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Pericles el Ateniense

Pericles el ateniense

Pericles el Ateniense – (Rex Warner)

Rex Warner no necesita ser presentado a aquellos que hayan tenido oportunidad de apreciar las altas dotes del renombrado humanista e historiador británico a través de sus notables novelas consagradas a Julio César.

Profundo conocedor del mundo greco-romano en sus aspectos históricos y culturales, Warner supera, si cabe, su labor anterior, en esta semblanza de “Pericles el Ateniense“, imaginariamente escrita por Anaxágoras, el filósofo que fuera amigo íntimo del gran hombre de estado.

De esta suerte, en una ficción colmada por singular riqueza evocativa, asistimos a los esplendores que hicieron de aquel siglo de oro la expresión más deslumbrantes de la cultura helénica, cuyos mejores valores recogería la civilización cristiana, asimilándolos y revitalizándolos sin cesar durante dos mil años.

El Partenón, cuya construcción inició Pericles, se levanta sobre Atenas que contaba entre sus filósofos a Sócrates y a Platón, a Esquilo, Sófocles y Eurípides como maestros incomparables de la tragedia, a Aristófanes como humorista, a Tucídides como historiador, a Fidias como supremo representante de las artes plásticas.

PerIcles presidía aquel florecimiento, de la política y de la sensibilidad estética. No es de extrañar, pues, que las etapas ulteriores de la cultura de Occidente se hayan apoyado  —y sigan apoyándose aún hoy en grado decisivo—  sobre cuanto de universal e imperecedero encierra el legado de Grecia.

Mi Credo

Mi credo

Mi Credo – (Hermann Hesse)

El Credo a que me refiero no es fácil expresarlo con palabras. Podría explicarse así: creo que, a pesar de su aparente absurdo, la vida tiene sentido; y aunque reconozco que este sentido último de la vida no lo puedo captar con la razón, estoy dispuesto a seguirlo aun cuando signifique sacrificarme a mi mismo. Su voz la oigo en mi interior siempre que estoy realmente vivo y despierto. En tales momentos, intentaré realizar todo cuanto vaya contra las costumbres y leyes establecidas. Este credo no obedece órdenes ni se puede llegar a él por la fuerza. Solo es posible sentirlo.

En Mi credo nos permite conocer su valoración de las personas, a quienes divide en “racionales” y “piadosas“. El racional —indica— aspira al poder. El piadoso se siente parte de la Tierra. Entre los segundos nombra a Sócrates y al “Salvador” (Jesucristo), quienes sufrieron vergonzosos juicios por parte del poder y el pueblo, y se pregunta, si cediendo ambos en su postura, si no habiendo sido tan heroicos, sus jueces les hubiesen perdonado, pero su conclusión es que: “haciendo culpable al enemigo de su muerte” triunfaban sobre él.

Las hormigas también libran guerras; las abejas también organizan Estados; las marmotas también acumulan riquezas».
Una sabe que está cerca del autor cuando lee estas páginas; Hesse, está ahí. Polifacético, temeroso, valiente. Por eso, al llegar al final, que acaba con un pequeño cuento de los hermanos Grimm, una no puede dejar de conmoverse, mientras piensa que ese pequeño relato, deberíamos copiarlo y tenerlo siempre a la vista:

“Una huerfanita hilaba, sentada sobre el muro de la ciudad, cuando vio salir un sapo de una hendidura. Rápidamente extendió junto a ella su pañuelito de seda azul, que los sapos aman con pasión y solo a ellos se dirigen. En cuanto el sapo la vio, dio media vuelta, volvió con una pequeña corona de oro, la colocó sobre el pañuelo y se fue de nuevo. La niña tomó la corona; centelleaba, y la formaban los más delicados hilos de oro. Al poco rato, el sapo volvió y, al no ver la corona, se deslizó por el muro y golpeó contra él su cabecita, lleno de dolor, hasta que sus fuerzas se agotaron y cayo muerto. Si la niña no hubiese tocado la corona, el sapo habría sacado más tesoros de la hendidura”.

Diálogos

Dialogos

Diálogos – (Platón)

 Gorgias, o de la RetóricaFedón, o de la Inmortalidad del AlmaEl Banquete o del Amor.

En la larga serie de DIÁLOGOS escritos por Platón, los tres aquí reunidos, Gorgias, Fedón, y El Banquete, ocupan un lugar central. Compuestos en la etapa de madurez de Platón (428-347 a. C.), cuando el Filósofo ya había vuelto de su primer viaje a Sicilia y fundada en Atenas su Academia, corresponden a la plenitud de su obra, y preceden en poco al diálogo más extenso de La República.

Gorgias trata de la Retórica y la Política, y en él se contrapone la figura de Sócrates o la de los Sofistas Gorgias y Polo y al Joven Calicles, prototipo de político inmoralista, defensor del derecho del más fuerte. Fedón, que trata de los argumentos en favor de la inmoralidad del alma, evoca la última charla de Sócrates con sus discípulos antes de tomar la Cicuta. El Banquete presenta una ronda de discursos acerca del amor. Diversas perspectivas sobre el Eros que quedan superadas por el exaltado parlamento de Sócrates, heredero de las palabras inspiradas de una misteriosa Sacerdotisa, Diotima.

