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Hannibal

Hannibal

Hannibal – (Thomas Harris)

La agente especial Clarice Starling ya no persigue asesinos en serie desde la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI. Tras capturar al temible psicópata Buffalo Bill, su incapacidad para ascender dentro del cuerpo lo ha condenado a las brigadas de choque. Un trabajo peligroso, pues puedes dar con tus huesos bajo tierra o, aún peor, ante la Oficina de Responsabilidades Profesionales del FBI. La investigación interna abierta tras la muerte de cinco personas en un calamitoso tiroteo parece el principio del fin de la brillante carrera de Clarice. Pero entonces vuelve a dar señales de vida el aterrador doctor Hannibal Lecter, el único que parece dispuesto a echarle una mano.

Siete años después de escapar de Estados Unidos para saborear en libertad la carne humana, el psiquiatra caníbal que ayudó a acabar con las atrocidades de Buffalo Bill ha vuelto a ponerse en contacto con Starling. Su reaparición permitirá que la agente se haga cargo de nuevo de un caso. Pero Mason Verger, el único superviviente de los letales ataques de Lecter, ve en el inesperado regreso de Hannibal la oportunidad de consumar la venganza que lo mantiene con vida.

Con la habitual maestría para el retrato psicológico de los personajes, Thomas Harris retoma en Hannibal las inquietantes peripecias del doctor Lecter en un viaje por el tenebroso interior de la mente de uno de los asesinos más repulsivos y fascinantes de la literatura de las últimas décadas.

De días como aquél podría decirse que tiemblan por empezar…

Los Renglones Torcidos de Dios

Los renglones torcidos de dios

Los Renglones Torcidos de Dios – (Torcuato Luca de Tena)

Alice Gould es ingresada en un sanatorio mental. En su delirio, cree ser una investigadora privada a cargo de un equipo de detectives dedicados a esclarecer complicados casos. Según una carta de su médico particular, la realidad es otra: su paranoica obsesión es atentar contra la vida de su marido. La extrema inteligencia de esta mujer y su actitud aparentemente normal confundirán a los médicos hasta el punto de no saber a ciencia cierta si Alice ha sido ingresada injustamente o padece realmente un grave y peligroso trastorno psicológico.

“Los renglones torcidos de Dios son, en verdad, muy torcidos. Unos hombres y unas mujeres ejemplares, tenaces y hasta heroicos, pretenden enderezarlos. A veces lo consiguen. La profunda admiración que me produjo su labor durante mi estadía voluntaria en un hospital psiquiátrico acreció la gratitud y el respeto que siempre experimenté por la clase médica. De aquí que dedique estas páginas a los médicos, a los enfermeros y enfermeras, a los vigilantes, cuidadores y demás profesionales que emplean sus vidas en el noble y esforzado servicio de los más desventurados errores de la Naturaleza.”

No abras los ojos

No abras los ojos

No abras los ojos – (John Verdon)

David Gurney se sentía casi invencible… hasta que se topó con el asesino más inteligente con el que jamás había tenido que enfrentarse.

Dave Gurney, el protagonista de la primera novela de John Verdon, “Sé lo que estás pensando“, vuelve para afrontar el caso más difícil de su carrera, una batalla con un adversario implacable que no solo es un inteligente y frío asesino, sino que no tiene reparos en atacar directamente al punto débil de Gurney: su esposa.

Ha pasado un año desde que el ex detective de la Policía de Nueva York consiguió atrapar al asesino de los números y, aunque es su intención retirarse definitivamente junto a su esposa Madeleine, un nuevo caso se le presenta de forma imprevista. Una novia es asesinada de manera brutal durante el banquete de bodas, con cientos de invitados en el jardín, y ese es un reto al que es imposible resistirse.

Todas las pistas apuntan a un misterioso y perturbado jardinero pero nada encaja: ni el móvil, ni la situación del arma homicida y sobre todo, el cruel modus operandi. Dejando de lado lo obvio, Gurney empieza a unir los puntos que le descubrirán una compleja red de negocios siniestros y tramas ocultas.

De pie ante el espejo, sonrió satisfecho a su propio reflejo sonriente. En ese momento no podía sentirse más a gusto consigo mismo, con su vida, con su inteligencia; no, era algo más que eso, era más que simple inteligencia. Se podría decir que tenía un profundo conocimiento de todo. De eso se trataba, de un profundo conocimiento de todo, algo que iba mucho más allá de los límites normales de la sabiduría humana. La sonrisa de su rostro en el espejo se ensanchó aún más. Eso era lo que pasaba, la expresión justa. Internamente, podía sentir lo sagaz que era. Externamente, el curso de los acontecimientos era prueba de ello.

