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Teoría de la Jovencita

Teoria de la jovencita

Teoría de la Jovencita – Primeros materiales – Hombres-maquina: modo de empleo – (Tiqqun)
Este es un libro de amor. Habla sobre la imposibilidad del amor en nuestra estructura económica. ¿Qué significa esto?
El Capitalismo no está ahí fuera: en el FMI, la OMC, o el BCE. El Capitalismo es una promesa de paraíso en la tierra, una idea de éxito y realización, un poder de fascinación.
Tiqqun le pone nombre y le da figura: “La Jovencita“. La Jovencita no es mujer ni hombre, sino una imagen, un modelo, un ideal. Eterna juventud, seducción ilimitada, placer indiferente, amor asegurado contra todo riesgo, control de apariencias, cero defectos.
Impersonal, implacable, impecable, impermeable e imposible, La Jovencita se apodera de nuestra mirada, de nuestro deseo y de nuestro imaginario. Es una maquina de guerra. No se deja tocar y nunca pierde.
Fragmento a fragmento, Tiqqun diubuja el campo de batalla: nos lo hace ver. De qué modo un bolso, un culo, una sonrisa, un perfume, unas botas o unos bícps pueden ser armas en una guerra. Librada entre nosotros en el interior de cada uno. Una guerra contra el azar y los encuentros sin garantías, la belleza y la sensualidad singulares, el tiempo de toda duración, la violencia del abandono y la entrega. Contra el amor verdadero.
Esta edición incluye el texto “Hombres-maquina: modo de empleo“, donde Tiqqun desarrolla el análisis bio-poder contemporáneo: la reducción de la vida humana a simple carne que vigilar y gestionar según parámetros estandarizados de belleza, salud o poder…
La enfermedad es un lenguaje. El cuerpo es una representación. La medicina es una práctica política.
 (Bryan S. Turner, The body and the society)

El infinito en la palma de la mano

El infinito en la palma de la mano

El infinito en la palma de la mano – (Gioconda Belli)

El mágico relato de nuestros orígenes es probablemente el que más fascinación ha inspirado en la humanidad a lo largo de los tiempos. Pero, mas allá de los cuarenta versículos que la Biblia dedica a Adan y Eva, más allá incluso de la leyenda, ¿cómo sería la vida de aquella inocente, valiente y conmovedora primera pareja?, ¿cómo sería aquel universo primigenio?

Poesía y misterio se dan la mano en esta sorprendente  novela que nos presenta al primer hombre y la primera mujer descubriéndose y descubriendo su entorno, experimentando el desconcierto ante el castigo, el poder de dar vida, la crueldad de matar para sobrevivir y el drama de amor y celos de los hijos por sus hermanas gemelas.

El infinito en la palma de la mano ha sido galardonada con el Premio Biblioteca Breve  2008 por su singularidad y su capacidad evocadora. Gioconda Belli ha creado un mundo nuevo que surge de los Grandes libros secretos, textos apócrifos o prohibidos llenos de revelaciones y fantásticas apariciones, y recrea magistralmente la historia más prodigiosa que puede imaginarse.

Todo comienza cuando Adán despierta tras su creación en el jardín del Edén, una parcela del mundo creada por Dios para el disfrute de todas las criaturas que pueblan la tierra ya que se trata de un lugar idílico en el que todas las criaturas tienen sus necesidades biológicas completamente satisfechas y las malas sensaciones como el dolor no existen. Con el fin de complementar al hombre Dios crea a la mujer (Eva) de la misma forma que al hombre: en la absoluta ignorancia. Sin embargo ambos saben a la perfección nombrar las cosas que les rodean y manejan la habilidad del lenguaje instintivamente. Explorando su hábitat, Eva descubre el árbol del conocimiento, el cual da los frutos que harán surgir en ellos la filosofía como herramienta para alcanzar conocimientos.

