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Rimbaud y nosotros

Rimbaud y nosotros

Rimbaud y nosotros – (Pere Gimferrer)

Se reproduce en estas páginas la transcripción de la conferencia impartida por Pere Gimferrer en la Residencia de Estudiantes el 17 de octubre de 1991, dentro de las jornadas sobre Arthur Rimbaud que se celebraron con ocasión del centenario de su muerte. La transcripción se ha realizado tratando de respetar lo más fielmente posible la palabra del autor, pero sin incluir repeticiones, interjecciones u otros “ruidos” propios del lenguaje hablado.

Poesía completa

Poesia completa - William Blake

Poesia completa – (William Blake)

Visionario, grabador y poeta, William Blake nació en Londres en 1757 y murió en 1827 en la misma ciudad. Fue el menos contemporáneo de los hombres. En una era neoclásica urdió una mitología personal de divinidades no siempre eufónicas: Orc. Los, Enitharmon. Orc, anagrama de Cor, es encadenado por su padre en el monte Atlas; Los, anagrama del Sol, es la facultad poética; Enitharmon, de dudosa etimología, tiene como emblema a la Luna y representa la piedad. En las Visiones de las Hijas de Albión, una diosa, Oothoon, tiende redes de seda y trampas de diamantes y apresa para un hombre mortal, del que está enamorada, “muchachas de suave plata y de furioso oro“.

En una era romántica, desdeño la Naturaleza, que apodó el Universo Vegetal. No salió nunca de Inglaterra, pero recorrió, como Swedenborg, las regiones de los muertos y de los ángeles. Recorrió las llanuras de ardiente carena, los montes de fuego macizo, los árboles del mal y el país de tejidos laberintos. En el verano de 1827 murió cantando. Se detenía a ratos y explicaba ¡Esto no es mío, no es mío! para dar a entender que lo inspiraban los invisibles ángeles. Era fácilmente iracundo.

Creía que el perdón es una flaqueza. Escribió: “El gusano partido en dos, perdona al arado“. Adán fue arrojado del Edén por haber probado la fruta del Árbol de la Ciencia; Urizen fue arrojado del paraíso por haber promulgado la ley moral.

Cristo enseñó que el hombre se salva por la fe y por la ética; Swedenborg agregó la inteligencia; Blake nos impone tres caminos de salvación: el moral, el intelectual y el estético. Afirmó que el tercero había sido predicado por Cristo, ya que cada parábola es un poema. Como Buddha, cuya doctrina, de hecho, era ignorada, condenó el ascetismo. En los Proverbios del Infierno leemos: “El camino del exceso conduce al palacio de la sabiduría“.

En sus primeros libros el texto y el grabado tienden a ser una unidad. Ilustró admirablemente el Libro de Job, la Comedia dantesca y las poesías de Gray.

La belleza de Blake corresponde al instante en que se encuentran el lector y la obra y es una suerte de unión mística.

Swinburne, Gilchrist, Chesterton, Yeats y Denis Saurat le han consagrado sendos libros.

William Blake es uno de los hombres más extraños de la literatura

Un artista del mundo flotante

Un artista del mundo flotante

Un artista del mundo flotante – (Kazuo Ishiguro)

La Segunda Guerra Mundial ha terminado y Japón comienza a levantarse de entre sus cenizas. En los meses que van desde octubre de 1948 a junio de 1950  —el tiempo que media entre el comienzo de las negociaciones para casar a una hija y el matrimonio–,  Ono, un anciano pintor, recuerda su vida y reflexiona sobre su carrera artística, en un intento por comprender una realidad cada día más ajena.

No sé de ningún colega que pintara su autorretrato con absoluta honestidad“, declara Ono, y la pintura que va trazando de sí mísmo y de su época en una versión susceptible de múltiples y contradictorias interpretaciones, una trama compleja de instantes perfectos y decisiones erróneas, de heroísmos y traiciones.

