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No digas que fue un sueño

No digas que fue un sueño

No digas que fue un sueño – (Terenci Moix)

La historia y la ficción se dan la mano para presentar un espléndido relato sobre la reina Cleopatra Séptima y sus amores con el romano Marco Antonio. Una novela sobre todas las fases del amor, enmarcada en un período histórico apasionante: los estertores del Egipto amenazado por el imperialismo de la todopoderosa Roma. Premio Planeta 1986.

Novela de amor, sobre fondo histórico, “No digas que fue un sueño” arranca de una situación de intenso dramatismo. Una mujer egregia llora su luto de amor en una barca que remonta el Nilo. Es la reina Cleopatra, que ha sido abandonada por su amante, el romano Marco Antonio. En el corazón de ambos, se debaten todos los conflictos del amor y la pasión, que culminarán con nuevos encuentros, encaminados a un destino fatal. Es una novela sobre todas las fases del amor, enmarcada en un período histórico apasionante: los estertores del Egipto amenazado por el imperialismo de la todopoderosa Roma. Pero es, sobre todo, un intento de reivindicar la figura de una de las mujeres más fascinantes de la historia: la reina Cleopatra Séptima. Desfigurada a menudo por el cine, Cleopatra se erige en esta novela como un personaje original y contradictorio. Ya no es la típica devoradora de hombres, sino una mujer cultivada, maternal, enamorada y, sobre todo, entregada por completo a la política. A su alrededor, los avatares de una ciudad mítica: Alejandría. Y las ruinas de un Egipto que va pereciendo.

Romeo y Julieta

Romeo y Julieta

Romeo y Julieta – (William Shakespeare)

William Shakespeare (1564-1616) es quizá el nombre más clásico de la literatura universal. El prestigioso crítico norteamericano Harold Bloom ha dicho que –Shakespeare es al mundo de la literatura lo que Hamlet es al dominio imaginario del personaje literario: un espíritu que lo permea todo, que no puede ser confinado-

Treinta y siete obras de teatro y algunas obras líricas lo ubican en el centro del canon occidental. La tragedia de Romeo y Julieta (1596) es indudablemente su texto más popular. Con un argumento legendario, cuyos orígenes remotos pueden buscarse incluso en Grecia, Shakespeare construye no sólo una exquisita historia de amor signada por la desgracia, sino deliciosas escenas donde abundan los juegos de palabras y se mide el genio del poeta.

Un veneno llamado Amor

Un veneno llamado amor

Un veneno llamado Amor – (Carmen Posadas)

Si se juzga al amor por la mayoría de sus efectos, más se parece al odio que a la amistad

(La Rochefoucauld)

Amar es un no sé que, que viene por no sé donde; se engendra yo no sé cómo; conténtase no sé con que; se siente yo no sé cuándo; y mata no sé por qué

(Ovidio)

Amores fatales, pasiones desgarradoras, suicidios por amor… Historias que componen este magnífico libro sobre los sentimientos humanos. Historias reales que introducen al lector en el complejo mundo del amor y del desamor. Con el estilo irónico y divertido que la caracterizan, Carmen Posadas nos habla de la percepción de este sentimiento universal desde la antigüedad hasta la actualidad: un sentimiento tormentoso cuando no es correspondido, contaminado cuando aparecen los celos, ansiado cuando parece alejarse y en definitiva, un veneno que conocemos como amor.

Amores fatales. Pasiones desgarradoras. Sangre y lágrimas. Suicidios y asesinatos… Parece que eso ya ha pasado a la historia, que nosotros, superhombres y supermujeres de la aldea global, sumergidos en la era de la comunicación a toda costa, ya somos educados, y sabemos controlar nuestros desvaríos. Hay que reconocer que representa menos sufrimiento esperar durante medio día, devorados por la angustia, que nos llame, gracias al más fabuloso invento del final de siglo, el teléfono móvil, nuestro último novio que se encuentra allí perdido en la jungla del aeropuerto de Los Ángeles, que languidecerse, como hacían nuestros antepasados, días, semanas y meses antes de leer, por fin, una carta perfumada mandada por el ser querido, el de toda la vida, que, por cierto, vivía muy lejos, a unos 500 kilómetros por lo menos.

Vivimos una época extraña, en la que uno persigue sueños de pasiones eternas, pero se  conforma con amores efímeros. Llevados por la vorágine del siempre más rápido, los amores se hacen y deshacen vía Internet. El amor soluble ha sustituido al amor absoluto. ¿Quién tiene la culpa? ¿El feminismo, la píldora y la ley del aborto? ¿La educación sexual, el divorcio fácil y los compromisos que deberían ser eternos y no lo son? ¿La desaparición de los tabúes? ¿El liberalismo de los padres? El sexo y el adulterio ya no tienen morbo como antes, y el dulce encanto del fruto prohibido, que despertó tantas pasiones reales y ficticias, ha desaparecido. Hoy Emma Bovary no se tragaría una dosis letal de arsénico;: se divorciaría enseguida y le pediría una buena pensión al marido… y bien nos podemos imaginar que el fuego adúltero encendido en su corazón se habría apagado rápidamente.

