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El Futuro es Nuestro

El futuro es nuestro

El Futuro es Nuestro – (Larry Collins)

La sospecha de que un grupo de fundamentalistas islámicos se ha apoderado de tres cabezas nucleares provoca una terrible crisis internacional. Y Jim Duffy, ex agente de la CIA y especialista en asuntos del Próximo Oriente, será el hombre escogido por la agencia para impedir que la llamada Operación Jalid, financiada con el dinero procedente del tráfico de drogas, se lleve a cabo.

El Profesor, intelectual islámico y cerebro de dicha operación, se frota las manos al ver cada vez más cercano el momento de hacer realidad el credo de los soldados islamistas “el futuro es nuestro

Pero lo que el Profesor no sabe es que Duffy le ha estado siguiendo la pista y que está a punto de localizar las bombas que amenazan a Israel.

Pero ¿cómo actuar para evitar la masacre? ¿Buscará Duffy el apoyo de los aliados occidentales o actuará por su cuenta y riesgo? El Futuro es Nuestro es una novela de trepidante actualidad, perfectamente documentada e impecablemente construida, claro exponente del talento de Larry Collins.

Pido la Muerte al Rey

Pido la muerte al rey

Pido la Muerte al Rey – (Ramón Hernández)

La última novela de Ramón Hernández, Pido la muerte al Rey, publicada por Argos Vergara. «La novela es la historia de un marginado que se ve detenido por la policía franquista como sospechoso de actividades terroristas. Sumergido en la tortura pierde su identidad hasta ser ingresado en un manicomio de la Beneficencia. El asume un sentimiento general de culpabilidad y desea su propia muerte, la cual solicita al rey Juan Carlos, porque en su mente esquizoide considera que es el único que puede hacerle expiar su culpa», comentó el autor.«En el manicomio», añade Ramón Hernández, «en que ha sido internado, ciertos locos proclives a todo esto le montan un proceso en el cual resulta, efectivamente, condenado. »

«La exposición de estos hechos me da pie para tratar tres temas: de una parte, un análisis de la marginación social que se produce en las grandes urbes, unido a un despliegue de lo que es la locura colectiva de una sociedad enferma de violencia, indiferente al espectáculo de la muerte ciega, indiscriminada e inútil. »

«Estilísticamente Pido la muerte al Rey es una síntesis del juego temporal que suelo hacer en mis obras. Gráficamente está impregnada de una serie de connotaciones culturales para una lectura entre líneas. Por supuesto, participo de lo que Vargas Llosa ha dicho tantas veces, de que el escritor debe de estar comprometido con su entorno, lo que no quiere decir que la novela sea “social”. Esta obra la había presentado al Premio Heliodoro con el título de A la distancia de un grito. » Pido la muerte al Rey es la novena novela de Ramón Hernández. 

Terrorismo

Terrorismo

Terrorismo – El Cuarto Mundo –  (Mike Salerno)

Contrariamente a lo que se suele poensar, el “Terrorismo” no es un fenómeno de nuestros días. A lo largo de la Historia el terror ha constituido el arma favorita de los exaltados, que arrastrados por su frenesí emplearon la violencia para imponer el ideario político que les animaba. Solamente entre 1894 a 1914, estos “iluminados” asesinaron, sucesivamente, al presidente de la República Francesa, Sadi Carnot, al Zar Alejandro III de Rusia, a la emperatriz Isabel de Austria-Hungría, al rey Humberto de Italia, al presidente norteaméricano MacKinley y al rey Alejandro de Servia. Más tarde vendría el atentado de Sarajevo del que fue víctima el archiduque Francisco-Fernando y que se convertiría en el excelente pretexto para el estallido de la Primavera Guerra Mundial.

Pero es en nuestros días, cuando el “Terrorismo” se ha convertido en el poder de “El Cuarto Mundo“, capaz de paralizar a los Estados soberanos con esos “Escuadrones de la Muerte” que utilizan el secuestro de aviones, el canje de sus rehenes, el estallido de la bomba o el tablero de las metralletas, para imponer sus condiciones hasta a los jefes de gobierno.

Este es el “fenómeno” que se analiza en las presentes páginas, con toda la veracidad y crudeza que imponen los momentos críticos de la Historia.

