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La mujer en la lucha social

La mujer en la lucha social

La mujer en la lucha social y en la guerra civil española – (Lola Iturbe)

¿Por qué la mujer jugó un papel tan importante en la guerra civil de España? Esa es la pregunta que pretende esclarecer Lola Iturbe, y para ello, nos traza una historia de la mujer y la lucha hacia su emancipación.

Con carácter enciclopédico, recoge la biografía de aquellas que marcaron un hito en esa lucha social, intentando rescatar del olvido, aunque sea sólo por su nombre, a todas las mujeres que decidieron romper con el rol tradicional que les reservaba la sociedad.

La mujer en la lucha social y en la guerra civil española, a pesar de los años pasados desde su primera edición, no ha perdido su importancia como documento histórico de homenaje a la mujer en la revolución social. 

Raices

Raices

Raices – (Alex Haley)

Cuando Alex Haley era un niño, en Henning (Tennessee), su abuela solía contarle historias sobre su familia, hasta un antepasado que ella llamaba “el africano“. Contaba que ese hombre había vivido al otro lado del océano, cerca de lo que él llamaba “Kamby Bolongo” y que un día cuando estaba cortando un tronco en el bosque para fabricarse un tambor, fue atacado por cuatro hombres, apaleado, encadenado y arrastrado a bordo de un barco de esclavos con destino a la América Colonial.

Alex Haley creció con el recuerdo vivo de esas historias, y comenzó la búsqueda de documentación que pudiera autentificar las narraciones oídas. La investigación le ocupó durante doce años y tuvo que recorrer 800.000 kilómetros, pero al fin, descubrió no solamente el nombre de “el africano”  —Kunta Kinte—  sino también la localización precisa de Juffure, el lugar real de Gambia, en la costa Oeste de África, en la que fue prendido en 1767 a la edad de 16 años, hacinado en el Lord Ligonier hasta Maryland y vendido a un plantador de Virginia.

Así ha escrito el drama monumental de doscientos años de Kunta Kinte y las seis generaciones que vinieron tras él  —esclavos y libertos, campesinos y herreros, aserradores y encargados de coche-cama, abogados y arquitectos–,  y un escritor.

Pero Haley  ha hecho algo más que recapturar la historia de su propia familia. Ha redescubierto a un pueblo entero una rica herencia cultural que la esclavitud les arrebató, como les arrebató sus nombres y su identidad.

Un artista del mundo flotante

Un artista del mundo flotante

Un artista del mundo flotante – (Kazuo Ishiguro)

La Segunda Guerra Mundial ha terminado y Japón comienza a levantarse de entre sus cenizas. En los meses que van desde octubre de 1948 a junio de 1950  —el tiempo que media entre el comienzo de las negociaciones para casar a una hija y el matrimonio–,  Ono, un anciano pintor, recuerda su vida y reflexiona sobre su carrera artística, en un intento por comprender una realidad cada día más ajena.

No sé de ningún colega que pintara su autorretrato con absoluta honestidad“, declara Ono, y la pintura que va trazando de sí mísmo y de su época en una versión susceptible de múltiples y contradictorias interpretaciones, una trama compleja de instantes perfectos y decisiones erróneas, de heroísmos y traiciones.

Los triunfos del pasado de Ono quizá son ahora  —como insinúan sus hijas, que esconden sus cuadros—  aquello de lo que debería avergonzarse. Ono eligió abandonar las tradiciones pictóricas de sus maestros  —los pintores del mundo flotante de los barrios del placer, donde las cosas más bellas se construyen en la noche y se desvanecen en la mañana—  para dedicarse a loar un presente más heroico y menos fugaz. Y ahora el imperio militar que pintó no es más que otro mundo flotante desvanecido para siempre en la mañana del Japón “democrático” de posguerra…

Amo y admiro las novelas de Ishiguro. Para mí son un ejemplo de la mejor literatura internacional de nuestro tiempo.”

Pálida luz en las colinas

Palida luz en las colinas

Pálida luz en las colinas – (Kazuo Ishiguro)

Después del suicidio de su hija mayor, Etsuko, una japonesa de cincuenta años instalada en Inglaterra, rememora momentos de su vida. Quizá la explicación de esta tragedia familiar se encuentre agazapada en aquel Japón  de los años cincuenta que se recuperaba de las heridas de la guerra y del traumatismo de la bomba atómica…

En la memoria de Etsuko aparece  —de forma obsesiva, recurrente—  la imagen de otra mujer, Sachiko, una amiga y vecina que vivía sola con su hija Mariko. Dos personajes enigmáticos, a cuál más inquietante. La pequeña Mariko parece haber vivido una vida cruel y dolorosa experiencia, que reduce a la nada, tanto para ella como para su madre, la esperanza de una vida tranquila, lejos de las ataduras de la rígida tradición japonesa. La relación ambigua de Etsuko con Sachiko y Mariko está en el centro del enigma del libro.