Para empezar, y por decirlo en los términos más simples, no lo habían atrapado. Habían transcurrido veinticuatro horas, casi exactas, y en ese tiempo su seguridad no había hecho sino aumentar. Claro que eso era previsible; se había asegurado de que no hubiera rastro que seguir ni lógica que pudiera conducir hasta él. Y, de hecho, nadie había venido. Nadie lo había descubierto. Por lo tanto, era razonable concluir que acabar con la zorra impertinente había sido un éxito rotundo.

Todo había salido según lo previsto, sin adversidades, de manera irrebatible; si, “irrebatible” era una palabra excelente para definirlo. Todo ocurrió según lo previsto, sin contratiempos, sin sorpresas…, a excepción de ese sonido. ¿Cartílago? Eso tuvo que ser. Si no, ¿qué?.

No tenía sentido que un detalle nimio provocara una impresión sensorial tan duradera. Aunque tal vez la fuerza, la perseverancia de la impresión era simplemente el producto lógico de su sensibilidad sobrenatural. Un precio que pagar por la agudeza.

A buen seguro que ese pequeño crujido algún día sería tan débil en su memoria como la imagen de toda la sangre, que ya comenzaba a desvanecerse. Era importante mantener las cosas en perspectiva, recordar que todo acaba pasando. Cualquier onda en el estanque termina por desaparecer.

Sé lo que estás pensando

Se lo que estas pensando

Sé lo que estás pensando – (John Verdon)

Si alguien te pidiera que pensaras en un número, yo sé en qué número pensarías. ¿No me crees? Piensa en cualquier número del uno al mil. Ahora verás lo bien que conozco tus secretos. Abre el sobrecito.”

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un número, cualquiera. Cuando abre el pequeño sobre que acompaña al texto, siguiendo las instrucciones que figuran en la propia carta, se da cuenta de que el número allí escrito es exactamente en el que había pensado. David Gurney, un policía que después de 25 años de servicio se ha retirado al norte del estado de Nueva York con su esposa, se verá involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia. Pero lo que en principio parecía poco más que un chantaje se ha acabado convirtiendo en un caso de asesinato que además guarda relación otros sucedidos en el pasado.

Gurney deberá desentrañar el misterio de cómo este criminal parece capaz de leer la mente de sus víctimas en primer lugar, para poder llegar a establecer el patrón que le permita atraparlo.

Uno de los mejores Thrillers que he leído en años. Es inteligente, sólido, compulsivo y lleno de giros brillantes

(John Katzenbach, autor de El Psicoanalista)

–¿Dónde estabas? –dijo la anciana desde la cama–,   Tenía que hacer pis y no venía nadie.

Sin inmutarse por el tono desagradable de la mujer, el joven se quedó a los pies de la cama, sonriendo.

–Tenía que hacer pis  –repitió ella, de un modo más vago, como si ya no estuviera segura del significado de las palabras.

–Tengo una buena noticia madre  –dijo el hombre–.  Pronto estará todo bien. Nada quedará sin atender.

–¿Adónde vas cuando me dejas sola?  –La voz de la mujer volvía a ser brusca, quejumbrosa.

–No muy lejos, madre. Sabes muy bien que nunca me alejo.

–No me gusta estar sola.

La sonrisa del hombre se ensancho; era casi beatífica.

–Muy pronto todo estará bien. Todo será como tenía que ser. Puedes confiar en mí, madre. He encontrado una forma de arreglarlo todo. Dará lo que ha quitado al recibir lo dado.

–Eres un gran poeta.

No había ventanas en la habitación. La luz lateral que proyectaba la lámpara de la mesita  –la única fuente de iluminación–  resaltaba la gruesa cicatriz de la garganta de la mujer y las sombras en los ojos de su hijo.

–¿Iremos a bailar?  –preguntó ella, con la mirada perdida más allá de su hijo y de la pared oscura que había detrás, hacia una visión más brillante.

–Por supuesto, madre. Todo será perfecto.

–¿Donde está mi Dickie Duck?

–Aquí, madre.

–¿Dickie Duck se va a acostar?

–A rorro, a rorro.

–Tengo que hacer pis  –dijo ella, casi con coquetería.

