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Un veneno llamado Amor

Un veneno llamado amor

Un veneno llamado Amor – (Carmen Posadas)

Si se juzga al amor por la mayoría de sus efectos, más se parece al odio que a la amistad

(La Rochefoucauld)

Amar es un no sé que, que viene por no sé donde; se engendra yo no sé cómo; conténtase no sé con que; se siente yo no sé cuándo; y mata no sé por qué

(Ovidio)

Amores fatales, pasiones desgarradoras, suicidios por amor… Historias que componen este magnífico libro sobre los sentimientos humanos. Historias reales que introducen al lector en el complejo mundo del amor y del desamor. Con el estilo irónico y divertido que la caracterizan, Carmen Posadas nos habla de la percepción de este sentimiento universal desde la antigüedad hasta la actualidad: un sentimiento tormentoso cuando no es correspondido, contaminado cuando aparecen los celos, ansiado cuando parece alejarse y en definitiva, un veneno que conocemos como amor.

Amores fatales. Pasiones desgarradoras. Sangre y lágrimas. Suicidios y asesinatos… Parece que eso ya ha pasado a la historia, que nosotros, superhombres y supermujeres de la aldea global, sumergidos en la era de la comunicación a toda costa, ya somos educados, y sabemos controlar nuestros desvaríos. Hay que reconocer que representa menos sufrimiento esperar durante medio día, devorados por la angustia, que nos llame, gracias al más fabuloso invento del final de siglo, el teléfono móvil, nuestro último novio que se encuentra allí perdido en la jungla del aeropuerto de Los Ángeles, que languidecerse, como hacían nuestros antepasados, días, semanas y meses antes de leer, por fin, una carta perfumada mandada por el ser querido, el de toda la vida, que, por cierto, vivía muy lejos, a unos 500 kilómetros por lo menos.

Vivimos una época extraña, en la que uno persigue sueños de pasiones eternas, pero se  conforma con amores efímeros. Llevados por la vorágine del siempre más rápido, los amores se hacen y deshacen vía Internet. El amor soluble ha sustituido al amor absoluto. ¿Quién tiene la culpa? ¿El feminismo, la píldora y la ley del aborto? ¿La educación sexual, el divorcio fácil y los compromisos que deberían ser eternos y no lo son? ¿La desaparición de los tabúes? ¿El liberalismo de los padres? El sexo y el adulterio ya no tienen morbo como antes, y el dulce encanto del fruto prohibido, que despertó tantas pasiones reales y ficticias, ha desaparecido. Hoy Emma Bovary no se tragaría una dosis letal de arsénico;: se divorciaría enseguida y le pediría una buena pensión al marido… y bien nos podemos imaginar que el fuego adúltero encendido en su corazón se habría apagado rápidamente.

A lo mejor, esta pasión arrolladora se habría convertido en un sentimiento razonable y sensato. Se habría casado con su amante, habrían tenido muchos hijos y habrían vivido felices hasta que la muerte viniera a buscarles, muy mayores ya, con nietos y todo.