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De amor y de sombra

De amor y de sombra

De amor y de sombra – (Isabel Allende)

Esta es la historia de una mujer y un hombre que se amaron en plenitud, salvándose así de una existencia vulgar. La he llevado a la memoria cuidándola para que el tiempo no la desgaste y es sólo ahora, en las noches calladas de este lugar, cuando puedo finalmente contarla. Lo haré por ellos y por otros que me confiaron sus vidas diciendo: toma, escribe, para que no lo borre el viento.”

El amor es la vitalidad del lado luminoso de la vida, el inmenso potencial generoso del hombre, su torrente de solidaridad, de coraje, de ansias de un mundo más justo. La sombra es la parte siniestra de la realidad, la guerra, la represión brutal, las dictaduras, el hambre, la miseria…

Así explica Isabel Allende, en el prólogo, los sentimientos y el fondo en que se mueven los personajes de esta novela, ambientada en “algún lugar” de la América Latina.

Irene y Francisco, viven en la parte iluminada de la vida, al margen de las tragedias, hasta que, de pronto, la violencia irrumpe en su historia de amor. Y los jóvenes entran de lleno en el mundo de las sombras donde campan por sus respetos el odio, la crueldad y la muerte. Un mundo tenebroso, cuya injusticia inhumana contribuirán a combatir con sacrificio y heroísmo.

De amor y de sombras es una historia terrible, pero también poética. Una obra en la que lo real se ve embellecido por lo imaginario y la calidad literaria da más vida a la autenticidad del documento. Una historia que, a pesar de todo, no renuncia a la esperanza…

Viaje a la aldea del Crimen

Viaje a la aldea del crimen

Viaje a la aldea del Crimen – (Ramón J. Sender)

Ramón J. Sender (1901-1982), aragonés de Chamalera de Cinca (Huesca), es un clásico de la literatura española del siglo XX. Su extensísima obra constituye uno de los más importantes y variados frescos de nuestra novelística. En toda ella está presente, con mayor o menor intensidad, una visión crítica del tiempo y las circunstancias que le tocaron vivir: República, Guerra Civil, exilio

Publicado en 1034 esta Viaje a la aldea de Crimen (Documental de Casas Viejas), es un impresionante reportaje, obra maestra en su género, sobre los acontecimientos que tuvieron lugar en la citada aldea gaditana durante los días 10, 11 y 12 de Enero de 1933.

Un grupo de campesinos hambrientos declaran el “Comunismo Libertario” para poder roturar y trabajar los latifundios de la zona. La represión, llevada a cabo por la Guardia Civil y la Guardia de Asalto será atroz, inconcebible, Francisco CruzSeis dedos“, de 70 años de edad y su familia son bombardeados, ametrallados y quemados vivos en su propia vivienda (una choza de barro y ramas). Sobre las brasas serán fusilados dieciséis campesinos labradores elegidos al azar entre los del pueblo.

Ramón J. Sender, enviado especial al lugar de los hechos por el periódico “La Libertad“, de Madrid, reconstruirá paso a paso los acontecimientos en una serie de crónicas que estremecieron a la opinión pública. Posteriormente, estas crónicas fueron reunidas y reelaboradas con nuevas informaciones para dar forma a este impresionante Viaje a la aldea del Crimen.

Casas viejas-Cadaveres_01

Cadáveres de la matanza de Casas Viejas

No ha ocurrido sino lo que tenía que ocurrir

(Palabras del Jefe del Gobierno Manuel Azaña

Doy a las fuerzas media hora para que sofoquen el movimiento

(Del Ministro de Gobernación Casares Quiroga)

No quiero heridos ni prisioneros

(Director de Orden Público Menéndez

Paso corto, vista larga y mala intención

(Lema de la Guardia Civil)

Vineland

Vineland

Vineland – (Thomas Pynchon)

En Vineland, región californiana inventada por Pynchon, donde crecen enormes secuoyas rojas, sobrevive, envuelto en brumas, un grupo de personas que hoy hacen frente como pueden a las consecuencias de su vida en los años 60. En 1984, la joven Prairie busca a su madre, Frenesí, figura legendaria de los movimientos radicales a finales de los años sesenta. Lo que no sabe la hija es que la madre acaba de perder su empleo en el FBI, por un corte de presupuesto del gobierno de Reagan y que, una vez “fuera“, es el blanco perfecto de un ex-amante suyo. Brock Vond, auténtico representante del Mal y de las fuerzas de represión.

Brock llega a California armado hasta los dientes, empeñado en acabar con los miembros de la comunidad liderada en los viejos tiempos por Frenesí y que ahora busca refugio en Vineland. Nada de todo ello  detiene a Prairie, la niña abandonada hace quince años, decidida a descubrir la trama negra que envuelve a su madre, objeto ahora de la ira y el deseo del terrible  Brock.

Intimidad

Intimidad

 Intimidad – (Osho)

La capacidad para la verdadera intimidad se basa, por encima de todo, en la confianza en uno mismo y en el valor que cada cual tiene como ser humano único. Y, según Osho, la única forma de desarrollarla consiste en ser absolutamente honrados con nosotros mismos sobre quiénes somos, sin juicios de valor y sin el deseo de cambiarnos para encajar en los ideales de otras personas. Por desgracia, la mayoría de nosotros vivimos inmersos en la ilusión de que la fuente de la intimidad se encuentra en nuestra relación con un “otro” especial en nuestra vida, y si no hemos desarrollado la suficiente confianza en nosotros mismos, vamos en busca de ese otro especial en el que depositamos la esperanza de recibirla.

Osho nos indica el camino para llegar a la auténtica fuente de nuestra capacidad para alcanzar la intimidad, no solo en las relaciones amorosas, sino también en toda la comunidad de seres del planeta. Así, la intimidad no es algo que podamos encontrar fuera de nosotros mismos, sino una capacidad que descubrimos cuando logramos saber quiénes somos y aprendemos a confiar en ello.

A todo el mundo le da miedo la intimidad, aunque no sea consciente de ello. La intimidad significa quedarse descubierto ante un desconocido, y todos somos desconocidos: nadie conoce a nadie. Somos desconocidos incluso para nosotros mismos, porque no sabemos quiénes somos.

La intimidad te aproxima a un desconocido. Tienes que quitarte todas las defensas, porque solo así es posible la intimidad. Pero de eso tienes miedo: si te quitas todas las defensas, todas las máscaras, ¿quién sabe qué hará contigo el desconocido? Todos escondemos mil y una cosas, no solo los demás, sino de nosotros mismos, porque nos han educado una humanidad enferma con toda clase de represiones, inhibiciones y tabúes. Y el temor consiste en que con un desconocido  —no importa haber convivido con esa persona treinta o cuarenta años: nunca deja de ser un desconocido—  resulta más seguro mantener ciertas distancias, ciertas defensas, para que no se aprovechen de tu debilidad, de tu vulnerabilidad.

A todo el mundo le da miedo la intimidad…

El problema se complica aún más porque todo el mundo desea la intimidad…