De la Codependencia a la Libertad

De la Codependencia a la Libertad

De la Codependencia a la Libertad – Cara a cara con el miedo – (Krishnananda)

De la codependencia a la Libertad (cara a cara con el miedo), nos proporciona una especie de “mapa de carreteras“, con una guía y herramientas específicas para viajar desde la codependencia al amor y a la meditación.

Krishnananda (Dr Thomas Trobe), al compartir abiertamente con nosotros su propia vida, las experiencias de su trabajo como Psiquiatra y conferenciante, y muchos años de su aprendizaje como discípulo de un maestro espiritual iluminado, nos guía en un viaje hacia el amor y el auto-descubrimiento.

En éste un libro para todos aquellos que deseen investigar los aspectos más profundos de su vida. El enfoque y el mensaje son sencillos: a través de la aceptación, la comprensión y la amplitud podemos descubrir y sanar las heridas más profundas de nuestra alma.

¿Nos preguntamos alguna vez qué es lo que nos provoca tanta ansiedad; por qué nos quejamos cuando no conseguimos el amor que deseamos y necesitamos; que es lo que sucede dentro de nosotros cuando sufrimos alguna pérdida importante, cuando un amor nos deja o uno de nuestros padres muere?

Escondido detrás de nuestras protecciones, negaciones y un estilo de vida adictivo llevamos un niño interior profundamente atemorizado y herido. ¿Cuantos de nosotros nos hemos encontrado con ese niño profundamente asustado?

La mayoría de nosotros vivimos en codependencia, y no somos capaces de crear o mantener relaciones intimas debido a nuestro niño interior atemorizado. Nuestra vida nunca podrá ser una experiencia de amor y felicidad hasta que no nos hagamos amigos de nuestro niño interior. Solamente cuando nos abrimos a nuestra vulnerabilidad herida y empecemos a sanarla, traeremos el amor y la realización a nuestras vidas.

Cómo educar a sus hijos con el ejemplo

Como educar a sus hijos con el ejemplo

Cómo educar a sus hijos con el ejemplo – (Sal Severe)

¿Necesita usted este libro? Responda a estas preguntas:

¿Está cansado de repetirle las cosas a sus hijos una y otra vez hasta que le hace caso?

¿Se ve envuelto en una discusión cada vez que le pide a sus hijos que hagan algo?

¿Tiene que enfadarse para que sus hijos le obedezcan?

¿Cede ante sus hijos para que dejen de quejarse y de molestar?

¿Dice “basta ya” o “ya es suficiente” más de dos veces al día?

¿Pasan sus hijos muchas horas ante el televisor y sólo algunos minutos haciendo los deberes?

¿Discute con su cónyuge sobre la disciplina?

Cuando castiga a sus hijos ¿se siente culpable?

¿Desea que los próximos diez años pasen lo antes posible?

Si ha respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, este libro le ayudará a no perder el juicio.

Este libro le aportará las soluciones para enseñar a sus hijos a tener una conducta adecuada, a escuchar y a colaborar. Asimismo, le enseñará a ser consecuente y coherente y a controlar sus enfados, explicándole, cómo evitar las peleas y las luchas de poder, haciendo que impartir disciplina se convierta en una tarea más fácil y que su vida sea mucho más agradable, y aprenderá a disfrutar siendo padre.

En los últimos catorce años, Sal Severe  —psicólogo especializado en niños y adolescentes—  ha intercambiado ideas con más de 12.000 padres que han asistido a sus cursos. Este libro es una recopilación de estas experiencias y soluciones.

He dedicado los últimos veinticinco años a trabajar con niños que presentaban problemas de conducta. Algunos manifestaban problemas emocionales, dificultades de aprendizaje y falta de atención. La mayoría eran indisciplinados o, mejor dicho, aunque habían recibido normas de comportamiento no se integraban bien ni en el colegio, ni en la sociedad, ni en su relación con otros niños.

Desgraciadamente, la mayoría de estos niños tampoco se integraban en sus familias. Este es el problema que me propuse resolver. Me di cuenta de que trabajar con los padres ofrecía mayores posibilidades de ayuda. Si se mejora la vida familiar del niño, el resto de aspectos también mejorará. Por consiguiente, empecé a compartir esta experiencia que había adquirido trabajando en colegios y en centros de tratamiento con los padres. Los resultados fueron sorprendentes: una hora de tratamiento a la semana con los padres de los niños era significativamente más terapéutico que la ayuda psicológica que prestaba a sus hijos durante una hora.

