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Judicatura y notariado ante los delitos económicos

Judicatura y notariado ante los delitos economicos

Judicatura y Notariado ante los Delitos Económicos – Consejo General del Poder Judicial

Todo este tomo está especialmente dedicado sobre el «Blanqueo de Capitales«. Sus Leyes y sus penas, y los países donde se pena el delito y los que no tienen ningún castigo…

También incluye los delitos de Sobornos a funcionarios. Malversación. Apropiación indebida. Tráfico de Influencias. Abuso de Funciones. Enriquecimiento ilícito. Sobornos privados. Blanqueo de Capitales y sus distintas vertientes activas y pasivas. Encubrimiento. Ocultación. etc…entre otras.

Un tranvía en SP

Un tranvia en sp

Un tranvía en SP – (Unai Elorriaga)

Cuando Lucas era joven, su amigo Tomás conducía un tranvía y su hermano Ángel poseía una carpintería que siempre tenía las puertas abiertas. Después de hacerle un hermoso bastón, su hermano Ángel murió, y también Tomás y todos sus amigos. Ahora ya no quedan tranvías ni carpinterías con las puertas abiertas, pero Lucas le quedan los sueños, los recuerdos, y las fotos de las montañas más altas del mundo…

Lucas sueña con ocho miles. Hay catorce en todo el mundo, catorce montañas de más de ocho mil metros, con nombres que llenan la boca al decirlos: El Anapurna, el Nanga Parbat, el Mansalu o el Sisha Pangma. A Lucas le gusta sobre todo el Sisha Pangma. Quizá lo subiría, tal vez, si Rosa estuviera todavía aquí, si pudiera subirse con ella al tranvía y observar su perfil y poner la mano en su falda o su rodilla. Quizá si su amigo Tomás condujera el tranvía y los llevara a la cima.

Pero como Rosa ya no está, ni Tomás, ni su hermano Ángel ni todos los demás, Lucas se conforma con fotos de ocho miles, como la que le compra su hermana María cuando va a buscarlo al Hospital. María le dice que le dará la revista cuando lleguen a casa, sólo entonces…

En casa está Marcos, un chico que toca la guitarra en las esquinas y lee demasiado. Que no quiere molestarles, que creía que la casa estaba vacía, que ya se marcha. Pero a Lucas y a María no les importa: le dicen que se quede en la habitación de Ángel, que hace mucho que está vacía. Y Marcos se queda, y vive con Lucas sus últimos días, sus sueños de subir a las montañas que sólo ha visto en fotos, sus monólogos con la polilla Don Rodrigo, sus conversaciones con los amigos que ya no están pero que tienen todavía 20 años, sus besos con Rosa que hace 17 años que tampoco está pero como si estuviera, porque sólo con Rosa valía la pena hacer las cosas, como subir al Sisha Pangma. En tranvía…