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El Balneario

El Balneario

El Balneario – (Carmen Martín Gaite)

Carmen Martín Gaite obtuvo con “El Balneario” el Premio Café Gijon 1954; más tarde lograría el Premio Nadal 1957 con “Entre Visillos” y quedaría con “Ritmo Lento” finalista, frente a “La ciudad y los perros” de Mario Vargas Llosa, en el Premio Biblioteca Breve 1962. El paso destructor del tiempo y los estragos de la cotidianidad son ejes principales de la temática de su obra narrativa; y también lo es la irrupción, como contra punto, de personajes y sucesos que rompen la rutina de mundos cerrados en sus propias convenciones y señalan la posibilidad de desarrollos nuevos y distintos.

El contraste de esa opacidad de los comportamientos y valores cristalizados en hábitos con las realidades abiertas y fluidas que los trascienden encuentra su correlato en formas de expresión literaria. Carmen Martín Gaite  —ha escrito Manuel Delibes—  es una de las novelistas de más fina sensibilidad de la hora actual, una atenta observadora del mundo circundante, que recrea en feliz conjunción de ternura y humor.

Existe en ella una veta imaginativa muy rica y matizada que le sirve para aureolar algunos de sus relatos con un halo extraño que aprisiona al lector bajo un alucinante ambiente nutrido a partes iguales  —sin que la escritora precise nunca los límites—  de “Fantasía y Realidad“. Esta edición incluye también siete relatos, solo publicados hasta ahora en periódicos y revistas… 

El argumento de la novela es bastante sencillo. Matilde Gil de Olarreta llega junto a Carlos, probablemente su amante, a un balneario, donde son recibidos por los demás veraneantes de un modo hostil y misterioso. Tras llegar a la habitación y asearse, Carlos decide ir al molino, un lugar destruido durante la guerra y de fama siniestra, al que se cuenta que acuden seres embrujados para suicidarse.

Entre tanto Matilde comienza a deshacer las maletas, mientras va siendo presa de una gran inquietud, que llega a su punto culminante cuando el botones le trae un recado en el que Carlos le dice que no se preocupe por él aunque pase lo peor. Alarmada ante la posibilidad de que éste corra algún serio peligro, Matilde sale en su busca por unos pasillos interminables hasta llegar al manantial del balneario, desde donde se dirige al molino. Allí comienza a oír unos tambores y, a pesar de que es ya de noche, cree distinguir unas figuras espectrales que le traen el cuerpo inerte de Carlos.

Justo en ese instante es despertada por Santi, el botones del hotel, y se encuentra con una triste realidad: no existe Carlos, y ella es una solterona que está pasando las vacaciones en un balneario, cuyo rutinario funcionamiento es descrito en la segunda parte de la novela.

La melancólica muerte de Chico Ostra

La melancolica muerte de chico ostra

La melancólica muerte de Chico Ostra – (Tim Burton)

En este libro, escrito y dibujado por Tim Burton, el cineasta de “Ed Wood” “Batman” “Eduardo Manostijeras” y “Beetlejuice” se muestra fiel a su universo de una aventura tan particular, en la que se mezcla la crueldad y la ternura, lo macabro y lo poético.

Tim Burton nos ofrece una asombrosa galería de niños solitarios, extraños y diferentes, excluidos de todos y próximos a nosotros, que nos van a horrorizar y enternecer, a emocionar y hacer reír.

Bajo el modelo del nonsense de Edwar Lear, un libro horrible y adorable, dedicado a los adultos que no pueden crecer, y a los niños enfermos de tanta fantasía”

“Un Universo en el que poesía y crueldad, humor y horror cohabitan en un milagroso equilibrio

Un libro maravilloso…

El Club del Hachís

El club del hachis

El Club del Hachís

Desde los tiempos antiguos el hachís y sus efectos han interesado a la humanidad, ya Herodoto menciona esta planta en sus textos. Especial atención le prestaron los intelectuales franceses visitantes de la última planta del hotel Pimodan que el pintor Boissard, amigo de Baudelaire, tenía permanentemente alquilada. Allí se reunían una vez por semana un extenso grupo de pintores, escritores, músicos y poetas para experimentar la pasta verde. Esta recoge sus impresiones y experiencias. A modo de epílogo se incluye un esclarecedor texto de Antonio Escohotado.