A lo mejor, esta pasión arrolladora se habría convertido en un sentimiento razonable y sensato. Se habría casado con su amante, habrían tenido muchos hijos y habrían vivido felices hasta que la muerte viniera a buscarles, muy mayores ya, con nietos y todo.

Las edades de Lulú

Las edades de lulu

Las edades de Lulú – (Almudena Grandes)

Las edades  de Lulú, que ha obtenido el XI Premio La sonrisa vertical, es una larga historia de amor que, como cualquier historia de amor que no se resigna a dejar de serlo, va haciéndose siempre más compleja y envolvente.

Sumida todavía en los temores de una infancia carente de afecto, Lulú, una niña de quince años, sucumbe a la atracción que ejerce sobre ella un joven, amigo de la familia, a quien hasta entonces ella sólo había deseado vagamente. Después de esta primera experiencia, Lulú, niña eterna, alimenta durante años, en solitario, el fantasma de aquel hombre que acaba por aceptar el desafío de prolongar indefinidamente, en su peculiar relación sexual, el juego amoroso de la niñez. Crea para ella un mundo aparte, un universo privado donde el tiempo pierde valor. Pero el sortilegio arriesgado de vivir fuera de la realidad se rompe bruscamente un día, cuando Lulú, ya con treinta años, se precipita, indefensa pero febrilmente, en el infierno de los deseos peligrosos.

Almudena Grandes quiso permanecer en el escenario corriente de su ciudad natal para situar esta perturbadora historia de amor. Y es que, para ella, el erotismo es aún más corrosivo cuando se instala en el marco de la actividad cotidiana y familiar, señalando así la otra cara de la llamada normalidad, utilizándola para mejor transgredirla. Así pues, de la hermética y ritualizada intimidad de la relación inicial de la pareja, sobre la que planea el fantasma del incesto, pasamos al mundo inquietante e indefinible de los bajos fondos, poblado de oscuros personajes ambiguos que recorren las noches del Madrid canalla de las dos últimas décadas.

De amor y de sombra

De amor y de sombra

De amor y de sombra – (Isabel Allende)

Esta es la historia de una mujer y un hombre que se amaron en plenitud, salvándose así de una existencia vulgar. La he llevado a la memoria cuidándola para que el tiempo no la desgaste y es sólo ahora, en las noches calladas de este lugar, cuando puedo finalmente contarla. Lo haré por ellos y por otros que me confiaron sus vidas diciendo: toma, escribe, para que no lo borre el viento.”

El amor es la vitalidad del lado luminoso de la vida, el inmenso potencial generoso del hombre, su torrente de solidaridad, de coraje, de ansias de un mundo más justo. La sombra es la parte siniestra de la realidad, la guerra, la represión brutal, las dictaduras, el hambre, la miseria…

Así explica Isabel Allende, en el prólogo, los sentimientos y el fondo en que se mueven los personajes de esta novela, ambientada en “algún lugar” de la América Latina.

Irene y Francisco, viven en la parte iluminada de la vida, al margen de las tragedias, hasta que, de pronto, la violencia irrumpe en su historia de amor. Y los jóvenes entran de lleno en el mundo de las sombras donde campan por sus respetos el odio, la crueldad y la muerte. Un mundo tenebroso, cuya injusticia inhumana contribuirán a combatir con sacrificio y heroísmo.

De amor y de sombras es una historia terrible, pero también poética. Una obra en la que lo real se ve embellecido por lo imaginario y la calidad literaria da más vida a la autenticidad del documento. Una historia que, a pesar de todo, no renuncia a la esperanza…

Adiós a las armas

Adios a las armas

Adiós a las armas – (Ernest Hemigway)

Adiós a las armas es, para muchos críticos, la obra máxima de Ernest Hemigway. En ella late toda la filosofía vitalista del gran Nobel americano, su aparente desbordamiento pasional, el lenguaje directo, enmarcado en una estructura sintáctica simplicísima y de sorprendente eficacia narrativa.

Adiós a las armas es al mismo tiempo una gran novela de amor y una gran novela de guerra. La lucha en Italia durante la Primera Guerra Mundial y el desastre de Camporetto sirven de fondo a una dramática historia de amor que fue protagonizada en su fondo a una dramática historia de amor que fue protagonizada en su inolvidable versión fílmica por Gary Cooper. Hace años, un jurado compuesto por los más destacados críticos franceses, seleccionó Adios a las armas entre las diez mejores novelas de este siglo.

Al otro lado del río

Al otro lado del rio

Al otro lado del río –  y entre los árboles – (Ernest Hemingway)

Este es uno de los últimos libros escritos por Hemingway, historia de un idilio triste y sin esperanzas en el marco de una Venecia invernal. El protagonista, Coronel Cantwell, un veterano cincuentón enamorado de la joven aristócrata Renata, de diecinueve años, se sabe condenado a muerte a corto plazo y quiere vivir sus últimas horas gozando plenamente de todo.

La novela contiene algunos de los pasajes del mejor Hemingway, como cuando nos hace revivir con una fuerza de sugestión inigualable un universo sensorial hecho de todo lo que se ve, se oye, se huele, se gusta o se palpa: olores, sabores, sensaciones físicas que se convierten en momentos privilegiados descritos con una precisión y fuerza extraordinarios.

