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El Decamerón

El Decameron

El Decamerón – (Juan Boccaccio)

El Decamerón, escrito entre 1249 y 1353, es una colección de cuentos, quizá la colección por antonomasia de la literatura mundial, y punto de referencia del que han partido desde entonces otras muchas creaciones narrativas.

La obra esta compuesta por cien cuentos que los diez protagonistas relatan cada noche de su retiro en una villa donde se refugian de la peste que asola Florencia.

Cada uno de estos personajes  —siete mujeres y tres hombres—  recrea un singular retrato psicológico, con personalidad bien definida, que sirve para ilustrar los distintos temas que se abordan en cada cuento.

En ellos se dan cita el ingenio, la reflexión, el amor, el erotismo  —de modo sorprendente ha sido considerado este libro como una obra exclusivamente erótica—  la virtud y la fortuna, todos ellos tratados con una magistral técnica de narrador.

Un libro que provocará en el lector tanto la risa como la tristeza, la reflexión y la pasión, el deleite por lo sensual y el respeto por lo sagrado, y que por encima de todo le hará experimentar el verdadero placer de la buena lectura.

El Decamerón es una obra medieval de enorme importancia, de gran valor cultural e histórico. Precursora del Renacimiento, de ideas muy avanzadas para su época. Se respiran aires de libertad, es un “carpe diem” en toda regla. También es un libro feminista, en cierto sentido. Está dedicado a las mujeres. Se reivindican su inteligencia, su ingenio y su sexualidad, su derecho a acostarse (o no) con quien deseen, aunque estén casadas o sean monjas.

En los cuentos predomina el tema amoroso y de deseo sexual. Hay mucho humor, bromas mas que pesadas, burlas a cornudos, destellos de ingenio que ayudan a escapar de una situación apurada, divertidos eufemismos y metáforas sexuales muy graciosas. El sexo es bastante atrevido, se puede encontrar incluso, un trío bisexual, un intercambio de parejas o a todo un convento de monjas compartiendo los favores del mismo hombre. En otros cuentos hay una furibunda crítica anticlerical, se denuncia todo lo que siglo y pico después, provocó la división del cristianismo. 

Mansura

Mansura

Mansura – (Felix de Azúa)

En esta libérrima versión de la crónica de Joinville, Azúa relata las penalidades que rodearon una posible cruzada de catalanes a Tierra Santa en el siglo XIII. Cruzada posible, pero poco probable. Sin embargo, la intención del texto es, evidentemente, otra.

Algo de las ilusiones y decepciones de su propia generación pervive irónicamente en estos cruzados, a los que el autor trata con simpatía y distancia. Algo de aquella terquedad, todavía presente en ciertos fósiles del 68, y algo también de aquella mística.

La curiosa mezcla de ingenuidad, exquisitez y brutalidad, tan propia de las crónicas medievales, tiene de ese modo una imprevisible segunda vida. Al centrarse con cierta minuciosidad en los acontecimientos reales que narra Joinville, Felix de Azúa ha tenido que despojar a su texto de todo artificio pesado y dejarlo en cueros vivos. Todo lo más, con alguna cota de malla oxidada y un yelmo abollado. Así, desnuda y modestamente, se cuenta la historia de un fracaso…

Aunque mas perteneciente a la pseudohistoria que a la historia, puesto que no hubo ningún rey catalán que asediara la ciudad de Mansura, esta es la historia de muchos cruzados tardíos, y de sus penurias, no por guerrear, sino precisamente por todo lo que acompaña ese no guerrear, como el propio protagonista reconoce, donde lo mejor de todo el fracaso fue la batalla (paradógicamente)