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Quo Vadis…?

Quo Vadis

Quo Vadis..? – (Enrique Sienkiewicz)

Petronio, que la noche antes había asistido en el Palatino a un banquete en el cual se había aburrido oyendo las sandeces de Vatinio y discutiendo con Nerón, Séneca y Lucano sobre si la mujer tiene alma, se levantó luego de mediodía y como siempre enervado. Desde hacía algún tiempo no gozaba de salud, pero el baño matinal le activaba la circulación de la sangre, le restauraba las fuerzas, le reanimaba, y al salir del “eleoterio” (último departamento de los baños) sentíase rejuvenecido, lleno de vigor, con los ojos brillantes y tan esbelto y gentil que al mismo Otón superaba en belleza. Con justicia le llamaban el “Arbitro de las elegancias

Solamente concurría a las termas (baños públicos de Roma) en el caso de aparecer algún retórico notable del que se hicieran grandes elogios en la ciudad o cuando podían presenciarse en los “efebeos” luchas en extremo interesantes. En su ínsula (lo que hoy llamamos manzanas) poesía un baño tan vasto y lujoso que el mismo Nerón lo reputaba superior al suyo, dechado de elegancia y suntuosidad.

Se levantó tarde, como dijimos, y se bañó. Después, tendido sobre una mesa de ciprés cubierta de blanco lino egipcio, aguardó, con los ojos medio cerrados que le reaccionase el vaho tibio del “lacónico“.

Por fin abrió los ojos y se decidió a hablar. Preguntó por el estado del tiempo y por las piedras preciosas que prometiera traerle aquella mañana el joyero Idomeneo. Se le respondió que el tiempo era magnífico, que del lado de los Montes Albanos soplaba un viento apacible y que Idomeneo aún no se había presentado…

La Guerra Árabe – Israelí

La guerra arabe israeli

La Guerra Árabe – Israelí – (Edgar O’Ballance)

No es posible exagerar la importancia, no sólo para el Próximo Oriente, sino para el mundo entero, de la Guerra sostenida entre las naciones árabes y el joven Estado de Israel en 1948. Sus consecuencias han sido tremendas y muchas de ellas son aún imprevisibles.

Sin embargo, la significación Política de tal Guerra  –y el hecho de que ha suscitado entre gran parte de la humanidad, reacciones profundamente emocionales–  ha tendido a oscurecer la propia historia de la misma. Hace tiempo que se sentía la necesidad de un documento positivo e imparcial, escrito desde un punto de vista Histórico sobre la Campaña en sí. Esta necesidad es precisamente la que ha venido a satisfacer “La Guerra Árabe – Israelí de Edgar O´Ballance“.

Para mayor claridad, el Mayor O’Ballance ha dividido las hostilidades en fases separadas; La lucha clandestina que precedió al fin del Mandato; La marcha contra el recién nacido Estado judío realizada por los Ejércitos de Egipto, Siria, Transjordania e Iraq; El primer alto el fuego y la consolidación subsiguiente; La “Ofensiva de los 10 días” de los israelís; Las operaciones finales de limpieza contra los Sirios en el Norte y contra los Egipcios en el Sur. El trasfondo político de la contienda está vigorosamente subrayado para hacer comprensibles las Operaciones Militares.

Este volumen es el resultado de un intenso y cuidadoso estudio de la Campaña como un todo, y en detalle. Para prepararlo, el Mayor O’Ballance ha consultado, no sólo todo el material publicado, sino muchos de los Dirigentes vivos de ambas partes. Su narración, sus conclusiones y sus juicios han resultado definitivos.

…Quizá sirva de ayuda decir, que los Árabes iniciaron su poderío Militar de manera repentina, cuando en el Siglo VII, cierto número de tribus arábicas se unieron en inflamado celo religioso, tras las predicaciones de Mahoma, e iniciaron la tarea de convertir o conquistar a los Infieles. A partir de entonces, la condición de soldado se convirtió no sólo en la profesión más notable ante Alá, sino también en sumamente provechosa, puesto que todo combatiente tenía asegurada su parte del Botín….

Nadie conoce que una Unidad compuesta enteramente de Judíos luchó en Waterlóo, perdiendo 35 oficiales y 2000 hombres. Napoleón la había formado en Batavia en el año 1809, y le sirvió siempre fielmente. Unos años más tarde, durante la Revolución Polaca de 1830-1831, otro Regimiento de judíos, con un total de 10.800 combatientes, luchó contra los Rusos, provocando la admiración de los Polacos, por ser sobresalientes guerreros. Durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, gran numero de judíos sirvieron en las Fuerzas Armadas de los diversos Ejércitos de los distintos países, que formaron parte de la Guerra excepto , naturalmente, de la Alemania nazi. Su bravura no pasó desapercibida, y para citar un solo ejemplo, diremos que solo en la Segunda Guerra Mundial, se concedieron 25.000 condecoraciones al valor, impuestas a judíos.