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Fisiología del Matrimonio

Fisiologia del matrimonio

Fisiología del Matrimonio – (Balzac)

Fijaos en estas palabras que hallaréis en la obra (pág. 47). El hombre superior a quien he dedicado este libro.., ¿no quiere esto decir que os lo dedico?

La mujer que al ver el título de esta obra sienta tentaciones de abrirla, puede evitarse esta molestia, pues la ha leído ya sin advertirlo. Ningún hombre, por malicioso que sea, dirá nunca de las mujeres tanto bien y tanto mal como piensan ellas de sí mismas. Si, a pesar de esta advertencia, alguna mujer persiste en leer la obra, su delicadeza le impone el deber de no hablar mal del autor, ya que éste, al privarse de las aprobaciones que más lisonjean a los artistas, ha grabado en el frontispicio de su libro la prudente inscripción que se pone a la puerta de algunos establecimientos:

No se permite la entrada a las señoras

Las obras de Honorato de Balzac, brillante y fecundo autor francés, se caracterizan por su matiz pintoresco, por su minuciosa observación, y por el gran sentimiento de la realidad. En cada uno de sus libros, su exaltada imaginación se desborda mostrando el cuadro exacto de un mundo proyectado a través de su profunda observación, y dando una visión totalmente objetiva de las pasiones humanas.

Fisiología del Matrimonio fue la obra de la juventud de Balzac, publicada en el año 1829, y recogida luego en la Comedia Humana, constituyendo dicho libro el principio de su carrera como escritor.

Esta obra pertenece a un género discursivo, género que en dicha época gozaba del gran favor del público, ya que las alusiones, la sátira hiriente e intencionada, flagelando a cualquier sector de la sociedad, constituía un motivo, una reacción de escándalo o murmuración. En ese tiempo eran pocos los escritores que se rasgaban las vestiduras abordando unos hechos reales, verídicos, y que a toda costa se querían ocultar o disimular.

En esa época se componían muchas fisiologías versando sobre diferentes temas, algunas de ellas agudas e instructivas, queriendo censurar o ensalzar distintos aspectos de la vida social e intelectual del momento. Fisiología del Matrimonio, de Balzac, constituyó un éxito de escándalo, sin precedentes en las publicaciones de aquella época.

Muchos biógrafos del gran escritor, y también muchos críticos censuraron al autor de Fisiología del Matrimonio, diciendo que su obra constituía un alarde de cinismo al reducir la vida matrimonial casi por entero a la alcoba.

El matrimonio se deriva de la naturaleza.  –La familia oriental difiere completamente de la occidental–  El hombre es ministro de la naturaleza, y la sociedad la modifica.  –Las leyes se han hecho para las costumbres, y las costumbres cambian.

El matrimonio puede, por consiguiente, recibir el perfeccionamiento gradual a que todas las cosas humanas parecen sometidas.

Esta palabras, dichas por Napoleón en el Consejo de Estado, cuando la discusión del Código Civil, impresionaron vivamente al autor de este libro; y acaso ellas, sin advertirlo él mismo, le inspiraron la obra que hoy ofrece al público.

Mujeres malqueridas

Mujeres mal queridas

Mujeres malqueridas – (Mariela Michelena)

Este libro está dedicado a todas las mujeres que sufren.

Mariela Michelena es Psicoanalista y miembro titular de la Asociación Psicoanalítica de Madrid (Asociación Psicoanalítica Internacional). Ha desarrollado su actividad clínica en Caracas, Houston y Lima. Actualmente ejerce como Psicoanalista en su consulta privada de Madrid.

Este libro está dedicado a todas las mujeres que sufren por un mal amor. Mujeres enganchadas a relaciones imposibles, destructivas. Mujeres que lloran por un amor perdido o sin futuro. Mujeres fieles a parejas intermitentes. Amores furtivos, prohibidos, clandestinos. Mujeres extraordinarias que se transforman en niñas enfermizas si un hombre no las llama. Mujeres que son fuertes ante todos los retos de la vida, excepto para resguardarse de quien las quiere mal. Mujeres dispuestas a esperar y esperar. Engañadas, traicionadas, en definitiva: malqueridas…

Si piensas que puedes haber caído en alguno de los “pecados capitales” de malqueridas, pregúntate si:

Eres sumisa con tu pareja para no provocar conflictos.