Uno más uno son Tres

Uno mas uno son tres

Uno más uno son Tres – La pareja revelada así mismo – (Philippe Caillé)

En la dinámica de toda pareja interviene una dimensión  —su absoluto—  que escapa al control de las dos personas que la forman y que se plasma en el relato común que deben ir inventando desde el momento de su primer encuentro a fin de “formar pareja“, relato a cuyos contenidos deben mantenerse fieles para preservar esta creación. En consecuencia, los integrantes de una díada no pueden dejar de ratificar el contenido del argumento singular que crea su pareja y, recíprocamente, la singularidad de este argumento marca buena parte de sus comportamientos y opiniones.

Su existencia constituye un descubrimiento primordial para el terapoeuta de parejas, así como para toda persona interesada en el fenómeno mismo de la pareja. Ignorar a este tercero, creer que en el caso de la pareja “uno más uno son dos” conduce al al terapeuta a trivializar a las parejas y “repararlas” según el modelo basado en la idea de una “avería” en la pareja. El absurdo de esta empresa provoca el rechazo por su inutilidad.

Basado en los fundamentos de la “nueva teoría sistémica”  —que intenta plasmar la complejidad de las relaciones humanas en modelos globales–,  este libro propone devolver la creatividad original a la pareja accediendo a ella en su integridad a través de su absoluto.

Este libro no tratará de la pareja de la forma habitual; por el contrario, la considerará como un ser vivo que teje su propia historia. Historia que puede causar las delicias o, por el contrario, la desesperación de quienes intervienen en ella. Considerado bajo esta perspectiva, la pareja que se crea, como una criatura que despierta a la vida, no tardará en adquirir conciencia de su propia existencia. Tiene sus exigencias y no le arredra entrar en conflicto con las necesidades personales de quienes le han dado vida.

Esta pareja viva, en busca de su propio destino, exigente, a veces cruel, es un tema de permanente interés para novelistas y poetas.

Curiosamente, esta pareja dotada de vida carece de carta de naturaleza en el mundo de la psicología y de la psiquiatría, donde la pareja sólo aparece como objeto y se presenta como una franja de tejido relacional cuya textura puede resultar más o menos satisfactoria para los cónyuges. La calidad del tejido, varía, encoge, crea problemas. 

Somos fruto de una pareja. Nosotros mismos seguramente vivimos en pareja. Estamos rodeados de parejas. Resulta asombrosa, por tanto, la dificultad para hablar de la pareja en términos concretos.

En última instancia, una característica de la pareja sería que no admite una definición simple. La relación de pareja tiene la propiedad de adoptar múltiples formas sin dejar de ser identificable como tal. Por tanto, puede ser engañoso, arriesgado incluso, intentar circunscribirla al marco de una definición exhaustiva, que siempre dejaría fuera algunos aspectos significativos…

Los textos fundamentales del psicoanálisis

Los textos fundamentales del psicoanalisis

Los textos fundamentales del psicoanálisis – (Sigmund Freud)

Introducción:

El título del presente trabajo reclama una previa aclaración. Con la palabra “profanos” designamos a los individuos ajenos a la profesión médica, y la cuestión planteada es la de si puede serles permitido el ejercicio del análisis. Esta cuestión aparece dependiente de circunstancias temporales y locales. Temporales, porque hasta el día nadie se ha preocupado de quiénes ejercían el psicoanálisis, indiferencia tanto más absoluta cuanto que se derivaba del deseo unánime de que nadie lo ejerciese, apoyado con diversas razones, pero fundado realmente en una misma repugnancia. La pretensión de que sólo los médicos puedan analizar parece responder de ese modo a una nueva actitud ante el análisis, que habrá de parecernos más benévola si evitamos ver en ella una mera ramificación encubierta de la primitiva hostilidad.

Así, pues, se concede ya que en determinadas circunstancias resulta indicado el tratamiento psicoanalítico, pero se pretende que sólo un médico puede encargarse de él. En páginas más adelante investigaremos los fundamentos de esta limitación

La cuestión del análisis profano aparece también localmente condicionada, no presentando igual alcance en todas las naciones. En Alemania y en América no pasa de ser una discusión académica. En estos países puede todo enfermo hacerse tratar como y por quien quiera, y todo “curandero“, encargarse de los enfermos que se pongan en sus manos, ateniéndose tan sólo a las responsabilidades que éstos puedan luego exigirles, pues la ley no interviene hasta que algún paciente o sus familiares recurren a ella en demanda de castigo o indemnización.

