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Teoría de la Jovencita

Teoria de la jovencita

Teoría de la Jovencita – Primeros materiales – Hombres-maquina: modo de empleo – (Tiqqun)
Este es un libro de amor. Habla sobre la imposibilidad del amor en nuestra estructura económica. ¿Qué significa esto?
El Capitalismo no está ahí fuera: en el FMI, la OMC, o el BCE. El Capitalismo es una promesa de paraíso en la tierra, una idea de éxito y realización, un poder de fascinación.
Tiqqun le pone nombre y le da figura: “La Jovencita“. La Jovencita no es mujer ni hombre, sino una imagen, un modelo, un ideal. Eterna juventud, seducción ilimitada, placer indiferente, amor asegurado contra todo riesgo, control de apariencias, cero defectos.
Impersonal, implacable, impecable, impermeable e imposible, La Jovencita se apodera de nuestra mirada, de nuestro deseo y de nuestro imaginario. Es una maquina de guerra. No se deja tocar y nunca pierde.
Fragmento a fragmento, Tiqqun diubuja el campo de batalla: nos lo hace ver. De qué modo un bolso, un culo, una sonrisa, un perfume, unas botas o unos bícps pueden ser armas en una guerra. Librada entre nosotros en el interior de cada uno. Una guerra contra el azar y los encuentros sin garantías, la belleza y la sensualidad singulares, el tiempo de toda duración, la violencia del abandono y la entrega. Contra el amor verdadero.
Esta edición incluye el texto “Hombres-maquina: modo de empleo“, donde Tiqqun desarrolla el análisis bio-poder contemporáneo: la reducción de la vida humana a simple carne que vigilar y gestionar según parámetros estandarizados de belleza, salud o poder…
La enfermedad es un lenguaje. El cuerpo es una representación. La medicina es una práctica política.
 (Bryan S. Turner, The body and the society)

Pequeños Poemas en Prosa – Los Paraísos Artificiales

Pequeños poemas en prosa

Pequeños Poemas en ProsaLos Paraísos Artificiales – (Charles Baudelaire)

Con el tratamiento baudelairiano del poema en prosa nace el lirismo moderno. Su afán por romper con los moldes poéticos románticos le lleva, siguiendo a Aloysius Bertrand, al que Baudelaire considera como el iniciador del género, a buscar una “modernidad” que finalmente encuentra en el reflejo de la vida urbana expresada a través del “Poema en Prosa

En el presente volumen, junto a “Pequeños Poemas en Prosa” aparece “Paraísos Artificiales“; dos obras aparentemente dispares pero que después de una atenta lectura coinciden en ser un largo poema en prosa con el mismo carácter rapsódico. Si la primera es un reflejo de la vida parisina, “tan fecunda en asuntos poéticos y maravillosos“, la segunda es todo un culto al placer como expresión de una vitalidad en la que está implícito el germen de la destrucción del propio placer: la degeneración y la podredumbre.

Con Los paraísos artificiales, este ensayo nos  muestra un viaje sin un destino fijado, el preferido de este poeta que ensayaba intercambiando sus cartas con la vida, más para huir de si mismo que para otra cosa, haciendo gala de una retórica que impregna los sentidos.  El lector se hace o no se hace con el estilo narrativo de Baudelaire, pero es indudable que no deja indiferente esa lucha por llegar al fondo de las cuestiones que parecen adentrarle en su propio infierno.

Lecciones espirituales para los jóvenes Samurais

Lecciones espirituales para los jovenes samurais

Lecciones Espirituales para los jóvenes Samuráis – (Yukio Mishima)

Este libro es una pequeña joya del más famoso escritor japonés, Yukio Mishima. Se compone de cinco textos inéditos esenciales para entender la vida y el pensamiento del autor, donde la belleza, la muerte y el erotismo envuelven el secular código nipón del honor. Entre ellos cabe destacar:

Lecciones Espirituales para los jóvenes Samuráis: El más extenso, es un ensayo en el que se subraya la necesidad de ciertos valores para construir una ética valiente y comprender cuestiones clave del mundo en que vivimos, como el valor de la lealtad, el coraje, la educación y el respeto a los demás, el cuidado del cuerpo, el buen uso del placer o el pudor.

La Sociedad de los Escudos: Es un manifiesto que explica el origen y el ideario del Tate No Kai, una asociación de jóvenes universitarios samuráis, creada por el propio Mishima al servicio del Emperador, cuyo objetivo era recuperar “La Llama Perdida del Espíritu de los Guerreros“.

La Proclama del 25 de Noviembre: El testamento que legó a la humanidad aquella luminosa mañana de Noviembre en que se quitó la vida por el rito Seppuku.

Un valioso testimonio para descubrir el complejo e inmortal código Samurái

¿No hay alguno entre vosotros dispuesto a morir para oponerse a la Constitución que ha despedazado nuestra Patria?

(Mishima)

La vida – Sobre el Arte – La política – Los valientes – La etiqueta – Sobre el cuerpo – Sobre el mantenimiento de la palabra dada – Sobre el placer – Sobre el pudor – La urbanidad – La vestimenta – El respeto por los ancianos – Los intelectuales afeminados – El esfuerzo – Qué es la acción – La acción militar – Psicología de la acción – Los modelos de la acción – La acción y la espera del momento propicio – Proyectar la acción – La belleza de la acción – La acción y el grupo – La acción y la Ley – La acción y la distancia – La conclusión de la acción. 