El diablo en forma de serpiente le habla de sus propiedades a Eva y le advierte que si tomase sus frutos posiblemente incluso muriera. Pero ella, sin tener en cuenta sus advertencias come porque no teme a la muerte y tiene curiosidad de lo que pueda pasar. Al comprobar que queda impune les da a probar a los animales y más tarde a Adán. Luego se refugian en una cueva y descubren lo que son los sentimientos más allá de la tranquilidad y la felicidad como lo es el deseo. Al rato todo comienza a temblar y la tierra se fractura ante sus pies abriendo una grieta entre ellos y el paraíso. Enseguida se dan cuenta de que es el castigo que Dios les ha impuesto por desobedecer sus normas y hacer uso de una libertad excesiva.

Descubren que el lugar al que han sido enviados es muy distinto del paraíso al ser más yermo y hostil. Al principio solo desean permanecer cerca del paraíso a la expectativa de ser perdonados, pero la humanidad que les ha dado la fruta del conocimiento les hace explorar su alrededor donde tienen problemas con el terreno y la fauna que les rodea. Entonces llegan a la conclusión de que no soportan esa situación y que prefieren descubrir qué es la muerte pero Dios les salva porque tiene curiosidad de lo que sus creaciones serán capaces de hacer en el futuro. Pronto sus necesidades vitales se hacen obvias, pero Adán temeroso de la ira de Dios se niega a comer ninguna fruta y se lo prohíbe a Eva porque ella fue la que le impulsó a comer la última vez. Pero Dios, les envía señales para hacerles entender que comer no es malo y es necesario. A pesar de todo, Adán no se sacia comiendo frutas y como a su alrededor observa como los animales se devoran los unos a los otros para vivir, decide empezar a matar conejos fascinado por la muerte tal como se la ha descrito el diablo.

Sin embargo Eva no entiende que es vital para ella alimentarse de animales lo cual lo considera un error, al igual que una crueldad. Al cabo de un tiempo reflexionando sobre si Dios creó a esos animales para que se alimentaran ellos empieza a hacer caso a Adán. Con el paso de los meses Eva da a luz a Caín (cuyo nombre proviene del perro con el que Adán jugaba en el paraíso) y a Luluwa. En breve se queda embarazada de Aklia y Abel. Poco a poco van adquiriendo conocimientos del mundo animal que luego aplican para mejorar su calidad de vida e ingeniar artilugios que les ayuden en sus tareas a la vez que sus hijos crecen. Abel, resulta ser un muchacho tranquilo, trabajador, apuesto y amante de Dios pero Caín es muy diferente a él y es difícil de educar dado a su carácter a veces estoico a veces apasionado que siempre está rodeado de una aureola siniestra.

Abel se gana fácilmente el aprecio de su padre y Eva se encariña de la solitaria y marginada Aklia mientras que Caín y su gemelo Luluwa se enamoran el uno del otro. Todo se tuerce cuando Dios decide que el lazo de sangre que los une es demasiado grande y que por ello no pueden reproducirse entre ellos así que con la primera menstruación de las dos hijas deciden emparejar a Caín con Aklia y a Abel con Luluwa. La tensión crece de forma evidente por parte de Caín que está triplemente celoso de Abel porque él tiene el cariño de su padre, está destinado a emparejarse con Luluwa y además cuenta con el favor de Dios. Todo termina cuando Abel le intenta convencer de que es lo correcto y que es lo mejor para él, Caín le mata accidentalmente de un golpe y Dios castiga a Caín marcándole la cara y desterrándole a tierras lejanas. A raíz de eso Adán repudia a su hijo y junto con Eva, Luluwa y Aklia intentan seguir adelante y perpetuar su especie.

Adán y Eva

(Alberto Durero)

ADÁN (2 millones de años a. C.)

El relato bíblico del Génesis, sugiere que Adán es creado por Dios como algo distinto del resto de las criaturas. No tiene otro sentido el que Dios utilice el prural “hagamos” cuando se dispone a crear al hombre, mientras utiliza “haya” para crear los animales (Genesis 1: 26-28). Refuerza la idea de una especial intervención divina en la creación de Adán, el hecho, de que Dios sopla sobre su rostro para inspirarle un halo de vida, y conformarle a su imajen y semejanza.