Rompes y retomas tu relación continuamente.

No puedes vivir sin esa persona aunque sabes que no te quiere como tú te mereces.

Te adaptas a él de tal manera que eres capaz de transformarte en cualquier cosa con tal de no perderle.

Eres incapaz de hablar con tus amigas de tus sentimientos.

Mariela Michelena traza en estas páginas un mapa de las relaciones de pareja, en el norte siempre eres tú, y señala los caminos para que puedas retomar las riendas de tu vida, dirigirla mejor y recuperar tu autonomía…

Cristina Guzmán

Cristina guzman

Cristina Guzmán – (Carmen de Icaza)

Entonces, cuando el buen español medio, después de su jornada, se arrellanaba en su butaca de terciopelo, dispuesto a dejarse cosquillear la sensibilidad de sus tormentos en los sótanos de un castillo maldito, o las estampas brutales de una guerra, o los terrores de una revolución, sin sospechar que pocas horas después él mismo se vería convertido en mártir o en héroe de sucesos iguales, fue cuando “Cristina Guzmán“, simplemente un film más, se proyectó desde aquella gran pantalla popular que era en “blanco y negro“, cruzando ante los ojos absortos de las mujeres de España, con su paso largo y seguro de vencedora.

Y este había de ser el muy apreciable fin de la profesora de idiomas. Pero estaba trazado su destino.

Según compromiso previo “Cristina Guzmán” fue divulgada por Editorial Juventud en Agosto de 1936. Salió en plena Guerra Civil, en los momentos más angustiosos del Madrid Rojo.

En aquellos primeros días de la Casa de Campo, de la Plaza de Toros de Chamartín y de la Carretera del Este, cuando la caza de “fascistas” era un trágico deporte, y los perseguidos hubiéramos querido ver borrada nuestra traza de todos los registros, de todos los ficheros y de todas las memorias, vi aparecer de repente, como un burlesco desafío, el rostro estilizado de “Cristina“, bajo mi nombre estampado en letras vistosas en todos los quioscos y todos los escaparates de las librerías madrileñas.

Y es que el Madrid Rojo, en patética paradoja, pedía novelas rosas. Relatos llenos de optimismo fácil, en los que la virtud triunfa siempre y es castigada la maldad. El Madrid de la pesadilla pedía ensueños. El Madrid del odio pedía amor. Y sonreía un instante ante la fábula del ingeniero venerado en la fábrica: del duque querido en su hacienda; del oficial, ídolo de sus soldados; del marino, prestigio de una tripulación. El Madrid maldito de Lenin y Rosenberg, de los “Linces del Amanecer” y de las Brigadas de Atadell pedía cosas naturales, sencillas, alegres.

Cristina Guzmán, frente a todas las adversidades de la vida, conserva su sonrisa valiente y la elegancia señorial de su actitud. Lo pierde todo sin grandes gestos. Y se enfrenta con todo, sencillamente.

Dar, dar, y dar” es su lema. Como el de todas las mujeres españolas, que en la hora dura y profunda, sin grandes gestos ni grandes palabras, han sabido dar a la Patria lo mejor que tenían: sus hijos. Y que, con naturalidad suprema, se encuentran siempre allí donde hacen falta.

Cristina Guzmán, piadosa y alegre, luchadora y maternal, antigua en el fondo y moderna en la forma, limpia por fuera y limpia por dentro, decidida y recatada, es hermana de todas esas mujeres que —quizá llorando de noche, pero sonriendo de día— se han puesto a la tarea alta y fecunda de ser hijas y madres de España.

Fuego

Fuego

 Ya os lo avisé. Os lo avisé hace muchos años y no me quisisteis escuchar. El fuego lo devora todo. Devora a las familias, a las casas más sólidamente construidas, a los hijos, a las madres, a los hombres y mujeres, a los trabajos, a los futuros y a los pasados. El fuego mata los sueños, los días y el presente. Os lo avisé, os lo avisé, y no me quisisteis hacer caso. Nadie se escapa del fuego abrasador…