¿El examen del pasado conseguirá exorcizar los demonios del presente?

Una novela elegíaca, hermosamente escrita, llena de sutileza y penetración

Su mundo es implacable y tembloroso, henchido de los gritos y de la furia de nuestro siglo

La metamorfosis y otros relatos

La metamorfosis y otros relatos

La metamorfosis y otros relatos – (Franz Kafka)

Un hombre despierta una mañana convertido en un monstruo insecto. Alegoría del sometimiento del individuo por la sociedad, símbolo del absurdo y la crueldad de la vida cotidiana, La metamorfosis y los relatos que integran este volumen han cambiado para siempre nuestra manera de percibir el mundo.

Franz Kafka nació en Praga en 1883. La Difícil relación con su padre y un oscuro trabajo burocrático han marcado su obra, en la que destacan La Metamorfosis, El Proceso, El Castillo, El Diario y la Correspondencia. Murió en 1924 en Viena, enfermo de tuberculosis.

Suave es la noche

Suave es la noche

Suave es la noche – (Francis Scott Fitzgerald)

Una pareja norteamericana que parece tenerlo todo llega a la Riviera francesa y sus destinos comienzan a deslizarse sutilmente hacia el abismo. “Suave es la noche” es una de las mejores novelas de Fitzgerald. “Hay mucho de su propia vida en este atormentado retrato de la opulencia destructiva y el idealismo malogrado“, declaraba su esposa, Zelda.

Autor de “El Gran Gatsby“, entre otras novelas y espléndidos relatos, Francis Scott Fitzgerald (Saint-Paul 1896-Hollywood 1940) ha retratado como nadie a la clase alta estadounidense en el periodo de entreguerras.

Un veneno llamado Amor

Un veneno llamado amor

Un veneno llamado Amor – (Carmen Posadas)

Si se juzga al amor por la mayoría de sus efectos, más se parece al odio que a la amistad

(La Rochefoucauld)

Amar es un no sé que, que viene por no sé donde; se engendra yo no sé cómo; conténtase no sé con que; se siente yo no sé cuándo; y mata no sé por qué

(Ovidio)

Amores fatales, pasiones desgarradoras, suicidios por amor… Historias que componen este magnífico libro sobre los sentimientos humanos. Historias reales que introducen al lector en el complejo mundo del amor y del desamor. Con el estilo irónico y divertido que la caracterizan, Carmen Posadas nos habla de la percepción de este sentimiento universal desde la antigüedad hasta la actualidad: un sentimiento tormentoso cuando no es correspondido, contaminado cuando aparecen los celos, ansiado cuando parece alejarse y en definitiva, un veneno que conocemos como amor.

Amores fatales. Pasiones desgarradoras. Sangre y lágrimas. Suicidios y asesinatos… Parece que eso ya ha pasado a la historia, que nosotros, superhombres y supermujeres de la aldea global, sumergidos en la era de la comunicación a toda costa, ya somos educados, y sabemos controlar nuestros desvaríos. Hay que reconocer que representa menos sufrimiento esperar durante medio día, devorados por la angustia, que nos llame, gracias al más fabuloso invento del final de siglo, el teléfono móvil, nuestro último novio que se encuentra allí perdido en la jungla del aeropuerto de Los Ángeles, que languidecerse, como hacían nuestros antepasados, días, semanas y meses antes de leer, por fin, una carta perfumada mandada por el ser querido, el de toda la vida, que, por cierto, vivía muy lejos, a unos 500 kilómetros por lo menos.

Vivimos una época extraña, en la que uno persigue sueños de pasiones eternas, pero se  conforma con amores efímeros. Llevados por la vorágine del siempre más rápido, los amores se hacen y deshacen vía Internet. El amor soluble ha sustituido al amor absoluto. ¿Quién tiene la culpa? ¿El feminismo, la píldora y la ley del aborto? ¿La educación sexual, el divorcio fácil y los compromisos que deberían ser eternos y no lo son? ¿La desaparición de los tabúes? ¿El liberalismo de los padres? El sexo y el adulterio ya no tienen morbo como antes, y el dulce encanto del fruto prohibido, que despertó tantas pasiones reales y ficticias, ha desaparecido. Hoy Emma Bovary no se tragaría una dosis letal de arsénico;: se divorciaría enseguida y le pediría una buena pensión al marido… y bien nos podemos imaginar que el fuego adúltero encendido en su corazón se habría apagado rápidamente.