Aventurero, prepotente y voluntarioso, pasó por la vida a su manera, con un vaso de whisky, champán, campari o ginebra, tanto da, con un fusil o escopeta de dos cañones, tanto importa, porque poseía un arma que cazaba a distancia y sin matar, lápiz o máquina de escribir, es lo de menos. Con ella en ristre combatió contra sus molinos de viento.

(Gonzalo Suárez)

Los Malditos y los Bellos

Los malditos y los bellos

Los Malditos y los Bellos – (Scott Fitzgerald)

Ningún novelista ha profundizado con mayor estatura en los “locos años 20” que Scott Fitzgerald. Porque esa época no se expresa sólo con la típica imagen de una “flapper” con falda corta, melena a lo “garçon” y un largo collar que oscila al ritmo de un charleston. Ni tampoco con la violenta imagen del jazz, de las fiestas y de la bebida. Ni con el desencanto de los que vuelven de la Primera Guerra Mundial. Ni con el encanto de Mary Pickford, o los escandalosos negocios de los allegados al Presidente Harding. Es una época muy compleja, llena de claroscuros, que necesitaba del genio de un Fitzgerald para ser entendida.

Los Malditos y los Bellos es uno de los más extraordinarios testimonios de los años 20, en el que el frenesí de la existencia romántica aparece encarnado en la protagonista. Gloria Gilbert es una de esas encantadoras y dañinas criaturas que “flirtean“, bailan, aman y no quieren envejecer jamás.

La Luna y el Velero

La luna y el velero

La Luna y el Velero – (Baltasar Porcel)

La mujer, flaca y enlutada, sentada sobre un noray, se rascó en el muslo. Un remolcador sucio cortaba el agua aceitosa del puerto, adormilada bajo un sol de plomo. En las calientes losas del muelle, junto a la mujer, había un puñado de cabezas de atún, aplastadas y sanguinolentas, rodeadas de moscones, verdes y locos de calor. El pistoneo del remolcador, resplandeciendo en el silencio luminoso de la atmósfera, era la única cosa fresca en todo el puerto. La mujer, hierática, se rascó un sobaco.”

Navega el “Cala Llamp“, velero de cabotaje, sus singladuras por el Mediterráneo Occidental, y sobre cubierta batida por el sol y los oleajes se afanan unos hombres que buscan golosamente el placer y rememoran un aventurero pasado en las Antillas, que basculan entre el humor y la tragedia, y que, en las dilatadas noches de luna llena, se sumergen en las aguas de una poética fantasía, de una atmósfera enloquecedora. Una gran novela por el autor de “Los alacranes” y “Solnegro“.

La Princesa Manca

La princesa manca

La Princesa Manca – (Gustavo Martín Garzo)

Hace muchos años…” Así, con emotiva nitidez, igual que si ahora fuese por vez primera, alguien rompe el silencio que va a crear. Ya estamos atrapados en las redes de esa voz persuasiva, pues enseguida sospechamos que acabará contándonos una e incluso mil historias maravillosas, tal como las de antes, cuando las aventuras tenían la rectitud dudosa de un sueño, al tiempo que los sueños buscaban, a través de senderos pantanosos, toparse de repente con la visión serena de la bondad.

Lo que el narrador dice que los personajes no dicen, es que hay una comarca donde se callan para que allí lo natural sea el prodigio, esa felicidad que ignora el antes y el después. Por eso, a cada anochecer; en ese terreno movedizo del ir contando lo que todos perseguimos en sueños, alguien nos lleva, como en la época de Andersen, al encuentro con lo adorable.

Para los muchos que, al leer el Lenguaje de las Fuentes, reconocieron en Gustavo Martín Garzo a un novelista con mundo propio, será motivo renovado de satisfacción descubrir en las páginas de La Princesa Manca que aquel mundo ocultaba otros mundos. Puede el nuevo lector; en cambio, saber que nunca hubo mejor principio: “Hace muchos años…

¿Quién no ha deseado alguna vez encontrar un regalo hermoso en la espesura del bosque?, ¿quién no se ha enamorado nunca de un ser insólito, sin saber cómo y por qué?, ¿quién no se ha soñado príncipe o princesa en un día de invierno? Heredera feliz de las antiguas leyendas, La Princesa Manca nos cuenta la historia de Esteban, un muchacho solitario que vive en comunión con la naturaleza y disfruta sin más de sus prodigios; quizá por eso no le asusta encontrar un día un cofre misterioso que esconde la mano viva de una muchacha. Desde entonces, la mano le acompañará en todas sus peripecias y en los encuentros con hombres, mujeres y animales que han venido del mundo de las fábulas para aliviar el dolor de los humanos y devolvernos el placer de mirar la vida con ojos limpios.

Creo que el adulto tiene que tratar de ser fiel al niño que fue. En los ojos de ese niño pervive la capacidad de asombro y el amor a todo lo que es pequeño, dulce y hospitalario

(Gustavo Martín Garzo)