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Su majestad el hambre

Su majestad el hambre – Cuentos brutales – (Ernesto Herrera)

Había frente a él una regia mesa,
toda cubierta de manjares extraños
y sangrientos como él”

La bohemia y el anarquismo conformaron el estilo feroz de Ernesto Herrera (Montevideo, 1889-1917), lástima que muriese un mes antes de cumplir veintiocho años.

Poetas, prostitutas, miserables, todos hambrientos y siempre invisibles. En las narraciones de Ernesto Herrera, la legión de los marginados abandona las sombras y se planta con orgullo ante la sociedad burguesa para desafiarla. Los sin voz tienen la palabra y, en nuestra edición, con las ilustraciones de Ana Dueñas, ahora también tienen rostro.

Publicados originalmente en Uruguay en 1910 e inéditos hasta la fecha en España, los cuentos incendiarios de “Su majestad el Hambre” nos devuelven a la necesidad de preguntarnos qué y quiénes gobiernan nuestras vidas.

Herrera pertenece a la noble categoría de los inquietos. ¡Santa inquietud, madre de las cosas! Vosotros los satisfechos, sabed que vuestra felicidad no es sino la sensación de lo que lleváis de difunto dentro de vosotros

(Rafael Barrett)

Ernesto Herrera (Montevideo – 1889-1917), nacido bajo el nombre de Nicolás Herrera Lascazes, se inició en la escritura a una edad temprana, lo que le valió el sobrenombre de “Herrerita” en el círculo de intelectuales que frecuentaba. Con ellos fundó “Bohemia: una Revista de Arte“, en la que publicó la mayor parte de sus cuentos, a menudo con el seudónimo de “Ginesillo de Pasamonte“. Firmó también poemas y crónicas, pero el mayor reconocimiento le llegó como autor de teatro con el estreno de su drama “El león ciego (1911)”, que se ha convertido en pieza de referencia en el teatro uruguayo moderno. Desde niño sufrió afecciones respiratorias, que finalmente le causaron la muerte a un mes de cumplir veintiocho años.

Comunidad teatro

Comunidad teatro

Comunidad – Teatro por Lisenio – (Jósant Ferrándiz)

Sobre la convivencia, relación y comunicación humanas

Un cura, con la crisis típica afectiva de sus treinta y tantos años, y un grupo de matrimonios, que viven juntos, afrontan su fracaso en la relación, comunicación y convivencia…

¿Cómo será la iglesia del futuro?

La confesión de un cura a una prostituta…

¿Por qué los poderosos han secuestrado el Evangelio a los marginados y explotados…?

La educación liberadora de los hijos…

La relación entre fe cristiana y compromiso por la transformación integral de la sociedad.

¿Para qué o para quiénes es el celibato de los curas, monjas y frailes…?

Perros Perdidos sin Collar

Perros perdidos sin collar

Perros Perdidos sin Collar – (Gilbert Cesbron)

Desde que se publicó su primera novela “Los inocentes de París” (1944), Cesbron comenzó a manifestarse como un escritor preocupado por el mundo de la fe y sus derivaciones. En su obra “Los Santos van al infierno“, publicada en 1952, Cesbron aborda los problemas de los curas obreros, tema que entonces comenzaba en Francia a levantar polémicas.

En 1955 publicó “Perros perdidos sin collar“, obra que trata sobre la delincuencia juvenil y de la que se han vendido hasta ahora más de cuatro millones de ejemplares

Francia, principio de los años 50. Toda una generación de chicos huérfanos de la Segunda Guerra Mundial o abandonados por sus padres a causa de las dificultades de la posguerra han sido marginados por la sociedad y recluidos en fríos y hostiles centros de menores.

Gilbert Cesbron describe magistralmente en esta novela, que le catapultó a la fama, la vida cotidiana de un grupo de estos chicos recluidos en un correccional, sus intereses, aspiraciones y sufrimientos, su búsqueda incesante de afecto y la construcción de su propia identidad a través de las grandes dificultades que han de atravesar.

Los chicos tienen a su lado al juez de menores Lamy, quien se ve llamado a la difícil tarea cotidiana de hacer que, en medio de un ambiente cargado de escepticismo y desesperanza, puedan emerger las semillas de generosidad, afecto y pureza que sólo una mirada llena de compasión es capaz de descubrir en estos chicos.

Escrito en un lenguaje crudo y directo, con tintes fuertemente dramáticos, el lector descubrirá la actualidad temática y estilística de esta obra, de cuya primera publicación se cumplen ahora 60 años.