A lo mejor, esta pasión arrolladora se habría convertido en un sentimiento razonable y sensato. Se habría casado con su amante, habrían tenido muchos hijos y habrían vivido felices hasta que la muerte viniera a buscarles, muy mayores ya, con nietos y todo.

Los placeres del condenado

Los placeres del condenado

Los placeres del condenado – (Charles Bukowski) – Antología

Los placeres del condenado (The Pleasures of the Damned. Poems, 1951-1993) es la más completa antología poética de Bukowski, con nada menos que 274 poemas extraídos de veintiún títulos distintos, además de una veintena de textos inéditos; es también la más autorizada, por cuanto estuvo a cargo de su amigo y fiel editor John Martin, que seleccionó y publicó la práctica totalidad de su obra en verso. Se trata pues, de la colección esencial para obtener una visión de conjunto de la vertiente lírica del autor, que, menos conocida en Europa por el éxito de la provocadora narrativa, constituye no obstante el grueso de su legado y su principal seña de identidad literaria: de forma casi unánime, Bukowski se considera uno de los poetas estadounidenses más singulares e influyentes de la segunda mitad del siglo XX.

El carácter autobiográfico de la obra de Bukowski hace que toda semblanza personal pueda parecer superflua, como él mismo sugiere: “La mejor imagen que tendrían que hacerse de mí, la imagen auténtica, es simplemente leer lo que he escrito y no los inventos fuera de mis libros“. Mas la recomendación encierra una pequeña trampa, ya que, si el autor ofrece un testimonio realista de su experiencia, no por ello deja de elaborar un personaje, una épica del artista rebelde, del tipo duro y pendenciero, en la que cimentará su prestigio. El hombre y el personaje se confunden así como lo hacen vida y obra, fraguando un mito compacto que oculta entre líneas sus muchos matices…

La quimera del oro

La quimera del oro

La quimera del oro – (Jack London)

La fiebre del oro surgida en Alaska, que a muchos enriqueció y a otros arrojó a la más absoluta indigencia, es el motor de esta selección de cuentos del genial Jack London. El frío polar, telón de fondo y auténtico protagonista de estas implacables historias, desnuda la quimera en la que se sustentan las ambiciones, debilidades y codicias del ser humano.

Da la impresión de que la biografía de John Griffith London (1876-1916), conocido como Jack London, oscurece su obra literaria. Muchos afirman que la novela más grande que escribió fue la historia de su propia vida. Hijo ilegítimo de un astrólogo, trasladó a obras como “Colmillo Blanco” su experiencia de marinero, ladronzuelo, desempleado…, aspectos que le graduaron como el aventurero que nunca dejó de ser. Fue el autor americano más leído fuera de Estados Unidos.

Los buscadores de oro del norteEl silencio blancoEn un país lejanoEl Hombre de la CicatrizLey de vidaLas mil docenasDiabloDemasiado OroEl filón de oroAmor a la vidaLo inesperadoLa hogueraEl burlado.

Resurrección

Resureccion

Resurrección – (León Tolstoi)

Entre las novelas estelares de Tolstoi, junto a Guerra y paz y Ana Karenina, figura Resurrección, publicada en 1899. Esta novela se centra aparentemente, en una historia de seducción pero el pretexto argumental no se explicaría sin la consecuencia de unas reacciones morales: el seductor sigue a la muchacha a Siberia, donde se la confinó después de haber sido, injustamente condenada… El arrepentimiento y la redención son dos valores éticos que confieren un giro inesperado a la novela y dan la medida enorme de la personalidad de Tolstoi.

Cuando el príncipe Nejliúdov acude al tribunal para ejercer su deber ciudadano como jurado, no se imagina que una de las acusadas es Katia Máslova, la antigua criada de sus tías, la joven a la que sedujo años atrás. Ahora, convencido de su inocencia, se siente culpable de la difícil situación en la que se encuentra Katia y de la posibilidad de que sea condenada a trabajos forzados en Siberia.

Con Resurrección, la última de sus tres grandes novelas, León Tolstoi aborda el complejo proceso de cambios a los que tuvo que enfrentarse la sociedad rusa en los convulsos años finales del siglo XIX. A partir de los esfuerzos del príncipe Nejliúdov por redimir a Katia del estigma que le provocó en su juventud, Tolstoi refleja su propia indignación ante las injusticias sociales de un país en decadencia y de una aristocracia anacrónica y autocomplaciente. Un relato íntimo de culpa, rabia y arrepentimiento dominado por la redención y la condena de la violencia.