Es de sobra conocida la predilección de muchos escritores por ciertas sustancias como el alcohol (Edgar Allan Poe, Jack London), el opio (Thomas de Quincey) o los alucinógenos (Aldous Huxley). La cuestión de si las drogas pueden o no ampliar la creatividad y la percepción de los artistas es un tema de debate todavía abierto.

El club del hachís es una serie de escritos relacionados con esta sustancia, firmados por autores como Baudelaire, Dumas, Rimbaud e incluso Marco Polo.

Este club se formó en París en el siglo XIX. Celebraban sus reuniones en el Hotel Pimodan, en donde ingerían el hachís, que entonces aparecía como una curiosa sustancia verde muy distinta de la que hoy en día se mezcla con el tabaco. Gautier retrata una de estas sesiones en un texto publicado en 1846:

El doctor tomó una cucharilla dorada para trocear algo con apariencia pastosa, como mermelada, y se inclinó ante una bandeja con cuenquitos de porcelana japonesa, para distribuir una porción del tamaño del dedo pulgar en cada uno

Gautier hace referencia también al origen del nombre de esta droga. Sus raíces provienen del antiguo Oriente, de la Secta de los Asesinos liderada por un misterioso personaje conocido como el Viejo de la Montaña. Este hombre conseguía la obediencia absoluta de sus siervos haciéndoles ingerir esta sustancia. Así pues, su nombre proviene de hachisín, comedor de hachís, raíz del apelativo “asesino”.

Gautier también describe los efectos de la sustancia sobre su percepción:

Había experimentado una revolución en el sentido del gusto. El agua sabía mejor que el más delicioso de los vinos… Los invitados me parecian cada vez más extraños. Sus pupilas se dilataban  como si fueran gatos, la nariz se les alargaba cual elefantes, sus bocas se abrían semejando a campanas…

Baudelaire también retrata la ingesta y los efectos en un texto extraído de Sobre el vino y el hachís, que suele incluirse en las ediciones de Los paraísos artificiales:

Al exaltar la personalidad y, al mismo tiempo, la percepción de un sentimiento muy vivo de las circunstancias y el medio en que se vive la experiencia, la ingestión de hachís requiere un ambiente y una compañía agradables. Pues así como cualquier alegría y sensación de bienestar se multiplica por mil, también cualquier angustia resulta infinitamente profunda

Los textos de estos escritores se completan con un extracto de la obra Historia de las drogas, redactada por Antonio Escohotado, en donde se dan más detalles sobre su evolución. Por supuesto, no hay que ver este volumen como una apología de ningún tipo hacia el consumo de drogas, sino como una recopilación de experiencias relatadas por escritores de innegable calidad literaria. Un viaje por los rincones ocultos de la percepción y las reuniones sociales.

DOS NOTICIAS ANTIGUAS

“Historia. Libro IV” de Heródoto

“Libro de las maravillas” de Marco Polo

EL CLUB DEL HACHIS:

“El club de los hachisines” de Theóphile Gautier

“Del hachís” de Charles Baudelaire

“Hachís” de Gerard de Nerval

“Simbad el Mirano” de Alexandre Dumas

“Mañana de embriaguez” de Arthur Rimbaud

EPILOGO:

“La marihuana y el hachís” de Antonio Escohotado

Cuentos de un Bebedor de Éter

Cuentos de un bebedor de eter

Cuentos de un Bebedor de Éter – (Jean Lorrain)

Jean Lorrain (1855-1906) fue poeta, cuentista, novelista, homosexual declarado (afecto al maquillaje, las joyas y los perfumes; su amigo Jules Barbey d´Aurevilly se refería cariñosamente a él como “Monsieur La Putain”) y, principalmente, toxicómano. Su desmedida y duradera pasión por el éter, que como el láudano, la morfina o el opio circulaba cuantiosamente por los cenáculos literarios decadentistas del fin de siglo, le valieron nueve úlceras en el intestino que terminaron por matarlo.

Estos breves relatos sobre eteromanía, en cuyo título resuenan las Confesiones de un opiómano inglés de Thomas de Quincey, retratan sutilmente las sombrías alucinaciones provocadas por el abuso de esa droga y por la excesiva exposición a otros “tóxicos” complementarios: el alcohol, la literatura y el arte. Caricaturas mórbidas, perversas, excesivas del dandy baudeleriano, a los personajes que habitan estas páginas el desarreglo de los sentidos no les depara ningún paraíso, más bien todo lo contrario: sólo paranoia, confusión y un sistema nervioso colapsado.