Pero en Austria, donde escribimos y adonde principalmente hemos de referirnos, la ley tiene carácter preventivo y prohíbe a las personas carentes de título médico encargarse de un tratamiento sin esperar para nada el resultado del mismo. Igualmente sucede en Francia. La cuestión, pues, de si el psicoanálisis puede ser ejercido por personas ajenas a la profesión médica tiene en estos países un sentido práctico. Pero, apenas planteada, parece resuelta por la letra misma de la ley: los nerviosos son enfermos, los profanos son personas sin título médico, el psicoanálisis es un procedimiento encaminado a la curación o al alivio de las enfermedades nerviosas y todos los tratamientos de este género están reservados a los médicos…

En consecuencia, no pueden los profanos emprender el análisis de enfermos nerviosos, y si lo emprenden, caerán bajo el peso de la ley. Planteada así la cuestión en términos generales, parece inútil seguir ocupándose del análisis profano. Pero en nuestro caso es preciso tener en cuenta ciertas complicaciones que el legislador no pudo prever, pues en primer lugar se trata de enfermos de un género singularisimo, y en segundo, resulta que ni los profanos lo son tanto como pudiera creerse ni los médicos son tampoco aquello que debiera esperarse que fueran y en lo que podrían fundar sus aspiraciones a la exclusividad. Si logramos demostrar estas afirmaciones, quedará justificada nuestra demanda de que la referida ley no se aplique al análisis sin alguna modificación.

Una tal modificación de las leyes vigentes dependerá de personas que no están obligadas a conocer las particularidades del tratamiento analítico. A nosotros corresponderá, pues, instruir sobre la materia a tales personas, a las que suponemos ajenas al análisis y totalmente imparciales. Lamentamos, desde luego, no poder hacerlas testigos de un tratamiento de este orden, pero la “situación analítica” no tolera la presencia de un tercero.

Psicología de la Personalidad I

Psicologia de la personalidad 1

Psicología de la Personalidad I – Teoría e Investigación

(José Bermúdez Moreno – Ana María Pérez García – Pilar Sanjuán Suárez)

El objetivo central al que dedicamos especial atención, ya al planificar los contenidos del texto, ha sido, precisamente, delimitar qué aspectos tratar y cómo presentarlos, intentando armonizar, por una parte, la amplitud y riqueza de los contenidos que definen la teorización e investigación actual en Psicología de la Personalidad, el tipo de conocimientos que desde esta disciplina nos gustaría ofrecer para la formación integral de nuestro alumnado, por otra, junto a, por último, pero no menos importante, el momento en el programa formativo en el que el alumno se enfrenta a esta asignatura.

Por lo que respecta al primer aspecto, amplitud y riqueza de la teoría e investigación en Psicología de la Personalidad. A este respecto, nuestra propuesta es la siguiente: la Personalidad engloba todas aquellas características, atributos y procesos psicosociobiológicos, cuya interrelación e integración, posibilita identificar a cada persona como individuo único y diferente de los demás.

Desde esta perspectiva, lo que se espera encuentre el lector de un texto de Psicología de la Personalidad es, en primer lugar, la identificación de esas características y procesos psicosociobiológicos; cómo, en segundo lugar, estos elementos descriptivos de la Personalidad se relacionan entre sí; en tercer lugar, qué tipo peculiar de integración presentan en cada persona y, finalmente, cómo ésta organización peculiar e idiosincrásica de tales elementos permite entender, explicar y predecir la conducta que el individuo lleva a cabo en las diversas circunstancias que caracterizan su vida cotidiana…

La Naranja Mecánica

La naranja mecanica

La Naranja Mecánica – (Anthony Burgess)

Fue un enorme escritor, descomunal, difícil y caprichoso, enamorado del lenguaje y su naturaleza… Y escribió, sin modificar en nada sus rigurosas normas y sin hacer la más mínima concesión a la facilidad, uno de los libros más señalados y vendidos del siglo XX.

A largo plazo, nadie retira de la circulación una obra maestra. Hoy “La naranja mecánica” ha madurado en clásico y, por añadidura, su violencia nos resulta mucho más comprensible. Hemos vivido, estamos viviendo realidades peores.

Hemos aprendido de memoria la tremenda tesis fundamental de la novela. Sabemos que en una sociedad perfectamente organizada sólo hay un modo de ejercer el libre albedrío, y que ese modo es la violencia. Tan terrorífico descubrimiento basta para situar “La Naranja Mecánica” entre las obras más representativas de nuestro siglo XX. Si no bastara su estraordinaria calidad literaria.