Los triunfos del pasado de Ono quizá son ahora  —como insinúan sus hijas, que esconden sus cuadros—  aquello de lo que debería avergonzarse. Ono eligió abandonar las tradiciones pictóricas de sus maestros  —los pintores del mundo flotante de los barrios del placer, donde las cosas más bellas se construyen en la noche y se desvanecen en la mañana—  para dedicarse a loar un presente más heroico y menos fugaz. Y ahora el imperio militar que pintó no es más que otro mundo flotante desvanecido para siempre en la mañana del Japón “democrático” de posguerra…

Amo y admiro las novelas de Ishiguro. Para mí son un ejemplo de la mejor literatura internacional de nuestro tiempo.”

La metamorfosis y otros relatos

La metamorfosis y otros relatos

La metamorfosis y otros relatos – (Franz Kafka)

Un hombre despierta una mañana convertido en un monstruo insecto. Alegoría del sometimiento del individuo por la sociedad, símbolo del absurdo y la crueldad de la vida cotidiana, La metamorfosis y los relatos que integran este volumen han cambiado para siempre nuestra manera de percibir el mundo.

Franz Kafka nació en Praga en 1883. La Difícil relación con su padre y un oscuro trabajo burocrático han marcado su obra, en la que destacan La Metamorfosis, El Proceso, El Castillo, El Diario y la Correspondencia. Murió en 1924 en Viena, enfermo de tuberculosis.

Un veneno llamado Amor

Un veneno llamado amor

Un veneno llamado Amor – (Carmen Posadas)

Si se juzga al amor por la mayoría de sus efectos, más se parece al odio que a la amistad

(La Rochefoucauld)

Amar es un no sé que, que viene por no sé donde; se engendra yo no sé cómo; conténtase no sé con que; se siente yo no sé cuándo; y mata no sé por qué

(Ovidio)

Amores fatales, pasiones desgarradoras, suicidios por amor… Historias que componen este magnífico libro sobre los sentimientos humanos. Historias reales que introducen al lector en el complejo mundo del amor y del desamor. Con el estilo irónico y divertido que la caracterizan, Carmen Posadas nos habla de la percepción de este sentimiento universal desde la antigüedad hasta la actualidad: un sentimiento tormentoso cuando no es correspondido, contaminado cuando aparecen los celos, ansiado cuando parece alejarse y en definitiva, un veneno que conocemos como amor.

Amores fatales. Pasiones desgarradoras. Sangre y lágrimas. Suicidios y asesinatos… Parece que eso ya ha pasado a la historia, que nosotros, superhombres y supermujeres de la aldea global, sumergidos en la era de la comunicación a toda costa, ya somos educados, y sabemos controlar nuestros desvaríos. Hay que reconocer que representa menos sufrimiento esperar durante medio día, devorados por la angustia, que nos llame, gracias al más fabuloso invento del final de siglo, el teléfono móvil, nuestro último novio que se encuentra allí perdido en la jungla del aeropuerto de Los Ángeles, que languidecerse, como hacían nuestros antepasados, días, semanas y meses antes de leer, por fin, una carta perfumada mandada por el ser querido, el de toda la vida, que, por cierto, vivía muy lejos, a unos 500 kilómetros por lo menos.

Vivimos una época extraña, en la que uno persigue sueños de pasiones eternas, pero se  conforma con amores efímeros. Llevados por la vorágine del siempre más rápido, los amores se hacen y deshacen vía Internet. El amor soluble ha sustituido al amor absoluto. ¿Quién tiene la culpa? ¿El feminismo, la píldora y la ley del aborto? ¿La educación sexual, el divorcio fácil y los compromisos que deberían ser eternos y no lo son? ¿La desaparición de los tabúes? ¿El liberalismo de los padres? El sexo y el adulterio ya no tienen morbo como antes, y el dulce encanto del fruto prohibido, que despertó tantas pasiones reales y ficticias, ha desaparecido. Hoy Emma Bovary no se tragaría una dosis letal de arsénico;: se divorciaría enseguida y le pediría una buena pensión al marido… y bien nos podemos imaginar que el fuego adúltero encendido en su corazón se habría apagado rápidamente.

