratricida llena de enconos, de sedimentos y recuerdos, cruel y dolorosa, que sus recuerdos nos enorgullecen, nos amargan o atormentan, y que ya es historia igual que lo es la Segunda Guerra mundial. Y que para nuestros hijos y nietos, aprendan de aquella contienda atroz, que no hubo ni vencedores ni vencidos, y por el honor y la memoria de aquellos que cayeron en una tierra que es su sepultura, una historia que debe de ser aprendida y nunca olvidada. Una historia que encierra una terrible lección.

Había tensiones en España, y tensiones en el exterior. El Fascismo era ya dueño absoluto del poder en Italia y Alemania, y de un “ANTI-COMUNISMO RABIOSO“. La Sociedad de Naciones era inoperante. La Unión Soviética había ingresado en ella, y la Alemania Nazi la había abandonado. Fue entonces cuando las alarmadas derechas iniciaron sus contactos con Hitler y Mussoli.

Los trabajadores en España presionaban para que se hicieran realidades sus esperanzas. Las alarmadas derechas conservadoras se aprestaban para la defensa. Había fascistas en España. Los de Jose Antonio Primo de Rivera, los de Onesimo Redondo. Eran la Falange. No tenían electores, no votos, pero sus grupos de acción cometían atentados y asesinatos constantes, provocaban represalias y creaban un clima de inseguridad general. Era la “dialéctica de los puños y las pistolas“. Ya lo dijo Jose Antonio Primo de Rivera el 29 de Octubre de 1933 en el Teatro madrileño de la Comedia:

Y queremos por último, que si esto ha de lograrse por la violencia, no nos detengamos ante la violencia

El Frente Popular estaba representado en las Cortes por 87 diputados de Izquierda Republicana, 39 de Unión Republicana, 36 de Esquerra catalana, 99 socialistas y 17 comunistas. La oposición estaba compuesta por 88 diputados de la CEDA de Gil Robles y los 13 del Bloque Nacional monárquico de Jose Calvo Sotelo. En el Centro Político, se hallaban los 10 nacionalistas vascos de Jose Antonio de Aguirre, confesionales, conservadores, pero comprometidos en la defensa de los derechos del País Vasco. La República tenia como presidente a Manuel Azaña, que había reemplazado a Niceto Alcalá Zamora. El gobierno, formado exclusivamente por republicanos, estaba encabezado por Santiago Casares Quiroga, quien no creía en el levantamiento militar. “No me fastidie usted más con cuentos de miedo, y déjeme en paz“… le dijo Casares al socialista Indalecio Prieto. ¿Juzgaba acaso Casares que los Generales no se iban a levantar?

La “dialéctica de los puños y las pistolas” proclamaba Jose Antonio Primo de Rivera en 1933 pone en marcha su maquinaria de muerte: en 1936 comienza lo que sería el anticipo terrible de la Segunda Guerra Mundial. Cuando en 1939 cae Madrid que “CON EL PLOMO EN LAS ENTRAÑAS“, organizó una defensa Heroica y sin parangón.Las tropas nacionales fundan el poder de Franco. Era la lucha del Frente Popular que, encarnadas en el heroísmo de las masas, intentaron frenar el avance de Franco apoyado por tropas alemanas, italianas, y marroquíes..

Azaña Estadista

Azaña estadista

Azaña Estadista – (Manuel Muela)

Azaña Estadista, es un ensayo que contiene el estudio de los principales aspectos del proyecto político de quien fuera Presidente de la Segunda República Española.

Junto a la introducción histórica, que sitúa al pensador republicano en los problemas y el ambiente previos a la proclamación de la República, se repasa la trayectoria política de Manuel Azaña desde el poder y desde la Oposición, desarrollando con mayor amplitud sus juicios y resoluciones sobre el problema militar, las autonomías regionales y el laicismo del Estado, para reafirmar su vigencia esencial en la presente época de España. Vigencia que viene determinada, y así, se subraya en el libro, por la conjunción de dos factores: La claridad de los presupuestos políticos del estadista republicano y la incapacidad demostrada hasta el momento por el actual régimen de la reforma política para encarar con autenticidad y rigor los grandes problemas nacionales.

Por qué perdimos la guerra

por que perdimos la guerra

Por qué perdimos la Guerra – (Carlos Rojas)

Los Políticos: Diego Abad de Santillán. José Antonio de Aguirre. Julio Alvarez del Vayo. Manuel Azaña. Julián Besteiro. Lluis Companys. Julián Gorkín. Jesús Hernández. Dolores Ibarruri (La Pasionaria). Francisco Largo Caballero. Indalecio Prieto.

Los Militares y hombres de acción: Bruno Alonso. Anónimo. Segismundo Casado. Enrique Castro Delgado. Ignacio Hidalgo de Cisneros. Valentín González (El Campesino). Enrique Líster. José Miaja. Jesús Pérez Salas. Vicente Rojo.

Artistas e Intelectuales: Rafael Albertí. Max Aub. Francisco Ayala. Arturo Barea. Agustí Bartra. Pau Casals. León Felipe. Miguel Hernández. Angel María de Lara. Antonio Machado.

Los Extranjeros: John Dos Passos. Ilya Ehrenburg. Ernest Hemingway. Arthur Koestler. Mijail Koltsov. Luigi Longo. André Malraux. Pietro Nenni. Pablo Neruda. George Orwell.