El Profeta

El profeta

El Profeta (Gibrán Khalil Gibrán)

Una de las obras maestras de la literatura universal es “El Profeta“. En la voz de Almustafá El Profeta se encierra la esencia última del pensamiento poético de Khalil Gibrán, poeta libanés emigrado a Estados Unidos y perseguidor errante de la verdad y la belleza, en cuya personalidad se produce la prodigiosa síntesis del Oriente y el Occidente fertilizados por la sensibilidad de un autor subyugante.

Cada relectura arrojará un nuevo valor, cada imagen evocada adquirirá un nuevo perfil. Siempre hay algo nuevo y sorprendente en las densas y breves páginas en las que se concentra el verbo creador de poeta libanés. Y es ésta la razón por la que “El Profeta” fue desde un primer momento un clásico predestinado a la inmortalidad.

Con esta obra, la editorial pretende rescatar a la luz del público la literatura, con frecuencia maltratada, de Khalil Gibrán.

Hay algo más leve que el pensamiento, y sin embargo más constante y atemporal: El Arte. Hay pensadores inmortales, pero, sin embargo, casi todos los artistas lo son. Pueden pasar las modas y los gustos de una época y de unas gentes, pero la obra de arte, cuando lo es, siempre pervive. Incluso puede carecer de sentido el pensamiento que la cimentatara, pero no el espíritu que le diera vida y forma a la arquitectura.

El galopante discurrir de una generación a otra demuestra, en las postrimerías del siglo XX, la fugacidad de los valores absolutos, de la ética absoluta y de la ciencia absoluta. En plena era del relativismo cultural, Occidente es un Saturno furioso e insaciable. Todo cuanto llega a nuestras manos es inmediatamente consumido y desechado, sin apenas haber tenido tiempo para digerirlo. Cómo es posible, nos preguntamos, que aún sobrevivan en la memoria los clásicos. Qué sin-sentido hay para que las obras, como la que encierra el presente libro, continúen siendo editadas año tras año y, lo que es más importante, continúen siendo leídas generación tras generación. Y es que cada generación se lee a sí misma. En ello, quizá, esté la clave que explique la vigencia del arte, y más concretamente, de una literatura como la de este poeta libanés que,  indudablemente, es hoy uno de los grandes clásicos universales.

Entonces dijo Almitra: háblanos del Amor. 

Y él alzó su cabeza y miró a la multitud; y la quietud cayó sobre el lugar.

Entonces con gran voz dijo:

Cuando el amor os llama, seguidlo, aunque sus caminos sean duros y abruptos. Y cuando sus brazos os envuelvan, entregaos a él, aunque su voz haga añicos vuestros sueños, como el viento del Norte cuando se abate devastador sobre el jardín. Porque, del mismo modo que el amor os ensalza, así ha de crucificaros. Y si os cultiva, es que por él habréis de ser podados. Y tal como yergue sobre vuestro talle vegetal y acaricia las delicadas ramas que titilean trémulas bajo el sol, así también descenderá hacia vuestras raíces y las sacudirá en un abrazo implacable con la tierra.

Como haces de trigo os reunió en su corazón. Él os llevó a la trilla para rescataros desnudos. Él os llevó al tamiz para liberaros de la cáscara que cubre vuestra piel. Él os llevó a moler para haceros puros y blancos. Él os llevó a amasar para que seáis dóciles; Sólo entonces os habrá dispuesto sobre su fuego santo para que podáis amanecer como el pan sagrado a la mesa de Dios Todopoderoso.

Todas estas cosas hará el amor en vosotros para que podáis conocer los secretos que alberga su corazón, y así, con esta certeza, florezcáis como un fragmento en el Pilar de la Vida. Pero si en vuestro miedo anheláis la paz y el placer del amor, mejor sería que cubrieseis vuestra desnudez y os marcharais de su era hacia un mundo sin veranos ni inviernos donde reiréis, si, pero no con toda vuestra risa, y donde lloraréis, también, pero no con todas vuestras lagrimas.

El amor no da más que de sí mismo y no toma de nadie más que de él. El amor ni posee ni puede ser poseído. Porque el amor es suficiente para el amor. Cuando amas no puedes decir: “Dios está en mi corazón“, más bien ha de ser: “Yo estoy en el corazón de Dios“. Y piensa que tampoco puedes dirigir los designios del amor, porque el amor, si te encuentra digno de su favor, será quien dirija tu destino. El amor no desea más que satisfacerse. Pero si amas, necesariamente debes sentir deseos; que éstos sean tus deseos:

El fundirte y ser como la corriente del arroyo que canta sus melodías a la noche. El de saber que duele la mucha hermosura. El de ser herido por comprender la esencia del amor; Y desangrarte libre y alegremente. El de despertar al alba con el corazón aleteando y dar gracias por otro día de amor. El de descansar al mediodía y meditar en el éxtasis del amor. El de volver a casa al atardecer con gratitud; y entonces, dormir con la plegaria en el corazón por el amado y una canción de alabanza prendida de tus labios…