A lo mejor, esta pasión arrolladora se habría convertido en un sentimiento razonable y sensato. Se habría casado con su amante, habrían tenido muchos hijos y habrían vivido felices hasta que la muerte viniera a buscarles, muy mayores ya, con nietos y todo.

Pequeño Buda

Pequeño buda

Pequeño Buda – (Gordon McGill)

Ha nacido el que destruirá la maldición de la reencarnación. Renunciará al poder, dominará sus pasiones, comprenderá la verdad, y el error desaparecerá del mundo ante la luz de la sabiduría…

(A. Ferdinand Hérold: La vida de Buda)

Un niño norteamericano, que vive en Seattle y procede de una familia corriente, recibe un día la visita de dos lamas tibetanos que están convencidos de que es la reencarnación del lama Dorje. Los lamas le regalan un volumen ilustrado mediante el cual el niño aprende, y nosotros con él la historia del príncipe Siddhartha, el joven Buda que partió en busca de la iluminación para vencer el mal en el mundo.

Una historia sencilla, imbuida de espiritualidad, a un mismo tiempo cristalina y misteriosa, tan fascinante como la legendaria figura de Buda, que siempre ha ejercido una fuerte atracción sobre el mundo occidental.

Ni Comunismo, ni Fascismo, ni Capitalismo

Aguila

Los Estados se hacen la guerra por el control unilateral de un pedazo de tierra o de una lengua de mar, que dicen que les pertenece en exclusiva. ¿De dónde nace ese “derecho en exclusiva”? Sencillamente, no existe tal derecho. El pedazo de tierra y la lengua de mar son anteriores a los Estados, a las poblaciones que sirven de soporte a esos Estados, y son partes integrantes del patrimonio común de la Humanidad. Todos los hombres por igual, cualquiera que sea su raza, color o época de su paso por el mundo tienen un igual derecho sobre el espacio. Cuando este concepto de Derecho Natural sea aceptado por los rectores de las cosas públicas y codificado, habrá desaparecido la causa principal de las guerras y la inseguridad económica.

La Preservación de Enfermedades

La preservacion de enfermedades

La Preservación de Enfermedades

El camino más corto para alcanzar un fin en cualquier problema que se presente, no importa en qué orden de la vida, es el que se mide por un arco. Las horas de la mañana llegan en línea curva; el año es una sucesión de curvas; el Tiempo también; y el Todo una esfera infinita. La recta de que nos hablan los filósofos es una concepción absurda sobre la cual se ha montado toda la arquitectura abstracta de la Geometría.

El sol, lejos de marchar en línea recta, gira siguiendo un maravilloso arco. La Vía Láctea recorre el espacio como una rueda. Los universos lejanos, los soles, los mundos, las lunas, los cometas, trazan arcos. Aquel astro, que parece seguir una línea recta, es realmente perturbado por uno o varios cuerpos que le apartan de su ruta ideal.

La humanidad aprende a vivir alejándose del camino recto. La civilización ha inventado una graciosa curva que se llama “educación“. Ella permite ocultar el fondo de nuestros sentimientos, enmascarándolos con una fórmula común. Las distancias de los centros de dos almas es una línea recta, pero no debemos ir por ella, sino por la curva que la educación ha trazado para el trato social. Por ella se va bien en todos los puntos de su trayectoria. Se gana tiempo, aunque parezca lo contrario. La civilización ha cultivado y legalizado esa curva que hace del hombre honrado un solemne hipócrita.

La sinceridad, la sencillez, la ingenuidad, encuentran siempre perturbadores, y cuando alguna vez el hombre quiere hacer uso de uno de esos elementos rectilíneos, lo anuncia previamente como una amenaza a las leyes de las costumbres.

Si sentís la necesidad de pedir dinero a un amigo, la amistad os brinda una línea recta. Mas no la seguís. Empezáis por perífrasis, rodeos, historias, es decir, comenzáis por trazar curvas y más curvas que os conducen tanto más pronto al fin deseado cuanto más graciosa y delicada sea el trazado por ellas.