Relatos de un bebedor de éter” se mueve en un terreno irregular, una ciénaga por la que se avanza a tientas. Aunque en muchas ocasiones somos testigos acechados por Poe y Baudelaire, hay pasajes donde las influencias son menos determinantes, en esos casos Lorrain es tan amplio como infalible: “Allí, delante de vuestros ojos alucinados por la sombra. En la alta ventana, donde susurra el viento. Inerte y movediza se bosqueja una forma”.

Lorrain deambula taciturno, impregnando las paredes con una monstruosidad de trastornado, mientras se cuelan algunos versos, poemas que ayudan a respirar un poco en medio del horror.

El mismo horror, que promediando la noche puede despertarnos y llevarnos a descubrir un fantasma en el preciso instante en que nos miramos en el espejo. Algo así como un viaje alucinógeno, un sueño de ebrio encerrado en habitaciones de hotel donde la imaginación rinde sus frutos de manera atroz.

Cuando Lorrain publicó estos relatos en 1895 su estómago ya estaba devorado por alcohol y las drogas. Murió en 1906, a la edad de 50 años.

Nacido en 1855 y muerto en 1906, es un autor exquisito de la época que ha pasado a la Historia como escenario de “dandyes“, excentricidades, champán, sueños  –algunos tenebrosos-,  fiestas, noches largas y cierta melancolía íntimamente emparentada con el Romanticismo, aunque le sucediera, y quizás se le opusiese. El lector enterado reconocerá en los nombres a quienes Lorrain dedica algunos de sus cuentos, autores y personas representativas de esa “belle époque“. La droga y el amor por lo extravagante les ha unido para la eternidad.

“¿Habéis notado el imperceptible olor a éter que se desprende de la nieve? La nieve tiene sobre mí casi los mismos efectos que el éter, me desequilibra y me turba. Hay gente incluso a la que vuelve loca…

… Demasiados sueños, amigo mío, demasiados sueños, se puede llegar a morir de eso, hay que tener cuidado…

Cuentos de un bebedor de éter – La casa siniestra – Una noche turbulenta -Reclamación póstuma – Un crimen desconocido – Los orificios de la máscara – El visionario – El poseído – La mano enguantada – El doble – La habitación cerrada -Oración fúnebre

Guía triste de París

Guia triste de Paris

Guía triste de París – (Alfredo Bryce Echenique)

El autor nos entrega catorce historias en las que suprime las barreras entre lo que fue y lo que pudo o debió ser para nutrir sus ficciones con materiales de ambos lados de esa frontera.

Impelido por la nostalgia del París de Mayo del 68, Alfredo Bryce Echenique
nos entrega una soberbia colección de cuentos que están escritos a caballo entre la realidad y la ficción

Una operación que realiza con total naturalidad, pues, como él mismo confiesa, suele dejar a la fantasía “entrar y circular libremente por donde le dé su real gana, en cualquier circunstancia o momento, incluso dormido

Guía triste de París es un feliz reencuentro de Alfredo Bryce Echenique con ése “endemoniado género llamado cuento”, según él mismo lo define. En esta obra
se pone de manifiesto, una vez más, su reconocido talento para recrear el mundo.

Las Hijas del Fuego

Las hijas del fuego

Las Hijas del Fuego – (Gérard de Nérval)

Con Gérard de Nérval, Charles Baudelaire y el último Victor Hugo nace la poesía francesa moderna, la revolución del lenguaje poético. La desaparición prematura de Nerval, inesperada y trágica, ha hecho correr las más variadas versiones sobre sus causas, alimentando espíritus morbosos y olvidando su verdadera obra.

Las Hijas del Fuego está compuesta por ocho historias, cada una de ellas con un nombre de mujer. A través de distintos géneros literarios  —epistolar, novela corta, prosa poética y humorística, poesía, ensayo, teatro–,  errando por los sombríos caminos del fracaso y la locura, Nerval emprende la búsqueda del amor y del tiempo perdido…

La sala número seis

La sala numero seis

La sala número seis – (Antón Chéjov)

El doctor Andrei Efímich es un hombre apocado, de poca decisión, acostumbrado a su cómoda vida, a su cerveza de media tarde, a dejarse acompañar por su amigo Mijaíl Averianich. Su vida se limita a sus costumbres entre las que se encuentra acudir al hospital a trabajar pocas y desganadas horas. Un día entra en la sala número seis, un lugar donde están encerrados los locos (en aquella época se les llamabaalienados“), y allí se encuentra con un personaje poco común que llama mucho su atención. Su inteligencia y lo agradable que le resulta hablar con él es lo que hace que la vida de Andrei Efímich de un giro y tenga nuevas ilusiones, sin embargo no todo el mundo entenderá este interés. Su amigo Mijaíl y el nuevo doctor Jobotov deciden tomar cartas en el asunto.