En Canarias se ha puesto el Sol

En canarias se ha puesto el sol

En Canarias se ha puesto el Sol – (Jordi Sierra i Fabra)

España en 1985. La Organización para la Unidad Africana (O.U.A.) ha creado una situación de Guerra Civil en el archipiélago canario, el terrorismo hace estragos y el gobierno de Madrid, tras unas elecciones ganadas por la derecha, envía al ejército a las Islas. En Barcelona un grupo de terroristas secuestra un tren procedente de la Central Nuclear de Vandellós, que transporta material radioactivo, amenazando con volar la ciudad si no se libera a tres líderes independentistas canarios del MPAIAC, que están a punto de ser ejecutados en Madrid…

Éste podría ser el centro argumental de “En Canarias se ha puesto el Sol” (Premio Ateneo de Sevilla 1979), pero la novela aborda otros muchos temas que se entrecruzan para formar una historia tan compleja como apasionante: los servicios de espionaje español en Libia, donde se adiestran los guerrilleros de la O.U.A., el comando secreto enviado por el presidente del gobierno de Argel con una misión que puede cambiar todo el curso de los acontecimientos, los terroristas del tren secuestrado, que están dispuesto a volarlo y morir en la catástrofe nuclear que arrasaría Barcelona…

Todos somos Culpables

Todos somos culpables

Todos somos Culpables – (Alberto Vázquez-Figueroa)

Una amenaza de muerte, el robo de documentos y de un cuadro de incalculable valor, la muerte misteriosa de varios colaboradores, actos de sabotaje en varios proyectos de construcción…

El propietario de la gran empresa multinacional que está sufriendo estos atentados tiene que averiguar a cualquier precio quién está detrás de ellos. Pero descubrir al culpable no es lo mismo que descubrir al responsable de esta conspiración… Y la investigación nos llevará a todos a replantearnos nuestra propia responsabilidad en el mundo actual, signado por la globalización y el terrorismo

Poder y Terror

Poder y terror

Poder y Terror – (Noam Chomsky)

Cuando aún es muy intensa la estela dejada por los ataques terroristas del 11 de Septiembre del 2001, la de la Guerra de Afganistán y la de Irak, Noam Chomsky llama una vez más a la reflexión sobre el Terrorismo, la política exterior de Estados Unidos y las posibles alternativas al militarismo y la violencia.

Poder y Terror reúne una serie de discursos pronunciados por él durante la primavera del 2002 y una entrevista.

Ser estadounidense no sólo no le impide juzgar la política y moral de su país con los mismos ojos que los Estados Unidos juzga a otras naciones, sino que le empuja a insistir en la necesidad de atacar las causas y defender soluciones pacificas.

Chomsky retoma aquí el análisis de lo que ha sido la política exterior de Estados Unidos después de la II Guerra MundialVietnam, América Central, Oriente Medio…–, hable de los crímenes de guerra, de la impunidad del poder, de la manipulación de la información, y nos recuerda que jamás debe ignorarse “El terrorismo de los poderosos contra los débiles”.

Un claro discurso por la Paz, la justicia social y la Democracia que profundiza en los temas analizados en su libro anterior.

Operación Ogro

Operacion Ogro

 Operación Ogro – (Julen Aguirre)

Lo que sigue es un documento verdaderamente excepcional. Mis relaciones de solidaridad militante con la Organización revolucionaria vasca ETA (Euskadi Ta Askatasuna) hicieron posible el que yo lo recogiera. Fue mi “contacto” el que vino a verme con una decisión muy concreta: La Dirección ordenaba al Comando Txikia, responsable de la ejecución de Carrero Blanco, hacer un libro y había pensado en mí como redactor. Ni que decir tiene que acepté encantado.

Concertamos la cita y a los tres días me recogía un militante en un punto de Gipuzkoa y, según creo, me trasladaba a otro punto de Bizkaia, pero eso ya son suposiciones mías porque la realidad es que no podría, por mucho que lo intentara, decir nada al respecto. Desde que monté en aquel coche y el compañero me indicó que, por razones de seguridad para todos, era necesario que me pusiera las gafas (unas gafas oscuras, opacas ajustadísimas), perdí la noción del espacio en que me movía. Dando tumbos por caminos y carreteras de segundo orden, sentado junto a un desconocido chófer que me hablaba amablemente, durante más de una hora tuve la impresión de ser un extraño secuestrado camino de algún segurísimo refugio. Oscurecía cuando llegamos y, efectivamente, se percibía que en aquel lugar no corríamos ningún peligro. Desde el momento en que fuí presentado al Comando comprendí que la convivencia iba a ser fácil, cómoda y que aquella corriente de simpatía mutua, llena de calor humano, iba a simplificar las cosas.