La Biblia en España

La Biblia en España

La Biblia en España – (George Borrow)

Entre 1836 y 1840 –los años de la primera Guerra Carlista de la desamortización, de la Regencia– George Borrow viaja, por cuenta de la Sociedad Bíblica Britanica , por media España con el objetivo de difundir el Nuevo Testamento en una edición sin notas ni aparato crítico; la vocación apostólica de “Don Jorgito el Inglés” –por ese nombre era conocido en Madrid– no se limita a los lectores de habla castellana : También imprime y pone a la venta traducciones al Vasco, y al Caló gitano, del Evangelio de San Lucas. En esta tarea misionera le suceden a Borrow múltiples incidentes: encuentros con bandidos; arrestos y detenciones, conspiraciones de Gitanos –ocupados con los misterios asuntos del Antiguo Egipto-; amenazas de muerte.

A su regreso a Inglaterra vierte los recuerdos de sus viajes en La Biblia en España. En el mismo año de su publicación se agotan 16.000 ejemplares del libro; a lo largo del medio siglo siguiente la obra es vertida al alemán, francés y ruso. Hasta 1921, sin embargo no se publica la edición española. Manuel Azaña, su traductor y prologuista, señala el novelesco interés de muchos de sus pasajes , que aparecen arrancados de un libro picaresco, el movimiento de ciertos cuadros, propios de un “Episodio Nacional“, la moderna sensibilidad de Borrows para el pasaje; pero, por encima de todo, lo que caracteriza el relato es ser “Una Obra de Arte. Una creación“, con derecho a figurar entre los mejores libros de su género del siglo XIX.

Prologo de Manuel Azaña.

Retrato de un desconocido

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Manuel Azaña – Retrato de un desconocido – (Cipriano de Rivas Cherif)

De todos los libros que se han escrito sobre Manuel Azaña, “Retrato de un desconocido“, es el único que traza una semblanza biográfica basada en el conocimiento y trato de Azaña durante un periodo ininterrumpido de más de 25 años. De aquí que su valor testimonial constituya su rasgo más destacado y el que le hace insustituible, incluso como fuente histórica inmediata, pues narra capítulos inéditos de su vida, y que solo han quedado redactados en este volumen.

¿Desconocido Manuel Azaña?, se preguntaran los lectores maduros con asombro. Recordando la figura pública del famoso político y gobernante que tan en el centro estuvo en la vida española desde 1930 hasta 1939.

La pregunta encontrará respuesta acorde con su debido interés aquí. Azaña resulta ser un verdadero desconocido, como político y gobernante, con mayor validez este libro se agranda dando dimensiones hasta ahora desconocidas desde su muerte en 1940.

También sirve de joya para las generaciones que le han seguido.

Este volumen además de ser un inestimable testimonio directo sobre su vida, constituye una recreación viva y apasionada, del ambiente cultural y político español desde 1915 hasta el final de la Guerra Civil.

El volumen hace hincapié, sobre el trasfondo de los sucesos acaecidos de la época, revelando datos desconocidos hasta su revelación publica como: La huelga general de 1917, las elecciones de 1918, La dictadura de Primo de Rivera, Las elecciones de 1931, Las reformas militares, Los debates parlamentarios y los discursos que imprimieron un nuevo rumbo a la historia de España, como por ejemplo el artículo 26 de la constitución y el Estatuto de Cataluña.

Discurso de Manuel Azaña sobre el artículo 26 de la Constitución (13-10-1931)

DISCURSO DE MANUEL AZAÑA SOBRE EL ARTÍCULO 26 DE LA CONSTITUCIÓN

“Me refiero a esto que llaman problema religioso. La premisa de este problema, hoy político, la formulo yo de esta manera: España ha dejado de ser católica. El problema político consiguiente es organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva e histórica el pueblo español.
Yo no puedo admitir, Sres. Diputados, que a esto se le llame problema religioso. El auténtico problema religioso no puede exceder de los límites de la conciencia personal, porque es en la conciencia personal donde se formula y se responde la pregunta sobre el misterio de nuestro destino. Este es un problema político, de constitución del Estado, porque nuestro Estado, excluye toda preocupación ultraterrena y todo cuidado de la fidelidad, y quita a la Iglesia aquel famoso brazo secular que tantos y tan grandes servicios le prestó. Se trata simplemente de organizar el Estado español con sujeción a las premisas que acabo de establecer.
Durante muchos siglos, la actividad especulativa del pensamiento europeo se hizo dentro del Cristianismo, el cual tomó para sí el pensamiento del mundo antiguo y lo adaptó con más o menos fidelidad y congruencia a la fe cristiana; pero también desde hace siglos el pensamiento y la actividad especulativa de Europa han dejado, por lo menos, de ser católicos; todo el movimiento superior de la civilización se hace en contra suya España era católica en el siglo XVI, a pesar de que aquí había muchos y muy importantes disidentes, algunos de los cuales son gloria y esplendor de la literatura castellana, y España ha dejado de ser católica, a pesar de que existan ahora muchos millones de españoles católicos, creyentes”.

(Manuel Azaña. Ministro de la Guerra. Sesión de Cortes. 13 de octubre de 1931.)