Antón Chéjov, escritor ruso (1860-1904). Nacido en el seno de una familia pobre, logró licenciarse en medicina (1884). Sin embargo, únicamente ejerció en esporádicas ocasiones y prefirió consagrarse a la literatura. En 1884 sufrió los primeros síntomas de tuberculosis, enfermedad contra la que luchó hasta el final de sus días y que le obligo a efectuar diversas estancias en Crimea y Francia. Cultivó la amistad de Tolstoi y Gorki.

Se dedicó principalmente al teatro y al cuento. Entre sus obras dramáticas sobresalen “La Gaviota” (1895), “El Tío Vania” (1899), “Las tres hermanas” (1901), y el “Jardín de los cerezos” (1904). Recopiló sus cuentos en volúmenes como “Cuentos de Melpómene” (1884), que muestran la influencia de Gógol y un tono cómico-grotesco, “Relatos abigarrados” (1886), y “En el Crepúsculo” (1887). Fueron estas dos últimas obras las que le proporcionaron notoriedad.

En estos cuentos Chéjov rechaza los elementos retóricos y la acción para describir a la pequeña burguesía rusa. Con “La Sala número seis” (1892), una de sus obras maestras, Chéjov trató de superar el realismo mediante el recurso del simbolismo. Algunos de sus mejores cuentos son: 

La EstepaEl dueloHistoria de mi vidaLos campesinosLa señora del perritoEn la hondonada.

Su estilo , simple, sobrio, sugerente y delicado se caracteriza por abordar la tragedia cotidiana de la existencia humana prescindiendo del énfasis…

–Los hipócritas pretenden ser palomas, políticos, literarios, águilas. Pero no se deje engañar por su apariencia, no son águilas, son ratas–.

El Violín de Rothschild y otros relatos

El violin de Rothschild y otros relatos

El Violín de Rothschild y otros relatos – (Anton Chejov)

Los estudiosos de la obra de Anton Chejov coinciden en afirmar que en el año 1886 se produjo un notable cambio en su actividad como cuentista. En esa fecha terminó el periodo de aprendizaje al que se había entregado durante los seis años anteriores, sometiendo su técnica a un proceso de depuración que, como observa Juan López Morillas  -prologuista y traductor de esta edición-,  conllevó “la eliminación metódica de arbitrios narrativos tradicionales, en particular de las descripciones detalladas de personajes y ambientes, pues tal minuciosidad desvirtuaba, y a veces ocultaba, lo que cabalmente se quería revelar: al ser, sentir y hacer de los personajes que transitaban por las páginas de la narración

Los doce cuentos incluidos en el presente volumen bajo el título: El Violín de Rothschild y otros relatos, pertenecientes todos ellos a la etapa de madurez del célebre escritor ruso, revelan la maestría que universalmente se le reconoce en el arte de la narrativa breve…

El consejero privado – La corista – Gente de calidad
El orador – En camino – Volodya – Terror
El violín de Rothschild – El hombre enfundado
Sobre el amor – Dushechka – El obispo

Viaje a través del Cristal

Viaje a traves del cristal

Viaje a través del Cristal – (George Sand)

George Sand (1804-1876) fue una destacable escritora francesa del siglo XIX, cuya leyenda es más conocida que su obra. Amiga de Flaubert, y amante de Chopin, sus atuendos masculinos la hicieron memorable.

Viaje a través del Cristal es una historia de amor que indaga los caminos impredecibles de una mente exaltada por el deseo. La oposición entre idealismo y materialismo es el eje que golpea esa psiquis atormentada…

Laura. Viaje a Través del Cristal – La Reina Coax – La Copa – El Perro y Flor Sagrada – Las Visiones de la Noche en el Campo.

“Mira la pequeña gema -dijo Laura poniéndomela en la mano-. Ves que los cristales del contorno son límpidos como el hielo y veteados de matices opacos blancos como la nieve. Ven conmigo, y verás de cerca esos glaciares eternos donde el frío es desconocido y la muerte no puede sorprendernos… vamos a ver las auroras boreales permanentes que jamás ha contemplado el hombre, y comprenderás que en este universo inmóvil según tú, palpita la vida más intensa en aspiraciones de una energía tan formidable que…”