Adan no debe a la tierra más que el material con que está hecho, pero no su alma, es decir, aquello por lo que es precisamente hombre y que le sitúa al frente de la creación.

(Suzanne Valadon)

Este Halo divino otorga a Adán antes de su caída, una serie de cualidades. La principal es que podía relacionarse cara a cara con su Creador, como así lo muestra el Génesis. Adán sabe cultivar la tierra sin esfuerzo. Es capaz de apreciar la belleza de los árboles y las plantas, y es él quien les pone nombre. Distingue también entre el bien y el mal, aunque este último no lo ha experimentado. Y obra siempre según la voluntad de Dios. Es, en suma, el hombre ideal, el hombre tal y como Dios lo había concebido.

(Aureliano Milani)

 Después de ser inducido por Eva a comer del fruto prohibido. Adán es expulsado del Paraíso. Así expresa el autor sagrado el carácter hereditario del pecado de Adán, que transmite a sus descendientes. Se ve entonces Adán obligado a cultivar la tierra con esfuerzo para comer; conoce el mal en su cuerpo y en su espíritu, tal y como engañosamente le había hecho saber la serpiente a Eva, y ve disminuidas todas sus potencias y facultades. Dios le anuncia claramente que morirá “polvo eres y en polvo te convertirás” (Genesis 3:19). Sin enbargo, Dios mismo se ocupa de vestirle con pieles (Genesis 3:20) y promete la perdición de la serpiente que llegará a través del linaje de Eva (Genesis 3:15).

(Charles-Joseph Natoire) pintor frances de estilo rococó 

Adán es el padre de la humanidad, es el principio, y vivió 930 años (Genesis 5:5) y engendró a Caín, Abel y Set. El nombre de Adán probablemente quiere significar “tierra

(Alberto Durero) 

EVA (2 millones de años a. C.)

Segun el Génesis, Dios trae a todos los animales a la vista de Adán para que les ponga nombre y le sirvan de ayuda, pues “no es bueno que el hombre esté solo” (Genesis 2:18). Pero Adán no encuentra ninguno semejante a él. Entonces, Dios hace caer sobre el hombre un profundo sueño y forma a la mujer de su costado. Con este relato, y otro que puede hallarse en Genesis (1: 27-28). La Biblia quiere resaltar el hecho de la procedencia de la mujer, distinta de la de los demás seres.

 

(Andrea Mantegna)

Tras la expulsión del Paraíso, Eva se ve obligada a parir sus hijos con dolor, y a estar sujeta a su marido. Adán la llama ahora Eva, que significa “vida” en hebreo . Eva parió a Caín y a Abel, siendo la “madre de todos los vivientes” (Genesis 3:20). Todo ello no viene a situarla en un grado inferior, sino que comparte la dignidad del progenitor de todo el género humano. Triunfa sobre la muerte transmitiendo vida y perpetuando así la existencia de la raza humana. Cuando Caín mata a Abel, Eva da luz a Set, a partir del cual la Biblia empieza a contar el linaje de Adán. El relato bíblico tiende a constatar también la complementariedad de los dos sexos, gracias a la cual se continúa la obra de la Creación y el hombre deja de ser un mero espectador de la misma.

(Lucas Cranach el Viejo)

La objeción de carácter biológico hecha al monogenismo, el cual postula la propagación de la especie humana y la total colonización de la Tierra a partir de una única pareja, no tiene mayor fundamento científico. La investigación antropológica ha expuesto varios casos en los que poblaciones fundadoras pequeñas (a veces incluso una única pareja) han tenido éxito en la propagación de la especie. Por otra parte, el mismo estudio de las migraciones humanas pone de manifiesto la posibilidad de una extraordinaria expansión de un reducido número de individuos. La Sagrada Escritura y la tradición y el magisterio eclesiástico son monogenistas.