En estos tres diálogos, se despliega el esplendido talento literario de su autor, al tiempo que en ellos se presenta la famosa teoría de las Ideas y, tras la discusión Lógica, tras el estricto razonar a base de preguntas y respuestas bien ajustadas, aparecen los prestigios del mito. Sobre el más allá, sobre la ambigua naturaleza del amor, y sobre la vida autentica hablan Sócrates y sus contertulios evocados por Platón, gran pensador y prosista inimitable, en unos escenarios tan vivaces y con palabras tan claras que es difícil, incluso a tantos siglos de distancia, no percibir su perenne interés y su actualidad ética.

Metafísica

Metafisica

Metafísica – (Aristóteles)

Aristóteles de Estagira (384 – 322 a. C.), Filósofo griego y principal discípulo de Platón, puede considerarse como el primer pensador enciclopédico cuya obra ha llegado hasta nosotros. Su actividad intelectual tuvo tres centros fundamentales de interés: Las Ciencias Naturales, el Saber Ético-Político, y el Arte de la Retórica.

A la primera preocupación consagra el núcleo más abundante de su obra, dividido en varios tratados. En el segundo núcleo se adentra con dos grandes tratados de Moral y uno de Política. De su interés por el Arte de la persuasión brotan los primeros estudios conocidos de Lógica, así como el primer estudio sistemático de las diversas modalidades de la producción literaria.

La METAFÍSICA responde al intento de dar una fundamentación común a todos los estudios. A ella se deben algunas de las reflexiones que más han decisivamente han marcado toda la historia del pensamiento, como la distinción entre los diversos tipos de Realidad y la elaboración de la idea de principio, clave para la Metodología Científica. Constituye además una de las fuentes principales para nuestro conocimiento del pensamiento griego anterior a Sócrates.

Miguel Candel, Doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona, es autor de varios trabajos sobre Aristóteles y traductor de su Lógica. Actualmente es profesor de Lengua y culturas griegas.

Pio Baroja y su tiempo

Pio barojaa

Pío Baroja y su tiempo – (Sebastián Juan Arbó)

Lejos de mí daros la razón; mientras yo viva no dejaré que me arranquen mi inocencia. Mantendré con fuerza mi justicia y no la negaré

(Job – 27: 5, 6)

En sus conversaciones con Goethe, refiere Ekermann una frase del pota a propósito de un crítico alemán de su época, frase que me pareció siempre admirable. Tal vez resulte un poco exagerada para los tiempos que corren; a mi juicio, encierra una lección profunda, a la vez que nos revela la amplia libertad de espíritu de aquel hombre excepcional.

La conversación versaba aquél día sobre un libro de crítica, del que era autor Schlegel, libro que acababa de aparecer. Sabida es la escasa consideración que, en general, le merecían a Goethe los críticos, y la más escasa que le inspiraba Schlegel en particular.

A propósito del libro, se habló de diversos autores clásicos comentados en él y la conversación recayó al fin en los trágicos griegos. Goethe expuso sus dudas, no sin ironía, sobre la autoridad de Schlegel ante aquellas grandes figuras y sobre los títulos que pudiera tener para ocuparse de ellos, y sobre todo, criticarlos.

Goethe se detuvo en Eurípides, a quien el crítico dedicaba sus más fuertes censuras comparándolo con Esquilo, proclamado por Schlegel como el mejor. “No quiero con esto  –dice Goethe–  dar a entender que Eurípides carezca de defectos; pero, en todo caso, fue un digno competidor de Sófocles y de Esquilo. Un poeta como él, de quien Sócrates se llamaba amigo, a quien alababa Aristóteles y admiraba Menandro; un poeta por cuya muerte se vistieron de luto Sófocles y la ciudad de Atenas, algo debía de representar. Y cuando un hombre moderno, por más que se llame Schlegel, se atreve a señalarles faltas, debiera por lo menos hacerlo de rodillas.

 

Apología de Sócrates

 

Apologia de Socrates - Criton carta VII

PlatónApología de Sócrates Critón Carta VII – (Enrique López Castellón)

Las tres obras de Platón responden a un doble propósito: ofrecer el apasionado retrato que el Filósofo pintó de su maestro y comprobar la evolución del pensamiento político del autor de la República. La Apología de Socrates recoge el discurso que, supuestamente, pronunció éste ante sus jueces. CRITÓN, a su vez, es la transcripción del diálogo que mantuvo con uno de sus más viejos amigos, mientras esperaba la hora de su muerte. Ambos escritos pertenecen a la juventud de Platón y parecen responder con bastante fidelidad a la Psicología y al modo de razonar de uno de sus personajes más discutidos y atrayentes del mundo antiguo.

LA CARTA VII, por contrario, fue redactada por Platón a una edad avanzada, y constituye un importante testimonio de los avatares que determinaron su desencanto político y la consiguiente revisión de sus ideas sobre la Justicia, las Leyes, las virtudes morales y el fundamento del Poder.

Enriqué López Castellón es Catedrático de Filosofía del Derecho, Moral y Política en la Universidad Autónoma de Madrid. Se doctoró, precisamente, con una investigación sobre la Personalidad de Sócrates en las obras primeras de Platón.

Apología de Sócrates – Sócrates, acusado, se defiende por obedecer la LEY – Sócrates, condenado, se impone el mismo la Pena – Sócrate se despide de los Jueces que le han condenado y de los que le han absuelto – CRITÓN – cARTA vii – Formación de la ideas políticas de Platón – Primer viaje a Sicilia – Segundo viaje a Sicilia – Consejos de Platón – Consejos a Dionisio – Consejos a los parientes y a los amigos de Dión – Continuación del relato – Tercer viaje a Sicilia – El escrito filosófico de Dionisio – Disgresión Filosófica – Fin del viaje – Platón en Olimpia