El que sigue el camino recto no está educado, ni sabe vivir; la sociedad le huye o le teme. La línea recta es la línea de la guerra, es la línea absurda que la razón no admite. Es la línea de los atracadores, la de los ladrones de corrales y salteadores de caminos. El hombre que la inicia suele avergonzarse y se enmascara el rostro para ejecutarlas, o bien piensa en ella cuando es de noche.

La vida es un sinusoide; la línea visual no es recta, ni el rayo de luz, ni la trayectoria de la bala que sale del fusil. Hasta la Verdad sufre flexiones en el concepto del hombre que la contempla. Y como la consecución de un fin es la apetencia constante del hombre, no puede aconsejarse a éste la línea recta como camino más corto para llegar a él, sino la curva más o menos convencional que le guía hasta el corazón mismo de sus anhelos.

Introducción a la Ciencia I

Introduccion a la ciencia

Introducción a la Ciencia I – Ciencias Físicas – (Isaac Asimov)

El rápido avance de la ciencia resulta excitante y estimulante para cualquiera que se halle fascinado por la invencibilidad del espíritu humano y por la continuada eficacia del método científico como herramienta para penetrar en las complejidades del Universo.

Pero, ¿qué pasa si uno se dedica también a mantenerse al día con cada fase del avance científico, con el deliberado propósito de interpretar dicho avance para el público en general? Para esa persona, la excitación y el estímulo quedan templados por cierta clase de desesperación.

La Ciencia no se mantiene inmóvil. Es un panorama que sutilmente se disuelve y cambia mientras lo observamos. No puede captarse en cada detalle y en cualquier momento temporal sin quedarse atrás al instante.

Casi en un principio fue la curiosidad.”

Curiosidad, el abrumador deseo de saber, algo que no es característico de la materia muerta. Ni tampoco parece formar parte de algunas formas de organismos vivientes, que, por toda clase de razones, podemos escasamente decidirnos a considerar vivas.

Un árbol no despliega curiosidad acerca de su medio ambiente en cualquier forma que podamos reconocer, ni tampoco lo hace una esponja o una ostra. El viento, la lluvia, las corrientes oceánicas le brindan lo que es necesario, y a partir de esto toman lo que pueden. Si la posibilidad de los acontecimientos es tal que les aporta fuego, veneno, depredadores o parásitos, mueren tan estoica y tan poco demostrativamente como han vivido.

Resurrección

Resureccion

Resurrección – (León Tolstoi)

Entre las novelas estelares de Tolstoi, junto a Guerra y paz y Ana Karenina, figura Resurrección, publicada en 1899. Esta novela se centra aparentemente, en una historia de seducción pero el pretexto argumental no se explicaría sin la consecuencia de unas reacciones morales: el seductor sigue a la muchacha a Siberia, donde se la confinó después de haber sido, injustamente condenada… El arrepentimiento y la redención son dos valores éticos que confieren un giro inesperado a la novela y dan la medida enorme de la personalidad de Tolstoi.

Cuando el príncipe Nejliúdov acude al tribunal para ejercer su deber ciudadano como jurado, no se imagina que una de las acusadas es Katia Máslova, la antigua criada de sus tías, la joven a la que sedujo años atrás. Ahora, convencido de su inocencia, se siente culpable de la difícil situación en la que se encuentra Katia y de la posibilidad de que sea condenada a trabajos forzados en Siberia.

Con Resurrección, la última de sus tres grandes novelas, León Tolstoi aborda el complejo proceso de cambios a los que tuvo que enfrentarse la sociedad rusa en los convulsos años finales del siglo XIX. A partir de los esfuerzos del príncipe Nejliúdov por redimir a Katia del estigma que le provocó en su juventud, Tolstoi refleja su propia indignación ante las injusticias sociales de un país en decadencia y de una aristocracia anacrónica y autocomplaciente. Un relato íntimo de culpa, rabia y arrepentimiento dominado por la redención y la condena de la violencia.